29.12.09

Yo no olvido el año viejo


Se recordaran de aquella canción que iba más o menos así: "Yo no olvido el Año Viejo porque me ha dejado cosas muy buenas…". Pues escuchándola se me ha venido a la mente un recuento más que interesante y el cual quiero compartir con ustedes.

Recuento que tiene su génesis en muchas situaciones acaecidas en este 2009 y que me hace sentir muy triste; ya que muchos de mis personajes preferidos han pasado a mejor vida, la esencia de la presencia a decidido llevárselos en este año que estamos por concluir, entre estas luminarias que han extinguido su paso terrenal tenemos:


Mi cantante Pop preferido: Michael Jackson.


Mi artista preferido: Patrick Swayze.


El artista que protagonizó uno de mis recuerdos de infancia preferido, con aquella serie de mi pequeño saltamonte: David Carradine - el actor de Kun Fu.


Mi intérprete preferida de música de la nueva trova: Mercedes Sosa - la negra.


Mi escritora preferida de literatura romántica: Corin Tellado.


Una de mis bellezas preferidas de Hollywood: Farrah Fawcett


Mi entrañable y querido poeta y escritor: Mario Benedetti.


En fin, este año se está llevando a muchos de mis preferidos y queridos personajes, pero quiero comentarle a este picarón año que se nos va, que tengo otros preferencias que quisiera compartirle:

Mi presidente de la asamblea preferido: Ciro Cruz

Mis ex presidentes preferidos: Don Caponi, Chaquetón Sol, Pacún Flores y el Turco Saca.


Le pregunto a la vida y a este año que está por terminar, por qué no cerramos con broche de oro, aún tenemos un par de días más.


Kvernicola

La nueva mentalidad de los trabajadores

En pocos días estaremos en el Año Nuevo, con renovadas esperanzas y profundas ilusiones para que muchas cosas cambien en este país. Y estos deseos no son aislados ni responden a hechos espontáneos, sino que nacen del surgimiento de un gobierno distinto, con postulados y principios enraizados en el sentimiento popular. En tal sentido “tiempos nuevos exigen mentalidades nuevas”, no sólo por la despedida de 2009, y la llegada del 2010, sino por la concreción de los sueños, en un cambio de administración desde el ejecutivo, producido desde las elecciones presidenciales de marzo próximo pasado.

A partir de esa hermosa oración “tiempos nuevos exigen mentalidades nuevas”, aceptemos gustosos el llamado y emprendamos dentro de cauces verdaderamente democráticos (cuánto quisiéramos que fueran revolucionarios), fórmulas distintas de relaciones obrero-patronales y relaciones intersindicales, acordes a los lineamientos de las autoridades progresistas en las instancias laborales; igualmente en el campo donde los campesinos, clase tradicionalmente marginada, deben organizarse con fuerza y autonomía para exigir y luchar por sus derechos. Los estudiantes, las mujeres, los profesionales, también deben actuar en el mismo escenario de las genuinas reivindicaciones populares.

La justicia en las relaciones laborales, el total respeto a la asociación profesional, así como el derecho de huelga; el pago de salarios mínimos, el reparto de utilidades, así como un escrupuloso acatamiento de las leyes del trabajo, deben ser compromisos mínimos y esenciales en este quinquenio. No se trata de una declaración de principios ni enunciados, sino que parte de un programa que debe realizar el gobierno presidido por el presidente Mauricio Funes. Tampoco es que hablemos de un régimen obrerista ni agrarista; pero es justo y necesario reivindicar las postergadas demandas de estos sectores tan importantes en el aparato productivo nacional.

En los regímenes areneros no sólo se abandonó el agro y por supuesto a los campesinos, sino que también se fueron eliminando los sindicatos y se irrespetaron con total impunidad todos los convenios internacionales sobre el derecho a la organización y a la sindicalización. Se exigía eficiencia, disciplina y rendimiento laboral; pero jamás se retribuyó nada a los creadores de riqueza, a los que desde siempre han hecho crecer las fábricas y la producción agrícola. ¿Cuántas fábricas en este país habrán entregado utilidades a sus trabajadores en todos estos años? Difícilmente puedan superar los dedos de una mano. El gobierno está en el deber de brindar toda la colaboración necesaria para permitir la libre asociación y sindicalización, pero también exigirle al capital que se subordine en su crecimiento y con sentido verdaderamente nacionalista a los intereses de las mayorías.

En lo particular esperamos durante estos cinco años una mayor organización y movilización de los sectores obrero y campesino, no simplemente por exigir sus derechos, sino para conquistar mejores niveles de vida para la población en general, pues es factor decisivo en la construcción de una sociedad equitativa y humana, y un país moderno la actividad del movimiento obrero, y su avance democrático es imprescindible para la renovación política y social que hemos emprendido desde marzo 2009. Desde luego, el Estado no puede intervenir en la vida interna de las asociaciones gremiales y sindicales. Corresponde a sus propios agremiados la responsabilidad de conducirlas. Al gobierno respetar la autonomía de los sindicatos.

El apego estricto a la Constitución y a todas nuestras leyes debe conformar un clima de armonía en las relaciones laborales, lo que no significa abandono o descuido de la lucha obrera y campesina por defender sus intereses. La dignificación y progreso constante de miles de trabajadores debe figurar entre los firmes propósitos de la administración. Por ello nos llenó de alegría y entusiasmo escuchar las palabras del mandatario cuando en su discurso de toma de posesión de la presidencia proclamó que sería un “gobierno de meritocracia” y con una “opción por los pobres”, como “decía nuestro obispo mártir monseñor Romero”.

El interés gubernamental debe hasta rebasar el límite de unas relaciones justas entre los sindicatos y el Ministerio de Trabajo al proponer reformas al Código de Trabajo y otras leyes para hacer posible una relación armónica entre patronos y trabajadores que posibilite, por ejemplo, programas de construcción de viviendas, repartos de utilidades, canastas básicas alimenticias permanentes, sistema de becas escolares, recreación y deportes, en fin, toda una gama de prestaciones que nos conduzcan a ese Estado moderno y esa sociedad igualitaria a la que nos referimos al principio. El régimen por sí solo, con finanzas escasas, debido a la bancarrota en que los gobiernos de Arena dejaron al país, no podrá otorgar vivienda digna a todos los salvadoreños de escasos o nulos recursos económicos, por ello la urgencia de introducir reformas a las leyes laborales y pedir un mínimo de sensibilidad social al gran capital.

El Día del Trabajador del año entrante debe festejarse con realizaciones concretas. No sólo anunciar el aumento del salario mínimo, sino que con la fundación del Instituto Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, con la apertura del Instituto Regulador de Abastecimientos (IRA) o una institución similar, así como un plan de créditos para que el sector laboral pueda adquirir casas-habitación, a muy bajo interés anual y plazos de pago hasta de 30 o más años. Asimismo, siguiendo en ese rumbo de la reactivación económica, las inversiones que se realicen deben tener efectos positivos en la generación de empleo y en la aceleración del crecimiento económico.

Este gobierno no sólo debe parecer distinto sino que serlo, de tal manera que no alarme ni con la combatividad de los sindicatos, ni el aumento de los elementos sindicalizados. En este sentido, las asociaciones y los sindicatos deben trabajar por su lado por el bienestar de sus agremiados y evitar la sumisión y la corrupción a la que han estado sometidos por años. Recordamos que los regímenes militares alentaban esas prácticas y acentuaban las diferencias existentes entre aquellos que disfrutaban de importantes prestaciones, sobre todo por estar sometidos a las directrices gubernamentales y a ciertas corrientes emanadas del sindicalismo norteamericano.

La organización y la movilización de los distintos sectores son importantes para la consolidación de un gobierno democrático. No es controlando el trabajo de los dirigentes como se logra estabilidad o “gobernabilidad” como dicen los políticos. Por el contrario, es alentándolos en su lucha, en su combatividad, como se fortalecen las instituciones. Desde luego, como dicho está, los empleados, los campesinos, los obreros, deben evitar la corrupción y mantenerse alejados de los halagos y de todo compromiso que los pueda llevar a la dependencia. De esto hay tantas experiencias y los mismos antiguos sindicalistas lo conocen perfectamente.

28.12.09

Don Capo y diez diputados renuncian de ARENA


Las noticias recientes y los movimientos de última hora en ARENA, dan cuenta de la renuncia de don Capo a la dirección de ese partido. Todo fue ocasionado luego de un forcejeo muy complejo y casi sangriento, donde el bachiller Saca logró asirse de nueva cuenta de las riendas del partido tricolor.

Nuestra fuente – de la cual nos reservamos el nombre – nos comentó que todo se debió a unas fotografías comprometedoras. Las cuales muestran estampas de posiciones del Kamasutra y donde el protagonista es don Capo y una cantante mejicana.


Ante la amenaza de que las fotos aparecieran en la palestra pública, don Capo prefirió ahuecar y dejar el paso libre al bachiller Saca. Nos hablan también que las fotos no son los únicos elementos, ya que hay un video que es ya comercializado en el centro de la capital, pero no hemos logrado constatar esa versión. Lo que nos dicen es que es hoy por hoy el video más vendido y buscando en la capirucha guanaca.


Pero no fue solo don Capo el que salió corriendo, aparentemente hay diez diputados que han salido en desbandada, entre ellos, el hasta ayer responsable de la bancada tricolor; al que conocemos cariñosamente en este foro como el payaso vicentino.


Creemos que no será la última recomposición al interior del partido tricolor, ya que se escuchan voces de que también hay evidencia comprometedora en contra del bachiller Saca, Tontín y Figueroalin.


Hablan también de evidencia relacionada con procesos de corrupción en donde los malacates fueron grabados al muy estilo peruano. Te recuerdas de Montecinos?


Cómo sea que fuese, mientras estos se agarran a trompadas en esa lucha intestina por llegar al poder, te aseguro que los que se benefician directamente serán y somos, todos los salvadoreños. Que pases un muy feliz día de los inocentes!


Kvernicola

Las miserias humanas de los oportunistas

El coronel Sigifredo Ochoa Pérez intentó pasarse de listo. En una conferencia de prensa dijo “considerarse un perseguido político”, luego que el Ministerio de Relaciones Exteriores en una acción normal decidió quitarlo como embajador en Honduras. Este caballero en las elecciones pasadas fue coordinador de la campaña de Arena para la zona oriental y ya como representante diplomático de El Salvador reconoció y aceptó una condecoración del gobierno de facto, sin autorización de la Asamblea Legislativa y en una posición totalmente contraria a la línea seguida por el régimen salvadoreño de no reconocer como legítimas a las autoridades surgidas del golpe militar.

El presidente Mauricio Funes, fustigó la actitud de Ochoa Pérez, no sólo al descalificarlo sino que advertir que “no llenaba ningún requisito para ser considerado un perseguido político”. Una sencilla verdad surge de toda esa farsa, prepotencia y cinismo de un militar que en los años de la guerra civil estuvo ligado a masacres, torturas y capturas contra centenares de salvadoreños: egoísmo, ambición y hasta odio. En un mundo en el que chocan todos los días las ambiciones y las pugnas de intereses políticos y económicos sólo es una ingenuidad o un recurso interesado, intentar mantenerse “a la fuerza” en un cargo de confianza como lo es una embajada.

