30.9.10

Del precio de frijol a la sociedad de consumo

La “subida” exagerada del precio de los frijoles obedece a una serie de factores, entre ellos: la pérdida de cosechas por las incesantes lluvias, el mínimo estímulo a los pequeños agricultores, conocidos como “cerealeros”, la importación de otros países, el acaparamiento y esa nociva cadena de intermediarios y especuladores, además de la dinámica del aumento general de costos en todos los productos esenciales. De manera especial, todo se mueve y se desarrolla en una sociedad consumista y muy dada al derroche, a gastar más de sus normales ingresos.

La sociedad de consumo se caracteriza por un alto nivel de consumo de bienes y servicios de “economía de prestigio”, en buena medida superfluos o no necesarios de parte de la clase capitalista, niveles de consumo que tratan de ser adoptados también por la llamada “clase media”, estrato social desarrollado con gran celeridad en estas sociedades, como resultado del crecimiento de los centros urbanos, del aumento de la burocracia, oficial y privada, y de la multiplicación de servicios profesionales y de otra naturaleza algunos útiles y necesarios, pero muchos otros productos de la hipertrofia del sector improductivo y hasta parasitario de estas sociedades.

Muchas veces el tal consumo se da por imitación: si un residente en un pasaje o zona determinada de una colonia, barrio o residencial adquiere un carro nuevo, un televisor de 37 o más pulgadas, una lavadora o una computadora de última generación, el vecino envidioso, por no quedarse atrás, empeña hasta lo último para adquirir mejores artículos, con el resultado de limitantes en su presupuesto, acumulación de deudas y cobros incesantes. El sufrimiento viene incluido pues se atrasa el pago de las colegiaturas, de servicios esenciales y hasta de los paseos a la playa o la montaña. El ama de casa se ve en apuros para mantener la dieta alimenticia del grupo familiar.

La Sociedad de Consumo surge como resultado del propio proceso de maduración de las sociedades de tipo capitalista, cuya motivación esencial es la ganancia máxima que da por resultado la concentración creciente de la riqueza y de los ingresos a favor de la clase capitalista, concentración generadora de problemas crecientes de ventas porque la capacidad de compra del público consumidor no aumenta en consonancia con la capacidad productiva de las empresas.

Estas limitaciones en los mercados plantea a la clase capitalista su problema esencial, si no da salida a su creciente producción, no alcanzan su objetivo fundamental de incrementar sus utilidades, aumentar sus ingresos y su riqueza. Para resolverlo, recurren a una serie de instrumentos para forzar sus ventas, instrumentos que intentan inducir a los consumidores a comprar más y más, creándole necesidades reales y ficticias y proporcionándole medios atractivos para llevarlos a cabo. Los “dictados de la moda”, cambios frecuentes de modelos, presentación atractiva de los productos, lanzamiento al mercado de “nuevos productos” en sucesión ininterrumpida, “obsequios” adoptando mil formas por demás sugestivas, grandes establecimientos ampliamente surtidos de todo lo imaginable y el alcance de la mano, y el otorgamiento de grandes facilidades de crédito, todo ello manejado con una publicidad muy inteligente y de alto costo, hacen el milagro de inducir a los consumidores a gastar hasta su último centavo de sus ingresos corrientes, de sus ahorros y hasta de sus ingresos futuros.

En nuestra sociedad, en este país de milagrerías, se produjo un fenómeno fríamente planificado: con los cuatro gobiernos de Arena se generó una infame política de desempleo para obligar a miles de salvadoreños a emigrar hacia los Estados Unidos. Al mismo tiempo, se dio inicio a una masiva creación de grandes centros comerciales de lujo, restaurantes, lugares de diversión en la ciudad, en la playa y en las montañas. El resultado esperado por los capitalistas: millones de dólares en remesas enviadas desde la nación norteamericana se consumían en los grandes almacenes, en la adquisición de ropa y calzado de marca, en bebidas y alimentos “chatarra”. El tal “boom” , todavía en boga, dio lugar a una falsa apreciación de “modernismo” y progreso, desde luego, impulsado por los publicistas contratados por los capitalistas.

Es decir, a través de la aplicación de estos instrumentos se ha ido produciendo un proceso de enajenación de los consumidores que aumentan sus compras por encima de sus posibilidades reales cayendo más y más en situación de endeudamiento permanente para mantener hábitos de consumo irracionales y deformados y un “nivel de vida” artificialmente elevado.

