30.9.10

Del precio de frijol a la sociedad de consumo

La “subida” exagerada del precio de los frijoles obedece a una serie de factores, entre ellos: la pérdida de cosechas por las incesantes lluvias, el mínimo estímulo a los pequeños agricultores, conocidos como “cerealeros”, la importación de otros países, el acaparamiento y esa nociva cadena de intermediarios y especuladores, además de la dinámica del aumento general de costos en todos los productos esenciales. De manera especial, todo se mueve y se desarrolla en una sociedad consumista y muy dada al derroche, a gastar más de sus normales ingresos.

La sociedad de consumo se caracteriza por un alto nivel de consumo de bienes y servicios de “economía de prestigio”, en buena medida superfluos o no necesarios de parte de la clase capitalista, niveles de consumo que tratan de ser adoptados también por la llamada “clase media”, estrato social desarrollado con gran celeridad en estas sociedades, como resultado del crecimiento de los centros urbanos, del aumento de la burocracia, oficial y privada, y de la multiplicación de servicios profesionales y de otra naturaleza algunos útiles y necesarios, pero muchos otros productos de la hipertrofia del sector improductivo y hasta parasitario de estas sociedades.

Muchas veces el tal consumo se da por imitación: si un residente en un pasaje o zona determinada de una colonia, barrio o residencial adquiere un carro nuevo, un televisor de 37 o más pulgadas, una lavadora o una computadora de última generación, el vecino envidioso, por no quedarse atrás, empeña hasta lo último para adquirir mejores artículos, con el resultado de limitantes en su presupuesto, acumulación de deudas y cobros incesantes. El sufrimiento viene incluido pues se atrasa el pago de las colegiaturas, de servicios esenciales y hasta de los paseos a la playa o la montaña. El ama de casa se ve en apuros para mantener la dieta alimenticia del grupo familiar.

La Sociedad de Consumo surge como resultado del propio proceso de maduración de las sociedades de tipo capitalista, cuya motivación esencial es la ganancia máxima que da por resultado la concentración creciente de la riqueza y de los ingresos a favor de la clase capitalista, concentración generadora de problemas crecientes de ventas porque la capacidad de compra del público consumidor no aumenta en consonancia con la capacidad productiva de las empresas.

Estas limitaciones en los mercados plantea a la clase capitalista su problema esencial, si no da salida a su creciente producción, no alcanzan su objetivo fundamental de incrementar sus utilidades, aumentar sus ingresos y su riqueza. Para resolverlo, recurren a una serie de instrumentos para forzar sus ventas, instrumentos que intentan inducir a los consumidores a comprar más y más, creándole necesidades reales y ficticias y proporcionándole medios atractivos para llevarlos a cabo. Los “dictados de la moda”, cambios frecuentes de modelos, presentación atractiva de los productos, lanzamiento al mercado de “nuevos productos” en sucesión ininterrumpida, “obsequios” adoptando mil formas por demás sugestivas, grandes establecimientos ampliamente surtidos de todo lo imaginable y el alcance de la mano, y el otorgamiento de grandes facilidades de crédito, todo ello manejado con una publicidad muy inteligente y de alto costo, hacen el milagro de inducir a los consumidores a gastar hasta su último centavo de sus ingresos corrientes, de sus ahorros y hasta de sus ingresos futuros.

En nuestra sociedad, en este país de milagrerías, se produjo un fenómeno fríamente planificado: con los cuatro gobiernos de Arena se generó una infame política de desempleo para obligar a miles de salvadoreños a emigrar hacia los Estados Unidos. Al mismo tiempo, se dio inicio a una masiva creación de grandes centros comerciales de lujo, restaurantes, lugares de diversión en la ciudad, en la playa y en las montañas. El resultado esperado por los capitalistas: millones de dólares en remesas enviadas desde la nación norteamericana se consumían en los grandes almacenes, en la adquisición de ropa y calzado de marca, en bebidas y alimentos “chatarra”. El tal “boom” , todavía en boga, dio lugar a una falsa apreciación de “modernismo” y progreso, desde luego, impulsado por los publicistas contratados por los capitalistas.