El señor Ochoa Pérez no conoce de dignidad ni tiene “clase” política, pues si un atisbo lo respaldara, desde el triunfo del FMLN en las presidenciales de marzo próximo pasado, hubiera renunciado al cargo. Ahora, al igual que otros lacayos de Arena, protesta y anuncia una demanda “contra el gobierno” por “quitarle el empleo”. Un cínico de marca mayor, pues al menos goza de una pensión como militar retirado, contrario a miles de salvadoreños que no tienen plazas ni empleos remunerados. Los areneros gozaron de 20 años para vivir del erario nacional, justo es que ahora la oportunidad sea para miles de salvadoreños que no tuvieron ocasión de trabajar en los regímenes pasados.

En el Ministerio de Relaciones Exteriores todavía hay muchas plazas copadas por familiares y amigos de altos dirigentes del partido Arena. Es, pues, lógico que se proceda a despedirlos y nombrar personas capaces y leales a los principios y programas del gobierno actual. La misma población de distintas maneras ha exigido más que pedido al presidente Funes, suprimir plazas de personas ligadas a los gobiernos anteriores y nombrar funcionarios honestos y capaces. Los que siempre han irrespetado las leyes laborales, los que se han lucrado de las necesidades de la población, los que han cometido millonarios desfalcos y estafas contra las arcas del Estado, ahora protestan y exigen respeto a la estabilidad laboral.

El derecho a una plaza de trabajo se logra con eficiencia, honradez y capacidad: jamás puede ser algo sagrado que haga a los hombres olvidar sus mezquindades y las justifique. Muchos amigos, familiares y “analistas” con columnas en algunos medios de publicidad, tuvieron por años plazas en ministerios y otras dependencias de los gobiernos areneros, únicamente se presentaban mensualmente a recoger el cheque, como lo han comprobado los actuales funcionarios; pero tienen el cinismo de “defender tal derecho”, como lo hizo el abogado Ivo Príamo Alvarenga, una hermana del ex presidente Armando Calderón Sol y otras “ratas del mismo piñal”.

El año por iniciar debe ser de mucho trabajo, de reflexión y ejecución. El gobernar bien lleva a proceder con sabiduría y eficiencia, proceder a cancelar plazas “fantasmas”, a despedir a ex funcionarios areneros y nombrar personas idóneas para el cargo. Muchas tormentas e inconformidades habrán en el ambiente; pero es necesario y urgente actuar con energía si de verdad se quieren hacer cambios importantes y de fondo en la estructura política y económica del Estado. Las demandas serán presentadas a la Corte Suprema de Justicia y todos los salvadoreños tienen el derecho a hacerlo, tal como lo establece la Constitución. Si existen anomalías e injusticias deben corregirse; pero si el procedimiento de destitución está amparado por causas de validez y normalidad, el barco seguirá navegando hasta llegar a puerto feliz.

Como ya lo hemos dicho, lo reiteramos ahora, el presidente Funes debe apoyarse en su partido y en el pueblo para producir los cambios y las reformas indispensables. Como él mismo lo manifestó no debe temblarle el pulso a la hora de tomar medidas drásticas contra los corruptos, entre ellos los contrabandistas, los evasores de impuestos y los que han utilizado al Estado como su particular hacienda para múltiples e ilegales negocios. Ya pasaron los primeros siete meses y es tiempo prudencial para medir el termómetro de la política y la economía nacional. Los que están en la disposición de trabajar y armonizar con los planes del régimen, deben ser apoyados y tomados en cuenta, los que se oponen y por todo protestan, deben ser apartados y alejados del gobierno.

25.12.09

Sin apoyo de las masas no hay cambio social

La unidad se practica no en abstracto, sino elaborando pacientemente una política y un programa coherentes, proponiendo soluciones democratizadoras que, en un proceso sin interrupción que no pretenda saltar ni confundir etapas, lleve a las grandes transformaciones de la sociedad



Con menos sobresaltos de lo esperado, la Asamblea Legislativa, con la oposición de los diputados de Arena, aprobó las tibias revisiones tributarias. A pesar de no aumentarse los impuestos a la cerveza, a la importación de maquinaria pesada, a evadir el crucial punto de sanciones penales y civiles drásticas contra los evasores (se razona que tanto el Código Penal, como el Civil ya lo contemplan), ya ha arreciado la lucha de declaraciones y denuncias de los “interesados” en el asunto.

Como siempre los “altos” dirigentes de las cúpulas empresariales, así como los “analistas” de la derecha, hacen declaraciones sesgadas y carentes de sentido común y mucho menos apegadas a la realidad, que supuestamente los presentan como “paladines” de las libertades públicas, de la democracia y del Estado de Derecho, posiciones asumidas desde sus propios intereses: dejar que el mercado se regule por la dinámica de la competencia y evitar que el gobierno regule o meta “su mano” sucia en el sagrado libre mercado.

¿Se podría llamar traición de esta gente a su propia patria, si la tienen, o a los millones de salvadoreños que esperan obras de desarrollo social por parte del régimen? Si así pudiéramos llamarlo, poco significa en la cadena de traiciones contra los intereses mayoritarios que a lo largo de la historia han cometido los sectores oligárquicos y sus aliados, entre ellos el aparato de represión conocido como fuerza armada. Pero al margen de habladurías en las que ya nadie cree, de la aprobación de unas pálidas revisiones tributarias, lo cierto es que la fijación de los salarios mínimos deberá ser una prioridad para el próximo año.

Y reviste una importancia especial, porque –hoy como nunca—involucra problemas de política nacional y de profundidad social que trasciende con mucho situaciones anteriores. Salta a la vista, en primer término, el alza del costo de la vida. Ya era elevado con los nefastos regímenes areneros. Ahora con el solo anuncio de la aprobación de las revisiones fiscales, los comerciantes sin escrúpulos han aprovechado para aumentar los precios. No sólo se trata de la carne, producto que no consumen las mayorías poblacionales, sino artículos de la canasta básica. Se trata pues de la base de alimentación de los salvadoreños más pobres, los que constituyen una abrumadora mayoría de la población. Esos a los que el señor Presidente se ha comprometido a entregarse “en cuerpo y alma”. Por lo tanto, se debe regular el precio de ciertos artículos y en especial los de consumo diario y, por supuesto, las medicinas. Una medida lleva a la otra. No puede permitirse a los “grandes” empresarios continuar lucrándose con las necesidades de los salvadoreños.

Se discutirá mucho la necesidad de aumentar el salario mínimo. El Ministerio de Trabajo y la Comisión del Salario Mínimo propondrán cantidades apenas suficientes, pero como ya es usual a la burguesía le parecerán excesivas. Se utilizará el viejo argumento de que un aumento de salarios será anulado por el aumento de los precios. Y, como siempre, los capitalistas se encargarán de cumplir sus amenazas. No sabemos si en realidad se aprobará tal medida; pero en todo caso bastará para justificar nuevas alzas de precios. En el campo es más complicada la situación. Desgraciadamente se habla de “aplicación estricta de la ley” y ésta no se cumple, y se cometen los mayores crímenes sociales en la más absoluta impunidad.

El cumplimiento de la ley requiere un mínimo de adhesión social a la ley misma. Y las leyes que supuestamente protegen el salario –salario mínimo, regulación en el mercado, etc.—no cuentan con el soporte social necesario. La oligarquía siempre se ha negado, lisa y llanamente, a cumplirlas. Y, por la vía de la corrupción o de la presión política (lo acabamos de comprobar con estas tibias revisiones tributarias), cuenta con la colaboración y el apoyo de la burocracia estatal. A tal efecto, ¿dónde quedó la posición inflexible del señor Ministro de Hacienda, del Secretario Técnico de la Presidencia y del Secretario de Asuntos Estratégicos? Se dirá que la adhesión social a esas leyes tenía que venir de los trabajadores. Y es la verdad. Pero los trabajadores --los de la ciudad como los del campo—carecen en este momento de organizaciones propias para expresarse y luchar en defensa de sus intereses. El nombramiento de los dirigentes “desde arriba”, eliminan la posibilidad de que las masas se movilicen, no sólo por sus intereses históricos, sino incluso en defensa de leyes que teóricamente los beneficien y que están vigentes.

Por eso el líder sindical y uno de los fundadores del movimiento revolucionario salvadoreño, Salvador Cayetano Carpio, el legendario “Marcial”, pedía total autonomía para los sindicatos, absoluto respeto y participación de los obreros y campesinos en las grandes decisiones, en fin que no sólo se “exigiera” de arriba hacia abajo, sino que se tomaran en cuenta las observaciones y sugerencias de las bases organizadas. El Centralismo Democrático en plena vigencia. Este destacado dirigente siempre se preguntó porqué en los organismos de dirección no estaban representados los que “desde abajo” venían luchando con heroísmo por hacer realidad las grandes esperanzas del pueblo. Puede que en este ideario, en su prédica constante a favor de una pureza revolucionaria, como la exigía el Che Guevara, estuviera la causa de su muerte y del “olvido” a que hipócritamente lo han condenado muchos de los que hace años “se consideraron” sus compañeros de batalla.

En las altas esferas gubernamentales suele decirse que, para tomar medidas revolucionarias, a favor de las masas, se requiere que el régimen tenga base social, apoyo multitudinario. Y, por el otro lado, salta a la vista que ese apoyo es imposible para un gobierno que no toma medidas revolucionarias. Se produce, así, un círculo vicioso sin salida aparente. Y la cada vez más intensa presión de las masas por acceder a los cambios prometidos (expulsión de cuadros areneros del aparato estatal, reformas profundas en economía, salud, educación, agricultura, enjuiciamiento de los corruptos, etc.,) se traduce en complicadas contradicciones dentro del aparato burocrático.

Lo triste sería que dentro del aparato estatal, ganara la reacción. La peligrosa intromisión de sectores oligárquicos es la expresión de este hecho. Aparte de su concepción viciosa de origen, está el hecho de la ausencia de cuadros notables de la izquierda en las grandes decisiones de política interna y en política exterior. Lo que ayuda ahora es la tendencia generalizada de las masas a la organización independiente. Hemos visto con mucho agrado que por todos lados surgen grupos, círculos y organismos diversos, aún pequeños, que tienden a aglutinar a la población explotada. Falta un centro. Pero la necesidad social de ese centro es cada día más fuerte. Y prevalecerá, más bien a la corta que a la larga. A los de ideas avanzadas se les va configurando, cada vez con mayor claridad y relieve, una situación revolucionaria, distinta de la lucha armada, pero rica en ideas y manifestaciones verbales. Por eso le hemos exigido a la dirigencia del FMLN trabajar incansablemente desde las Secretarías de la Juventud, Ideología y Organización. Aprovechar este auge implica la creación de un centro motriz a nivel nacional de todas las fuerzas dispersas. No en el sentido de predicar la unidad en abstracto, sin contenido real, sino elaborando pacientemente una política y un programa coherentes, proponiendo soluciones democratizadoras que, en un proceso sin interrupciones que no pretenda saltar ni confundir etapas, lleve a auténticos cambios revolucionarios. Decirle al señor Presidente que todos están en el mismo barco y que se necesita tanto de los marinos, como de los oficiales y del capitán.

