No debería de extrañarnos que las cúpulas empresariales salvadoreñas aglutinadas en la ASI, en la ANEP y en la Cámara de Comercio Salvadoreña por mencionar algunas, tengan un rol tan protagónico y beligerante de cara al próximo evento electoral, ya que por años se han caracterizado por ser el brazo de choque que usa la oligarquía en este país y por ende, son los únicos grupos que le hacen la segunda a ese débil y cabizbajo partido, al que conocemos como ARENA.
Es de apuntar que no todo el empresariado salvadoreño forma parte de estos conglomerados empresariales e incluso, no todos los agremiados en estas asociaciones comparten las acciones electoreras que impulsan. Es más, algunos grupos empresariales prefieren no estar cercanos a estas cúpulas electoreras, disfrazadas de cúpulas empresariales.
Para desgracia nuestra o para nuestra fortuna, estas cúpulas electoreras pseudo-empresariales no se percatan que la gestión Funes no los está socando como debería o como prometió en el estadio Cuscatlán. Para mi gusto hay temas inconclusos cuando de empresa privada se habla, como por ejemplo: El respeto del medio ambiente, el respeto al derecho sindical y laboral, el efectivo pago de los impuestos, por mencionar algunos.
Pero no contentos con estas falencias contraloras del estado hacia estos grupos, el presidente Funes le ha colocado el “cherry” al pastel y se ha despezuñado por incluirlos en su estrategia gubernamental y hasta nos ha parecido que les ha hecho innecesariamente el “mingo mingo”. Sabedores de lo que está en juego y teniendo en cuentas las presiones oligárquicas de sus patronos, han preferido sacarle el cuerpo a Funes y no aparecer con él en la foto, en el famoso e histórico malecón cubano.
Pero mira qué bonito compatriota, el “pleito” de estos grupos con Funes y el FMLN no se circunscribe a temas de credibilidad o de reglas claras, mucho menos a la ausencia de inversión extranjera. En los últimos diez años el país no ha sido beneficiado con esta escurridiza forma de hacer riqueza y de procurar opciones laborales. Así que el asunto no va por esta ruta!
No perdamos de vista que los grupos oligárquicos son fundamentalista, excluyentes y acostumbrados a utilizar el erario público como si fuera su propia hacienda. Así que, cualquier acompañamiento de las cúpulas empresariales la están sopesando y evaluando de cara a los eventos electorales. Saben que desde la oposición no se come o no se participa del pastel gubernamental con el mismo ímpetu y garbo con el que lo venían haciendo. Desde ya están luchando por asirse al poder nuevamente y a las regalías que supone la “guayaba”, así de chiche y así de simple.
Pero además, debemos de estar claros que el verdadero enemigo que ven los oligarcas y sus colonos – cúpulas empresariales – no es el presidente Funes, con el poco tiempo que le queda a esta gestión no van a gastar pólvora en zope. Como parte del esfuerzo trataran de magnificar y acrecentar diferencias entre Funes y el FMLN.
Por lo tanto, el foco de cualquier ataque es y será el partido FMLN, pero si en el esfuerzo pueden dejar mal parado al ejecutivo, no te quepa la menor duda que lo harán sin ningún miramiento, aunque esto les signifique afectar al pueblo. Siempre lo han hecho de esa forma, así que no debería de asombrarnos.
Te pongo un ejemplo y vos sacas tus propias conclusiones, vos crees que si se hace un arreglo con Cuba para que el pueblo salvadoreño reciba buen medicamento a precio justo o si se puede barato, no relinchará más de alguno, como este mal salvadoreño al que conocemos como don Capo.
Kvernicola
Es de apuntar que no todo el empresariado salvadoreño forma parte de estos conglomerados empresariales e incluso, no todos los agremiados en estas asociaciones comparten las acciones electoreras que impulsan. Es más, algunos grupos empresariales prefieren no estar cercanos a estas cúpulas electoreras, disfrazadas de cúpulas empresariales.
Para desgracia nuestra o para nuestra fortuna, estas cúpulas electoreras pseudo-empresariales no se percatan que la gestión Funes no los está socando como debería o como prometió en el estadio Cuscatlán. Para mi gusto hay temas inconclusos cuando de empresa privada se habla, como por ejemplo: El respeto del medio ambiente, el respeto al derecho sindical y laboral, el efectivo pago de los impuestos, por mencionar algunos.
Pero no contentos con estas falencias contraloras del estado hacia estos grupos, el presidente Funes le ha colocado el “cherry” al pastel y se ha despezuñado por incluirlos en su estrategia gubernamental y hasta nos ha parecido que les ha hecho innecesariamente el “mingo mingo”. Sabedores de lo que está en juego y teniendo en cuentas las presiones oligárquicas de sus patronos, han preferido sacarle el cuerpo a Funes y no aparecer con él en la foto, en el famoso e histórico malecón cubano.
Pero mira qué bonito compatriota, el “pleito” de estos grupos con Funes y el FMLN no se circunscribe a temas de credibilidad o de reglas claras, mucho menos a la ausencia de inversión extranjera. En los últimos diez años el país no ha sido beneficiado con esta escurridiza forma de hacer riqueza y de procurar opciones laborales. Así que el asunto no va por esta ruta!
No perdamos de vista que los grupos oligárquicos son fundamentalista, excluyentes y acostumbrados a utilizar el erario público como si fuera su propia hacienda. Así que, cualquier acompañamiento de las cúpulas empresariales la están sopesando y evaluando de cara a los eventos electorales. Saben que desde la oposición no se come o no se participa del pastel gubernamental con el mismo ímpetu y garbo con el que lo venían haciendo. Desde ya están luchando por asirse al poder nuevamente y a las regalías que supone la “guayaba”, así de chiche y así de simple.
Pero además, debemos de estar claros que el verdadero enemigo que ven los oligarcas y sus colonos – cúpulas empresariales – no es el presidente Funes, con el poco tiempo que le queda a esta gestión no van a gastar pólvora en zope. Como parte del esfuerzo trataran de magnificar y acrecentar diferencias entre Funes y el FMLN.
Por lo tanto, el foco de cualquier ataque es y será el partido FMLN, pero si en el esfuerzo pueden dejar mal parado al ejecutivo, no te quepa la menor duda que lo harán sin ningún miramiento, aunque esto les signifique afectar al pueblo. Siempre lo han hecho de esa forma, así que no debería de asombrarnos.
Te pongo un ejemplo y vos sacas tus propias conclusiones, vos crees que si se hace un arreglo con Cuba para que el pueblo salvadoreño reciba buen medicamento a precio justo o si se puede barato, no relinchará más de alguno, como este mal salvadoreño al que conocemos como don Capo.
Kvernicola





1 comentarios:
Muy interesante artículo.
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