Trato en la medida de lo posible no inmiscuirme en las notas que publican los blogueros, al considerar que tienen el derecho de manifestarse como ellos lo crean conveniente. Pero esta mañana leyendo un par de posiciones de algunos en la web, me encontré con un "comentario" publicado en el sitio de guanacos en el mundo, comentario que no quise dejar pasar al observarlo desde mi lente sospechosamente mentiroso.
Digo sospechosamente, ya que estos cipotes a los cuales considero más o menos informados, no pueden caer en los desatinos de una forma tan pueril y mucho menos infantil.
Me comuniqué con el indio Atlacatl y me dijo que conocía un poco de estos carajos, ya que en una conversación con otros blogueros estrechamente relacionados con nuestros huesos, le comentaron un poco de la historia y las andanzas de estos adalides y pseudo propietarios del éxodo guanaco.
Me comenta el indio que estos cipotes tienen un negocito medio lucrativo con este asunto del éxodo guanaco y que muy recientemente, y luego del gane de Funes, quisieron buscar un “huesito” en el gobierno del cambio.
Entiendo que se les negó el “hueso” y que a partir de la negación, han comenzado a virar sus contenidos de forma suspicaz y quizá hasta mal intencionada.
En fin, estos son enanos de otro cuento que avanzaremos en otra ocasión, lo que me trae ahora es el comentario pajeristico de uno de estos “escribidores” en el éxodo mental.
Bueno, el fragmento pajeristico del comentario en cuestión es el que sigue: “La escena es doblemente grotesca: por un lado, un presidente electo por el pueblo, busca, por su cuenta, cambiar la Constitución a su medida para presentarse a la reelección,”.
Vamos por partes, en primer lugar, el presidente Zelaya no tiene la más mínima posibilidad de la reelección; ya que el periodo de inscripción de candidatos a la presidencia catracha ya se consumó y él no figura en la lista. Así que no hay posibilidad de reelección, así de simple!
En segundo lugar, es falso que el presidente Zelaya busque cambiar la constitución para favorecerse, ya que el nuevo grupo parlamentario tomará posesión en el mismo tiempo en que el presidente hondureño entregará el poder.
Pero no conforme con estas apreciaciones fantásticas e inverosímiles, el tipo que hace el comentario que denomina: “Honduras: Plebiscitos, Golpes y Notas periodística”, termina su deyección con el siguiente fragmento: “Mis honores a este rotativo por ser el referente periodístico de lo que no hay que hacer dentro del mundo del periodismo, en momentos decisivos como los que están viviendo nuestros hermanos hondureños.” En clara referencia al diablo de hoy.
No sé si algún ser humano que se precie de ser más o menos alivianado del coco, podrá definir al diablo de hoy con semejante definición. Dios me libre de caer en semejante estupidez. Ya lo dicen por ahí, en el reino de los ciegos el tuerto es rey.
Dios los cría y estos carajos se juntan! Me gustaría regalarle a este tipo un pequeño Larousse para que indague a que se refiere la majada cuando dice plebiscito. Por cierto, no hay plebiscito grande ni chiquito.
Digo sospechosamente, ya que estos cipotes a los cuales considero más o menos informados, no pueden caer en los desatinos de una forma tan pueril y mucho menos infantil.
Me comuniqué con el indio Atlacatl y me dijo que conocía un poco de estos carajos, ya que en una conversación con otros blogueros estrechamente relacionados con nuestros huesos, le comentaron un poco de la historia y las andanzas de estos adalides y pseudo propietarios del éxodo guanaco.
Me comenta el indio que estos cipotes tienen un negocito medio lucrativo con este asunto del éxodo guanaco y que muy recientemente, y luego del gane de Funes, quisieron buscar un “huesito” en el gobierno del cambio.
Entiendo que se les negó el “hueso” y que a partir de la negación, han comenzado a virar sus contenidos de forma suspicaz y quizá hasta mal intencionada.
En fin, estos son enanos de otro cuento que avanzaremos en otra ocasión, lo que me trae ahora es el comentario pajeristico de uno de estos “escribidores” en el éxodo mental.
Bueno, el fragmento pajeristico del comentario en cuestión es el que sigue: “La escena es doblemente grotesca: por un lado, un presidente electo por el pueblo, busca, por su cuenta, cambiar la Constitución a su medida para presentarse a la reelección,”.
Vamos por partes, en primer lugar, el presidente Zelaya no tiene la más mínima posibilidad de la reelección; ya que el periodo de inscripción de candidatos a la presidencia catracha ya se consumó y él no figura en la lista. Así que no hay posibilidad de reelección, así de simple!
En segundo lugar, es falso que el presidente Zelaya busque cambiar la constitución para favorecerse, ya que el nuevo grupo parlamentario tomará posesión en el mismo tiempo en que el presidente hondureño entregará el poder.
Pero no conforme con estas apreciaciones fantásticas e inverosímiles, el tipo que hace el comentario que denomina: “Honduras: Plebiscitos, Golpes y Notas periodística”, termina su deyección con el siguiente fragmento: “Mis honores a este rotativo por ser el referente periodístico de lo que no hay que hacer dentro del mundo del periodismo, en momentos decisivos como los que están viviendo nuestros hermanos hondureños.” En clara referencia al diablo de hoy.
No sé si algún ser humano que se precie de ser más o menos alivianado del coco, podrá definir al diablo de hoy con semejante definición. Dios me libre de caer en semejante estupidez. Ya lo dicen por ahí, en el reino de los ciegos el tuerto es rey.
Dios los cría y estos carajos se juntan! Me gustaría regalarle a este tipo un pequeño Larousse para que indague a que se refiere la majada cuando dice plebiscito. Por cierto, no hay plebiscito grande ni chiquito.
Kvernicola





1 comentarios:
ardidos nada mas eso es lo que son, querian un hueso igual que el "analista y econmista" luis membreño que le mando su curriculum a funes para ser o ministro de economia o presidente del BCR y como no fue elegido hoy anda tirandole indirectas a funes en una columna titulada "honduras ejemplar"
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