30.10.09

Crónica de una muerte anunciada

Los militantes y dirigentes de Arena añoran los viejos tiempos, cuando copaban todas las instancias gubernamentales y para ellos la política era una actividad lucrativa, nunca rodeada de riesgos o peligros, nada más cuidándose de recibir los diezmos, pero no dejando huellas y cabos sueltos que en determinado momento pudieran ser objeto de delitos o pistas por seguir por la Fiscalía General de la República o la Corte de Cuentas, por supuesto que dominando estas instancias también cubrían otro flanco.

La política, vista así y a pesar de sus planes, proclamas y declaraciones, parecía inseparable de un hombre, de una persona. Las Asambleas Generales convocadas por Arena en su sede o la Feria Internacional, se llenaban de vivas o mueras, según las indicaciones dadas por los dirigentes. Puño sobre el pecho o manos levantadas eran signo de poder, de mando y también de beligerancia. Se redactaba un manifiesto o un plan político y se concluía siempre con las mismas frases o slogan: Dios, Orden y Progreso, o Patria sí, comunismo no; en los primeros años y todavía hoy resuenan “Primero El Salvador, segundo El Salvador y tercero El Salvador”. El fascismo más descarnado.

Populismo elemental también. Pero esos hombres como Alfredo Cristiani, Armando Calderón Sol, Roberto D´Aubuisson, Guillermo Sol Bang, y tantos más, iracundos y con pocas luces, materializaron lo que ellos consideraron los requerimientos de la nación; a menudo fueron más allá de cuanto los planes y programas exigían y marchando con su himno guerrerista, trazaron los “nuevos rumbos” para el país. El consenso de Washington tocó sus puertas y adoptaron el modelo neoliberal, culto al dinero, a la mercancía y a las transacciones comerciales, sobre la persona humana. Ellos una vez más validaron la cruzada de su prepotencia por encima de las aspiraciones populares.

Con sus políticas impositivas, con el acelerado crecimiento económico para unas cuantas familias (“nuestra economía está sana”, expresaban incansablemente, lema desde luego repetido y multiplicado por FUSADES, tanque de pensamiento de la oligarquía y, desde luego, por el dinosaurio de el diario de hoy), el “progreso de la nación” estaba asegurado. Por eso también la insistencia y el coro constante de referirse a la “defensa de las libertades públicas” y de “mantener abiertos los cauces democráticos”. La trampa efectiva que como siempre culminaba con las elecciones y las llamadas “fiestas cívicas”.

La libre emisión del voto y su contabilidad sin engaños. El pueblo contribuyendo a legalizar la explotación, la democracia particular y las libertades esgrimidas por la oligarquía y sus instrumentos de dominación; con el transcurso de los años, el proyecto neoliberal se fue consolidando: ganancias exorbitantes para unos pocos, miseria para las mayorías; pero el modelo tenía patas de barro y levantando sobre la avaricia y el monopolio. Cuando se produjo la debacle del sistema financiero mundial, los capitalistas de este lado del hemisferio también empezaron a sentir sus efectos. Las ganancias disminuyeron, de tres millones de dólares mensuales a un millón, doloroso para sus acostumbrados modos de vida. En el aspecto político también comenzaron a asomarse pequeñas grietas, cada día más grandes, hasta convertirse en cráteres.

Con la pérdida de las elecciones presidenciales, los dirigentes de Arena comprenden que un ciclo ha terminado; más allá de interpretarse como una “derrota electoral”, más que política, desaparecen las influencias, los privilegios, más que sensibles, determinantes para el futuro de personas y funcionarios acostumbrados por veinte y más años, a vivir dentro del presupuesto de la nación. “Todo con el Estado, nada fuera de él”, parecía la consigna eternizada. La colosal figura del Partido oficial armada con todos los recursos del Estado y de las organizaciones con él relacionadas, se redujo a una escala insignificante. Triste despertar para los que juraron permanecer “por siempre” con el gobierno y con el poder.

Los dolores y la angustia no han venido solos: los doce diputados rebeldes, disidentes o tránsfugas, como los llaman, son producto exactamente de esta descomposición, de esas grietas a que nos referimos, de ese autoritarismo y prepotencia que siempre ha caracterizado a la dirigencia de Arena. El buscar “afuera” o en políticos de otros partidos y signo ideológico, la excusa para revertir sus debilidades internas, son nada más “patadas de ahogado”, simples escaramuzas cuando ya se tiene perdida la guerra. El destino de Arena prácticamente está sellado. Se ha abierto una angosta brecha en el muro otrora imbatible. Aquí no valen declaraciones líricas o promesas de que “resurgiremos más fuertes y propositivos”, como gusta decir doña Gloria Salguero o el caballero Hugo Barrera, por cierto nunca admitido en los círculos de la poderosa oligarquía.

Paradójicamente la organización política que, según palabras de su fundador, cerraba la era de los caudillos, ha venido en los últimos tiempos a resucitar momias y resistir la “necesidad” de modernización, con la terca imposición del presidencialismo. Cristiani no ha cambiado, es el mismo jerarca, el representante de la oligarquía, el ejecutor fiel de las decisiones de “muy arriba” para someter a los “de abajo”. No es cierto, por otro lado, que con los problemas internos de Arena se crea ingobernabilidad, por el contrario, el país ganaría mucho con el desaparecimiento y la liquidación definitiva de este partido fundado sobre los restos de miles de patriotas salvadoreños, torturados y asesinados por los Escuadrones de la Muerte.

Un vela por Ze-peda


Les aseguro que en la coyuntura política actual, lo que más se les podría agradecer a los diputados rebeldes por parte del pueblo y si es que las circunstancias lo permiten, sería el tan ansiado "curulazo".

Desde que la actual directiva de la asamblea legislativa tomó posesión, no han cesado los reclamos que imploran que al presidente de la misma, se le baje a la llanura.

Los reclamos son generalizados y es que a la gente no se le olvida las chabacanadas de este oscuro personaje a lo largo de su historia y en esto últimos tiempos electorales, te recuerdas cuando dejó al Sr. Chévez silbando en la loma.

Hasta mediciones hay, el día de ahora observé en el canal 21 una encuesta que más o menos preguntaba a la teleaudiencia de la siguiente forma: "Debería de bajarse a la llanura a Ze-peda?"

Como era de esperar los resultados fueron los siguientes:

835 votos a favor que lo bajen a la llanura.

215 votos que no baje -ojalá no se haya quedado sin saldo Ze-peda, de tanto llamar.

Según nos han comentado, hay un nudo gordiano en este asunto, ya que don Capo no quiere aceptar o pactar con estos diputados rebeldes y nadie quiere contradecir a este oscuro "maitro". Por lo tanto, los doce están siendo ahorillados a pegarle el "curulazo" a Ze-peda.

No me cansaré de decir que el bachiller Saca, le dejó una tremenda cascara de plátano a don Capo y este se deslizó con "tocho". Como dijera un mi compadre, a don Capo lo cipotearon.

Los diputados rebeldes deben de entender que ya no hay regreso en esta coyuntura, no hay retorno señores, están quemados políticamente en ARENA.

Les aseguro que no importa que se arrepientan y regresen, en la próxima competición legislativa simplemente ya no van! Al menos en las filas del partido ARENA.

Les aseguro además que don Capo y los más recalcitrantes de ARENA, JAMAS los va a perdonar, eso es así!

Lo que les conviene a ustedes diputados rebeldes es seguir en la línea en la que están y favorecer al pueblo, esa satisfacción de hacer lo correcto les asegura que al salir de su periodo, les permitirá salir con la frente en alto.

Así que si el "curulazo" se da, será por un lado gracias a los rebeldes, pero por el otro, gracias a la vanidad y testarudez de don Capo. Así que para "aportar", me voy a comprar una candela por Ze-peda, pero para que se vaya!!!


Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

29.10.09

Quieren comer pollo, pero con un peso


La oposición a las reformas tributarias por parte de los empresarios areneros, me da la pauta para afirmar que estos carajos quieren comer pollo con un peso.

Pasa igual como el caso de aquel cuñado incomodo, que llega a tu casa de gorrón y ya apoltronado en un buen sillón, te le comienza a sacar gallos al evento en cuestión.

En muchas oportunidades la gran empresa ha exigido mejor seguridad pública, que en las cárceles se instale tecnología para ese volado de la extorsión, quieren que la PNC maneje opciones satelitales para la persecución del delito y otro sinfín de características y "astralidades". Pero esa falencia en estos volados tecnológicos tiene justificación y son como sigue a continuación:

1. Esos juguetillos con los que presionan los empresarios "escuadroneros" y sus testaferros no son baratos.

2. Mucha de esa tecnología ya la había comprado Renecio Figueroa, con los billetes del fideicomiso chabela.


3. El desborde de la inseguridad data de la gestión de Pacún Flores. No la erradicaron por razones netamente comerciales y empresariales, ligadas a las empresas de seguridad de muchos areneros. Era como matar la gallina de oro, que no!


4. Finalmente, estos empresarios "llorones" no quieren apoyar la reforma tributaria para que todos estos chunches se adquieran. Y entonces? Si quieren más seguridad DEBEN y debemos de pagar, no hay tu tía.


Por ejemplo, nos enteramos que al llegar las nuevas autoridades de centros penales, se dieron cuenta que no hay señales de esos juguetillos que "compró" Renecio y que bloquean los teléfonos celulares. Hay lenguas viperinas que argumentan que esos volados fueron a parar a un banco, de color amarillo pollito. A mí no me crean, eso es lo que dicen!

Lo interesante de la estrategia de negación que impulsan los de la ARENA, ANEP y la cámara de comercio de El Salvador, es que mediante el uso de estructuras derechistas, disfrazadas de analistas han comenzado a buscarle el quiebre a la reforma tributaria.

Uno de estos que se la pica de listo, apareció diciendo que si la reforma se aplica, el pueblo ya no va poder acceder a tomarse un su néctar o una soda. Con semejante desfachatez y "jayanada", se puede percibir que el mensaje va dirigido a la majada más rota de este país y no es un planteamiento serio.

Otro de estos seudo analistas, tomó como criterio para evaluar la medida tributaria, una entrevista televisiva realizada a una mesera de un conocido chupadero. Esa evaluación que raya con la vulgaridad, al ser poca seria no me queda otra que mentarles la madre.

Por favor, pónganse serios señores y vayan a la sustancia y no a la chabacanada.

Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

28.10.09

La gran empresa NUNCA "entenderá"

A quién quieren engañar los empresarios aglutinados en la cámara de comercio y en la ANEP, con esa "versión" que manejan y publicitan de las reformas tributarias. Aunque no podemos negar, el show que están montado estos grupos con la ayuda de la empresa mediática derechista del país, es simplemente espectacular!

