este lamento lo tendremos desde ahora hasta siempre.
Por salud mental y física, no leo La Prensa Gráfica ni El Diario de Hoy; son eméticos para mi conocimiento. Además son un mal chiste ante las evidencias que inevitablemente, salen a flote. Sin embargo, en una de esas eternas filas que se hacen en el Hospital Rosales para pasar consulta, un paciente en igual circunstancia que yo me propuso cambiar de texto. No me gustaba la idea pero para ser solidario le di mi libro y él me dio La Prensa Gráfica del lunes 25 de mayo del corriente año. Diez páginas de anuncios comerciales y una que otra nota deportiva antecedían la aterradora portada: El titular, nada novedoso, envía al lector a un artículo cuyo contenido todo el mundo experimenta: en El Salvador, después de 20 años areneros, no queda ni polvo en las arcas del estado.
A continuación vienen más anuncios, páginas dobles, planas completas, a todo color, de puros anuncios comerciales, más adelante un artículo sobre “Los Perrones”, la banda delictiva que ha permeado los gobiernos municipales del oriente del país, e inclusive, la estructura estatal. No me voy a detener en descalificar el formato periodístico porque sencillamente, La Prensa Gráfica no es un periódico, sino un órgano de publicidad (no propaganda, la propaganda es algo serio, aún cuando es de mala calidad) del partido Arena.
Al llegar a la página 18 comienzan los lloriqueos. La página editorial en su contenido es una sentencia irrefutable de cómo, cuándo y cuánto “tiene” (ese verbo utiliza el artículo) que hacer el nuevo gobierno del FMLN. Algo así, como la rabieta del abuelo que educa a bastonazos hasta que se le rompe el codo.
Pero lo francamente lamentable es la siguiente página, la 19. Uno de esos extranjeros que viven carroñando a los callos de la moribunda oligarquía, alza su peluda mandíbula y escribe un artículo totalmente desgarrador: ¡Aayyy mis hijos! se lamenta el histriónico señor de la Rosca. Me pregunto si este caballero recibe honorarios por cada lisonja. Esto explicaría la reiteración, la blablística y los insípidos floripondios que ofrece en calidad de pétalos marchitos al marchitado presidente Saca.
Inicia su hiperbólico artículo, el barbudo de la Rosca, diciendo: “La gestión política del gobierno del presidente Antonio Saca deja como herencia un ejemplo de pleno respeto al ejercicio de la libertad sin ningún tipo de restricciones ni presiones, una institución fortalecida y una robustecida democracia.” Veamos: “La gestión” ¿alguna vez, Saca gestionó algo a favor de las mayorías vulnerables? Nunca. No me vayan a mencionar Red Solidaria y Fosalud, porque ambas son un oprobio a nuestra humanidad. Ellos crearon la miseria para regalarle quince dólares al mes, crearon al enfermo para darle una aspirina.
Sigamos, “política” ¿Sabe Saca algo sobre política? Nada. Él ha sido y será narrador deportivo -mediocre por cierto-; más allá de ello, ni le pregunten. (La política es una ciencia, aunque, naturalmente, existen mamarrachos). Por supuesto, su ignorancia no ha sido obstáculo para su proclividad tanto en provecho propio como de sus patrones. Allí están los numerosos desembolsos sin destino identificable; uno de ellos es el que serviría para construir el Hospital de Maternidad. ¿A dónde fueron a parar los 130 millones? Nadie sabe.
Sigue el discurso del señor de la Rosca: “del gobierno”; gobierno es sinónimo de administración según el Diccionario Larouse y una administración pública insana produce ciudadanos insatisfechos. Han sido 20 años de felonías areneras; la tolerancia popular estaba al rebalse, de allí que la respuesta en urnas del pasado 20 de marzo fuera de rechazo hacia los santos cachones del señor de la Rosca. Es más, si hubiésemos tenido un Tribunal Electoral transparente el triunfo del Frente hubiera reflejado cifras aplastantes. Allí quedaron las huellas del fraude que confabuló Arena: las calles próximas a los centros de votación y entradas/salidas de las ciudades aparecieron misteriosamente señalizadas con pinturas verde y azul, dos días de las votaciones. Todo el mundo sabe que trajeron gente centroamericana a votar por su partido, los observadores no oficiales lo denunciaron. Quizás nunca sabremos el número aproximado de votos falsos que lograron meter en urnas, además de los cien mil muertos que todavía votan.