24.12.09

Luego de la derrota


Hablando con un par de amigos del ambiente en la capital, en estos días festivos de navidad. Me hacia la reflexión uno de ellos que ya no se ven tantos areneros en la calle, como en otros tiempos.

Me asombró la connotación de la expresión, ya que aunque no lo creas, luego de conocer la naturaleza y significado de la misma te aseguro que llama a la reflexión. Así que sin más le pregunté: “Y qué queres decir con eso vos?”


Mi avispado amigo que en estos volados de la “pensadera” es muy sagaz y hábil me dijo: “No te ha pasado que recientemente ya nadie es simpatizante de ARENA, incluso los siempre confesos” remató la idea anterior aseverando que, un su vecino odia tanto al bachiller Saca, como a don Capo. Finalizó su alocución diciéndome: “Esto es un síntoma GENERALIZADO, te lo aseguro!”


Coincido plenamente con la observación que hace mi amigo, ya que si vos te tomas la molestia de preguntarles a los aún sobrevivientes areneros por su adhesión a alguno de los dos bandos, te aseguro que se va a descarrilar en la tangente mental de la escusa y eso, si te contestan.


La mayoría de areneros del común prefiere en estos tiempos evitar hablar de la pasión que significa la política, ese deporte nacional que por mucho tiempo tuvo enfrentado a la izquierda y la derecha ha desaparecido. Prefieren abordar las banalidades del consumismo o la crisis, y prefieren arremeter en contra del problema delincuencial o de algunas otras yerbas.


Con lo anterior no me refiero o hablo del arenero de la dirigencia, ni hablo de los diputados del partido tricolor, sabemos su forma de actuar – defensores de lo indefendible.


Los ahora invisibles areneros tienen la desventura de no saber a quién seguir y a quién creerle. Ambos bandos se han tildado de corruptos de forma reciproca, han comenzado a lavar sus trapos sucios en público y eso, nos ha puesto a pensar a todos, no solo a los areneros resentidos que en ARENA actualmente no hay opción viable que los levante o los haga resurgir.


Esas escaramuzas al interior de ARENA no se les ven fin, luego de cada una hay procesos de recomposición que dejan más heridas y resentimiento en los tricolores.


Lo mejor que les puede suceder a los del partido ARENA es que la limpia tan esperada por ellos, se geste como fruto de la persecución de los delitos de corrupción que se han señalado y no, por un dedo de alguno de sus “mesiánicos” ex presidentes.


Creo y sin temor a equivocarme, que el cambio también debe de llegar al partido ARENA. Este partido no debe de tener como norte el hecho de solo ser la herramienta que permite a los grupos económicos a acceder al “botín” en el ejecutivo, como se observa que ha sido en todos estos años atrás.


Aprovecho para desearles a todos una solidaria época navideña, más pensando en el significado que en el consumismo bestial con el que nos atosigan en estas épocas. Disfruten en familia del amor, la comprensión, la tolerancia y sobre todo del respeto.


Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

23.12.09

La democratización de los medios de comunicación

La Constitución garantiza el respeto irrestricto a la libertad de expresión, así como de tránsito, de organización, derecho al trabajo, a la salud y a la educación. Ningún ciudadano, asimismo, puede ser condenado sin ser escuchado y vencido en un juicio. En términos generales se reconoce que “todos somos iguales ante la ley” y que el bien público está sobre el interés privado, sobre todo cuando se trata de procurar bienestar a la colectividad. La Carta Magna que nos rige es buena, moderna y actualizada; ocurre, sin embargo, que sus preceptos son irrespetados y mancillados no sólo por los abogados y los jueces, sino que por los mismos funcionarios gubernamentales, no los presentes; pero sí los anteriores que nunca respetaron plazos, zonas forestales reservadas, códigos tributarios, penales, familiares y más.

En la actualidad, uno de los medios publicitarios más anacrónicos, cuyo propietario ha quedado anclado en la era prehistórica, ha puesto en el debate la supuesta intención de varias organizaciones sociales, algunas de ellas relacionadas con medios de comunicación, de solicitarle a la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET), una nueva ley de Telecomunicaciones que garantice una ley de acceso a la información pública que permita a la ciudadanía el derecho de conocer que están haciendo los funcionarios públicos con los impuestos de la gente. La normativa debería “asegurar que la información que se brinde sea completa, coherente, equitativa y oportuna”.

Asimismo, se propone (en un anteproyecto ni siquiera presentado todavía a la SIGET), una revisión y reformas de la Ley de Telecomunicaciones, para garantizar un acceso democrático, justo y equitativo de la ciudadanía, a las frecuencias de radio y televisión. En el documento piden “eliminar la figura de la subasta como único mecanismo para acceder al espectro radioeléctrico, pues es inconstitucional y antidemocrático, ya que solamente favorece la consolidación de los oligopolios mediáticos del país”. Además de reformar y distribuir el espectro radioeléctrico entre los tres sectores de la radiodifusión, para garantizar una democratización y mayor beneficio social de un bien que es colectivo. “Existen leyes en otros países como Estados Unidos, Nicaragua, Uruguay e innovadores proyectos de ley como el de Argentina, que consideran que alrededor del 30% de las frecuencias del dial debe reservarse para el sector social sin fines de lucro”.

Como se puede observar, el documento no hace más que reivindicar un derecho negado a la población: el derecho a la información, la libertad irrestricta de la libertad de expresión, en fin, el procurar la democratización de las comunicaciones como un paso previo y necesario para construir y consolidar una auténtica democracia participativa. Los grandes medios de publicidad, como el diario de hoy, se opondrán siempre a este tipo de iniciativas porque temen perder el control (“Quien tenga el poder masivo de las comunicaciones tendrá el poder para controlar el universo”, sentenció un general del ejército norteamericano) mediático y las influencias políticas y económicas que ejercen no sólo sobre los gobiernos, sino sobre la población.

En reiteradas ocasiones, el dinosaurio director de el diario de hoy, ha alertado sobre “las amenazas que se ciernen sobre la libertad de prensa” y otras libertades, ocultando cínicamente que se trata de la pauta publicitaria, de las millonarias ganancias que anualmente obtiene por este rubro, tanto del sector público como del privado. De manera deliberada, por no decir perversa, se abstiene de mencionar como ya desde 1789, lo proclamó la Declaración de los Derechos Humanos del Hombre y del Ciudadano, en el instante cumbre de la Revolución Francesa que “Todo ciudadano tiene derecho a expresarse libremente”. Postulado que también lo recogió la primera constitución norteamericana de 1791, al expresar que “La libertad de prensa es la libertad para toda persona de decir lo que tiene que decir, de tomar su pluma, de escribirlo, de hacerlo imprimir y demostrárselo a los demás”.

Escribir en un periódico hoy en día es un privilegio reservado a unos pocos. ¿Y qué queda entonces “de la libertad clásica de emitir su opinión por medio de los caracteres de imprenta?. Miles de personas en este país “aceptan como verdad absoluta” lo que dicen los periódicos o los conductores de programas de opinión en los canales de televisión. Por cierto, el director de un canal de televisión privada, de nacionalidad chilena, ya no permitió que los televidentes llamaran por teléfono a su espacio conocido como a las 8 en punto, porque consideró que “se estaba faltando el respeto a los invitados”, cuando en el fondo lo que existía era una opinión contraria al pensamiento de los invitados y a la política seguida por el gobierno de Arena.

El monopolio de los medios, en la práctica, destruye el postulado de la libertad de prensa. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) dirigida y patrocinada por los dueños de los periódicos desde Brasil a Canadá, cuando rechaza los proyectos e iniciativas de Ley como la recientemente aprobada en Argentina, no lo hace por “defender el sagrado derecho a la libertad de expresión” que tienen las personas, sino para reservarse de manera perversa “su propio derecho” a seguir explotando de manera comercial, mercantil, con fines de lucro, la industria de las comunicaciones. En una alianza perversa, no sólo son dueños de periódicos sino que también tienen acciones o son copropietarios del espectro electrónico, es decir la radio y la televisión.

Los propietarios de este sistema de información siempre se han opuesto a los sindicatos u otras organizaciones de periodistas, porque intuyen que a continuación surgirán Códigos de Honor y otras disposiciones que luego se conviertan en leyes para democratizar los medios de comunicación, evitar los monopolios y permitir el surgimiento de medios alternativos donde la población tenga acceso para emitir su libre opinión. Los mismos códigos profesionales, mencionemos los de Francia, Inglaterra, Costa Rica y Argentina, comprenden reglas establecidas por los periodista mismos, en las que indican que lo que un comunicador de conciencia no tiene derecho a hacer.

Los Códigos de Honor no sólo defienden el derecho a la independencia y el criterio de los periodistas, sino que están en contra de la concentración (monopolios) de las empresas y lucha contra la mala reputación de la prensa. En El Salvador al no existir códigos de honor ni una legislación adecuada, se permite el sensacionalismo, las constantes calumnias y la tergiversación de los hechos, como lo hace el diario de hoy, que alegremente critica a Cuba por no “no tener ni practicar un periodismo libre” y ocupar la mayor parte de “sus pocas páginas” a reproducir “mensajes del señor Castro”. Como ya lo hemos dicho el dinosaurio director de este medio “ve la paja en ojo ajeno y no ve la viga en sus propios ojos”. El diario de hoy siempre pone “sangre y sensacionalismo” en su primera página; sus dos terceras partes están dedicadas a la publicidad; una mínima parte a los despachos de prensa de las agencias internacionales y otros espacios a las informaciones sociales: nacimientos, matrimonios, fallecimientos, etc. Sus noticias son sesgadas y claramente tendenciosas o manipuladas bien para atacar a “rivales ideológicos” o para favorecer a sus “amigos y compañeros de viaje”.

Si el Ministro de Gobernación actual busca mediante la aplicación de la ley y de sus atribuciones, corregir o llamar la atención sobre determinados mensajes que se difunden por la radio, la televisión o la prensa, inmediatamente es atacado y calificado como “enemigo de la libertad de prensa y expresión del pensamiento”; se consultan a editores, coordinadores de asociaciones de prensa o conductores de programas de televisión, al menos los que son empleados, asalariados de los propietarios de los medios de comunicación, para que se pronuncien “contra los intentos del gobierno de amordazar la libertad de prensa”. Jamás admiten sus propias culpas ni se detienen a analizar el tipo de periodismo que desarrollan, mucho menos asumen el postulado de que la libertad engendra responsabilidad.

