Hablando con un par de amigos del ambiente en la capital, en estos días festivos de navidad. Me hacia la reflexión uno de ellos que ya no se ven tantos areneros en la calle, como en otros tiempos.
Me asombró la connotación de la expresión, ya que aunque no lo creas, luego de conocer la naturaleza y significado de la misma te aseguro que llama a la reflexión. Así que sin más le pregunté: “Y qué queres decir con eso vos?”
Mi avispado amigo que en estos volados de la “pensadera” es muy sagaz y hábil me dijo: “No te ha pasado que recientemente ya nadie es simpatizante de ARENA, incluso los siempre confesos” remató la idea anterior aseverando que, un su vecino odia tanto al bachiller Saca, como a don Capo. Finalizó su alocución diciéndome: “Esto es un síntoma GENERALIZADO, te lo aseguro!”
Coincido plenamente con la observación que hace mi amigo, ya que si vos te tomas la molestia de preguntarles a los aún sobrevivientes areneros por su adhesión a alguno de los dos bandos, te aseguro que se va a descarrilar en la tangente mental de la escusa y eso, si te contestan.
La mayoría de areneros del común prefiere en estos tiempos evitar hablar de la pasión que significa la política, ese deporte nacional que por mucho tiempo tuvo enfrentado a la izquierda y la derecha ha desaparecido. Prefieren abordar las banalidades del consumismo o la crisis, y prefieren arremeter en contra del problema delincuencial o de algunas otras yerbas.
Con lo anterior no me refiero o hablo del arenero de la dirigencia, ni hablo de los diputados del partido tricolor, sabemos su forma de actuar – defensores de lo indefendible.
Los ahora invisibles areneros tienen la desventura de no saber a quién seguir y a quién creerle. Ambos bandos se han tildado de corruptos de forma reciproca, han comenzado a lavar sus trapos sucios en público y eso, nos ha puesto a pensar a todos, no solo a los areneros resentidos que en ARENA actualmente no hay opción viable que los levante o los haga resurgir.
Esas escaramuzas al interior de ARENA no se les ven fin, luego de cada una hay procesos de recomposición que dejan más heridas y resentimiento en los tricolores.
Lo mejor que les puede suceder a los del partido ARENA es que la limpia tan esperada por ellos, se geste como fruto de la persecución de los delitos de corrupción que se han señalado y no, por un dedo de alguno de sus “mesiánicos” ex presidentes.
Creo y sin temor a equivocarme, que el cambio también debe de llegar al partido ARENA. Este partido no debe de tener como norte el hecho de solo ser la herramienta que permite a los grupos económicos a acceder al “botín” en el ejecutivo, como se observa que ha sido en todos estos años atrás.
Aprovecho para desearles a todos una solidaria época navideña, más pensando en el significado que en el consumismo bestial con el que nos atosigan en estas épocas. Disfruten en familia del amor, la comprensión, la tolerancia y sobre todo del respeto.
Me asombró la connotación de la expresión, ya que aunque no lo creas, luego de conocer la naturaleza y significado de la misma te aseguro que llama a la reflexión. Así que sin más le pregunté: “Y qué queres decir con eso vos?”
Mi avispado amigo que en estos volados de la “pensadera” es muy sagaz y hábil me dijo: “No te ha pasado que recientemente ya nadie es simpatizante de ARENA, incluso los siempre confesos” remató la idea anterior aseverando que, un su vecino odia tanto al bachiller Saca, como a don Capo. Finalizó su alocución diciéndome: “Esto es un síntoma GENERALIZADO, te lo aseguro!”
Coincido plenamente con la observación que hace mi amigo, ya que si vos te tomas la molestia de preguntarles a los aún sobrevivientes areneros por su adhesión a alguno de los dos bandos, te aseguro que se va a descarrilar en la tangente mental de la escusa y eso, si te contestan.
La mayoría de areneros del común prefiere en estos tiempos evitar hablar de la pasión que significa la política, ese deporte nacional que por mucho tiempo tuvo enfrentado a la izquierda y la derecha ha desaparecido. Prefieren abordar las banalidades del consumismo o la crisis, y prefieren arremeter en contra del problema delincuencial o de algunas otras yerbas.
Con lo anterior no me refiero o hablo del arenero de la dirigencia, ni hablo de los diputados del partido tricolor, sabemos su forma de actuar – defensores de lo indefendible.
Los ahora invisibles areneros tienen la desventura de no saber a quién seguir y a quién creerle. Ambos bandos se han tildado de corruptos de forma reciproca, han comenzado a lavar sus trapos sucios en público y eso, nos ha puesto a pensar a todos, no solo a los areneros resentidos que en ARENA actualmente no hay opción viable que los levante o los haga resurgir.
Esas escaramuzas al interior de ARENA no se les ven fin, luego de cada una hay procesos de recomposición que dejan más heridas y resentimiento en los tricolores.
Lo mejor que les puede suceder a los del partido ARENA es que la limpia tan esperada por ellos, se geste como fruto de la persecución de los delitos de corrupción que se han señalado y no, por un dedo de alguno de sus “mesiánicos” ex presidentes.
Creo y sin temor a equivocarme, que el cambio también debe de llegar al partido ARENA. Este partido no debe de tener como norte el hecho de solo ser la herramienta que permite a los grupos económicos a acceder al “botín” en el ejecutivo, como se observa que ha sido en todos estos años atrás.
Aprovecho para desearles a todos una solidaria época navideña, más pensando en el significado que en el consumismo bestial con el que nos atosigan en estas épocas. Disfruten en familia del amor, la comprensión, la tolerancia y sobre todo del respeto.
Atlacatl
el-salvador.blogspot.com





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