Por ejemplo, desde el viernes pasado se han dado a la tarea los medios de comunicación derechistas en fijar su posición, respecto a las reformas tributarias, en lugar de, simple y llanamente informar el contenido de las mismas.

Si los medios de comunicación quieren fijar su posición lo deben de hacer desde las trincheras editoriales y de opinión. No deben de intentar confundir a la población con esas notas sesgadas que disfrazan de información.

La gran empresa "sanguijuelezca" salvadoreña está intentando espantar con el petate del muerto, en más de una ocasión les he escuchado aquella trillada canción de: “Se alejará la inversión extranjera y se perderán empleos”.

Seamos serios, mucha de la inversión extrajera no tiene sus ojos en este país por muchos otros factores, como por ejemplo:

1. Presencia de monopolios y oligopolios que hacen difícil la sana competencia.
2. Problemas de seguridad, no solo pública, sino jurídica.
3. Poca claridad y transparencia en los entes reguladores.
4. Una oligarquía obstinada que no quiere dar espacios a que ingresen al mercado competidores que posibiliten la disminución de los precios de productos y servicios.

No vayamos lejos con los factores anteriores y observa las restricciones que aplica a otras aerolíneas los “cielos abiertos” de TACA. Tampoco pierdas de vista la sectorización de precios que usan las empresas de petróleo, los mercados oligopolios de las harinas, la poca transparencia en el cobro de comisiones e intereses en la banca.

Sin dejar atrás que, si eres listo como empresario y encuentras un nicho de mercado virgen o prometedor, más tardarás en obtener ganancias, que en que te caiga un arenero con un par de leyes a la medida y/o con persecuciones, con elobjeto de sacarte del mercado. Prácticas actuales que siguen y que aún no se han erradicado.

Todo lo anterior tiene alejado al inversionista, hay muchos factores más, pero al menos esos son los que ahora se me ocurren.

Pero aportando un poco más, se debe de tener en cuenta que la carga impositiva actual respecto al PIB y la que se tendrá luego de las reformas, siempre es y será de las más bajas de la región. Eso implica que los costos de operación derivados de las reformas, siempre serán más baratos en el país, que en cualquier otra región.

Por otro lado, los factores exógenos provenientes de la crisis tienen a los inversionistas a la expectativa y sin intenciones de moverse, al menos por el momento. Ningún mercado o país en la actualidad es seguro y eso todos lo sabemos, así que NADIE se va a correr de donde ahora está.

Otra cosa que debemos de acotar es que a pérdida de empleos no es excusa para no hacer realidad la reforma tributaria. Los empleos se viene perdiendo desde hace más de año y medio, y sino, recuerden la cantidad de empleos que se han perdido en el sector de la construcción, bueno, hasta en la prensa grafica pasaron la guillotina. Esto debido a que la empresa privada tiene como fin las ganancias y no el bienestar de la sociedad.

Además, el presidente Funes debe de saber que la empresa privada nunca "entenderá" lo que se persigue con la reforma, no importa lo razonado, elaborada o justificado que esta sea.

Ya lo dicen por ahí, nunca es oportuno aumentar los impuestos, por lo tanto, comencemos ahora y en tiempos donde la solidaridad debería de ser una realidad.


Kvernicola

27.10.09

El diario de hoy anclado en la prehistoria

En reiteradas ocasiones hemos denunciado a el diario de hoy por la información tendenciosa que ofrece a sus lectores, hemos dado ejemplos concretos, tanto de la campaña electoral que concluyó con el triunfo del FMLN, así como en la actualidad, cuando se calumnia, se deforman los hechos y periódicamente se falta a la verdad. Este medio peca por aproximación, es decir que cita la noticia más o menos con exactitud; pero con espíritu prejuiciado, alterando la verdad, pues como lo hemos expresado la información tendenciosa no consiste en silenciar algo. Tampoco se trata de la falsa noticia, porque no se cambia la verdad. La noticia tendenciosa es una deformación de la verdad, la misma que se presenta bajo tres formas: por un titular tendencioso, asociación de dos hechos o al tratar de hacer el resumen de la intervención de un político, un profesional o una persona cualquiera.

El diario de hoy al presentar una noticia sobre la opinión del Ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez, en torno a la reelección, en términos generales, para buscar un nuevo mandato presidencial, de manera tendenciosa afirma que “el funcionario se opone a la reelección del comandante Daniel Ortega” en Nicaragua, cuando en ningún momento ha dicho tal cosa”. El jefe de la política exterior explica en la información que “nosotros estamos satisfechos con nuestra forma de elegir nuestros gobernantes” y “respetamos las decisiones de otros países”; pero como el diario de hoy y su director-propietario mantienen una línea editorial permanente en contra de los partidos políticos, organizaciones sociales y movimientos de izquierda, simplemente se aprovechan de cualquier recurso periodístico para “llevar agua a su molino”.

En el caso particular señalado, el editor de el diario de hoy simplemente aisló una frase del resto del contexto, dando así un sentido completamente diferente de aquello que el funcionario tuvo la intención de decir. Como ya lo hemos mencionado, lo mismo se puede lograr en una cinta magnetofónica, si se corta una parte de ésta, para aislar una frase dada. Esto es lo que se llama la falta por aproximación, por un “más o menos”. Lo mismo ocurre cuando este periódico se refiere al gobierno del presidente Hugo Chávez, en Venezuela, a quien acusa de “dictador”, de “censor” de la prensa, de “violador” de los derechos humanos y muchos calificativos más. Si se explora la realidad de ese país sudamericano uno encontrará una completa libertad de prensa y de expresión del pensamiento, elecciones permanentes en donde la población elige libremente a sus gobernantes y NADA de represiones contra las manifestaciones o acciones de “repudio” por parte de sectores opositores contra el presidente Chávez y su régimen. Como dicho está, se trata de una tendencia, de una “pila” ideológica del dinosaurio director de el diario de hoy.

Asimismo, en un editorial publicado el viernes 23 de octubre del año en curso, el director de el diario de hoy califica de “patético” el hecho de que el Seguro Social ha solicitado “un subsidio” al gobierno para hacerle frente a los múltiples compromisos que tiene con la población asegurada. El comentario en mención no solo “censura” la petición, sino que afirma que tales recursos serán utilizados para “mantener el enjambre de parásitos y despilfarradores que son su personal técnico y administrativo”. Y enfatiza que “en lugar de cortar gastos, procurar ser más eficientes, echar a la calle a los incapaces y cortar las ganguerías de los sindicalistas, quieren más dinero”. De manera perversa, deliberada, omite mencionar que debido a la grave crisis económica, precisamente generada a nivel internacional por la avaricia y la voracidad de los capitalistas, han disminuido en más del 10% las cotizaciones al Seguro Social, así como las plazas fantasmas, más de 1300, encontradas en la institución que significaban una erogación de 300 mil dólares mensuales, fondos que iban a parar a los bolsillos de dirigentes del partido Arena.

El ISSS, así como la mayoría de Ministerios, se encontraron en total bancarrota, debido a la corrupción galopante y a la pésima administración de los cuatro regímenes areneros. En sus editoriales y en sus informaciones ¿ha dicho algo o ha denunciado semejantes anomalías el diario de hoy? Evidentemente no, así como no se atrevería a darle seguimiento a la cantidad de casos de corrupción en la que están claramente identificados altos dirigentes del partido Arena. Lamentablemente la legislación salvadoreña no contempla sanciones a la información tendenciosa ni a la falta de objetividad, ya que ésta va más allá que la verdad pues implica una selección entre las noticias, una selección en el interior de la verdad, a fin de poder reproducir fielmente la faz de las últimas horas. Lamentablemente en nuestro país no existe una variedad de medios de difusión ni surgen en cantidad los alternativos. Ciertamente y así ha sido reconocido, el deber de objetividad nace como una reacción contra la concentración de las empresas. Hoy en día, no es suficiente, el decir “cosas verdaderas”, esto lleva o puede producir una imagen falsa de los acontecimientos a los ojos del lector o del televidente. Lo que importa en la actualidad es el dar una imagen proporcionada del conjunto de los acontecimientos. Por eso los expertos y entendidos en la comunicación masiva hablan “Del hecho exacto a la información objetiva”.

Muchos de nuestros amables lectores nos dicen que “es una tarea imposible” o se trata de “arar en el mar”, el buscar un cambio de conducta del señor Altamirano, director de el diario de hoy; no se trata de “cambiar” el pensamiento caduco, extremista y anclado en la prehistoria de este caballero. Se trata de señalar sus constantes errores, de documentar su falta de profesionalismo y su falta de ética y moral, la alevosía y ventaja con que procede tanto en las informaciones como en sus editoriales; pretendemos decirle públicamente a las nuevas generaciones de comunicadores, que el periodismo es un arte y que el deber de un auténtico profesional está en reproducir tanto en las páginas de los periódicos como en las pantallas de televisión y en la radio, la fotografía fiel de los acontecimientos y que sea el lector o el televidente el que realice una selección de sus lecturas o noticias en función de sus propios intereses.

Repitiendo la "plana"


No sé vos, pero al menos yo estoy disfrutando los dimes y diretes, que se están escuchando en el partido de los escuadroneros. Mientras estos se mantengan entre chambres, especulaciones y culpándose unos con otros, la cosa en este país podrá caminar mejor.

Te aseguro que no tengo la intención de quitar el dedo del renglón hasta que cosas interesantes pasen a favor del pueblo. Si puedo aportar para que se sigan rompiendo la madre y dividiendo, no dudaré en poner mi granito de “arena”. Además y sin reserva de lo anterior, esta coyuntura es un respiro a otros ámbitos atacados mediáticamente, y vos sabes a lo que me refiero.

En esta semana por ejemplo, pude observar en la entrevista de Ernesto López a un cipote del partido ARENA, que escondía su incapacidad e ineptitud política, en la malcriadeza y la prepotencia. El tipo parecía un loro, ya que sin razonamiento lógico mantenía el mismo discurso y panfleto del COENA.

Me puse a pensar: “Si don Capo envía a un cipote tan enano mentalmente a defender los intereses de los tricolores, están en serios problemas”. No tengo nada contra el cipote, pero en sus cortos análisis se dejaba entrever, que el discurso y el mensaje al menos, no lo había interiorizado como se debe en esos casos.

El cipote malcriado era la segunda voz de Jorge Velado en el programa, por cierto, Jorge es una persona que se percibe buena gente, pero eso no es suficiente, le falta mucho para que pueda converger satisfactoriamente en este tipo de coyunturas políticas que enfrenta ARENA.