Esos mismos periodistas, empleados de estos medios, de manera privada, en conversaciones con sus amigos o sus mismos colegas, expresan que determinadas noticias fueron mutiladas por el editor jefe o el jefe de redacción para favorecer la “línea editorial” del medio para el cual trabajan. Este hecho, repetido constantemente, es un atentado contra la libertad de expresión, lo mismo que el monopolio o la concentración de empresas. El ex presidente Saca es propietario de más de diez estaciones de radio y ninguna de ellas sirve a los más genuinos intereses de la población. Su único horizonte es hacer dinero. Su tío, el doctor Saca, también es amigo de los monopolios y ha hecho fortuna mediante la abusiva concentración de emisoras de radio. Pero ellos, desde la Asociación Salvadoreña de Radiodifusión (ASDER), los mismos que los agremiados en la Asociación Salvadoreña de Medios de Publicidad (ASMP), siempre están prestos a defender “la libertad de expresión y otras libertades públicas”, cuando simplemente defienden EXCLUSIVAMENTE la pauta publicitaria, sus millonarios ingresos económicos.

En lo particular, y desde esta trinchera, exhortamos a las asociaciones de medios de comunicación alternativos, a los periodistas independientes, a los organizaciones sociales que los respaldan a continuar en la lucha por conquistar una verdadera democratización de la prensa, donde se apliquen las leyes sobre ética y responsabilidad profesional a la prensa, la radio y la televisión, se apliquen leyes contra la concentración y monopolio de los medios de difusión, así como hacer valer lo ya estipulado en los códigos penal y procesal penal sobre permitir a personas difamadas responder a las acusaciones. La prensa en general debe apegarse con exactitud a los hechos sucedidos. Es decir, ya no es suficiente con sólo publicar un hecho verdadero, “hay que ser exacto a propósito de los hechos”. Los medios verdaderamente democráticos deben constituirse en tribunas donde el público pueda intercambiar comentarios y críticas, necesario es entonces que en sus columnas se puedan confrontar todas las opiniones. El periodista debe asumir su rol como un auténtico educador. En fin, hay que tratar de dar al público, tantos elementos de información como sea posible; es decir, hay que dar una gama de noticias muy variada. Si bien el público no lee todo, hay que difundir sin temor toda clase de información.

22.12.09

Puchitiando territorio


Este lunes se ha comunicado conmigo un mi chero que es un rojo de pura cepa y me ha comentado algo que me ha dejado atónito y pensativo.

Figúrense que este mi pana es de San Vicente y anda taloneando a una doña que se los avienta de a galán. Me dice que la doña es una viudita muy alivianada y agraciada; considera que está cerca de "enclinchar" con ella y de machacarla como se debe, pero en esta fase en la que se encuentra debe de "meritoriar".


En esas vueltas de "meritoriar" se hizo acreedor a una invitación a una cena muy particular en el pueblo de la viudita. Ella vive en la localidad de Apastepeque - municipalidad arenera - y la cena se realizaría en el parque de la ciudad.


Mi amigo ni lento ni perezoso aceptó sin más y acordó que él sería el encargado de llevar las aguas locas, con el objeto de que la velada fuera algo más que interesante y con la posibilidad de machacar al final de la misma.


Me dice este mi chero que al llegar a donde los macho ratones -Apastepecanos- pudo observar que habían engalanado el parque, dicho sea de paso, el parque fue notablemente mejorado por una de las administraciones del FMLN.


Ya aplomado en la mesa que la viudita tenía reservada para la ocasión, Marito - así se llama mi chero - pudo observar que la seguridad en el lugar era un tanto descomunal. Le dijo a la viudita, para una simple cena hacen siempre este tremendo despliegue de seguridad?


La viudita le dijo a Marito que ella había escuchado que iban a llegar autoridades del partido tricolor. Así que quizá esa era la razón del despliegue de seguridad.


Me comenta Marito que de presto y sin más, a la media hora de estar sentado comenzaron los aplausos y las ovaciones; el maestro de ceremonias invitó ni más ni menos que a Don Capo a acercarse para que se dirigiese al público asistente.


Me dijo Marito que no iba a perder el tiempo comentándome el verbo, ni la prosa, ocupada por don Capo en la localidad Apastepecana; pero lo que si me contó es que el temor por la derrota en el 2012 era evidente y han comenzado a "puchitiar" territorio, casi como aquel chucho que ante la amenaza, comienza a marcar territorio.


No se vos me dijo Marito, pero yo como FMLN no me durmiera en los laureles, se ganó y eso ya pasó. Si se quiere ganar en las elecciones del 2012, el trabajo hormiga y de organización de las bases se debe de iniciar desde ya.


Kvernicola

21.12.09

Debe controlarse precio de medicinas

¿Qué hacen las autoridades para frenar la voracidad de quienes explotan la miseria del pueblo y se enriquecen despiadadamente vendiendo medicinas prohibitivas? ¿Qué autoridad investiga desde el punto de vista científico todos los medicamentos que se consumen?
Si antes de organizar una convención o un congreso para discutir una Reforma Integral de Salud se trataran temas de singular importancia con criterios variados y hasta encontrados, como la explosión demográfica, la contaminación ambiental, el subdesarrollo, la salud mental de nuestro pueblo, entonces pensaríamos que vamos en serio y nada quedará en el olvido o descansando en el escritorio de algún burócrata. Lo decimos porque en el pasado se han hecho no uno, sino varios intentos y todo ha sido buenos propósitos o soberana demagogia, comisiones para gastar dinero y tiempo valioso. Lamentablemente.

“La situación sanitaria de El Salvador es triste, penosa”, me comentó un médico amigo. Efectivamente este espinoso problema compete tanto a doctores como a ingenieros, arquitectos, sociólogos. La situación sanitaria depende de las condiciones económicas y culturales, me dijo, descubriendo así el agua tibia y el hilo blanco. Los estudios de reputados centros de documentación advierten y muestran “preocupación” porque los nacimientos aumentan más rápidamente que los empleos. De hecho sostienen que la natalidad conspira contra el desempleo. Con esta tesis se apunta a que la explosión demográfica se frena con el desarrollo.

Al respecto hay muchas cosas que preocupan, sobre todo el problema de los medicamentos que no son tratados por los responsables de vigilar su producción, distribución y venta. Hasta el momento no se ha aprobado ninguna ley sobre medicamentos y no hemos escuchado posición de las autoridades de Salud Pública al respecto. Sí han externado que se piensa “introducir” cambios en el sistema; pero las condiciones sanitarias del país no son óptimas y se requiere una transformación, una verdadera revolución estructural, no sólo para combatir los monopolios de los que hace tiempo amasan fortunas a costa de la salud de los seres humanos, sino para propiciar un seguro universal gratuito a todos los salvadoreños, así como una cobertura total.

Desde luego, el solo anuncio de una Reforma Integral tendría la oposición de todos “los comerciantes de la medicina”, principalmente de los laboratorios, de centros de investigación financiados por grandes corporaciones que sin pensarlo dos veces se atribuyen el invento de importantes medicamentos que han terminado con muchas enfermedades que causan estragos en la humanidad. Recordamos para el caso los que en su momento se vanagloriaron de haber inventado la vacuna contra la viruela. Nadie reclamó ni reivindicó al genial Pasteur, quien no hizo como ellos grandes negocios especulando con la vacuna.

Los pasados gobiernos, esperamos no ocurra lo mismo con el presente, permitieron el abuso en los precios de las medicinas y las sucias maniobras de los monopolios extranjeros, sobre todo con los genéricos producidos a muy bajo costo y vendidos en El Salvador con enormes ganancias. El último estudio realizado por la Universidad de El Salvador, por cierto bajo la responsabilidad del actual Viceministro de Salud Pública, revelaba que en este país se venden los medicamentos más caros que en cualquier nación latinoamericana. Eso no ha variado y tanto los laboratorios como las farmacias continúan lucrándose de las necesidades de la población. Algunos sectores organizados y el Comité de Defensa del Consumidor han denunciado tales prácticas; pero todavía existe mucho temor de los funcionarios del poderío de la industria farmacéutica o del franco contubernio que en el pasado existió entre autoridades y empresarios, si ustedes lo prefieren el famoso conflicto de intereses, o los privilegios de los que saben tanto, los miembros de la familia Cristiani.

Es decir, esto no es nuevo, las denuncias del ilícito negocio que hacen los consorcios productores de medicinas especulando con la salud del pueblo salvadoreño, viene de muchos años atrás. Los laboratorios y toda la industria farmacéutica lo primero que hicieron fue establecer lazos y “estrecha amistad” con los Ministros de Salud Pública y los directores del Seguro Social para garantizarse los grandes negocios, pues se necesita de toneladas de medicinas para abastecer la red de hospitales públicos. Por años el pueblo salvadoreño ha sido forzado a pagar altos precios por los medicamentos, siendo perjudicados quienes más los necesitan: los enfermos, los pobres, los de la tercera edad. Aquí se encuentran evidencias dramáticas que enseñan como el público paga cantidades exorbitantes por medicamentos de muy bajo precio real.

Cuando el actual Viceministro de Salud Pública presentó el estudio de las medicinas, informó que el precio al público de determinados medicamentos en las farmacias era, por ejemplo de $40.00, mientras el gobierno compraba el mismo con el nombre genérico de Metrodinazol a $10.00. El Pembretín se vende en las farmacias a $50.00, mientras que cuando por el volumen el Ministerio de Salud Pública o el Seguro Social lo adquieren bajo el nombre de Ampicilina es sólo $15.00. Y así podíamos seguir con otros ejemplos. El cambio de nombre obedece, según explicaba el doctor Espinoza, a que el gobierno identifica los productos por los ingredientes que contiene y no por la marca. Pero no faltan los “mal pensados” que piensan que el cambio de nombre sirve para estafar al público con la complicidad de las autoridades que supuestamente deben vigilar la economía y buena salud de nuestro pueblo. Conste, nos referimos a los pasados regímenes. Falta por ver, desde luego, que el actual impulse una Reforma Integral de Salud y termine con este sucio negocio de las medicinas.

Y es que este sucio juego permite a los consorcios farmacéuticos ser de las empresas con mayores utilidades en el mundo y les hace evadir el pago de impuestos en forma alarmante. Cualquier coincidencia con nuestra situación es puro formalismo. Los estudios realizados indican que las empresas transnacionales productoras de medicinas encubren sus inmensas utilidades simulando regalías, asistencia técnica, así como inventando la compra entre matrices y casas filiales de materias primas a precios artificialmente elevados. Aquí existe un laboratorio que importa materias primas a muy bajo costo de Cuba y simula que lo hace de los Estados Unidos. Es lo mismo que ocurre con el precio de la gasolina, los grandes distribuidores se apegan a los precios que rigen en Norteamérica, cuando el producto viene de Venezuela o México.

¿Cuánto paga por cada furgón de mercancía procedente de Panamá un reconocido almacén de la capital? Son mínimos los impuestos. Los pagos de regalías y de “asistencia técnica” se hacen al que muchos todavía consideran como el único “paraíso fiscal” que resta en esta parte del mundo. Lo que más indigna es que en un 90% de los casos, los productos por los cuales se pagan la asistencia técnica y las regalías son de libre acceso en el mercado internacional de tecnología y pueden ser comprados en países como Japón, Bélgica o Rumania, los que al serle adquirida la materia prima entregan instructivos donde se explican los procedimientos para la elaboración de los medicamentos.

