Los dirigentes de Arena con su triunfalismo por el gane de la alcaldía de San Salvador tratan de moralizar a sus bases y tirar una cortina de humo sobre la victoria estratégica del FMLN a nivel nacional no sólo por obtener mayoría de diputados y conquistar importantes ciudades y cabeceras departamentales, sino porque a partir del domingo 18 de enero se ha convertido en la primera fuerza política del país. Un acontecimiento que no puede ocultarse con declaraciones demagógicas ni mucho menos con la intensificación de la campaña sucia y la guerra psicológica.
En este comentario quisiera referirme a estos aspectos, así como a otros tópicos relacionados con el proceso electoral como el debate presidencial propuesto y la manipulación de los sondeos de opinión pública, encaminados a deslegitimarlos, en cuanto no son nada favorables para las derechas, sobre todo las encuestas realizadas por prestigiosos institutos como los de las universidades Tecnológica, Francisco Gavidia y José Simeón Cañas, más conocida como la UCA.
El triunfo en Izalco. El prestigioso intelectual, escritor y profesor universitario Luis Melgar Brizuela, en una entrevista concedida al suplemento cultural tres mil de diario Co Latino, expresa que “Hay una nueva mirada sobre el 32, sobre los indígenas, sobre la cultura autóctona, vale la pena considerar la incidencia de esos valores en nuestra identidad. En ese sentido, hay que ponerle atención a un dato que nos deja las elecciones del pasado domingo, el FMLN ganó la alcaldía de Izalco, un lugar símbolo de Arena, el punto de rechazo y de derrota de los rojos, para Arena, el comunismo fue detenido en Izalco con esa matanza del 32, es por eso que ellos inician sus campañas electorales en Izalco, pero ahora, eso empieza a perder sentido, podríamos estar entrando en una nueva etapa, especialmente los pobladores indígenas que todavía existen en Izalco, donde Izalco empieza a ser reivindicado, recuperado, a nivel simbólico”.
La derrota en Izalco significa un fuerte golpe, un impacto decisivo, para Arena, no sólo porque lo habían transformado en un bastión “anticomunista” para esos fantasmas que mantienen en permanente insomnio y zozobra a la oligarquía, sino porque los pueblos indígenas –el FMLN también triunfó en Nahuizalco y Santo Domingo de Guzmán—han empezado a dar los primeros pasos para romper con esas cadenas que los tenían atados, a recuperar la voz y sobre todo su identidad como pueblos, raza y nación. El golpe para las derechas es considerable si se toman en cuenta todos estos aspectos más las propias experiencias de los originales pobladores de esa zona que han tenido que vivir con el recuerdo de la masacre y exterminio de familiares y amigos.
El triunfo en La Unión y San Luis Talpa. El FMLN nunca desde su formación como partido político había logrado ganar un municipio en el Departamento de La Unión, donde la Democracia Cristiana y el Partido de Conciliación Nacional se repartían por igual las preferencias electorales. Últimamente Arena respaldado por la gestión presidencial de 20 años, también había logrado su cuota de poder. Las elecciones del domingo 18 de enero revestían especial importancia porque estaba en juego la administración, la captación de impuestos y las decisiones locales sobre el Puerto de Cutuco.
Desde este sólo punto de vista la pérdida de la cabecera departamental es un duro golpe para el gobierno, Arena y desde luego para los sectores oligárquicos empeñados en administrar junto a operadores internacionales el estratégico y moderno puerto de La Unión, conocido como Cutuco. Debe saberse que no se trata únicamente de hacerse con los ingresos generados a partir de la carga y descarga, de la exportación e importación de diversos productos, de los importantes contactos con navieras internacionales y empresas relacionadas, sino de un poco más de 180 manzanas alrededor del puerto.
En este vital espacio la oligarquía piensa construir hoteles y centros comerciales de lujo, viviendas para ejecutivos, restaurantes y zonas de recreación de primer nivel, colegios, escuelas, institutos tecnológicos y hasta una universidad. Desde luego, fábricas y centros de producción alimenticia para surtir el inmenso mercado de la zona oriental y de países vecinos (Honduras y Nicaragua y los demás de Centro América) y los que se benefician con las importaciones y exportaciones del mundo.
