13.5.10

Alto a la represión

Nunca pensé que a estas alturas de la coyuntura del “cambio”, este tu servidor, volvería a tener la necesidad de pensar y a intentar gritar “Alto a la represión”.

Las situaciones han cambiado, la forma de reprimir también, así como los actores y las acciones que llevan a la represión. Lo que no cambia y quizá nunca cambiará – mientras no nos organicemos – son o somos, los sujetos de esa represión.


Antes, la oligarquía hacia uso de los chafarotes para someter y reprimir al pueblo. Ahora, la misma oligarquía ha “evolucionado” en la estrategia, utilizando métodos novedosos, “democráticos” y modernos para jodernos.

Esta nueva estrategia no supone el aniquilamiento del salvadoreño mediante el plomo, como en nuestra historia reciente. No que va, eso no es políticamente correcto en pleno siglo XXI.

El arma que está matando al salvadoreño más desposeído, es algo que los sesudos defienden y que es conocido como: Progreso.


Fíjate qué bonito, te “entuturutan” con, progreso aquí, progreso allá y en menos que canta un gallo y si te descuidas, talan medio país y todo en honor a ese maldito “progreso”. Estarás de acuerdo con este servidor, que a estos “progresistas” no les puedes conceder nada, su ambición no tienen límites y su ignorancia tampoco, además, su visión es muy cortoplacista.


Todavía recuerdo aquella época en donde el Dr. Navarro se oponía a que se construyera la carretera que va a dar directamente al redondel del asesino.


Ni qué decir, de la chapodada infernal que le pegó el bachiller Saca a buena parte del municipio de Santa Tecla y San Salvador, y todo para qué? Para azuzar este calor? Para que necesitemos abanicos para más o menos dormir, sin sentirnos que estamos en el mero infierno, al lado de D’aubuisson.


No quiero decir que debamos quedarnos en las cavernas, pero debes de valorar y ponderar el uso real que tiene y tendrá, por ejemplo, la carretera Diego de Holguín. Lo que se puede detectar ahí es otro tipo de situaciones y menesteres que te detallo a continuación.


Por un lado, los oligarcas comprometen – compra—al gobernante en turno para llevar obra civil gubernamental a su patio trasero. El objeto es beneficiarse económicamente mediante plusvalía o acceso a recursos naturales, como por ejemplo, el recurso acuífero de forma gratuita, más si tienes, tierras adquiridas recientemente río abajo.


Este volado acuífero me lleva al meollo de este comentario, nuestro presidente y su asesor –Salume –, se han empecinado en construir la represa el Chaparral y la del Cimarrón.


Con un país tan pequeño como el nuestro, no entiendo la razón de seguirle apostando a quedarnos con menos territorio, no lo entiendo. El gobierno y sus asesores se debería de aplicar y poner más listos, deberían de buscar opciones menos costosas que signifiquen verdaderas energías renovables.


Ahí tenemos opciones eólicas, geotérmicas y solares. Pero según me comentan, los que saben de este volado, es que ese tipo de energías no son económicamente correctas, para los abanderados del progreso. Por tal motivo, se requiere que se reprima no solo el agua en Morazán y Chalatenango, sino también a sus habitantes.


Si quieren hacer obra civil y gastarse los limitados recursos, pónganse exquisitos y draguen las represas actúales. Les aseguro que obtendrán nuevamente el 40% de capacidad que la misma naturaleza ya les ha quitado.


Le recomiendo al presidente Funes que se dé la oportunidad de escuchar a su pueblo. Le pido que no le dé la espalda a su gente. No debe de olvidar a su mentor, que siempre dijo: “Vox populi vox Dei”.


Este tema les aseguro que da para más, pero simplemente me quiero adherir a mis hermanos y hermanas que vienen en esa marcha por la vida y desde acá les digo: “Alto a la represión, en el Chaparral y el Cimarrón”


Atlacatl
el-salvador.blogspot.com

0 comentarios:

Translate