Si el Ministerio de Salud impulsa un Congreso o una Convención antes de proceder a la Reforma, debe verse que las empresas monopolistas productoras de medicamentos, atentan no sólo contra la economía de nuestro pueblo, sino directamente contra su salud. Esto último debido a que en su afán desmedido de lucro, no dejan de vender cuando sus productos han sido, por ejemplo, desechados en Estados Unidos o China, por causar lesiones a los pacientes. Aquí el laboratorio Santa Lucía, propiedad de la familia Cristiani, vendió medicamentos vencidos o a punto de vencer, tanto al hospital Militar como al Seguro Social, cuestión por cierto confirmada por ex funcionarios de Arena. Las nuevas autoridades de salud enfrentan un gran reto en los más diversos aspectos. Deben, por ejemplo, poner más atención a la calidad de los productos farmacéuticos y evitar que siga utilizándose a nuestra población como conejillos de Indias para probar medicamentos, claramente desechados en otros países.


18.12.09

El cinismo de los menteros

Como ustedes lo saben, trato de divagarme escuchando las mentiras con las que se adornan y embelesen todos los jueves, los menteros y Arenacho. Excluyo del epíteto a Chico, que quede claro!

En muchas oportunidades he estado a la expectativa de que a Laffite Fernández le de alguna su vaina cardiaca, en medio de esos sus arrebatos y exaltaciones. Nunca se me ha cumplido, pero de seguir la derecha y el bachiller Saca como van, quién quita que en el corto plazo le dé un su soponcio.

En esta última intervención debo de confesar que este “tico” se descaró y prácticamente se convirtió en el defensor del turco malacate. No sé, pero al menos a mí así me pareció.

Creo y sin lugar a dudar, que alguna chirria tiene el hijo de gusano cubano con Calderón Sol y los demás ex presidentes malacates, ahí el volado no está nada chiche. Me comenta un mi chero que aparentemente este “dolor” del tico, está muy relacionada con su expulsión del diablo de hoy. Pero en fin, esos quizá son enanos de otro cuento.

Lo que sí es de esta historieta, es que el “verbo” hacia Funes por parte de Fernández ha cambiado notablemente, te has dado cuenta? No sé si este giro se deba a alguna fuerza extraña, la cual le está moviendo la voluntad y/o el sentimiento. Además, seguramente te has percatado que al momento de hablar bien de Funes, el tico se escapa a morder la lengua! Por Dios!

Ya dejando la jodarria y entrando en más notas y apuntes de los menteros, no sé por qué motivo le siguen diciendo al bachiller Saca “presidente”, será que tanto Arenacho como el panzón de Trillos no se han dado cuenta que Funes es ahora el presidente de todos los salvadoreños.

Seguramente te has dado cuenta que al momento de abordar la crisis en ARENA, los menteros lo hacen casi de forma quirúrgica y con sumo cuidado. Creo que antes de fijar postura, de forma cínica regulan pensamiento y lenguaje. Son hábiles y sopesan que en el mediano o corto plazo, los que ahora son los “malos”, mañana pueden ser los “buenos”.

Pero aterrizando con el cinismo, me “gustó” cuando Trillos deseó como pedido al niño Dios, que no se siguieran con los despidos de gente Arenera en el estado salvadoreño. Me hubiera gustado que cuando él y sus amos despidieron buena parte de su personal – en la limpia que hubo en la Prensa Grafica – se hubiese manifestado con la misma vehemencia. Por favor chocho, no seas tan cinico!

Nos vemos ahora en la cena navideña de la majada!! No falten!!

Kvernicola

Los corruptos se juntan en la mediocridad

En esta profunda crisis que vive el partido Arena, hemos escuchado las más variadas declaraciones, desde las que buscan justificar la salida de doce diputados y la expulsión del ex presidente Antonio Saca, hasta los que luego de un análisis profundo han encontrado las causas del deterioro o el resquebrajamiento, hasta la división de la estructura arena, uno de los instrumentos políticos de la oligarquía.

El ex presidente Alfredo Cristiani, seriamente cuestionado por varios casos de corrupción durante su administración, ha declarado reiteradamente que don Antonio Saca, cometió actos de indisciplina contra los estatutos del partido Arena, al “imponer” la candidatura de Rodrigo Ávila, en las elecciones recién pasadas, de ser autor directo de la salida de los doce diputados y hasta de “contribuir” a la victoria del FMLN en las presidenciales, amén de ser el causante de la profunda división de Arena.

Sus declaraciones van más allá al acusar al ex presidente Saca de gastar millones de dólares en campañas mediáticas para favorecer su “imagen personal”, mientras en los hospitales públicos no había medicinas y la Policía Nacional Civil no contaba con suficientes recursos ni apoyo en su lucha contra la delincuencia. Lo extraño de toda esta película de largo metraje, es que tales denuncias no se produjeron en los cinco años de gobierno, cuando la situación económica y social de la población era desastrosa y el régimen se mantenía en una posición intransigente amparado en una millonaria campaña publicitaria, con el slogan de “un gobierno con sentido humano” o “Cercano a la gente”.

Han tenido que ocurrir escisiones profundas, divisiones y deterioro en la estructura partidaria, para que los mismos altos dirigentes areneros, se “saquen los trapos” al sol, arrecien los ataques de corrupción (el partido GANA en formación, ha pedido a la Fiscalía General de la República y a la Corte de Cuentas, investigar varios casos de corrupción imputados a los ex presidentes Alfredo Cristiani, Armando Calderón Sol y Francisco Flores) y graves denuncias de que “grupos de sicarios están siendo organizados por personas allegadas a Arena para atentar contra los doce diputados” que se retiraron de este partido político.

El pueblo, durante los 20 años de los cuatro periodos areneros, y en los últimos meses, ha sido únicamente un espectador, un observador paciente y silencioso de cómo los que en su momento “fueron electos” para dirigir a la nación y velar por sus intereses, nada más se dedicaron a cometer estafas, cohecho, robos descarados y desfalcos contra la administración pública. Hechos que ya se conocían públicamente por las mismas denuncias de los afectados o porque el monto de lo “perdido” en las arcas del Estado ya era “demasiado” (casos de Obras Públicas, Finsepro y Finsepro, ANDA, Banco de Fomento Agropecuario, Seguro Social, para destacar seis nada más); pero ahora es ratificado por los mismos altos dirigentes del partido Arena.

En cualquier otro país del mundo, los hechos denunciados, ya serían motivo para abrir expedientes e iniciar investigaciones contra los acusados, pues se trata de millonarias estafas y defraudaciones contra el Estado. La Fiscalía General de la República y la Corte de Cuentas, cuentan con suficientes elementos para proceder penal y civilmente contra los acusados. El ejecutivo debe abstenerse de dar declaraciones, como eso de “necesitamos partidos políticos fuertes y bien organizados para la gobernabilidad” (?), y dejar que sean los otros Órganos del Estado los que se encarguen de procesar las diligencias y deducir responsabilidades. Es lo que quiere el pueblo: verdad y justicia.

Si el partido Arena desaparece, como es lo más seguro, del tinglado político nacional, no será por culpa o responsabilidad de la población, sino de sus mismos dirigentes, fundadores y patrocinadores que más que preocuparse del bienestar general de la población, se dedicaron por 20 años y más, a favorecer a grupos minoritarios, es decir a un sector oligárquico conocido popularmente como “la argolla dorada”. Para nadie es un secreto que aquí se privilegiaron determinados sectores económicos como los banqueros, los exportadores e importadores, los industriales, los constructores de centros comerciales, carreteras y puentes y, desde luego, las transnacionales de los productos derivados del petróleo, los fertilizantes, productos farmacéuticos y más.

El país, lo hemos dicho, necesita de una derecha moderna, actualizada, responsable y sensible a los problemas de la nación. Los políticos aglutinados en Arena, por más que sigan repitiendo que “trabajarán a favor del pueblo”, nunca han dado muestras de vocación de servicio, ni de aprobar leyes o decretos para beneficiar a las mayorías poblacionales. La privatización de las empresas estatales, el aumento descarado al IVA, la puesta en marcha de los Tratados de Libre Comercio, la Ley de Integración Monetaria, conocida como “dolarización”, y tantas más, representaron un golpe mortal contra las aspiraciones de los salvadoreños de salir adelante con su grupo familiar. Todas estas medidas inconsultas y anti populares produjeron ruptura, desintegración familiar, potenciaron la delincuencia común y el crimen organizado y llevaron a la miseria y a la extrema pobreza a miles de compatriotas.

La derrota de Arena en las elecciones del 15 de marzo próximo pasado, precisamente tiene en estos atropellos contra la población, una de sus causas y no en esas justificaciones que perversamente trata de publicitar al señor Cristiani, al culpar a Antonio Saca de haber “impuesto” a un candidato perdedor como Rodrigo Ávila. Las contradicciones de Arena y de todo el engranaje económico que la rodea, tienen su exacta explicación en el materialismo dialéctico y en la sabiduría popular. Es la gran lección que deben aprender los que todavía piensan sobrevivir en esta carpa deslucida donde los títeres, testaferros y lacayos prestan sus desprestigiados nombres y membresías a la decadente oligarquía.

16.12.09

Con esfuerzo sostenido saldremos adelante

En la zarzuela de las seudo democracias, se asienta el poderío de las monstruosas concentraciones de riqueza en unas cuentas manos, situación que encarnan las oligarquías criollas y foráneas

El Salvador es muy vulnerable a los desastres naturales, esto no es nuevo y lo han reiterado los más recientes estudios de organismos especializados: las torrenciales lluvias producen deslaves y desbordamientos de ríos debido a la inclemente deforestación y a los atentados humanos contra el recurso suelo tan desgastado que ni siquiera yuca y tomates buenos produce ya. Lo mismo ocurre con el sistema de alcantarillados de la ciudad de San Salvador: las inundaciones son graves y no sólo causan enormes cárcavas, sino que se cobran la vida de humildes salvadoreños; pero también nuestro país es sensible e indefenso ante la presión de los grandes intereses económicos y de la política internacional, sobre todo la que sigue emanando del decadente imperialismo norteamericano.

Con la revisión fiscal, apenas aprobada parcialmente por los diputados de la Asamblea Legislativa, con la anticipada oposición de Arena, se asiste al rechazo y a los ataques mediáticos de la siempre presente oligarquía, atrincherada en las cúpulas de la ANEP y de los dóciles “dirigentes” empresariales de la Cámara de Comercio y de la Asociación Salvadoreña de Industriales, quienes con cara “compungida” se muestran como víctimas de las “políticas intervencionistas” del Estado; vendrán más rechazos y campañas cuando se comience con el programa nacional de alfabetización, con la asesoría de los expertos cubanos, cuyo plan “Si podemos”, ha sido considerado por la UNESCO como uno de los más exitosos en el mundo. También tenemos la presión “muy subliminal” del gobierno de los Estados Unidos sobre las relaciones y acercamientos diplomáticos, sobre todo con los países de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de América (ALBA).

