Es difícil la generalización al momento de desear un feliz nuevo año, tomando como consideración, que solo un 13.5% de la población salvadoreña tiene acceso a una canasta básica digna. Teniendo además como norte, que muchos en este año se han quedado sin una opción laboral que permita llevar el sustento a sus familias.
Muchos en estas navidades que recién pasan, han llorado más sus desventuras y vicisitudes que en otros tiempos pasados y no se debe exclusivamente al poco trabajo realizado por el ejecutivo, sino, a esa “tanatada” de esperanzas cifradas en el cambio que NO llegó y a la desesperanza que esto genera.
No todo es culpa de este gobierno, eso es claro, tenemos una herencia maldita y casi interminable de las gestiones pasadas de ARENA, que será muy complicado salir a flote con tremenda carga, máxime, si conjugas esas falencias ancestrales de las que hablo, con la poca prioridad que tienes vos como ser humano, como salvadoreño, en la corta visión de este gobierno y principalmente, en la "cabezita" de nuestro presidente y de sus flamantes asesores.
No nos vamos a cansar de esperar un cambio, los milagros existen, pero como decían aquellos cantores, en estos tiempos no basta rezar. Por eso, debemos de informarle y darle a conocer a nuestro presidente que el rumbo que ha tomado no es el adecuado o el correcto para suplir y cumplirle a este pueblo, la palabra empeñada.
Al tener un carácter explosivo y una megalomanía sin par, será muy complicado para esa argolla que rodea a Mauricio Funes, le diga la verdad y que al menos, le den luces para que retome nuevas rutas que beneficien realmente a este pueblo. Entonces es ahí que entramos, y para eso estamos nosotros presidente Funes, para notificarle formalmente que la está cagando! No me lo va a creer presidente, busqué otra palabra, pero ninguna describe a exactitud la deuda que tiene usted con este SU pueblo.
Algunas cosas, muy pocas por cierto, se han comenzado a hacer bien, pero este pueblo no puede soportar un año más como este que estamos por culminar. En donde al funcionario le ha costado trabajar bien.
Es nuestro deber decirle que hemos visto muchas salidas en falso, roces innecesarios con diversos sectores, con su esposa por ejemplo, pero, principalmente con aquellos que lo llevaron a estar donde está, observamos que intenta reprender a medio mundo y a creerse dueño de la verdad y aunque en su eslogan se menciona la inclusión, en la practica lo que hace usted y buena parte de su séquito es la práctica de la exclusión.
Lo he mencionado en otras oportunidades, perdimos un buen periodista, pero también perdimos la oportunidad de ganar a un buen presidente, y conste que no me estoy refiriendo al policía fracasado, por Dios, no se me vaya a confundir. Lo que quiero decir es que en todos sus años de periodista, nunca llegó a tener un acercamiento con la gente, con el salvadoreño y salvadoreña que ahora necesita de su gestión y de una buena gestión en favor de ellos. Ahí todos debemos de hacer un mea culpa, fuimos responsables de que nunca bajara de esa vitrina desde donde observaba parcialmente nuestra realidad.
Antes de que se vaya a colar en nuestras radios y televisores con mensajes vacíos, demagogos y sin sentido al lado del algún bien adornado arbolito de navidad, reflexione por un instante si lo que hasta ahora ha realizado, es lo que su mentor hubiese querido para este pueblo. A la pobreza le pone las vayas de la UMO, para que no lo lleguen a molestar, pero vea lo que le hace a este pueblo al hablarle de meritocracia y crucificarlo con el compadrazgo, hablarle de inclusión y satanizarlo como chusma, con la exclusión.
A vos compatriota, a vos pueblo que vas a tener tu cenita caliente este fin de año y que puedes compartir un plato de comida o una esperanza, te insto a buscar entre tus vecinos, amigos o en la gente de la calle a los menos afortunados y brinda tu mano.
Date cuenta compatriota que en este país hay mucha gente esperando el cambio, si observas se los verás en la cara. Dales vos un poco de aliento, se dadivoso, brinda apoyo y consuelo, se generoso, compasivo, tolerante y ten en cuenta que ante la demagogia y la corrupción, solo el pueblo salva al pueblo.
Muchos en estas navidades que recién pasan, han llorado más sus desventuras y vicisitudes que en otros tiempos pasados y no se debe exclusivamente al poco trabajo realizado por el ejecutivo, sino, a esa “tanatada” de esperanzas cifradas en el cambio que NO llegó y a la desesperanza que esto genera.