Volvamos al señor de la Rosca: “del presidente Antonio Saca”; bueno, del 25 de mayo, fecha en que La Prensa Gráfica le da una plana entera a las célebres palabras de nuestro caballero, al 1 de junio fecha en que Saca se saca para siempre del poder, le quedan 8 oscuros días. Y más oscuro será el 1º. de junio para él y su coro de plañideros, como de la Rosca quien ya hace jaculatorias porque pasen rápido estos próximos cinco años. Incluso adelanta consoladoramente a sus correligionarios que en el siguiente período presidencial la silla volverá a pertenecerles. ¡No seas iluso, ingenuo, bobalicón! Cuando el pueblo se levanta, no retrocede ni para agarrar impulso.
Sigamos: “deja como herencia”. Sí, aquí tenemos que tomarle la palabra. La herencia de Saca es la más infame: toda la corrupción, el déficit fiscal, el descalabro económico, el aumento acelerado de la miseria, la reducción del empleo, el desprecio por salud (los hospitales nunca tuvieron medicinas y ahora ni siquiera alimentos para los pacientes ingresados), por la educación (ver índice de analfabetismo), un cuerpo policial al servicio del crimen organizado, instituciones como la Corte de Cuentas, secuestradas por sus mañosos colegas del PCN, inseguridad ciudadana y por ahí va larga lista de desgracias que nos hereda el malbaratado locutor deportivo. Reconozco señor de la Rosca, que dicha heredad es tan voluminosa como abominable.
Retomemos la perorata: “un ejemplo de pleno respeto al ejercicio de la libertad sin ningún tipo de restricciones” Esto es simplemente cínico. Desde que el renegrido Paco Flores le dio al imperio yankee todas las facultades y garantías para instalar una base militar en Comalapa, tenemos un lugar de espionaje y control que quizás ya nunca podremos sacarnos de encima. Saca continuó el maridaje con el imperio; fue a pedir limosna y se la dieron: unos días más de TPS para un par de compatriotas que se parten el alma allá… pero el número de salvadoreños en tierra USAda son tres millones, en cifras conservadoras, a quienes el TPS no les interesa. Incluso, el objetivo de Saca al mendigar la ampliación del TPS era de carácter electorero no para beneficiar a nuestra guanaxia trabajadora. ¿Y a esto le llama libertad irrestricta, el fulano de la Rosca? ¿Es libertad empujar por el despeñadero de la indigencia a miles de salvadoreños para que se jueguen la vida en el cruce de la frontera? ¿Es libertad tener una base militar norteamericana en territorio nacional? ¿Es libertad que un extranjero como vos, de la Rosca, se entrometa en política salvadoreña sin el menor escrúpulo?
Y sigue: “una institucionalidad fortalecida y una robustecida democracia”. ¿De qué estás hablando, de la Rosca? Si los que han aniquilado las instituciones han sido los areneros; los que se han burlado de la democracia son los areneros. Adulones como vos, de la Rosca, son piedras de tropiezo en el desarrollo de cualquier pueblo. Será por eso que no volvés a tu tierra. Allá, van caminando hacia un futuro más digno y no querrán mantener parásitos de tu calibre.
Terminar de leer a de la Rosca hubiera sido una verdadera flagelación para mi cerebro. Preferí recordar la campaña que impulsó Schafik Handal en la década de los 80, cuando propuso a los salvadoreños no comprar La Prensa Gráfica. ¡Cuánta falta nos haces, Schafik!