Estamos mal, pero todo nos lleva a considerar que, de seguir así, estaremos peor. Nuestras apuestas a la reactivación de la agricultura todavía no muestran el lado bueno, se retrasan leyes benignas entre ellas la aprobación de una Banca de Fomento para proporcionar créditos blandos y ágiles a los pequeños y medianos agricultores. No conocemos los datos oficiales sobre la última cosecha de frijol y todo apunta a que tendremos que importar de Nicaragua para hacerle frente a las necesidades del mercado interno. Ojalá se puedan mantener los precios actuales que oscilan entre $0.50.00 y $0.55.00 la libra. Las recientes inundaciones afectaron los cultivos de granos básicos, así como productos no tradicionales. El haber hecho cargar sobre el campo la ilusión de una costosa y siempre retrasada, subsidiada e ineficaz industrialización provoca ahora estas crisis sucesivas en el renglón alimenticio. Todas estas gracias van a la factura de los ingratos regímenes areneros.

Desde luego, no se trata de presentar facturas por deudas, ineficacia y privilegios a determinados rubros económicos como políticas de los gobiernos de Arena, sino de buscar nuevas opciones y empezar el largo y costoso camino de la modernización y, por supuesto generar fuentes de empleo, darles oportunidades a los salvadoreños para crear empresas, invertir en la agricultura, en el comercio y en la industria. Por cierto, el régimen debe tener presente la prometida fábrica de empleos y todos los programas sociales encaminados a favorecer a las mayorías poblacionales. En el fondo se escuchan las voces de miles de compatriotas reclamando reformas de fondo y no de forma; cumplimiento de su responsabilidad indeclinable de rector –y no testigo—de la actividad económica, social y cultural. Así como la exigencia de un verdadero sistema fiscal que controle las ganancias y ponga fin al anonimato de los evasores eternos de los impuestos.

Las crisis son muchas, se ha heredado un Estado en bancarrota, todavía se escuchan las voces de los que gozaron de privilegios y se valieron de compadrazgos y de intrigas para sus negocios particulares. Los “grandes” empresarios tienen mucha fuerza y mantienen casi intacto su poder, algo de ello han mostrado con las “reformas” fiscales presentadas la semana pasada a la Asamblea Legislativa. No será lo último que escuchemos pues los titulares de Salud Pública han anunciado la puesta en marcha el próximo año de una Reforma Integral que contempla una Ley de Medicamentos, mayor control en la calidad de los insumos médicos, Seguro Universal y una cobertura en salud para todos los salvadoreños. Los laboratorios nacionales y extranjeros que ofertaban sus productos a la red hospitalaria y al Seguro Social tendrán que competir en igualdad de oportunidades y con base en la calidad y en precios. Nunca más las licitaciones amañadas y el tráfico de influencias para obtener “favores”, práctica que fue denunciada frecuentemente por muchos representantes de laboratorios farmacéuticos en el país.

La crisis de El Salvador viene profundizándose por los más variados motivos. La alimenticia evidentemente se debió al abandono de la agricultura, al privilegiar la importación de granos básicos y productos enlatados. Los gobiernos de Arena, admiradores del modelo neoliberal, apostaron a la industrialización del país, a la maquila (“nuestro futuro está en la maquila”, proclamaba uno de los funcionarios de Francisco Flores) y a que se instalaran aquí muchas empresas libres del pago de impuestos. En este escenario se produjeron las privatizaciones y la venta de las pocas empresas estatales como la telefonía, las pensiones, la banca y la distribución de energía eléctrica. El gobierno del FMLN tiene que hacer acopio de mucha creatividad y fortaleza no solo para revertir el modelo perverso heredado por los regímenes areneros, sino para poner en marcha un sistema distinto que ponga en el centro de todo a la persona humana.

Por ello es impostergable la Reforma Educativa para erradicar viejos paradigmas y modelos añejos que tanto daño han causado a la niñez y a la juventud salvadoreña, privándoles de razonamiento y autonomía pues desde la escuela a la universidad únicamente han sido receptores y no sujetos de respuesta y de debate. No se trata de adoctrinamiento como perversamente ya se señala en los órganos de propaganda de Arena, sino de programas que ayuden a pensar, a reflexionar y actuar con responsabilidad. El estudiante debe tener acceso a la ciencia, a la tecnología y a las artes. De joven descubrir, con la orientación de sus profesores, su vocación. No optar por una profesión rápida para “hacer dinero”, sino que formarse para contribuir al desarrollo y el progreso de su país. Lo uno y lo otro no deben verse en forma aislada. El simple mercantilismo, tanto como el pragmatismo, no ayudan a la auténtica formación de un profesional.

Estos son algunos de los aspectos que debe tomar en cuenta una verdadera Reforma Educativa. Si en la historia, en las ciencias políticas, en la geopolítica, se tocan o se estudian las distintas corrientes filosóficas e históricas del pensamiento, entre ellas el marxismo, no deben provocar pánico ni causar extrañeza. Lo mismo que el conocimiento profundo de la democracia en todas sus variantes o el Estado como organización política. Entra en juego aquí el corporativo, de prosperidad general, el socialista y mucho más. Las sociedades, lo hemos dicho en varias oportunidades, no pueden permanecer estáticas ni estar sometidas a los dictados de una determinada clase social. En síntesis, la variada y profunda crisis de El Salvador, no es por ahora, cuestión de “sabios” analistas, ni pretexto para estériles discusiones que descubran la fórmula milagrosa, sino de definir una política de fondo que defienda a las mayorías en todo aquello que pueda defendérselas. No hay, evidentemente, otro camino.

15.12.09

Gobierno reconoce injusta distribución del ingreso

Las derechas intentan formar un “frente común para luchar contra planes socialistas del FMLN”, expresó el diputado del PCN, Francisco Merino. Las declaraciones se produjeron en un “convivio” celebrado en Texistepeque, Santa Ana, donde estuvieron presentes dirigentes de varios partidos conservadores. Esto no es nada nuevo ni representa peligro alguno para las fuerzas progresistas, en cuanto mantienen el apoyo irrestricto de las mayorías poblacionales, al menos en los últimos años cuando el modelo impulsado por los gobiernos derechistas han causado graves e irreversibles daños al país.

Los sectores conservadores, aglutinados en el partido Arena, por su lado, han acusado al FMLN de “mantener una agenda particular y propia” contraria a la del presidente Funes; pero también expresan “su preocupación por la cada vez mayor injerencia del Estado en el “sagrado mercado” un escenario hasta hoy intocable y patrimonio de un sector económicamente poderoso. No es tan cierto eso de que el régimen ha venido incrementando su “participación en la economía nacional”, pues ello supondría el control de empresas importantes como las telecomunicaciones, la distribución de la energía eléctrica, el sistema general de pensiones, plantas procesadoras de hidrocarburos, entre otras. Lo que ciertamente se está haciendo es una revisión tributaria y cambios hasta hoy tibios en educación.

En el pasado reciente el Estado administró importantes empresas, las que en su momento se constituyeron en “el salario” de los salvadoreños, para decirlo con palabras del presidente Salvador Allende, quien así calificó el cobre chileno cuando fue nacionalizado y recobrado para la economía de su país, hasta entonces en poder de las transnacionales. Si el gobierno del presidente Funes, regula ciertos rubros en el mercado nacional, digamos el precio de las medicinas (debe aprobarse por cierto una Ley de Medicamentos), de las tarifas eléctricas y de la telefonía, ello debe hacerse en función de las clases populares para contrarrestar de una vez por todas esa peligrosa acumulación de una burocracia corrupta, de una burguesía de prestanombres.

Las políticas de Estado deben estar al servicio de las mayorías poblacionales: en Venezuela, por ejemplo, el gobierno del presidente Chávez, ha nacionalizado cantidad de empresas (hidrocarburos, cemento, hierro, bancos, etc.,) para que los recursos del Estado se incrementen en beneficio de los pobres y no para que el dinero del pueblo sea usado en financiar –con tarifas de subsidio y otros conocidos recursos—fabulosos negocios de los ricos, sin excluir a los capitalistas extranjeros, más o menos disfrazados. Aquí, en El Salvador, no pedimos tanto, únicamente trabajar con políticas claras, definirse a favor de las clases más necesitadas y realizar todas aquellas obras sociales que nos ayuden a salir de la eterna postración a que nos tuvieron sometidos los gobiernos de Arena y todos los regímenes derechistas excluyentes que ha padecido esta patria.

El nacionalismo de que hablan políticos trasnochados de Arena, el PCN, GANA o la Democracia Cristiana, se desvirtúa por si solo cuando no se establece una definición clara en este punto fundamental. Decir que se va a “trabajar por crear un frente común contra intentos socializantes” es simplemente una excusa para continuar engañando a la población o mantenerse en el tinglado político. Aquí empresas estatales e instituciones autónomas tan importantes como CEPA, la CEL y el Seguro Social fueron siempre fuentes de acumulación para una burocracia corrupta y una burguesía voraz. Muy bien recordamos los argumentos esgrimidos por los ex presidentes Alfredo Cristiani y Armando Calderón Sol, cuando pretendieron justificar la privatización de la banca, las pensiones, las telecomunicaciones y la distribución de energía eléctrica: instituciones estatales que están operando con pérdidas, falacia para favorecer a grandes empresas, y ya se sabe lo que eso significa: la mayoría, si no la totalidad de esas empresas privadas, son extranjeras.

El resultado: los regímenes areneros, en el principio y al final, administraron bienes de la nación, pero no en beneficio del pueblo salvadoreño –entendiendo por pueblo a obreros, campesinos, estudiantes, empleados, intelectuales--, sino en beneficio de quienes lo tienen todo y, más en particular, de grandes empresas transnacionales. Entonces, el nacionalismo se anula a si mismo. Se pone al servicio del capital, y el capital no es nacional, sino internacional, el capital es imperialista en esta época. Al final, con la privatización total, más la dolarización, se propinó un golpe mortal a las apremiantes necesidades económicas de las mayorías poblacionales. El pueblo también se cobró su venganza expulsando a los corruptos del gobierno y condenando a la desaparición definitiva del partido Arena.

No sólo esos gobiernos corruptos han conspirado por largos años contra el progreso de la nación, sino que también el principal obstáculo que se ha opuesto al desarrollo del país estriba en la desigual distribución del ingreso, que resulta de un nivel muy alto de desempleo y subempleo. Por eso la necesidad de impulsar una verdadera Reforma Tributaria y no simplemente tibios cambios, como está haciendo el actual gobierno y que, sin embargo, ha recibido una tenaz oposición de las intransigentes y poderosas clases económicas del país. En tal sentido, el objetivo número uno de la política económica del régimen debiera ser eliminar ese “principal obstáculo” que se opone al avance del país.