Siempre hemos sostenido en esta tribuna que a este COENA le falta músculo y “cayo político”, pero sobre todo le falta corazón. Con el agravante que quien ahora lo comanda, no tiene la intención de remediar la situación.

Si pudiste ver la entrevista, seguramente te percataste que al momento de decir las cosas estos dos carajos, siempre te quedabas a “medio palo”, esperando por el remate concreto al término de la oración, le faltó sustancia pues.

Tan mal habían quedado estos dos y su partido, luego de la entrevista y de un par de comentarios mordaces que provenían de los disidentes; que tuvieron que rehacer la plana con Arenacho, don Capo y el payazo de Vaquerano.

Esos errores políticos que cometen estos areneros los tienen donde están, no es posible que apelen al chambre y a las malas prácticas del pasado, para descalificar a sus adversarios políticos, ya sean estos los del FMLN o los rebeldes.

Además, debe de entender el payaso Vaquerano y los del COENA que el protocolo de entendimiento de la asamblea legislativa responde a realidades, que en este momento ya no son sostenibles por el partido ARENA, debido a su incapacidad de aglutinar, de aportar y de dirimir diferencias.

Y fíjate cómo son las cosas, a don Capo se le salió que en el pasado y con el “apoyo” del ejecutivo, este tipo de diferencias siempre se habían re$uelto.

Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

26.10.09

Las órdenes no se discuten en Arena

Sus militantes levantan el puño, con mirada turbia y encendida de odio van recitando las estrofas de su himno guerrerista, llegan al orgasmo cuando cantan: “El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán”

El principio del fin, tal como lo habíamos adelantado, se produjo: los doce diputados "rebeldes" fueron expulsados por el Consejo Ejecutivo de Arena, sin esperar un debate y una resolución de su Asamblea General como, suponemos, establecen sus estatutos. El autoritarismo, el verticalismo, el “yo mando” se impuso a los mecanismos civilizados que se demandan en un verdadero partido democrático: el dialogo, la concertación y la negociación.

Los “analistas” tratan de buscarle una explicación a un fenómeno complejo: lucha por el poder y el control del aparato partidario; divisiones insalvables entre las derechas (ideológica, partidaria y económica), enfoques y puntos de vista sobre el futuro inmediato, incapacidad para digerir la derrota en las elecciones presidenciales y convertirse en una fuerza política de oposición.

Nadie habla de una costumbre hecha ley en Arena: ordenar e imponer bajo los supuestos de que “somos un partido disciplinado” y “obediente a las disposiciones estatutarias”. Los doce diputados expulsados se cansaron de obedecer, aceptar y cumplir sin protestar y ni siquiera pedir explicación cuando determinada orden no les parecía adecuada ni correcta. Se rebelaron contra una jerarquía autocrática, inflexible. El presidente del Coena, Alfredo Cristiani no reconoce ni acepta limitaciones a su “poder” desmedido: cuando alguien se atreve a discutir su “liderazgo” es apartado inmediatamente, tal y como le ocurrió a los diputados en mención y otros militantes que ocupaban cargos o no en los departamentos y municipios del país.

Arena fue fundado y patrocinado por miembros de la oligarquía, los mismos que crearon y financiaron los Escuadrones de la Muerte que tanto dolor, muerte y luto causaron en este país. Es un pasado reciente que los salvadoreños no olvidan, pues de una u otra forma todos fueron alcanzados por ese implacable brazo del odio y el crimen. La mafia se organiza para el poder y el control de cantidad de actividades ilícitas, se rigen por códigos secretos, la Omerta siciliana: hay muchos soldados que cumplen órdenes y son pocos los que dirigen las acciones. Los que reniegan, protestan o se atreven a cuestionar las directrices, son expulsados, en el mejor de los casos. El señor Torres, conocido como “el chele”, no tuvo esa suerte.

En los años duros de la guerra, el fundador de los Escuadrones de la Muerte y, posteriormente, del partido Arena, mayor Roberto D´Aubuisson, aparecía frecuentemente en la televisión y acusaba a muchos dirigentes políticos como Melvin Orellana, Mario Zamora, sólo para citar dos prominentes dirigentes de la Democracia Cristiana, de ser comunistas. También señalaba a sindicalistas, maestros, sacerdotes, profesionales, quienes extrañamente al día siguiente aparecían asesinados. Monseñor Oscar Arnulfo Romero, corrió la misma suerte. En su última homilía había pedido a las bases del ejército no obedecer las órdenes para matar “a sus mismos hermanos” dadas por sus jefes militares.

El partido Arena se fundó en el odio de clase, sobre la sangre y los restos de miles de salvadoreños torturados y asesinados por los Escuadrones de la Muerte. Hasta el día de hoy no se han cumplido las recomendaciones de la Comisión de la Verdad nombrada luego del Acuerdo de Paz. Nunca se investigó a profundidad ni se llevó a los tribunales a los responsables de miles de homicidios contra campesinos, obreros, estudiantes, profesores, sacerdotes y profesionales salvadoreños. Tampoco se extendió la responsabilidad de la investigación hacia los altos mandos militares, estrechamente vinculados con el señor D´Aubuisson, y las masacres que se cometieron en zonas urbanas y rurales del país. Hasta el día de hoy los familiares siguen pidiendo justicia, así como se establezca el paradero de muchos niños, ahora adultos, que fueron secuestrados de sus hogares. El entonces presidente de la república, Alfredo Cristiani, ahora dirigiendo al partido Arena, fue el artífice de la Ley de Amnistía, aprobada por la Asamblea Legislativa, para proteger a los asesinos, entre ellos, los autores intelectuales y materiales de la muerte de los sacerdotes jesuitas.

Este es el pasado inmediato, el entorno “maldito” que dio origen, vida y desarrollo al partido Arena. La secretividad, el verticalismo, el autoritarismo, viene desde entonces. El mismo himno es un canto permanente al odio, así como una invitación a cometer cualquier acto en “contra de los comunistas”. “El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán”, dice una de sus estrofas. Sus miembros, sus militantes, levantan el puño y con mirada encendida van cantando cada una de sus frases. Son como el Atila de la historia, siente que lo dicho se convertirá en realidad, que por donde ellos transitan, nada bueno crecerá, todos, tirios y troyanos, deberán estar listos para obedecer, seguir al pie de la letra sus instrucciones. Esa es la consigna, esa es la última palabra.

Los militantes y otros funcionarios del partido Arena, que intenten seguir el ejemplo de los doce diputados disidentes, ya saben a que atenerse: en ese instituto político se obedece, se cumplen las órdenes, no se discuten ni se ponen en duda las instrucciones del “jefe”, mucho menos sí este es el representante directo de la poderosa oligarquía. “Libertad cuantos crímenes se han cometido en tu nombre”. Las órdenes no se discuten en Arena

23.10.09

La necesidad de definir una política exterior

La tradición dice que El Salvador ha sido consecuente con su política integracionista en Centro América, respetuoso de los tratados bilaterales y solidarios con las necesidades y urgencias de todas y cada una de las repúblicas del área. Sin embargo, luego de la guerra con Honduras en 1969 y con la consolidación de regímenes militares y posteriormente con la puesta en marcha de un modelo neoliberal, descuidamos configurar y mantener una bien definida política en esta región, tan ligada a nuestros orígenes, dramas y peculiaridades históricas.

Explicable ese descuido en la confusa y dramática etapa de la consolidación de El Salvador en el siglo XIX como “país independiente”, resulta más difícil explicarla en el periodo de dictaduras militares, cuando la mayoría de problemas se “arreglaban” con la fuerza de las armas y los dictados siempre presentes de la poderosa oligarquía, noche en la cual se frustraron los sacrificios de ciertos próceres e impulsores de reformas, no sólo para dar a nuestra vida pública características democráticas y posibilidades de un desarrollo más digno y justo, anhelos que el pueblo tuvo que imponer por la vía de la violencia revolucionaria.

La desproporción de los recursos territoriales, marítimos y humanos entre nuestro país y nuestros vecinos fue trazando, poco a poco, la imagen de los salvadoreños como una especie de “aprovechados”, “oportunistas” y hasta “pícaros” según el léxico de cada una de las repúblicas centroamericanas. “Salvadoreños repisados usted que al latrocinio le llaman cachería”, dicen los guatemaltecos. El mismo Poema de Amor, escrito por Roque Dalton García, no ayuda ni abona en nada a construir una imagen favorable de los salvadoreños. Además, por las argucias de la política de ciertas transnacionales y oligarquías criollas a cuyo interés resulta inconveniente la unidad y armonía de los países centroamericanos.

Con los dramáticos episodios ocurridos en Honduras, se advirtieron signos del nuevo gobierno por atender a sus deberes de buen vecino, no sólo condenando el golpe de Estado, sino exigiendo el retorno a la constitucionalidad e, incluso, en los primeros días apoyando un bloqueo económico contra los golpistas, medida que desde luego tiene efectos directos contra la población. Lamentablemente esos loables impulsos y acciones diplomáticas, políticas y comerciales ya no continuaron y pasamos a una “acción pasiva”, reaccionando a hechos coyunturales y, sobre todo, acatando disposiciones no siempre las mejores de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Nuestra particular manera de analizar los fenómenos, nos indica que esta política no debe estar basada únicamente en el intercambio favorable o no de la actividad comercial (enviamos tantos pollos y huevos y recibimos lácteos, frijoles, plátanos y naranjas) o de un interés fenicio de explotación y aprovechamiento voraz de los recursos de nuestros vecinos, sino una actitud de leal comprensión de problemas que, en mayor o menor grado, nos son o nos han sido comunes. El actual gobierno, a diferencia de los regímenes anteriores, debe buscar una relación fraternal que disipe reservas y desconfianzas: incrementar sus relaciones con Guatemala, Nicaragua y Costa Rica, en el marco del respeto mutuo y en condiciones que posibiliten un desarrollo sostenido para todos. Bajo este parámetro fijar una posición única y firme en contra de los violadores del orden constitucional y estado de derecho en Honduras.

Una muestra de la actitud revanchista y retrógrada de los golpistas hondureños, ha sido puesta en evidencia en los últimos días con el cierre de la frontera a productos avícolas. Las autoridades sanitarias de El Salvador comprobaron que los productos lácteos, sobre todo la crema y la leche, de Honduras estaban contaminados con heces fecales. Un hecho irrefutable comprobado en los laboratorios norteamericanos. Las autoridades de Honduras lejos de buscar solucionar un hecho tan grave, procedieron a congelar las exportaciones salvadoreñas. Entendemos que se hacen esfuerzos delicados, tomando en cuenta que no existen relaciones de ningún tipo con los golpistas, para buscarle una rápida y efectiva solución a un problema generado únicamente por las pésimas condiciones sanitarias de los productores de lácteos hondureños.