De igual manera la derrota de Arena en San Luis Talpa significa que la alcaldía del FMLN se beneficiará con los impuestos generados por el Aeropuerto Internacional de Comalapa. En esta población Arena gobernaba desde hacía 20 años, su pérdida es dolorosa y también intenta ser minimizada por la victoria de Quijano en San Salvador.
Muchos dirigentes de Arena, al menos los que con imparcialidad analizan los resultados de las elecciones del 18 de enero pasado, reconocen que la pérdida de las alcaldías de La Unión, Izalco y San Luis Talpa, representan “un duro golpe”, no sólo en asuntos de carácter económico, sino por el valor estratégico y político que se les había dado. A esto debe agregarse un municipio del departamento de La Libertad también emblemático para Arena: Ciudad Arce, siempre administrado por las derechas. La cantidad que en votos arroja esta región es considerable.
El debate presidencial. En la mayoría de naciones civilizadas del mundo los debates presidenciales son una costumbre y una necesidad para que los electores aprecien la capacidad intelectual y de liderazgo de los candidatos, así como el programa de gobierno que impulsarán al llegar al gobierno. En los Estados Unidos, dos meses antes de los comicios, las cadenas de televisión organizan estos encuentros donde se presentan primero los candidatos a la presidencia y luego los candidatos a la vicepresidencia.
Aquí los asesores y patrocinadores del partido Arena tienen temor a un debate entre el candidato presidencial del FMLN, Mauricio Funes y Rodrigo Ávila. Es lógico pues se trataría de un “enfrentamiento” entre un peso pesado (Funes) contra un liviano (Ávila). A lo largo de la campaña hemos visto y analizado las propuestas y las intervenciones personales y en programas de televisión de ambos candidatos, las diferencias son abismales pues el señor Ávila afronta serias limitaciones para expresarse en forma coherente, además de sus limitaciones en el conocimiento de la economía y de aspectos tan sensibles como el área social y el medio ambiente. A Funes le ayuda su fuerte formación humanística, el dominio de la mayoría de temas y su experiencia de más de 20 años como conductor de espacios de entrevistas en canales de televisión.
Es triste decirlo pero es la verdad: el señor Ávila no respira por sus propios órganos biológicos, siempre se hace acompañar de Arturo Zablah, más que todo en aspectos económicos y de temas sociales, para que le “haga los mandados”; ya ustedes se imaginan los apuros que pasaría en un debate para responder a preguntas complicadas, de fácil manejo para quien domina el arte de la entrevista y está dotado de inteligencia. Ya lo hemos dicho en otros comentarios: “Lo que natura no da Salamanca no lo presta”.
Las encuestas. En las elecciones del pasado 18 de enero, las encuestas no fallaron y si ustedes revisan las de la UCA, la Tecnológica y la Francisco Gavidia, verán que se mantuvieron en lo previsto: mayoría de diputados para el FMLN, así como de votos para alcaldías. Incluso en San Salvador la alcaldesa Violeta Menjivar sacó el 45% que le asignaban los sondeos de opinión pública. Desde luego, en el triunfo de Quijano deben de tomarse en cuenta muchos factores, así como los errores cometidos por las actuales autoridades municipales de la capital.
Los asesores de Arena en su campaña sucia tratan de deslegitimar las encuestas porque no le conceden ninguna posibilidad de victoria a su fórmula presidencial. Es más, un sondeo a boca de urna hecho por La Prensa Gráfica en las elecciones para alcaldes y diputados, reveló que si las elecciones para presidente se hubieran realizada en esta fecha, Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, serían los ganadores en la primera vuelta.
Más de esa campaña sucia, como de ataques tan virulentos y personales, como los hechos por el director de el diario de hoy a Mauricio Funes, la seguiremos viendo en las siete semanas que restan para las cruciales elecciones del 15 de marzo, eso únicamente significa que Arena está desesperada y no encuentra argumentos válidos, legales y respetuosos para “quitarle las ganas” del cambio y la esperanza que tienen los salvadoreños.