Las instituciones como la CEPA, el Seguro Social, la CEL, lo que resta de ella, el Banco de Fomento Agropecuario, el ISTA, El Fondo Nacional de Vivienda Popular y otras, deben ponerse al servicio de las clases más necesitadas y desechar los “urgentes llamados” de la oligarquía “a corregir el rumbo”. El Salvador necesita crecer en todo sentido y para ello urge encontrar medios para incrementar los ingresos del Estado y no simplemente aumentar el IVA o endeudarse más con nuevos préstamos internacionales o llegar a un “pacto fiscal”, como propone FUSADES, que es simplemente retrasar las medidas tributarias o “concederle aire” a la burguesía para que encuentre argumentos y recursos no sólo para desafiar al gobierno, sino que dar marcha atrás a los que hasta ahora son buenos deseos e intentos por sanear las finanzas y cerrar portillos a la evasión, la elusión y el contrabando.

En lo particular, para este comentarista, no hay más que un nacionalismo verdadero, que es el revolucionario. El “nacionalismo” pregonado desde las entrañas del monstruo, de Arena, pues, se niega a sí mismo, como lo hemos demostrado, porque la burguesía no es “nacional”, sino que constituye una clase mundial, un sistema mundial, en el que los intereses de los burgueses de países atrasados (nosotros lo somos) están subordinados a los intereses del capital imperialista. En la medida en que las empresas bajo control del Estado se ponen al servicio de los burgueses, se están poniendo, quiérase o no, al servicio del imperialismo. Cualquier otra idea es utópica y se encuentra ubicada al margen de la realidad. El nacionalismo revolucionario, al poner la economía al servicio de los oprimidos, representa un camino abierto al socialismo, y sólo es verdadero y consecuente en la medida en que tiene al socialismo en su horizonte. Las medidas que se tomen para redistribuir el ingreso, es decir, para fortalecer a las clases deprimidas o si lo prefieren, explotadas, debilitan correlativamente a la burguesía y constituyen avances objetivos hacia el socialismo.

Desde luego, esto no se ve claro en nuestro horizonte, ni mucho menos que se tomen medidas de notorio avance, de una manera firme y consecuente, sobre todo cuando se pone tanto empeño en mostrar los beneficios que la participación del Estado en esta revisión tributaria representan para la oligarquía, supuestamente “nacional”. El nacionalismo gubernamental no lo es más que de nombre. Implica un cambio, ciertamente. Un cambio indispensable ya para una burocracia que se estaba quedando sin base económica, en la medida en que el gran capital, el imperialista, se está desmoronando. Al igual que no debe concederse tregua a un partido decadente y en la agonía como Arena, repudiado y rechazado por el pueblo salvadoreño, de igual manera no debe cederse a las presiones ni acepar las maniobras de la burguesía.

El actual gobierno se define como de “unidad” (todavía no logramos entender el fondo de esta cuestión) o de transición entre el desarrollismo burgués que había venido prevaleciendo y quizás el auténtico nacionalismo. Eso está planteado, también, al nivel de las camarillas burocráticas que actúan en su seno. Y eso explica el carácter contradictorio, vago e indefinido que tiene su política. Sólo la organización consecuente y militante de las mayorías poblacionales puede llevar las cosas por el cauce que ya es imperioso seguir y que paradójicamente hasta en el gobierno se reconoce cuando se afirma que la injusta distribución del ingreso es el principal obstáculo para el desarrollo nacional.

14.12.09

Por una política exterior independiente

Más allá de la apertura de relaciones con Cuba, la política exterior no ha variado gran cosa y se mantiene dentro de los parámetros de normalidad, sin sobresaltos de ninguna especie y más atendiendo a austeridad, al sano juicio y quizás en cierta medida a la cordialidad y a no “causar disgustos” al socio mayor en materia comercial y política. El viaje reciente del canciller Hugo Martínez, a los Estados Unidos de Norteamérica, nos indica el rumbo preciso que va tomando nuestra diplomacia: el dejar hacer y el dejar pasar.

En lo particular creemos que en el trabajo diplomático la actividad se aplana reduciéndose a las rutinas simples de las visitas de cortesía a colegas y mandatarios, a la extensión de visados a turistas de buena voluntad y a la colocación de ofrendas florales al pie de los monumentos nacionales indicados. Por eso la importancia del conocimiento, la experiencia de ser posible, el dominio de ciertos idiomas, el buen nivel cultural, de los embajadores, sobre todo en países como Estados Unidos, en donde no habrá de limitarse a manejar con más o menos soltura tales y cuales fórmulas de cortesía y a exponer, una vez sí y otra también, los propósitos amistosos que ahí nos animan.

Debe tener el diplomático que nos represente una tarea de altísima importancia por la posibilidad de traducirla en mutuas enseñanzas valiosísimas. Tomar para nosotros las mejores experiencias norteamericanas en los métodos de solución aplicados a problemas de gran envergadura, algo a lo que es muy dado ese país. Desde luego, no copiar malas políticas ni repetir errores. Lo mismo aplica para nuestro representante en Cuba, quien debe prestar mucha atención a grandes programas de beneficio a la población como digamos, la educación masiva del pueblo cubano, el sistema integral de salud, la prevención de desastres naturales y el deporte como derecho del pueblo.

La política exterior, por tanto, está muy por encima de simples cortesanías. Debería buscar, en realidad, sumar el esfuerzo del país propio a las más fecundas corrientes del pensamiento y el trabajo ajenos, sin interferir en éstos ni comprometer aquél. No es, pues, labor distante ni desarticulada de la actividad general interna del país en juego; sino al contrario, la política exterior es reflejo fiel, producto lógico y consecuencia obligada de la mecánica social, económica y política de la nación que proyecta. En los años anteriores, los gobiernos derechistas se han plegado sumisa y vergonzosamente a los designios y mandatos de la potencia imperial, actuando por razones ideológicas y dejando a un lado los grandes intereses y necesidades de nuestro país. Esto debe terminar y desde un principio dejar sentada nuestra independencia y autonomía para establecer relaciones diplomáticas y comerciales con todos aquellos países del mundo que puedan contribuir al progreso y desarrollo sostenido de El Salvador.

Quiere decir esto que, si nuestra política exterior ha sido tradicionalmente sumisa y dependiente de los dictados de los intereses de otros gobiernos y naciones, es hora de redimirnos, de comenzar a respetar el derecho ajeno, ser defensores intransigentes de la autodeterminación de cada pueblo, pacifistas incambiables, solidarios con los problemas de todos los hombres y mujeres de buena voluntad en el planeta, unir nuestra voz a la de los pueblos todavía oprimidos y prestar el hombro fraternal al de los países débiles, no adoptar poses teatralizantes sino expresar una convicción sostenida. Debemos dejar en el olvido ese actuar por conveniencia o por no “molestar” a la gran potencia. Se nos debe respetar por nuestros principios e independencia, no por lástima o por la estrechez territorial.

En el caso de Honduras, debemos actuar con firmeza rechazando al nuevo gobierno surgido de elecciones irregulares, puesto que fueron convocadas por un régimen de facto. Si otros países como Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y Colombia han dado su visto bueno al presidente electo, sus razones o “presiones” habrán tenido; pero si nuestra política exterior se mantiene firme, ecuánime y respetuosa del Estado de Derecho, de la legitimidad y hasta de la “democracia” representativa, estamos en la obligación más que en el deber de rechazar a esas autoridades. Con ello se estaría fortificando nuestro principio imbatible de soberanía nacional no sólo rechazando intromisiones declaradamente pro consulistas sino apoyando el establecimiento de gobiernos verdaderamente democráticos.

Lo decimos porque creemos que este gobierno está dando los pasos necesarios para robustecer la economía interior diversificando los mercados internacionales de venta y, en fin, se ha puesto en marcha la reestructuración de fondo del cuerpo diplomático –tan dudosa y temerosa en un principio—para su necesaria modernización en fomento de su mayor eficacia en las complejas funciones que hoy tiene encomendadas. Como nación brotada, en parto doloroso, a una precaria independencia, presionada constantemente para mantenerla sometida a los dictados de determinada potencia y por los intereses mercenarios que revuelven al mundo, hemos transitado por la historia con luces y con sombras, entre infamias y glorias; la mayor de las veces avergonzándonos los salvadoreños de dignidad por las políticas sumisas de gobiernos derechistas.

En fin, este gobierno está en la obligación de mantener una línea impecable de política exterior, no sólo para recobrar nuestra dignidad y soberanía como nación, sino para mostrar a otros pueblos del mundo que es posible actuar con generosidad, valor, altura y nobleza a pesar de nuestras limitaciones económicas y estrechez territorial. Si al final del quinquenio se cumplen estos postulados, el pueblo salvadoreño estará más que agradecido y dispuesto a conceder cinco o más años a esta corriente política que en su carta ideológica y de principios se proclama revolucionaria, socialista y democrática.

12.12.09

El afán de lucro guía a los empresarios

La revisión tributaria impulsada por el gobierno ha provocado diversas reacciones en los diversos sectores de la vida nacional. La cúpula empresarial se ha opuesto a la mayoría de modificaciones por considerar que se “afectará el desarrollo nacional” en momentos de una profunda crisis económica. Las autoridades de Hacienda sostienen que se busca “proteger a la población mas vulnerable”, al tiempo de sostener que la aminoración del ritmo de crecimiento ayudará a defender a las clases pobres, particularmente porque las presiones inflacionarias, expresadas en el alza de los precios, las afectó duramente en años anteriores.

La “atonía”, como dicen los técnicos, adquirió así un carácter deliberado, y por lo mismo el actual régimen busca corregir desajustes provocados por las pasadas administraciones, además del enorme déficit fiscal heredado (arriba de los mil millones de dólares, la disminución de las remesas y la raquítica inversión extranjera). Con todo, los “asesores” y economistas de la apología de las cúpulas empresariales, así como los no tan independientes, puesto que en fondo se advierte su afinidad con el partido Arena, siempre encuentran la manera de racionalizar sus consejos. La crisis financiera internacional, medidas proteccionistas norteamericanas y otros factores depresivos en los mercados exteriores, sirven también para explicar la baja del ritmo de nuestro crecimiento.

Lo importante es que las prudentes medidas tomadas por este gobierno (no todas por supuesto, ya que hay demasiada tolerancia con los evasores de impuestos y también en la adopción de medidas enérgicas para combatir el contrabando) indican que paso a paso se está superando esa etapa depresiva y que la reactivación económica es una realidad con el avance de las obras públicas, y la necesidad de invertir y trabajar sin descanso de auténticos empresarios que sienten amor por este país. No se trata, desde luego, que el actual modelo económico todavía con remanentes del neoliberalismo, le está permitiendo al país un alto ritmo de crecimiento; pero sí es bueno adelantar que vamos por un nuevo rumbo y la constancia en el trabajo, así como la transparencia y la sana competencia asegurarán el progreso, el desarrollo sostenido y la armonía social, pese a la insistencia de sectores oligárquicos de persistir en esa campaña tendenciosa de sembrar cizaña y procurar división entre el vicepresidente y el mandatario.