Nos gustaría que los gestos y los hechos solidarios del gobierno y de los salvadoreños se expresaran con el pueblo hondureño, porque en el presente y en el futuro inmediato únicamente se recibirá una descortesía, un rechazo y un alud de censuras de parte de los golpistas. En todo caso, estas cuestiones diplomáticas, comerciales y políticas, serán siempre discutibles y una diferencia de enfoque o una confrontación de concepciones incompatibles no deben ni puede n ser motivo de descortesías ni de rechazos ásperos, sobre todo con el pueblo hondureño. La colaboración fraternal y el gesto solidario deben prevalecer, tal como lo dicta la tradición y la historia.

Y esto es sólo un síntoma, una advertencia, una experiencia aleccionadora, no para sostener, lo reiteramos, resentimientos revanchistas, sino, muy especialmente, para darnos una idea más aproximada a la realidad que los brindis de las reuniones diplomáticas, de las dificultades y obstáculos que se acumulan en la ruta de nuestras relaciones con los países hermanos, mucho más como autocrítica que como reacción ofendida. Necesitamos, pues, revisar, afinar una política más acorde con los tiempos actuales no sólo con los países de Centro América, sino con los de América Latina y del Caribe que sea congruente con nuestras similitudes históricas y con la problemática actual de nuestros entrañables vecinos.

22.10.09

Escala en color parlamentaria

No nos demos paja señores y no permitamos que nos den atol con el dedo, las doce cartas de Saca en la asamblea legislativa tienen a los de ARENA y particularmente, a los del COENA en tragando grueso y con culillera.

No sabemos sin estos doce naipes son espadas o bastos, lo que sí sabemos es que con su actitud le están dando palo a don Capo, hasta debajo de la lengua.

La encrucijada en la que se vio don Capo en estos días recientes tenía dos opciones:

1. Si cedía en las aspiraciones de los rebeldes, quedaría sin poder al interior del partido y se mostraría sin “coyoles” políticos.

2. Si no cedía, el partido ARENA se vería disminuido y sin opciones macro políticas.

El impacto de las dos decisiones iba a ser crucial, Saca sabía que don Capo es un vanidoso y que por nada del mundo se dejaría doblar el brazo por los colonos o “guachimanes” y que terminaría expulsando a un par.

Saca también “conoce” que al interior del partido de los escuadroneros las protestas por la disminución parlamentaria se van a hacer sentir en el corto plazo. Esto conllevará a la posibilidad de que los del COENA simplemente ahuequen, posibilitando la llegada de un testaferro del turco malacate.

Pero ese no es el único juego del malacate Saca, nos han comentado que mediante esta “escala en color”, quiere recetarse inmunidad ante muchos actos de corrupción de la gestión pasada. Dicen las malas lenguas que los que se está acogiendo a la amnistía que persigue Saca, tiene cola que les pisen.

Ya lo habíamos mencionado en otros comentarios previos, atrás de esta escala en color, hay intereses oscuros que pretenden el tan ansiado status quo y pretenden además, asirse al poder a como dé lugar.

Ellos – todos saben que son tres — bien saben que desde las zonas de poder que pretenden obtener con este movimiento parlamentario, serán prácticamente intocables y además serán necesarios para las decisiones parlamentarias del nuevo gobierno. La película se está tornando muy interesante, no lo crees?

Esperamos que por el bien de las mayorías que no se transe de forma inconveniente para el pueblo salvadoreño. Esperamos que la compra de voluntades y las negociaciones bajo la mesa, queden como practicas del pasado.

No se vale que en estos tiempos modernos, se les deba de pagar a los tránsfugas, a cambio de favorecer al pueblo con sus votos. Esa madre no se vale!

Como tampoco se vale que se hagan del ojo pacho con los actos de corrupción del pasado, a cambio de favores parlamentarios. Por cierto, aún estamos a la espera de las famosas auditorias presidente Funes.

Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

No se puede quedar bien con Dios y con el diablo

La estrategia, política o modelo económico desarrollada los últimos veinte años por los cuatro regímenes areneros, no sólo fue equivocada sino que perversa. La corriente neoliberal impulsada bajo los lineamientos del consenso de Washington, buscaba el “desarrollo estabilizador”, cuya expresión breve es la creación social de riqueza y su concentración en pocas manos. El resultado: todos los conocemos, la inmensa pobreza en el país y una enorme desigualdad en la sociedad.

En nuestra mente todavía resuenan las reiteradas frases y afirmaciones de los “gurus” del capitalismo: “hay que crear para después repartir”. “No puede repartirse la miseria”. Eran los hipócritas lemas de ese nefasto periodo en que los gobiernos areneros fueron entregando despacio pero sin tregua las pocas empresas estatales al voraz capital criollo y a la dominante inversión extranjera. No sólo nos quedamos sin política monetaria debido a la dolarización, sino que trasladamos a manos extrañas el control de las telecomunicaciones, la distribución de energía eléctrica y derivados del petróleo, las pensiones y más. Asimismo, los gobiernos areneros eliminaron de un plumazo el Instituto Regulador de Abastecimientos (IRA), el Instituto de Vivienda Urbana (IVU), la Financiera Nacional de Tierras Agrícolas (FINATA) y abandonaron por completo la agricultura, factor primordial de la crisis alimenticia que actualmente padecemos.

Era obvio, pero los gobiernos areneros aceptaban que mientras más poderosos se volvieran los ricos (la oligarquía de este país siempre ha sido intocable, rectora de las vidas y bienes muebles e inmuebles de este país, deshumanizada, prepotente, concentradora de la riqueza) menos sería la posibilidad de obligarlos a cambiar el esquema de reparto para atenuar la injusticia cometida en contra de las mayorías poblacionales. Sus defensores acérrimos, como el director de el diario de hoy, festejan sus pasatiempos y elogian “sus virtudes”, esto es las “grandes inversiones”, la construcción de ostentosos centros comerciales, los hoteles de cuatro estrellas, los “almacenes por departamentos”, sus iniciativas para desarrollar el turismo en la zona costera, etc. Cuando fallece uno de estos oligarcas los editoriales destacan su “generosa entrega”, su liderazgo empresarial, su filantropía y su “defensa de las libertades” y la democracia.

“Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al reino de los cielos”, sentenció Jesús, a quien los explotadores citan y mencionan cuando conviene a sus intereses. Es sencillo y gratis asistir a los templos católicos para darse golpes de pecho y hacerse pasar públicamente como cristiano. Lo real, lo auténtico, lo humano, es practicar la bondad, la solidaridad y el servicio a los más necesitados. Monseñor Oscar Arnulfo Romero, fue asesinado por la burguesía por exigirles que cambiaran su conducta, que distribuyeran un poco de lo mucho que tenían. “Quítense los anillos si no quieren perder los dedos”, les dijo, citando una frase célebre de la Biblia.

Ese modelo económico que promovía el “desarrollo estabilizador” era más que lo dicho, era la admisión indiscriminada de inversiones extranjeras y transnacionales, el supuesto crecimiento acelerado y desordenado mediante excesivo empleo del crédito internacional hipotecante, los precios subsidiados, los benignos impuestos para la gran empresa privada, extensiones y beneficios para las industrias nuevas y “necesarias”, ayuda más o menos discreta de los gobiernos areneros para que los capitalistas defraudaran a los trabajadores…y al fisco mismo. Cuando más de algún osado Ministro de Hacienda, intentó introducir modificaciones al modelo fiscal (este ex funcionario reveló la forma en que defraudaban las empresas en el cómputo con la complicidad oficial: recargando sus gastos financieros hasta al 30 por ciento anual, descontando impuestos antes de hacer la liquidación a los asalariados y, desde luego, haciendo uso de la doble facturación y practicando alegremente el contrabando), rápidamente le “dieron las gracias por los servicios prestados al Estado”.

El Ministro de Hacienda del actual gobierno ha encontrado todas estas deficiencias, así como la permanencia de “antiguos funcionarios” que conocen y de alguna manera contribuyeron a la evasión fiscal; también sabe de los tramitadores, de los favores a terceros, de los delegados e inspectores que se “hacen del ojo pacho”, del tortuguismo en el trámite de miles y miles de inconformidades que aplaza a calendas griegas los pagos; pero este caballero, al igual que el presidente del Banco Central de Reserva, quien mantiene en sus puestos a funcionarios que incluso trabajaron en el programa económico de gobierno del pusilánime Rodrigo Ávila, es un hombre de confianza del “gran capital” y difícilmente se podrán saber los nombres de los evasores, así como el alcance de sus delitos fiscales.

Resultado: empobrecimiento de la población trabajadora, miseria igual o mayor de los campesinos, acelerado crecimiento anual del producto nacional y lacerante desequilibrio en la distribución del ingreso; mayor dependencia respecto del capital extranjero, baja productividad e inflación…todo cuanto hemos sufrido en veinte años, para simplemente tomar un tiempo de referencia, porque la explotación y la desigualdad tiene más de 188 años de “vida independiente” del país; y lo que parece no terminar, sobre todo cuando analizamos algunas piezas o funcionarios que están a la cabeza de Ministerios claves; y otros que por “hacerse agradables” a ojos de la burguesía y pasar como “personas claves con las que se puede dialogar”, dejan todo para “mejores tiempos”, prorrogando un cambio necesario, urgente e indispensable.

El mismo presidente Funes ha descrito en repetidas oportunidades las causas que han provocado la crisis generalizada en nuestra sociedad, últimamente por ejemplo se refirió a la desnutrición de la niñez salvadoreña, fustigando a los anteriores gobiernos por “no atender las urgentes necesidades de la población infantil”. El mandatario reiteró que el hambre y la desnutrición son responsabilidad de las dirigencias políticas. “Hay que buscarlas en la desigualdad social, pobreza, falta de empleo, en los bajos ingresos, en los altos costos de la vida, en los insuficientes niveles de educación, malas condiciones de producción de alimentos…” Por lo tanto, los funcionarios del área económica no sólo deben atender este llamado, sino que proceder a rectificar, desechar lo anticuado y perverso, para hacerle frente a los angustiantes problemas en que todavía se debate la población salvadoreña. El nombramiento de un Consejo de Seguridad Alimenticia, busca precisamente erradicar esta lamentable situación, para ello se necesita el concurso de todos los funcionarios y, por supuesto, de la población receptora o no de los beneficios. Lo repetimos, no se puede quedar bien con todos, sobre todo con los sectores oligárquicos. Triste suerte de quienes se afanan por servir a Dios y al diablo.