Es decir, a través de la aplicación de estos instrumentos se ha ido produciendo un proceso de enajenación de los consumidores que aumentan sus compras por encima de sus posibilidades reales cayendo más y más en situación de endeudamiento permanente para mantener hábitos de consumo irracionales y deformados y un “nivel de vida” artificialmente elevado.

Como dicho está los dictados de la moda llevan a los consumidores a comprar prendas de vestir con una frecuencia vertiginosa; los cambios de modelos de automóviles, de aparatos de televisión y radio, muebles de hogar, etc., etc., inducen a gastos familiares innecesarios; el torrente de “nuevos productos” muchos de los cuales sólo tienen una presentación distinta o algún agregado insustancial, provocan el deseo de adquirirlos no obstante que generalmente tienen un mayor precio que los anteriores; las campañas de ventas aderezadas con atractivos “obsequios” inducen a la compra de productos que de otra manera no se adquirirían; las campañas publicitarias sobre productos superfluos como lociones, cosméticos, perfumes, adornos, vinos, licores, refrescos, cerveza, cigarrillos, provocan en los consumidores el deseo de adquirirlos aún con sacrificio de otros artículos necesarios.

La incorporación a la “Sociedad de Consumo” está deformando también la estructura de la economía nacional, porque la orienta hacia la producción de artículos y de servicios de dudosa utilidad real, como resultado de los hábitos de consumo “de prestigio” que está generando. En este proceso nos estamos convirtiendo en una sociedad de deudores enajenados en la adquisición de los productos que una cuidadosa e inteligente publicidad nos induce a adquirir, aunque no los necesitemos realmente y por los que pagamos precios altísimos, al fin son a crédito. Muy pronto vamos a deber hasta los calzoncillos y a estar atados tan fuertemente al banquero y al comerciante por deudas cada vez mayores, como lo estuvo el pequeño agricultor con el latifundista.

29.9.10

La necesidad de una prensa seria y responsable

Los lectores de periódicos pierden cada día más las referencias tradicionales para distinguir los valores: blanco y negro, izquierda y derecha, pobre y rico. Las guerras desarrolladas por los Estados Unidos son buenas porque impulsan la industria y evitan el desempleo, en nuestro país de la noche a la mañana los políticos de Arena se han convertido “en defensores de la familia” y en “servidores públicos”, nada por reflexionar sobre la corrupción de sus cuatro gobiernos ni de haber fomentado la delincuencia común y el crimen organizado y contribuir a la desintegración familiar al obligar por sus políticas económicas neoliberales a emigrar a miles de salvadoreños hacia los Estados Unidos.

El mundo entero “se conmovió” con la noticia sobre el atentado contra las torres gemelas en Nueva York, más de tres mil muertos y un estado de zozobra en la sociedad norteamericana. El hecho permitió al presidente Bush alinear a las naciones del mundo entre buenos y malos, entre los que apoyan y dan albergue a los terroristas y los que aceptan los designios de los Estados Unidos. Nombres propios para los países miembros del “eje del mal”. Los lectores de periódicos se preguntaban y todavía lo hacen: ¿qué había detrás de ese atentado? ¿por qué se permitió a los pilotos entrenarse y graduarse en las propias academias de aviación de esta nación? Nada, simplemente se difundió una sola versión de los acontecimientos, como ocurre actualmente con la muerte de un prominente guerrillero colombiano: ya no hay opción para las revoluciones ni los movimientos de izquierda, la única posibilidad es el capitalismo y sus promotores. Así de simple.

