22.6.09

Los corruptos ladran y protestan

El gobierno de Mauricio Funes ha comenzado a recibir las primeras reacciones de sectores oligárquicos hacia su política. Reacciones negativas, de clarísima advertencia y amenaza. “Estaremos vigilantes de sus actuaciones, sobre todo de que se mantengan las libertades y la democracia”, ha dicho el presidente de Arena, Alfredo Cristiani. “Sus anuncios son vagos y no detallan medidas estructurales”, señala el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador. Uno se siente tentado a preguntarse: bueno ¿y qué los alarma?

No se han tocado intereses del gran capital, no se han anunciado reformas sustanciales al modelo económico, no se ha proporcionado la lista con nombres de empresas y empresarios evasores de impuestos, tampoco se han dictado órdenes judiciales para capturarlos y juzgarlos conforme a las leyes; el presidente habló de “despilfarro de fondos públicos” (una fiesta navideña en la Secretaría Nacional de la Familia costó nada menos que 500 mil dólares, que a juicio del corrupto de Cristiani se “utilizaron para comprar juguetes y repartirlos a los niños pobres de El Salvador”), así como de la existencia de “plazas fantasmas” que significaron al Estado la erogación de más de 700 mil dólares anuales; pero en ningún momento habló de investigar a fondo y castigar a los responsables. ¿Y entonces por qué se asustan y comienzan con amenazas?

Sin embargo, el diario de hoy vocero oficial de Arena, sigue soltando sus andanadas. Lo mismo que otros plumíferos y los siempre presentes “analistas”, siguen afirmando que las medidas anunciadas pueden matar a la gallina de los huevos de oro. Esta aberración es sólo aparente: cuando se considera que las supuestas nacionalizaciones (?) de las riquezas nacionales impiden en efecto que la tal gallina siga empollando y entre en agonía, su muerte eventual perjudica, no al país que perdió inversiones y empresas estratégicas, sino al saqueador, al explotador, a los oligarcas de siempre.

¿Cómo es posible, entonces, que a pesar de las reiteraciones del gobierno, en el sentido de que no “se atentará contra los intereses de la empresa privada” y que se mantendrán las mismas reglas del juego al menos en la economía, le envíen al régimen tan feroces y mezquinas amenazas? Por extraño que parezca a unos cuantos, no es nada difícil que estas viscerales reacciones sean la consecuencia de informaciones de planes que nosotros desconocemos. Los dirigentes de Arena mantienen intactas sus fuentes de inteligencia, sus espías y testaferros dentro de los distintos ministerios, direcciones generales e instituciones autónomas, no por nada blindaron miles de plazas por contrato mediante una ley aprobada de urgencia en la Asamblea Legislativa.

Piénsese, tan sólo, en la riquísima información que sobre los planes elaborados por el gabinete económico y todavía no hechos públicos posee la alta dirigencia del partido Arena y, por supuesto, el dinosaurio de el diario de hoy, y con ella, precisamente por su importancia, el conocimiento anticipado de no pocas decisiones oficiales. Es tan delicado este sofisticado espionaje gubernamental, que antes del anuncio presidencial en cadena de radio y televisión, ya muchos empresarios y políticos derechistas conocían de las medidas anticrisis y de combate a la delincuencia y al crimen organizado.

El Ministro de Gobernación, Humberto Centeno anunció el hallazgo de micrófonos en su despacho, al tiempo de precisar que se realizan minuciosos registros en otras dependencias oficiales para determinar hasta donde llega la red de espionaje diseñada y controlada por asesores del partido Arena. Si seguimos por este camino, comienza a explicarse la alarma, como la fábula del pastorcito y el lobo, o quizás gritar mucho para esconder las perversas maniobras. Si el presidente ha percibido que a la tan cacareada estabilidad macro economía publicitada por los cuatro regímenes areneros, le falta algo, mucho de justicia social, o fue pura burbuja de espuma, vienen de inmediato las protestas y las acusaciones de falsedad y señalamientos en contra de la “buena política económica” impulsada por los gobiernos derechistas. Lo hemos visto todos en sendos artículos publicados por el fascista Manuel Enrique Hins, FUSADES, el mafioso chileno Claudio de Rosa y el dinosaurio de el diario de hoy.

Objetivamente, lo reiteramos, nadie puede demostrar que el actual gobierno haya lesionado de alguna manera intereses particulares y mucho menos a los grandes empresarios o las enormes ganancias que siguen percibiendo las transnacionales. Lo que hasta ahora les ha molestado es que se conozcan algunos hechos de corrupción, de tráfico de influencias, de conflictos de intereses o de esos privilegios, que tanto furor e indignación provocaron al gran corrupto de Alfredo Cristiani. ¿O que no estuvo metido en el supuesto saneamiento del sistema financiero en 1990 que registró un monto de 705 millones de dólares, o el faltante de la CEL de nueve millones de dólares en 1991? Y podríamos continuar con la millonaria estafa en el Seguro Social, o la venta de medicinas vencidas a los hospitales públicos por el laboratorio Santa Lucía, propiedad de la familia Cristiani. Como dice el refrán popular “Machete estate en su vaina”.

Es bien sabido, la historia así lo enseña, que a la oligarquía le preocupan los acontecimientos mucho antes de que se conviertan en hechos consumados. Hace algunos años cuando Arena ganó la mayoría de diputados, en una reunión de celebración del “arrollador triunfo”, Alfredo Cristiani, arengó a sus “compañeros” y dirigentes de partido, a “destruir totalmente al FMLN”, a “trabajar organizadamente” y no “permitirle ni siquiera respirar”. Ahora tras el triunfo de la izquierda, aparece nuevamente al frente de los fascistas, para impulsar todas las medidas que “sean necesarias e impostergables”, como lo ha anunciado.

El simple hecho de citar plazas fantasmas y vergonzosos casos de corrupción, ha sido motivo de alarma para quienes consideran que los “derechos” de la burguesía son violados por cualquier actitud responsable o de sano nacionalismo. No nos debe extrañar, por cuanto conocemos la trayectoria de los oligarcas y sus testaferros; pero si preocupa que mantengan intacta la red de espionaje, de sabotaje y los recursos mediáticos para oponerse a la más tímida medida que trate de reivindicar las justas demandas de las mayorías poblacionales. Por ello, el Ministerio de Gobernación debe impulsar un intenso trabajo territorial para hacerle frente a todas las maniobras que en los próximos cinco años desarrollará la dirigente del partido Arena.

El FMLN, por su lado, debe profundizar el trabajo con sus bases, sobre todo con la juventud, además de simpatizantes, para acompañar y apoyar la gestión del gobierno, no sólo con miras a ganar las próximas elecciones de diputados y alcaldes, sino para asegurar que las obras y proyectos tengan como beneficiarios directos a los salvadoreños más vulnerables, siguiendo esa línea presidencial de trabajar con una “opción por los pobres”, ese enorme legado que nos dejó el obispo mártir monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Nosotros esperamos que los próximos anuncios de la presidencia, sean medidas estrictamente populares, que nos liberen de esa angustiosa dependencia de los dictados de la burguesía, “generadora de riqueza” (¿), pero capital voraz e implacable. Como lo hemos dicho, estas acciones contarían no con la simple simpatía popular, sino con una revolucionaria adhesión del pueblo.

Translate