El Presupuesto General de la Nación está a punto de ser aprobado. Su ejecución y su plena realización nos darán la medida de su eficacia y todos esperamos que ésta sea mucha. Conviene sin embargo puntualizar que varios de los supuestos en que funda los efectos esperados del “programa en cifras” –no otra cosa es un presupuesto--, no existen sino en el buen deseo de los gobernantes. Por ejemplo: para proteger el poder adquisitivo del pueblo, deben tomarse en cuenta medidas relacionadas con el gasto público, el circulante monetario y la selección del crédito, el mejoramiento en la distribución y el comercio y el establecimiento de una política realista de precios y salarios. Naturalmente es muy saludable haber rebajado hasta en un 12 por ciento las tarifas eléctricas, así como de manera oportuna la disminución de los precios de la gasolina y de varios productos de consumo básico. Al respecto la Defensoría del Consumidor y el Ministerio de Economía deben estar atentos para que algunas empresas privadas no se resarzan con ventaja –en la ventaja está el abuso—del recargo de costos, y menos aún que el mayor ingreso sea arca abierta en que el justo peca. Sería bueno conocer los mecanismos por los cuales va a cortarse las uñas a los que engordan al calor de la inflación y aquellos otros medios para moralizar lo que hasta hoy nadie ha conseguido sanear: la voraz iniciativa privada.

20.10.09

La justicia popular dictó sentencia

Ha tenido el gobierno una semana de paz y de cierta tranquilidad y armonía, no por razones del clima o la disminución de los hechos delictivos, sino por dos hechos prácticos: el uno tiene que ver con la crisis interna severa que padece el partido Arena y la segunda con una disminución sensible de los derivados del petróleo y la baja de precios de algunos productos de consumo básico, entre ellos los frijoles, el maíz, verduras, carne blanca y lácteos.

Los férreos opositores a toda obra o proyecto anunciado por el gobierno, han disminuido sus ataques y se han centrado en “analizar” las razones de los doce diputados areneros para votar de manera independiente y apoyar iniciativas que envíe el ejecutivo y que vayan encaminadas a favorecer a la población. Existen muchos matices y consideraciones en torno a la descomposición de Arena: la imaginación más fértil se pierde en un dédalo de acciones y omisiones que nacen, crecen y se desvanecen al conjuro del momento, orquestadas por la pasión, el rencor, el odio y en especial, lo que es el centro vital de la política de estos y todos los regímenes: el amor al poder y la lucha por conservarlo. Todo es válido en esta política. La calumnia, la difamación, la intriga subterránea, las trampas, la propaganda amañada, los ataques arteros, las patadas directas o debajo de la mesa y las puñaladas “traperas”.

En la conciencia universal, en el sereno convencimiento de todos los salvadoreños, están las sucias artimañas, maniobras y recursos utilizados por los dirigentes del partido Arena para tratar de desacreditar a sus adversarios políticos en la pasada campaña electoral. Los señalamientos y calificativos llegaron hasta el espacio del delito (la difamación, la calumnia, son tipificados por el Código Penal y Procesal Penal). Esa nefasta y vergonzosa acción de los “asesores” de publicidad y propaganda, entre ellos venezolanos y mexicanos, repercute y salpica en la actualidad a la dirigencia arenera, cuestionada y adversada por sus mismos cuadros medios, diputados y militantes. Son las grandes equivocaciones de la historia, como los que pensaron que asesinando a Salvador Allende, al Che Guevara o a nuestro pastor Oscar Arnulfo Romero, darían marcha al tiempo y a los procesos democráticos y revolucionarios. Por el contrario resurgieron símbolos y figuras luminosas y brillantes.

Lo triste de todo este panorama es que los críticos más mordaces del actual gobierno, no tienen ninguna autoridad moral para hacerlo, porque ellos han sido los actores y autores directos de la profundización de la crisis económica, social y política que padece el pueblo. Los dirigentes de Arena, en graves problemas, tienen menos consistencia que la supuesta moral de quienes la forjaron. Las actuales autoridades del Ejecutivo han heredado un desastre en la administración pública, un Estado en bancarrota producto de la corrupción de veinte años y de los saqueos perpetrados en los últimos meses del régimen de Antonio Saca. Ciertas políticas impulsadas deliberadamente como el desempleo para obligar a miles de salvadoreños a emigrar hacia los Estados Unidos, el abandono de la agricultura, el crecimiento delincuencial (¿quiénes se beneficiaron con la venta indiscriminada de armas y la creación de agencias de seguridad y miles de “agentes” de vigilancia privada?), para citar algunas, son las que han provocado la desestabilización general de la sociedad salvadoreña.

Es menester recordar la lección siempre fecunda de el Evangelio y repetir con Cristo: El que se encuentre libre de culpa, que tire la primera piedra, con la seguridad de que ninguna mano –si es sincera—se podría levantar, legítimamente, para ello. En todos esos cuatro gobiernos areneros sería muy difícil encontrar al menos un funcionario totalmente libre de culpa. En cada etapa, en cada quinquenio, los salvadoreños descubrieron con estupor distintos casos de corrupción: lo repetimos, no nos cansaremos de hacerlo, mientras no exista el justo castigo contra los responsables de tantos delitos contra el pueblo: la privatización del sistema financiero dejó a los corruptos: 705 millones de dólares; el faltante de la CEL, nada menos que nueve millones de dólares; la malversación en los ingenios azucareros, 15 millones de dólares; el fraude en el ISSS 2.4 millones de dólares; la malversación en el Fondo de Inversión Social, alcanzó 2.1 millones de dólares; el fraude en el Banco de Fomento Agropecuario fue de 16 millones de dólares; la estafa en la empresa Crediclub fue de 138 millones de dólares; en FINSEPRO e INSEPRO de 80.5 millones de dólares; la malversación en CREDISA de 142 millones de dólares; las licitaciones amañadas en Obras Públicas produjo a los corruptos 38 millones de dólares; el fraude y el desfalco en ANDA fue de 100 millones de dólares. La lista es larga. ¿Podrían los ex presidentes de la república Alfredo Cristiani, Armando Calderón Sol, Francisco Flores y Antonio Saca, lanzar la primera piedra? ¿Cuál su solvencia moral para atacar las políticas sociales del actual gobierno?

El cinismo de Alfredo Cristiani ofende la inteligencia de los salvadoreños. La presencia en la escena política de Francisco Flores, nos traslada a los días más tristes y nefastos de su quinquenio: el que firmó la sentencia de muerte contra la economía de miles de hogares salvadoreños; mientras que Armando Calderón Sol, con la privatización y venta de los pocos bienes del Estado, nos volvió más que mendigos, pordioseros de la caridad internacional. La demagogia, el despilfarro, la creciente delincuencia, la infame corrupción, la evasión y la elusión fiscal, el contrabando, tuvo su máximo exponente con el tristemente célebre Antonio Saca. Estos seres infames y sus políticas ingratas y negadoras de valores humanos, serán recordados por siempre por el pueblo salvadoreño. Hoy apenas empiezan a purgar sus delitos, pero todavía falta que todo el rigor de la justicia caiga sobre sus cabezas, al menos ya han sido condenados por el fallo inapelable de la justicia popular.

19.10.09

Rechazo total a pretensiones de la oligarquía

Una vez más el régimen ha hecho un llamado a la unidad nacional para hacerle frente a los grandes desafíos del futuro inmediato y los más cercanos relacionados con la creciente ola delincuencial, la crisis económica, el desempleo y la amenaza siempre latente de una hambruna producto de factores endógenos y exógenos. Los problemas fueron heredados por los nefastos gobiernos areneros que en 20 años no fueron capaces de darle una oportunidad a la paz, a la fraternidad, al progreso y al desarrollo sostenido.

Algunos de las iniciativas de ley enviadas por el Ejecutivo a la Asamblea Legislativa para su estudio y aprobación, presentan como considerando principal la necesidad de proteger a la población más vulnerable, de lograr fondos para iniciar obras de desarrollo nacional y darle más autonomía e iniciativa legal a las alcaldías para que contribuyan al gran esfuerzo de reconstrucción y avance hacia objetivos comunes: beneficio general de las comunidades en particular y de la nación en general.

El gobierno se ha empeñado en proclamar la necesidad de no plegarse a ninguna corriente de pensamiento o de algún régimen en particular, desde luego siempre ha manifestado su admiración por la gestión del presidente Lula de Brasil; pero también deben verse con especial atención los avances de otros países que sin proscribir la propiedad privada de los medios de producción han logrado muchos beneficios para sus pueblos, tal los casos de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y aquí en el área centroamericana, Nicaragua, donde se asientan cantidad de inversiones salvadoreñas.

El acercamiento y la estrecha relación diplomática, comercial y cultural con cada uno de estos gobiernos, no significa dependencia o adherirse a un determinado sistema económico o político como sería el Socialismo del siglo XXI, que en esencia intenta desarrollar los pueblos sin abolir la propiedad privada de los medios de producción (“buscan abolir la propiedad privada”, escribe tendenciosamente el director de el diario de hoy), más que impulsar el desarrollo de las cooperativas, las distintas formas de propiedad: individual, cooperativa, estatal, en asociación y otras, así como una mayor participación de las comunidades en la gestión de obras. Esto es, alcanzar una verdadera democracia participativa y no la “representativa” como la que supuestamente está en vigencia en El Salvador.

Cuando gobiernos como los de Venezuela, Bolivia, Cuba o Ecuador, hablan de la necesidad de crear opciones para sus pueblos, se refieren en primer lugar a una independencia económica y, en segundo, a una legítima soberanía y autodeterminación en el plano político. Los Estados Unidos, sus grandes empresas agrícolas, industriales, energéticas, alimenticias, etc. por largos años han intervenido en los asuntos internos de estos países y para nadie es un secreto que han puesto o quitado presidentes cuando no son de su agrado no “acatan sus recomendaciones”. A todo eso se llama injerencia. Hay un solo imperialismo, el económico, el que practican los EE. UU. y algunos de sus socios como Japón e Inglaterra, hoy menos, pero hace algunos años con mucha fuerza.

El imperialismo “es la etapa superior del capitalismo” escribió Lenin, y se presenta cuando los capitales acumulados salen de sus metrópolis para explotar la fuerza de trabajo de otras naciones menos desarrolladas. No hay otro tipo de imperialismo, aunque algunos hablan de imperialismo ideológico o de neo dictadores, al referirse, sobre todo, al presidente Rafael Hugo Chávez, de Venezuela. De todos los gobiernos y países del mundo se puede aprender y poner en práctica proyectos novedosos: Brasil, por ejemplo, ha logrado erradicar un buen porcentaje de la desnutrición de su población infantil, así como disminuir la marginación y la miseria de millones de habitantes que viven en zonas rurales. Son programas agresivos y efectivos que desde luego pueden aplicarse en El Salvador. No son una copia exacta; pero los planes Red Solidaria Rural y Urbana se acercan mucho a los desarrollados con éxito en Brasil.