No todo es culpa de este gobierno, eso es claro, tenemos una herencia maldita y casi interminable de las gestiones pasadas de ARENA, que será muy complicado salir a flote con tremenda carga, máxime, si conjugas esas falencias ancestrales de las que hablo, con la poca prioridad que tienes vos como ser humano, como salvadoreño, en la corta visión de este gobierno y principalmente, en la "cabezita" de nuestro presidente y de sus flamantes asesores.
No nos vamos a cansar de esperar un cambio, los milagros existen, pero como decían aquellos cantores, en estos tiempos no basta rezar. Por eso, debemos de informarle y darle a conocer a nuestro presidente que el rumbo que ha tomado no es el adecuado o el correcto para suplir y cumplirle a este pueblo, la palabra empeñada.
Al tener un carácter explosivo y una megalomanía sin par, será muy complicado para esa argolla que rodea a Mauricio Funes, le diga la verdad y que al menos, le den luces para que retome nuevas rutas que beneficien realmente a este pueblo. Entonces es ahí que entramos, y para eso estamos nosotros presidente Funes, para notificarle formalmente que la está cagando! No me lo va a creer presidente, busqué otra palabra, pero ninguna describe a exactitud la deuda que tiene usted con este SU pueblo.
Algunas cosas, muy pocas por cierto, se han comenzado a hacer bien, pero este pueblo no puede soportar un año más como este que estamos por culminar. En donde al funcionario le ha costado trabajar bien.
Es nuestro deber decirle que hemos visto muchas salidas en falso, roces innecesarios con diversos sectores, con su esposa por ejemplo, pero, principalmente con aquellos que lo llevaron a estar donde está, observamos que intenta reprender a medio mundo y a creerse dueño de la verdad y aunque en su eslogan se menciona la inclusión, en la practica lo que hace usted y buena parte de su séquito es la práctica de la exclusión.
Lo he mencionado en otras oportunidades, perdimos un buen periodista, pero también perdimos la oportunidad de ganar a un buen presidente, y conste que no me estoy refiriendo al policía fracasado, por Dios, no se me vaya a confundir. Lo que quiero decir es que en todos sus años de periodista, nunca llegó a tener un acercamiento con la gente, con el salvadoreño y salvadoreña que ahora necesita de su gestión y de una buena gestión en favor de ellos. Ahí todos debemos de hacer un mea culpa, fuimos responsables de que nunca bajara de esa vitrina desde donde observaba parcialmente nuestra realidad.
Antes de que se vaya a colar en nuestras radios y televisores con mensajes vacíos, demagogos y sin sentido al lado del algún bien adornado arbolito de navidad, reflexione por un instante si lo que hasta ahora ha realizado, es lo que su mentor hubiese querido para este pueblo. A la pobreza le pone las vayas de la UMO, para que no lo lleguen a molestar, pero vea lo que le hace a este pueblo al hablarle de meritocracia y crucificarlo con el compadrazgo, hablarle de inclusión y satanizarlo como chusma, con la exclusión.
A vos compatriota, a vos pueblo que vas a tener tu cenita caliente este fin de año y que puedes compartir un plato de comida o una esperanza, te insto a buscar entre tus vecinos, amigos o en la gente de la calle a los menos afortunados y brinda tu mano.
Date cuenta compatriota que en este país hay mucha gente esperando el cambio, si observas se los verás en la cara. Dales vos un poco de aliento, se dadivoso, brinda apoyo y consuelo, se generoso, compasivo, tolerante y ten en cuenta que ante la demagogia y la corrupción, solo el pueblo salva al pueblo.
A vos pueblo, te deseo que se cumplan tus expectativas y necesidades el próximo año, pienso en vos accediendo a un trabajito, a buena salud y medicinas, una educación ajustada a nuestras realidades, pan en tu mesa, seguridad para salir a la calle a ganarse el arroz, es que el frijol está carísimo!
En fin, te deseo paz, salud, familia y alguna forma de sustento.
Kvernicola
Kvernicola





1 comentarios:
Esta bonito tu mensaje kavernicola, lastima que hablas de la paz olvidando que la firma de los acuerdos de paz fue el principio del final de las luchas del pueblo y es triste pensar que mucha gente todavia cree que puede haber una paz con estomagos vacios de la mayoria de salvadorenos. Eso fue una farsa y todos participaron de ella, todos los lideres del fmln sabian lo que estaban haciendo, y los seguidores bueno quedaron enganados, y el presidente actual que ni siquiera fue miembro de ese partido electorero fue el caballito de batalla que ellos usaron para 'ganar las elecciones' o mas bien para sellar la suerte del movimiento revolucionario en El Salvador. Ya no creamos en 'pajaritos prenados' companeros, despertemos y busquemos una alternativa real para el movimiento popular.
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