20.4.10

Aciertos y errores del gobierno

A menos de un mes de cumplirse el primer año de gobierno es bueno preguntarse o reflexionar sobre sí se han cumplido algunas de las metas propuestas, si las promesas formuladas en la campaña electoral y si el programa presentando, se han ido realizando o todavía hay rezagos y cuentas pendientes por saldar.

En el análisis somero deben tomarse en cuenta factores internos y externos que podrían haber contribuido a la falta de concreción de ciertos objetivos: el Estado, por ejemplo, fue entregado en total bancarrota por parte del régimen de Antonio Saca. En varias instituciones ni siquiera dejaron centavos en la caja chica, la corrupción, el despilfarro y el endeudamiento fue el signo evidente de las administraciones areneras. Los préstamos se hicieron a muy corto plazo y en condiciones nada halagadoras, al menos eso se desprende de las declaraciones del Ministro de Hacienda, Carlos Cáceres.

Los proyectos abandonados en el área de Obras Públicas fueron evidentes: la calle Diego de Holguín ilustra claramente lo dicho. El préstamo aprobado por la Asamblea Legislativa, si no estamos equivocados con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), fue “utilizado” en otras actividades hasta hoy desconocidas. Sólo un diez por ciento de más de 45 millones de dólares, fueron usados. Las actuales autoridades del ramo han formulado un nuevo estudio y proyecto y pactado un empréstito adicional para prácticamente iniciar y concluir la obra.

En idénticas circunstancias se encuentran las cárcavas, los programas de mitigación en montañas, volcanes y laderas, así como en proyectos de reconstrucción de carreteras primarias y secundarias. El Ministro de Obras Públicas, mesurado en sus declaraciones, no ha dicho la última palabra sobre el total desastre encontrado en esa dependencia, a pesar de existir rastros y documentos que prueban la corrupción, el despilfarro de recursos y la inoperancia de anteriores funcionarios. Entendemos que en su momento se realizó una auditoria que muestra claramente el estado de esa institución.

En Salud Pública los titulares también encontraron graves daños como medicinas vencidas y todavía embodegadas, casos evidentes de licitaciones amañadas, proyectos aprobados hace varios años como el Hospital de Maternidad, cuyo préstamo también se pactó con el BCIE; reconstrucción de hospitales todavía pendientes, plazas fantasmas y un deterioro evidente en distintos centros de atención pública. El Seguro Social no escapó al despilfarro, la corrupción y las licitaciones amañadas. Las denuncias fueron presentadas debidamente documentadas a la Fiscalía General de la República. Todavía no se conocen resultados.

Y los casos podrían seguir en Educación, Agricultura y Ganadería, Gobernación, ISTA, Viceministerio de de Transporte y más. Es decir, son hechos concretos que han influido en la concreción de obras por el gobierno actual. Con todo se han realizado acciones puntuales como la entrega de títulos de propiedad de parcelas agrícolas, paquetes escolares, incluidos uniformes y zapatos, mejorado la dieta alimenticia a los alumnos, también se ha ampliado el programa de Red Solidaria y el Seguro Universal de Salud para gran parte de la población salvadoreña. Hay también un mayor grado de transparencia en el Presupuesto General de la Nación y en las licitaciones públicas.

Donde hay asignaturas pendientes es en el campo estructural: todavía estamos a la espera de una Reforma Integral de Salud, de la Reforma Educativa y la Campaña Nacional de Alfabetización, de una Reforma Tributaria y Administrativa que en verdad obligue a los económicamente poderosos a pagar sus impuestos. Desde luego, a establecer claros mecanismos para impedir la evasión y la elusión fiscal y el contrabando. La delincuencia y el crimen organizado siguen campantes y no se ve la luz al final del túnel. También esperamos una mayor definición en el campo de las relaciones internacionales, pues no basta abrir relaciones diplomáticas con Cuba y Vietnam, sino lograr independencia y autonomía en el campo internacional.

Los casos de corrupción de los gobiernos areneros son más claros que el agua; pero lamentablemente parece haber ya una decisión de no tocar ninguno y por el contrario hacer borrón y cuenta nueva. Fue una promesa formulada al pueblo salvadoreño por el presidente Funes y debe honrarla, por sanidad de la nación y respeto a ese millón y más de salvadoreños que votaron por el “cambio y la esperanza”. El mismo ex presidente Alfredo Cristiani, le sirvió en bandeja de plata al señor Antonio Saca, al acusarlo de haber hecho uso indebido de más de 200 millones de dólares. Al menos se hubiera procedido a exigir al Fiscal General de la República proceder de oficio.

Hay aciertos y deudas pendientes, en el balance más de las segundas. Es nada más un breve recuento, en su momento trataremos de ir más al fondo, de conocer de interioridades, presiones y dificultades del gobierno. Mientras tanto, esperemos rectificación en algunos puntos y, sobre todo, firmeza y decisión para combatir los grandes males que por muchos años ya han abatido y siguen causando daño a la población más vulnerable de este país.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

CLARO POCOTE TENES RAZON PERO REMARQUEMOS REMACHEMOS NO NOS CANSEMOS DE EXIGIRLE AL TUNCO DE SACA CUENTAS CLARAS MIRA LOS GASTOS DE GANA EN LA ASAMBLEA(lee la pagina.com)ANALIZA EL VIAJE DE DESPEDIDA DEL BACHILLERCITO Y AHORA DE ANALISTA EL MUY PERRO NOOOOOOOOO!

david dijo...

mi comentario es preguntar cuales son los aciertos, porque al parecer aqui solo se escribe sobre lo malo del gobierno anterior, yo lo resumo en "el gobierno anterior tiene la culpa de todo por eso yo no puedo hacer nada" que acaso este "nuevo gobierno" no tiene la capacidad de hacer bien las cosas, creeria que despues de casi un año no la tienen, pero si podian de palabra en años anteriores, mejorar el contenido de lo que escribe aqui, o cambiarle el titulo y decir " la incompetencia del gobierno actual es culpa de todos menos de ellos mismos"

Translate