De Venezuela se puede aprender mucho de las Misiones Educativas y de Salud que han penetrado a comunidades urbanas y rurales que nunca han tenido la asistencia ni la ayuda de los distintos gobiernos. Ahora por los más diversos puntos de ese maravilloso país, se levantan clínicas y unidades de salud, consultorios populares, les llaman, así como escuelas, universidades e institutos diversificados totalmente equipados con tecnología de punta. Asimismo, miles de médicos y profesores se desplazan y cumplen sus tareas en zonas urbanas y rurales. Al mismo tiempo, se desarrolla un Plan Nacional de Alfabetización, en el que participan miles de jóvenes estudiantes que cumplen bien con sus horas sociales o están directamente comprometidos con los programas gubernamentales para llevar a un verdadero desarrollo social, político y económico a su país.

Es saludable que El Salvador no tenga dependencia alguna de otras naciones; pero hasta hace algunos meses, nuestra dependencia política y económica era total con los Estados Unidos, al grado que nos convertimos en el único país de América Latina y de los pocos del mundo en enviar tropas a Irak, en una invasión ilegítima repudiada hasta por los mismos habitantes de Norteamérica. Nosotros nunca hemos recibido agresión alguna de los países del Oriente Medio, por el contrario miles de descendientes árabes se han radicado y hecho sus fortunas y construido sus familias en el país. Es pues extraño que se mida con la misma vara (así lo hicieron los cuatro regímenes areneros) las pruebas de amistad de muchos países del mundo, con los intereses económicos y estratégicos de las empresas de los Estados Unidos.

El nuevo gobierno de El Salvador debe proceder con sabiduría y no permitir que las amenazas se conviertan en chantaje, como ciertamente lo ha dicho el presidente Funes, al pedirle al señor Alfredo Cristiani, que se ocupe de resolver mejor la crisis interna de su partido político y deje de inmiscuirse en los planes que realiza el régimen. El señor Cristiani, puede seguir alquilando su nacionalidad a las empresas extranjeras; pero no lo puede hacer desde las esferas gubernamentales. En su administración y en las tres restantes del partido Arena, se cometieron graves atentados contra la estabilidad y el desarrollo de nuestro país, algo que ahora estamos pagando. La libre competencia, la libre empresa, genera fatalmente monopolios. Eso está muy bien conocido. Los técnicos actuales del gobierno lo entienden, sin duda, mucho mejor que quien esto escribe. Y quienes en el mundo tienen dinero, dólares, no son salvadoreños. Con excepciones como la de Alfredo Cristiani, sólo para dar un ejemplo, que tan cínicas y conmovedoras cuentas rinde a la opinión pública, cuando es entrevistado en la televisión. Según sus cuentas particulares, en su gobierno nunca existió corrupción ni privilegios “para nadie”. Su fortuna se hizo “con base en el trabajo y las buenas inversiones”. Dígame señor Cristiani ¿su abuelo Juan Burkard no era uno de los más grandes agiotistas de la zona oriental del país? ¿cuántos pequeños agricultores le entregaron sus escrituras de fincas cafetaleras como garantías hipotecarias para obtener préstamos? ¡No sea hipócrita!

Así se han hecho muchas fortunas en este país, especulando con préstamos, con garantías hipotecarias, con terrenos fraccionados. Si el actual gobierno pretende lograr la independencia económica, sobre todo de la oligarquía criolla, debe proceder con fuerza, con valentía y rechazando las pretensiones abusivas de cínicos como Cristiani, que añoran el poder y el gobierno para seguir manteniendo sus privilegios y utilizando el país como su particular hacienda. Los “grandes empresarios” llevan el mal dentro de su “alma”. El mal es congénito. Resultan en verdad caballos de Troya. Por eso el régimen debe proceder con cuidado y sabiduría, pues al brindarle facilidades y oportunidades a los miembros de la burguesía o de la clase dominante, está abriendo las puertas a los monopolios extranjeros a seguir utilizando a prestanombres locales para sus amañados negocios. Todo al pueblo, nada a la oligarquía, debe ser la consigna central del gobierno.

17.10.09

La corrupción termina con Arena

Arena realiza un nuevo “show” político con el montaje de su Asamblea General supuestamente para poner a flote una nave que hace meses va al garete, producto, precisamente, de su autoritarismo, de su galopante corrupción y de creerse infalibles, dueños y redentores de todo. El final está cercano y no habrá poder alguno capaz de revertir el colapso total.



Los cuatro gobiernos de Arena que se mantuvieron en el ejecutivo por veinte años, potenciaron el modelo neoliberal bajo los lineamientos y el consenso de Washington, sin tomar en cuenta por supuesto las opiniones, sugerencias, ideas y los aportes de salvadoreños especialistas en el tema. Se privilegió al sector económicamente poderoso y a todas aquellas personas y familias allegadas al partido y a los “amigos del presidente”, por supuesto a los militantes y simpatizantes de Arena.

En veinte años languideció la economía nacional, se concentró la riqueza en pocas manos y la sociedad como siempre fue totalmente desigual, injusta, con la aplicación de las leyes para determinadas personas y los favores y privilegios para los grandes empresarios, las transnacionales y los monopolios. Los importadores de medicinas, de granos básicos, de derivados del petróleo, los grandes industriales, los propietarios extranjeros de maquilas, los comerciantes a gran escala, los dueños del sistema financiero, los constructores de viviendas, de hoteles, de residencias palaciegas, de centros de diversión en la costa litoral, de centros comerciales de lujo, vieron como sus fortunas crecían más y más.

Los negocios, supuestamente, eran legales. Se hablaba de tráfico de influencias, de contrabando, de licitaciones amañadas, de evasión de impuestos y de narcotráfico. La voz popular lo repetía hasta el cansancio, incluso altos dirigentes de Arena fueron acusados y temerosamente llevados a juicio por señalárseles estafas y desfalcos millonarios. Otros todavía son prófugos de la justicia (Romeo Majano, Raúl García Prieto, entre otros). Se dijo en esos veinte años de infame e ingrata administración pública, que la corrupción era la causa de todos los males nacionales. Era la enfermedad más extendida en el país. Florecía lo mismo en las esferas oficiales que en los círculos privados. La corrupción era pública y privada.

El actual mandatario de la república esgrimió la bandera de la corrupción durante su campaña electoral y se comprometió con los salvadoreños a combatir esta lacra social y llevar a prisión de todos los funcionarios (incluyendo a presidentes de la república) de Arena que resultaran implicados en diversos delitos. Ya existían copiosos expedientes y documentos que mostraban evidencias de robos, desfalcos, evasión de impuestos, contrabando y participación en el crimen organizado. En este sentido ¿cuánto tiempo hace que nos atrevemos a reconocer que la corrupción es una enfermedad que reclama medidas enérgicas, de curación y de profilaxis? Muy pocos meses, evidentemente. No están lejanos los días en que la corrupción administrativa recibía el tratamiento que los abuelos reservaban a las enfermedades que llamaban vergonzosas; adquiridas en lances de oscuras motivaciones o en aventuras de inconfesables orígenes. Y realización que más inclinaba al remordimiento que a la ostentación.

Ya lo hemos dicho y está suficientemente documentado: en los veinte años de gobiernos areneros los hechos de corrupción fueron escandalosos: los 705 millones de dólares que se esfumaron con el “saneamiento” de la banca; el faltante de la CEL de nueve millones de dólares; la malversación en los ingenios azucareros por 15 millones de dólares; el fraude en el ISSS por 2.4 millones de dólares; el fraude en el Banco de Fomento Agropecuario (BFA) por 16 millones de dólares; la estafa de 138 millones de dólares en Crediclub; el fraude a la economía pública por parte de FINSEPRO e INSEPRO, por 80.5 millones de dólares; la malversación de recursos por 142.5 millones de dólares en el Banco de Crédito Inmobiliario (CREDISA); el tráfico de influencias a favor de un Ministro de Economía que le costo a la economía del Estado 40. 2 millones de dólares; desfalco y estafa por 100 millones de dólares en la ANDA; los 38 millones en licitaciones amañadas de Obras Públicas. Y podíamos seguir con la larga lista, para restregarles los números en la cara al tristemente cínico Alfredo Cristiani y demás compinches.

El mal estaba lo suficientemente difundido en los corruptos gobiernos areneros; pero los responsables de robos, desfalcos, estafas, evasión de impuestos, contrabando, narcotráfico y más, no se iban a poner el lazo al cuello. Nunca se les ocurrió tomar medidas enérgicas en el tratamiento y en la corrupción. Muchos hablaban de la “enfermedad vergonzosa”; pero nunca daban el nombre del o los funcionarios que la padecían. Fueron tan escandalosos los actos delictivos que en determinado momento fue imposible ocultar la corrupción. Cada uno de los presidentes de la república, desde Cristiani a Saca, tuvieron su “vía crucis”; la pasión, pero nunca la sentencia. Los corruptos saben delinquir y evadir la justicia, para ello cuentan con “abogados”, testaferros, títeres, lacayos y serviles.

En fin, cuando el mal era descubierto por indiscreción ajena o simple descuido del paciente; cuando los síntomas se hacían tan evidentes que se mostraban en la cara del enfermo, se organizaba, de inmediato, una conspiración de silencio. Así ocurrió con Roberto Mathies Hill y sus socios; con los del Banco de Fomento Agropecuario, en el escandaloso fraude por venta de ingenios azucareros o en el robo del abono donado por el Japón; también con las licitaciones de medicinas y estafas en el ISSS, con Perla en ANDA y paremos de contar. Claro: con los corruptos gobiernos areneros nunca fue necesario que se dictaran consignas, se giraran instrucciones o se hicieran recomendaciones precisas. Los miembros de la administración pública a que pertenecía el enfermo de corrupción, sabían como tratar el caso, cubriéndolo con un solidario velo de misterio. La vergüenza de la enfermedad no debía lastimar el buen nombre de la administración pública, ni lesionar la dignidad de la autoridad ni menoscabar la majestad de la investidura democrática. Así se levantan castillos de naipes y se forjan “personalidades”.