A pesar de que comerciantes sin escrúpulos y otros están aprovechando el momento político para aumentar el costo de ciertos artículos, entendemos que el mismo contenido de las revisiones fiscales buscan proteger a las clase más vulnerables, como ya lo dijimos, así como en términos generales contrarrestar el alza de los precios; asimismo, las programas del gobierno buscan aumentar la producción agrícola (entrega de títulos de propiedad de parcelas, donación de paquetes e insumos agrícolas), el sector de la construcción y en alguna medida el industrial, todavía con un ritmo lento; también hay un despertar de las exportaciones. Sobre esto debemos precisar una vez más, que en primer término las exportaciones han crecido un poco por la mejora en las condiciones de los mercados externos, principalmente la reactivación económica en los Estados Unidos.

El Ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, ha expresado que El Salvador ya no puede seguir endeudándose, ni mucho menos aumentado el IVA y el impuesto de la Renta, como propone FUSADES, una Organización no gubernamental al servicio de los grupos económicamente poderosos del país, y que por ello se impulsa la “reforma” fiscal para aumentar los ingresos tributarios y poder superar la bancarrota en que fueron encontradas las arcas del Estado. El funcionario reiteró que la forma de presentación del presupuesto de egresos en este año, al incluir los gastos corrientes y de inversión, comprendiendo a los organismos descentralizados y a las autónomas, muestra claramente el impacto del gasto público en la economía nacional y constituye, prácticamente, el verdadero programa económico del sector público.

Es muy importante el juicio sobre que la inversión pública dirige el rumbo de la actividad económica. Las inversión autorizada para el año fiscal 2009-2010, se ha aumentado un poco con respeto a administraciones pasadas, sobre todo en el área social. Aunque se han dado cifras sobre su distribución por sectores y se señala el propósito de desenvolver distintas zonas (se puede ver el detalle en la página Web de Hacienda), hay pocas referencias a los mecanismos de programación del sector público y a un programa de inversiones para el resto del quinquenio. Desde luego, hay una notable diferencia con respecto al diseño y la utilización de recursos del régimen de Antonio Saca, quien utilizó (no se sabe para dónde se fueron esos fondos) más de 200 millones de dólares de los aprobados por la Asamblea Legislativa y que inexplicablemente la Corte de Cuentas le entregó el finiquito, maniobra denunciada por la doctora Mirna Perla, magistrado de la Corte Suprema de Justicia). Ahora se cuenta con nuevas autoridades, con el respeto a normas jurídicas y obediencia a las leyes de la república, sobre todo con honestidad y transparencia para emplear satisfactoriamente todos los recursos. Es lo expresado por la presidencia de la república y lo que espera el pueblo salvadoreño.

Este mismo pueblo que ve con beneplácito que ha puesto en marcha la revisión fiscal, así como la Reforma Integral de Salud y esperamos que también la Educativa, como una manera idónea de instrumentar los programas de desarrollo. También entusiasma, el plan de infraestructura en el medio rural (puentes, carreteras y viviendas), así como el agrícola. Por eso es importante presentar el plan de desarrollo quinquenal, así como dar repuesta inmediata a los planes coyunturales para atender las necesidades más apremiantes de la población. Esperamos también que se concreten rápidamente los créditos, con la banca de fomento, hacia las actividades productivas y en especial hacia el campo. Deben atenderse desde luego las medidas de estímulo a la industria, a la exportación. Pero de hecho resalta el enorme impacto económico que están teniendo las medidas para el desarrollo social: seguridad social, educación, vivienda.

Si hemos entendido bien las últimas declaraciones del titular de Hacienda, se busca, en suma, un desarrollo que incremente el ingreso, que lo distribuya mejor, que corrija desequilibrios sectoriales y regionales, que fomente el mercado interno, que genere ocupación, logre eficiencia, que nos permita ser más competitivos en el exterior. Desde luego, que reduzca el ritmo del endeudamiento externo y que tengamos armonía social, progreso sostenido y mucha solidaridad. En este aspecto, los empresarios no están contribuyendo y siguen pensando más en sus ganancias exorbitantes. Hablan de desempleo al aumentar impuestos a los cigarrillos y a las bebidas alcohólicas; pero no piensan en el daño irreversible que tales productos causan al organismo de los seres humanos. Para lograr lo armónico, lo coherente, lo deseable, será necesario reforzar enormemente la acción del sector público y lograr coherencia ideológica y operativa en el gobierno. Aquí está la clave: no descansar hasta destruir la urdimbre de intereses mezquinos que frenan el desarrollo de El Salvador.

Para ello hay que redoblar acciones y revisar tesis. Suena bien la frase “una economía hecha por todos y para todos” y “hoy es preciso poner el capital al servicio de la nación entera”. Pero cuáles son las realidades que padecemos. Con la revisión fiscal, el anuncio de la Reforma Integral de Salud y las tibias modificaciones al sistema educativo enunciados en un documento de trabajo, ya se han escuchado los ataques de los sectores enloquecidos y anclados en la prehistoria. Los empresarios privados, lamentablemente, serán siempre eso, negociantes y su conducta estará regida por el afán del lucro. Nosotros creemos que el sector público, junto con empresarios progresistas y verdaderos patriotas, tiene la fuerza y la capacidad para dirigir efectivamente la economía en beneficio popular.

10.12.09

Los “menteros” siguen ladrando en la casa de Arenacho

En el programa de Arenacho los “menteros” de siempre volvieron a atacar de forma pertinaz al vilipendiado Chico Valencia. Qué carajos estos, en vaca, con subida de tono y con cuestionados argumentos, le vuelan reata con todos los poderes.

Por ejemplo el panzón de Trillos, estaba ladrando por las diferencias entre el vicepresidente Cerén y Funes. Este hipertenso "periodista" está acostumbrado a los gobiernos escuadroneros, por eso no entiende tampoco, la no asistencia del rosadito a la convención del FMLN. Qué te pasa Trillos, es demasiado complicado el juego democrático o queres que te lo diagramemos?

Vamos a estar claros de una vaina, las diferencias entre los dos funcionarios - Cerén y Funes - no es ni será la primera que como pueblo experimentemos, ya que la historia registra que hubo otros tiempos más jodidos.


Por ejemplo el ex vicepresidente Quintanilla acusó al tristemente célebre Pacún Flores de no dirigirle la palabra, de marginarlo y de no prestarle ni el helicóptero. En esos tiempos, recuerdo que estos “menteros” que ahora ladran no se manifestaron en lo más mínimo. Qué bonito que ahora quieran prestar la guitarra para tirarle piedras al FMLN.


Qué pena que el supuesto “top” periodístico de este país, que hace su presencia en el programa de Arenacho, ventile sus intereses, banalidades, ignorancia política y bolsillo sediento tan dramaticamente.

Mira por ejemplo cómo se decanta Arenacho y demás meteros por el fusilamiento mediático al FMLN, pero como cosa rara no le dieron puerta al análisis de la corrupción del bachiller Saca que prometieron.

Me pregunto, acaso estos tipos pierden la noción del tiempo cuando de hablar mal del FMLN se trata, o les han pagado un par de mentas para dejar que se enfríen las aguas.

Además, no creo que los únicos problemas de ARENA tengan génesis en la gestión del bachiller Saca, así que en el siguiente programa "esperaría" que hablen - con los coyoles puestos - y se extiendan hasta los gobiernos corruptos de don Capo y Cia.


Me gustaría que analizaran ustedes compatriotas, por qué razón estos “menteros” hicieron a un lado un tema de más interés para la población, como es el salvoconducto y desvanecimiento que la corte de cuentas le dio al bachiller Saca.

Adicionalmente me pregunto y les pregunto a ustedes, esta “exoneración” tan publicitada es aplicable solo a CAPRES o a toda la gestión del cuestionadisimo turco Saca.

Creo y sin temor a equivocarme que estos temas de corrupción son de más interés para nosotros, que estar pensando si el rosadito le hace malas caras a Cerén. Por favor señores.


Kvernicola

Si quieren chupar y fumar, paguen más impuesto!

La campaña orquestada por las empresas que envenenan a este país con alcohol es simple y llanamente impresionante. Ni cuando se castigó la canasta básica y las medicinas con el IVA, se vio despliegue mediático o reacción semejante.

Entendemos que ese negocito de más de 200 millones de dólares anuales y de los cuales participa la industria de la cerveza con casi el 73%, es algo que deben de cuidar. Pero de eso, a intentar confundir a la majada con anuncios tendenciosos, disque pagado por los empleados es una payasada.

La industria cervecera le apunta a que el impuesto vaya sobre el grado alcohólico y no sobre el “ad valorem”, tal como ahora la ley faculta. Los protagonistas de la obra “El dinero maldito” consideran que no es equitativo el impuesto tal como ahora está estipulado.

Sin tener dos dedos de frente – tengo más – te digo que es mentira que tasar sobre el grado alcohólico será más equitativo que el “ad valorem”, ya que existen situaciones al interior de las actividades económicas y sectores que no lo permiten.

Pero vos te preguntarás, qué madres es eso de “ad valorem”, pues muy simple. Vos deberás de pagar tu impuesto en concordancia con el costo del bien.

En jalvadoreño lo anterior quiere decir que al comprar una “pacha” de muñeco, el impuesto que deberás de pagar de ser mucho menor que si compras una botella “cinta azul”, de aquella en la que aparece un muñequito caminando.

Otro ejemplo interesante es que hay vinos que por sus características, añejamiento y grado alcohólico, pagarían mucho menos impuesto que una “pachita” de Tres puentes.

Los ejemplos anteriores permiten que te des cuenta que no es equitativo eso de tomar como pívot el grado alcohólico. Me dice un mi chero que es conocedor de la alta alcurnia y de los sectores “gorgueras”, que en el mercado hay botellitas que por su añejamiento y tipo, el costo de adquisición podría significar un ojo de la cara y más de dos salarios mínimos.

Así pues, no permitas que te den paja, estos que hacen billetes del exceso y no de la moderación. Moderación inexistente como vos sabes en la mayoría de los bares y chupaderos del país.

Por otro lado y observando nuestra realidad, todo ese chingo de cantinas, abarroterías y expendios de aguardiente, deberían de pagar un impuesto que permita la creación de centros de rehabilitación y reinserción de ese puñado de bolitos. No me jodan, que comience el cambio! Además, se les debería de realizar controles de calidad a estos lugares y a sus productos, para que dejen de vender guaro chabela.

Creo fervientemente que el impuesto al alcohol y al tabaco no debería de perseguir el incremente de la recaudación per se, sino más bien, debe de estar pensado para que MENOS salvadoreños lo ingieran o consuman, principalmente evitar que nuestra niñez y juventud caiga en sus fatales garras!

En resumidas cuentas, nada buen nos acarrea como país tener tabaco y alcohol en cualquiera de sus modalidades o presentaciones, a un precio barato. Date cuenta que el licor es el principal artífice de los accidentes de tránsito y del luto en la familia salvadoreña. El tabaco no se queda atrás, así pues, el que quiera fumar y chupar, pues que pague más impuesto.

Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

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