Como dicho está los dictados de la moda llevan a los consumidores a comprar prendas de vestir con una frecuencia vertiginosa; los cambios de modelos de automóviles, de aparatos de televisión y radio, muebles de hogar, etc., etc., inducen a gastos familiares innecesarios; el torrente de “nuevos productos” muchos de los cuales sólo tienen una presentación distinta o algún agregado insustancial, provocan el deseo de adquirirlos no obstante que generalmente tienen un mayor precio que los anteriores; las campañas de ventas aderezadas con atractivos “obsequios” inducen a la compra de productos que de otra manera no se adquirirían; las campañas publicitarias sobre productos superfluos como lociones, cosméticos, perfumes, adornos, vinos, licores, refrescos, cerveza, cigarrillos, provocan en los consumidores el deseo de adquirirlos aún con sacrificio de otros artículos necesarios.

La incorporación a la “Sociedad de Consumo” está deformando también la estructura de la economía nacional, porque la orienta hacia la producción de artículos y de servicios de dudosa utilidad real, como resultado de los hábitos de consumo “de prestigio” que está generando. En este proceso nos estamos convirtiendo en una sociedad de deudores enajenados en la adquisición de los productos que una cuidadosa e inteligente publicidad nos induce a adquirir, aunque no los necesitemos realmente y por los que pagamos precios altísimos, al fin son a crédito. Muy pronto vamos a deber hasta los calzoncillos y a estar atados tan fuertemente al banquero y al comerciante por deudas cada vez mayores, como lo estuvo el pequeño agricultor con el latifundista.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

POCOTE,porque no estas con los trompudos???bien escibes tus reflexiones,esto sobre la sociedad de consumo se antepone ala sociedad de no consumo de la era MUY stalinista??si hubiese existido realmente el ""socialismo"" como el de la familia de FIDEL que despues de mas de 50 años en el poder gracias a ese bloqueo economico repugnante pues se daña mas alos pueblos NO ala clase dirigente stanlinistas de los paises sometidos a bajo de ese regimen estatista muy concentrador de todo el poder existente que mantiene en forma CAUTIVA ala gente que trabaja en situaciones donde las libertades publicas,la organizacion como sindicatos independientes del PC,la libertad de discentir,de cuestionar el modelo existente de economia,prensa independiente,radios,y otras libertades inherentes del ser humano NO existen,la libertad de elejir directamente alos que deben de responder ala poblacion y no al partido comunista apartir de mas de una OPCION ideolojica y politica y con un pueblo bien educado se pudo haber creado un SOCIALISMO muy productivo en bienes y servicios al alcance de toda la gente y no solo de los privilegiados del sistema como tambien ocurre en los paises capitalistas estariamos hablando de un sistema socialista moderno y no fosilizado como desgraciadamente ocurrio en la URSS es probable que un modelo de economia mixta(publica y privada)como la gran china con el grave problema que el regimen comunista chino es el mejor aliado de las transnacionales chinas que estan explotando la mano de obra muy barata de los chinos pues en la china no hay libertades publicas¿¿Donde estan los sindicats independientes en la GRAN CHINA????saludos pocote. solidario,equitativo,participativo,justo que combine la iniciativa y la reatividad de la gente

Anónimo dijo...

Disculpame pocote ya entiendo poque no aguantaste o te apartaste(ron) del Trompudo eres un lugarteniente del FMLN,lastima que tus reflexiones esten al servicio de una clase politiquera y corrupta del fmln con lo que pretendes aparentemente estar con nuestra gente,disculpame de nuevo todavia no quieres entender que este gobierno no es solo de funes tambien es del fmln y ambos le estan sirviendo mucho mejor que los ARENARCOS a esta derecha putrefacta del salvador y a las transnacionales que es lo mismo que hablar de los intereses de los EEUU;oime pocote para la dirgencia del fmn desde hace mucho tiempo sus nesesidades y revindicaiones mas sentidas son sus intereses personales y partidarios que para nada son los intereses de nuestra gente parece que no te has dado cuenta que con tus reflexiones solo les sirves a los stalinistas del fmln muy reaccionarios;no veras ningun cambio en este gobierno pues el fmln(su dirigencia corrupta) en el fondo estan muy de acuerdo con funes,las desaveniencias son solo por espacios(puestos en el gobierno)su gran estrategia sacar aloa areneros del poder¿¿cual poder tiene el fmln y funes??sino publicas todos los comentarios y solo les prestas atencion alos que te dicen como tu lo quieres es inutil que escribas mucha tinta.Adios talves te lea una ves por año.los del fmln no les gusta la critica y mucho menos la autocritica,si algna ves lees al trompudo lee lo que escribe Juan Pueblo este comentario solo es correo no me interesa que no lo publiques.Juan pueblo.

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