Las sigilosas maniobras de los colegas del enfermo de corrupción, no siempre dieron buenos resultados. Es decir, pese a las complicidades del silencio y de las confabulaciones de discreción, la opinión pública reconoció los síntomas y diagnosticó la enfermedad. Así en una línea sin fin fueron apareciendo algunos nombres de funcionarios señalados como reos de corrupción y no fueron pocos los “representantes populares” sentenciados por ese delito en los espontáneos y anónimos tribunales ciudadanos, porque la Fiscalía General de la República y los distintos juzgados siempre han respondido a los lineamientos del gobierno en turno o a los dictados de la poderosa oligarquía. Por eso el dicho popular, en el juego de la infamia y la impunidad siempre hay un corrupto y un corruptor. Y así, en los cuatro regímenes areneros la corrupción administrativa, la corrupción, simplemente, se convirtió en el tema de todos los discursos y conferencias en las universidades, en la referencia obligada en todos los informes, en la motivación de las denuncias y en el aliento de las quejas. En la raíz de las protestas y en el foco de la irritación popular.

Cuando el señor Alfredo Cristiani y otros ex funcionarios de Arena acusan y señalan al actual gobierno de “retardar la aplicación de medidas” para controlar y erradicar la delincuencia, o de ser “parciales en la entrega de paquetes agrícolas” o de “despedir a mandos medios y profesionales “capaces” de la administración pública, simplemente son cínicos y buscan justificar veinte años de corrupción, de privilegios y compadrazgos, de pervertir al máximo la administración de justicia y de ordenar la aprobación de leyes favorables a la concentración de la riqueza en pocas manos y lesivas a las mayorías poblacionales. Con sus infames gobiernos la corrupción invadió todos los campos. Floreció en las esferas oficiales y prosperó en los medios privados. Afectó a los campesinos (dos ejemplos nada más: con el robo de abono destinado a los cooperativistas y con la entrega amañada de títulos de propiedad de parcelas agrícolas) y lesionó a los obreros. La practicaron como deporte los políticos derechistas y los “grandes” empresarios. Fue común entre los representantes del fisco y familiar entre los causantes, pues permitieron y avalaron alegremente la evasión y la elusión de impuestos. Se encontró en todas partes, lo hemos señalado escuetamente en el párrafo cinco de este comentario, y en todos los lugares encontró cultivos adecuados y abonos apropiados. Y terreno propicio.

Por eso nos resultan insultantes las declaraciones perversas de Alfredo Cristiani y de los diputados areneros, sobre todo al intentar “volverse redentores” de las aspiraciones del pueblo. Uno tiene que pensar que, descubierto el origen de todos los males, y contando con los recursos necesarios para eliminarlo, está salvado. Está salvado el país, y quedarán salvados los ciudadanos. Si la corrupción es la causante de la mayoría de padecimientos, éstos desaparecerán junto con la corrupción. Si los focos de contagio están localizados, bastará con aislarlos y someter a los pacientes a un tratamiento severo, para evitar que el mal cunda y la propagación siga. Pero los corruptos siempre se las arreglan para justificar sus actos, para eso cuentan con una prensa venal, con editorialistas como el dinosaurio de el diario de hoy, que defiende a capa y espada a los “grandes filántropos”, a empresarios, a los que califica de “próceres de la democracia y las libertades”.

Nos preocupa que a cuatro meses del actual gobierno, sólo algunos casos se hayan hecho públicos y se hayan presentado para su investigación en la Fiscalía General de la República. Pasan las semanas, se convierten en meses. Y las leyes no aparecen, y las medidas no se dictan. ¿Es que se cree que señalar la enfermedad es lo mismo que curarla? ¿O con simplemente mencionar evidentes hechos de corrupción es más que suficiente? Si eso es lo que sucede, hay que poner las cosas en claro. Hay que insistir en que reconocer una enfermedad, descubrir los síntomas y diagnosticar el mal, no es lo mismo que curarlo. Son cosas distintas. Mientras tanto, Arena realiza un nuevo “show” político con el montaje de su Asamblea General supuestamente para poner a flote una nave que hace meses va al garete, producto, precisamente, de su autoritarismo, de su galopante corrupción y de creerse infalibles, dueños y redentores de todo. El final está cercano y no habrá poder alguno capaz de revertir el colapso total.

16.10.09

No hay poder divino que salve a los corruptos

La profunda e irreversible crisis enfrentada por el partido Arena tiene su antecedente inmediato en el autoritarismo, la prepotencia y el verticalismo de sus dirigentes, mandos medios y patrocinadores (oligarquía, pues) con respecto a sus bases y militantes. El desconocimiento deliberado de esta situación los ha llevado a un callejón sin salida. Si no aceptamos y reconocemos nuestros defectos, tanto personales como nacionales, y si no sabemos escuchar a otros, irremediablemente estamos condenados al fracaso en cualquier acción o actividad que emprendamos.

Sin el conocimiento de aquello que nos motiva, sin la atención racional de los problemas de otros, difícilmente podremos corregir las carencias que impidan nuestro desarrollo integral como individuos y como nación. Seguramente el origen de muchos de los problemas que hoy enfrenta Arena, están en su pasado histórico, en la formación autoritaria-empresarial de sus dirigentes, en la costumbre hecha ley de imponer decisiones sin consultar y únicamente comunicar a sus correligionarios que se han firmado convenios, pactos o alianzas que pueden perjudicar o favorecer a un conglomerado o sector de la sociedad.

La venta de activos y empresas del Estado, la imposición de la Ley de Estabilización Monetaria, conocida como dolarización, el aumento del IVA, las estrechas relaciones con partidos políticos decadentes como el PCN, PDC, Frente Democrático, o las tendencias dirigidas por políticos desprestigiados y calificados de traidores por la población, como Joaquín Villalobos, Facundo Guardado y Julio Hernández, el desconocimiento de la Carta Democrática Interamericana para aceptar “como bueno” golpes de Estado, el brindar apoyo y refugio a terroristas internacionales y el permitir y avalar la corrupción generalizada, son apenas algunas de las “perlas” que han ido minando los cimientos de Arena y de sus altos dirigentes.

La labor de los que de una u otra forma tratamos de enfocar estos temas y contribuir a la reflexión de nuestros estimados lectores, es hurgar en ese pasado inmediato, conocer de hechos que han afectado a la población, para tratar de entender las razones y los motivos precisos que llevan o han provocado el descalabro de un individuo, una organización o un partido político. Lógicamente no somos periodistas ni tenemos acceso a todas las fuentes de información, más que aquellas hechas públicas por las mismas personas o funcionarios afectados, en este caso particular las declaraciones y las inconformidades de los doce diputados de Arena.

En los últimos comentarios, mucho antes que se produjera el sismo en Arena, dijimos que la conducta de ciertos dirigentes, así como de los diputados Ernesto Angulo, Guillermo Gallegos, Milena Calderón, Donato Vaquerano, no contribuía en nada a la estabilidad de la nación y mucho menos a la modernización e institucionalidad partidaria. Ello porque sus constantes prédicas y declaraciones estaban signadas por el odio y el revanchismo político, supuestamente dirigido contra el FMLN, pero también contra el pueblo salvadoreño que conscientemente tomó la decisión el pasado 15 de marzo del año en curso, de llevar a la presidencia a Mauricio Funes. El partido Arena y sus dirigentes aún no han asimilado su derrota ni se acostumbran a ser una oposición fuerte y constructiva.

Los pasos hasta hoy seguidos han estado marcados por la reacción fortuita y del “hígado” a políticas anunciadas por el Ejecutivo. No han asumido su responsabilidad ni han aceptado que problemas puntuales como la alarmante ola delincuencial, el abandono de la agricultura, el deterioro ambiental, la corrupción y la bancarrota de las finanzas estatales, para citar algunos, fue heredada por los cuatro regímenes areneros en 20 años de infames gestiones públicas. Por eso decíamos que el desconocimiento de nuestros defectos y actuaciones nos lleva irremediablemente al abismo sin fondo. Arena no aprende de sus errores, no acepta con caballerosidad sus grandes males, y trata por todos los medios posibles, de justificarse y atribuírselos a terceros, cuando todos los salvadoreños conocen perfectamente donde están ubicados los culpables de los desastres que ahora padecemos en todos los niveles.

Si Arena quiere sobrevivir, decíamos en un comentario anterior, debería adaptar sus estatutos a los nuevos tiempos, formar líderes jóvenes, emprendedores y dejar a un lado a políticos frustrados y todavía enredados en la “guerra fría” y en años de la ira cuando todos los problemas internos y externos los resolvían por la fuerza y utilizando recursos claramente reñidos con la ley y la justicia. No debemos de olvidar que los actuales dueños de Arena, fueron los patrocinadores y fundadores de los fatídicos escuadrones de la muerte, de organizaciones fantasmas y de grupos de fachada que tanto dolor, luto y muerte causaron a la población salvadoreña. Su mismo himno es un canto permanente a la violencia y al odio de clase.

Los problemas que ahora enfrentan no son fáciles de resolver, lo decimos porque mientras domine el autoritarismo, el “yo mando”, las diferencias internas entre las mismas derechas, y la sed de poder de grupos antagónicos, no podrán alcanzar el puerto deseado. No con simples declaraciones líricas, extrañamente pronunciadas por una añeja líder política como Gloria Salguero, quien dijo a la prensa que “hoy están más unidos que nunca”, vuelven las cosas a su estado normal. Mucho habrá que corregir y aceptar para tratar de salvar al barco de lo que hasta hoy parece un inminente naufragio. Arena también tiene el lastre de una inmensa corrupción que salpica no sólo al último gobierno de Antonio Saca, sino que se inicia con el mandato de Alfredo Cristiani, quien perversamente manejó el Estado como su hacienda particular. Todavía en los dos últimos años sus empresas “obtenían” todas las licitaciones, incluso, hasta fundó servicios de comida rápida para Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, así como era el gran proveedores de semillas mejoradas para el agro y medicinas para el Seguro Social y la red hospitalaria del país.

Son todos estos hechos macabros, ilícitos, deshonestos los que han marcado la vida y el desarrollo de este partido político. Los diputados “rebeldes”, como los llama el periodismo, lo escuchan diariamente de sus propios correligionarios en cada visita o gira que realizan por su departamento o municipios: les exigen cambios drásticos en la dirigencia y modificaciones estatutarias para tratar de revertir la vertiginosa caída. Los sondeos de opinión pública realizados por al menos dos casas encuestadoras ubican a Arena con apenas un 25% de aceptación, mientras el FMLN alcanza un 49.5%. Una diferencia abismal, desde luego respaldada por el triunfo electoral de la izquierda; pero sobre todo por el descontento y la inconformidad que priva en la militancia del ahora partido opositor.

El señor Alfredo Cristiani puede seguir intentado una “reconciliación” y hacer “entrar en razón”, como ingenuamente piden veteranos areneros, a los doce diputados; pero más allá de “aceptar” la disciplina partidaria, subyacen problemas de fondo que no se solucionan con una simple firma de “compromisos”: la verdadera solución está en el cambio de la dirigencia, en la modificación de los estatutos, en la modernización de este partido, si en verdad quieren salir a flote y tratar de recuperar el espacio perdido. Una misión muy difícil, complicada; pero el juicio de la historia es inapelable y los tribunales populares ya han dictado la sentencia porque conocen perfectamente dónde están los culpables directos de la crisis política, económica y social que padece El Salvador. Como dice la sabiduría popular “no hay poder divino que salve a los corruptos”.

15.10.09

Hacia la conquista de mejores condiciones de vida

Los salvadoreños quisiéramos que los cambios sociales anunciados y prometidos en la campaña electoral fueran efectivos y rápidos, otros se pronuncian por modificaciones estructurales, entre ellos el sistema económico y, desde luego, el juicio a todos los ex funcionarios implicados en actos de corrupción. La satisfacción coyuntural de necesidades largamente esperadas por la población no parece afrontar dificultades, lo estamos viendo con la eliminación de las llamadas “cuotas voluntarias” en los hospitales públicos y unidades de salud, también con la ágil entrega de títulos de propiedad de parcelas agrícolas, con el programa de vivienda popular, el seguro universal de salud, la entrega de paquetes agrícolas y la dotación gratis de uniformes, útiles escolares y calzado para el año lectivo próximo.

Las reformas estructurales, así como pasos bien calculados para ir labrando una democracia participativa, es una aventura que requiere múltiples sacrificios y renunciaciones, este fascinante proyecto se complica extraordinariamente con los requerimientos de la democracia formalista, esto es, con una Asamblea Legislativa donde hay verdadera oposición a todo cuanto signifique aprobación de leyes de corte progresista y verdaderamente adelantadas a tiempos tan conservadores. El simple anuncio de nuevos planes educativos y la anulación de programas como EDUCO ha provocado reacciones de las derechas y encendidos y calenturientos artículos en la prensa mercantilista. “Se busca indoctrinar a nuestros hijos”, han exclamado altos dirigentes de Arena.

Hasta hoy las derechas están complacidas con los programas sociales anunciados por el presidente de la república, siempre y cuando no rebasen el “marco jurídico” constitucional ni amenacen sus intereses. Si aquí llegara a ocurrir una reforma a la Ley de Imprenta y leyes aprobadas por la Asamblea para democratizar los medios de comunicación, tal como ha ocurrido en Argentina, estamos más que seguros que se vendría una avalancha de críticas y una enconada oposición de los sectores económicamente poderosos que hablan de la libertad de expresión, como una forma de ocultar los oscuros intereses que siempre han defendido.

No todo, desde luego, es color de rosa, en el ambiente hay cierto recelo por las anunciadas revisiones al sistema fiscal; sin todavía conocer en detalle tales “reformas”, los fabricantes de bebidas alcohólicas y de cigarrillos, supuestamente afectados con más impuestos, ya externaron sus opiniones y su oposición a la medida. El Secretario Técnico de la Presidencia de la República, ha declaro que “son los sectores capitalistas afectados los que primero han protestado” y “lamentablemente sin conocer a fondo el proyecto”. Con todos estos obstáculos, además de las presiones y de la furiosa reacción de la oligarquía nacional, debe realizar el régimen su difícil tarea de modificar añejas “estructuras” y sistemas tributarios no adecuados a las actuales circunstancias de un mundo en crisis y con una economía dislocada debido a la caída estrepitosa del sistema financiero, capitalista, en el mundo.

El primer gobierno del FMLN, debe saberse, no producirá cambios ni reformas drásticas en el modelo económico, mucho menos rebasará el marco constitucional para hacer posible ejecutar reformas estructurales. En tal sentido, es válida la pregunta ¿Es posible llegar al socialismo por la más implacable de las vías que impone la sacralización de las normas de la legalidad burguesa, condición fundamental de esas normas aunque se adornen con los acentos del liberalismo de la democracia normal? La respuesta, por ahora, es no. Lo reiteramos: en estos cinco años habrá de hacerse un buen gobierno, realizar obras de beneficio popular, combatir la corrupción e ir cimentando, “pavimentando” el camino hacia horizontes más prometedores.

Desde luego, las derechas saben de esto, su principal objetivo es entorpecer el camino, colocar muchas piedras y obstáculos para evitar que se ejecuten obras de beneficio popular, evitar a toda costa que el actual gobierno y su partido aumenten su simpatía y el número de electores. Por eso, la prensa mercantilista juega un papel de primera importancia, siempre sus informaciones periodísticas estarán deformadas por su pecado de origen: la parcialidad, la calumnia y la difamación. Mientras en las declaraciones de altos dirigentes de Arena y de otros minúsculos partidos de las derechas se recargan las sombras, los rumores y las acusaciones sin fundamento, en los textos de plumas radicalizadas y fanatizadas por el odio clasista, se multiplicarán las desinformaciones.

La conquista de una plataforma más firme de apoyo popular, permitiría ir un poco más aprisa y más adelante en la consolidación de logros irreversibles en este histórico esfuerzo de verdadera liberación política y quizás hasta económica de grandes sectores de nuestra sociedad. Por eso decíamos en un comentario pasado la necesidad de que las reservas estratégicas del FMLN se movilicen en apoyo de todas y cada una de las conquistas sociales, pues apenas se ha ganado un escañó en el largo camino hacia el gran objetivo de construir una sociedad más justa, equitativa y participativa.

14.10.09

Las quince de los doce

Ya saben ustedes que tenemos nuestros contactos en la asamblea legislativa y nos hicieron llegar el pliego de peticiones que los doce del patíbulo le están haciendo a don Capo y a los poderes en ARENA. Nos costó un coyol y la mitad del otro asirnos a esta recopilación, pero ustedes merecen el mejor de nuestros esfuerzos.

Sabemos que otros medios van a pretender copiarlo, pero en fin, estamos muy acostumbrados machete en mano a abrir brecha y no a seguir nalga, así que sin más preámbulo date cuenta lo que estas doce fichitas quieren lograr:

1. La renuncia de Jorge Velado del COENA, por considerarlo un inepto y un títere al servicio de los intereses del gran capital y que se alejan del significado de ARENA.

Atlacatl: Esto se veía venir de parte del ala política de los tricolores más ortodoxa y que pretende seguir enquistada en nuestra cotidianidad, como una forma de vivir.

2. La renuncia de Ruy Miranda ya que se considera que no tiene la estatura política para ostentar el puesto.

Atlacatl: Se sabe que este al igual que el anterior son unos simples vasallos y colonos del poder en ARENA, según dicen, a estos nunca se les escucha en las reuniones del COENA. Su aporte es tan real como la suegra de Adan, en tiempos del paraíso.

3. La renuncia de Billy Cader, se le considera un “cipote político” y la lucha del 2012 requiere de más colmillo y musculo.

Atlacatl: A este lo han colocado por un favor a papi y porque se aseguran que con él a la “cabeza” propagandística, serán otros los que tomen las riendas conductoras en tiempos electorales.

4. La renuncia de los ex presidentes (Pacún Flores, Cachetón Sol) del COENA, además se les debe de excluir de cualquier entidad consultiva del partido ARENA.

Atlacatl: Los doce del patíbulo y algunos de sus compinches dicen que estos son: La enfermedad curando a la misma enfermedad.

5. La restitución de los directores departamentales que participaron en la contienda electoral del 2009.

Atlacatl: Esto nos parece una estrategia del bachiller Saca y que coadyuva en sus ansias de poder, parece que el turco malacate quedó enamorado de la guayaba!

6. Nombrar como presidente honorario del COENA a don Elías Antonio Saca.

Atlacatl: Viniendo del G3 esto se casa con simples operaciones matemáticas y si a eso le agregas que los doce disidentes fueron hombres de confianza del Turco malacate, las cuentas coinciden de forma natural.

7. La incorporación de Hugo Barrera, Glorita Salguero y Mario Acosta en los puestos vacantes que dejarán Velado, Miranda y Cader.

Atlacatl: Esto me dejó fuera de base, aunque viniendo de los políticos esta puede ser una estrategia “casabobos”.

8. Tres espacios en el COENA para miembros de la bancada legislativa de ARENA, donde al menos dos espacios sean utilizados por cualquiera de los doce disidentes.

Atlacatl: Esto también lo consideramos como una “casabobo”, no creo que esto sea el génesis de la desobediencia, no mis amigos.

9. La renuncia por “enfermedad” del presidente actual del COENA, este se debería de dar como tarde en el mes de diciembre de 2009.

Atlacatl: Esto es un secreto a voces, solo que nadie se lo dice a don Capo en sus getas por obvias razones.

10. No se le podrá aplicar ningún tipo de represaría o sanción a ninguno de los doce disidentes en los próximos cinco años.

Atlacatl: Deberán además de mantenérseles la misma ponderación en la prelación eleccionaria en tiempos electorales. Esta es la salvaguarda luego del berrinche!

11. Se le deben de brindar espacios a los invencibles (Araujo, Figueroa y Suvillaga) en las esferas de decisión del partido.

Atlacatl: También se veía venir esto, la vanidad y la codicia de los que ostentaron el poder es canija!

12. Apertura para algunos Areneros de pura cepa que fueron expulsados del partido, entre ellos mencionamos a: Alfredo Mena, Orlando de Sola y a otros que obviamos sus nombres por respeto.

Atlacatl: Esto es una “casabobo” también, ya que la faceta de Mena Lagos y de Orlando es más cómoda desde la trinchera de los que arrojan piedras a los tricolores.

13. La renuncia de Donato Vaquerano como jefe de fracción y deberá de ser restituido en su puesto el Lic. Guillermo Gallegos.

Atlacatl: Jajaja, esta me cagó de la risa, perdón por el francés!

14. Replanteamiento del posicionamiento político del partido ARENA, de cara a la nueva coyuntura en la trinchera de la oposición.

Atlacatl: Este “poner los pies en la tierra” es lo que les hace falta para comenzar a caminar, pero en este instante entre más los Areneros se agarren a trompones, mejor para el pueblo.

15. La no continuidad en la próxima legislatura de diputados que tengan más de cuatro períodos consecutivos, con esto se asegurará la frescura tan esperada en el partido.

Atlacatl: No se qué pensará de esto la Milena Calderón de Escalón, me imagino que le dio algo al enterarse de semejante desfachatez.

Así entonces mis queridas y queridos lectores les entrego en primicia la carta al niño Dios que han escrito los doce del patíbulo. Esta lucha va ser jodida, no me cabe la menor duda! Desde esta trinchera les deseamos que se agarren a “madrazos” y que desaparezcan de una vez por todas.

Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

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