Un país rico es los Estados Unidos y necesita de la guerra constante para evitar las colas de hambrientos en las instituciones de beneficencia reclamando el plato de sopa cotidiano. Un país desarrollado es Inglaterra y ve su moneda trastabillante y a sus monarcas al filo de causar lástimas por la penuria de “sus casitas”: ya no encuentran servidumbre para atender la jardinería, la limpieza, la cocina, sus caballos y perros de cacería de los palacios. ¿Qué es entonces un país pobre-pobre y en que lugar queda colocado un país como Haití, donde centenares mueren de inanición regularmente? ¿Cuándo los lectores salvadoreños han leído en las páginas de la “gran prensa” reportajes sobre esta realidad desgarradora?

Mora en el Vaticano el sucesor del pescador Pedro, quien apenas tenía sandalias, y se guardan en él muchos de los más preciados tesoros materiales conocidos. Hombres que muchas veces no saben qué pan llevarán a sus hijos la mañana siguiente sacan de sus alforjas magras unas monedas para ayudar al sostenimiento material de la iglesia. ¿Quiénes son, pues, los desvalidos necesitados de socorro y quiénes los poderosos obligados a prestar socorro?

Aquí en El Salvador, el partido que estuvo en el gobierno 20 años, que causó la gran tragedia económica del país al imponer la “dolarización”, que saqueó las arcas del estado, creó políticas deliberadas de desempleo para obligar a la emigración hacia los Estados Unidos y otras naciones, apoyó incondicionalmente a los grupos de poder para mantener sus privilegios, aumentó las riquezas de la oligarquía y multiplicó la miseria entre las mayorías poblacionales, se ha convertido de la noche a la mañana en “defensor de la familia salvadoreña”, habla de transparencia en los asuntos públicos, de “manejo honesto” de los fondos”, demanda austeridad y evitar el despilfarro. Son los mismos que en diciembre iluminan calles y avenidas y en nombre de Aquél que sólo tuvo por cuna un pesebre, organizan cenas y bailes e incitan a dilapidar en las tiendas y grandes centros comerciales aun los ingresos de las familias que el año entero se hacinan en cuartuchos que parecen menos que pesebre.

Estos son los hechos, las noticias, divulgadas por la “gran prensa”, siempre y cuando los mismos contribuyan a elevar los anuncios y el costo de los mismos porque aquello de los colores y la posición en páginas impares. No se trata de exigirles escribir de “justicia social”, de reivindicar a los pobres o de contar de sus penurias; pero sí de ser éticos y honestos en sus comentarios e informaciones. Si la Reforma Integral de Salud busca llevar auxilio y medicinas a los más apartados rincones del país, ¿por qué atacarla y no darle un tiempo mínimo para mostrar sus bondades o sus errores? Es porque se responde a una agenda política porque “casualmente” el partido Arena ha iniciado una campaña de desprestigio, sobre la falta de medicinas en los hospitales y “descontento” del personal, otra vez sindicatos, de salud que no ha sido tomado en cuenta en la reforma.

En los grandes centros de poder todavía se toman las decisiones políticas, sociales y económicas de las naciones del mundo, se busca dominar países para controlar la producción de petróleo y minerales estratégicos, nada se habla de la miseria de millones de habitantes, de las penurias económicas y del abuso contra la naturaleza, del recalentamiento global y de la peligrosa disminución de los mantos acuíferos. Los capitalistas, los que se creen dueños del universo, nada más piensan en acrecentar sus fortunas y en cómo desarrollar campañas mediáticas para desestabilizar y minar desde sus bases a gobiernos democráticos. Como tienen en sus manos las grandes cadenas de televisión y la prensa no tienen dificultad alguna para distorsionar, calumniar y difamar a personas e instituciones de muchos países que hace pocos años todavía estaban bajo su dominio.

La lucha, pues, sigue siendo entre democracia participativa y socialista y entre sociedades corporativas y mercantilistas. Nada contra el imperio y todo a favor del poder económico. País y gobierno que se subleve o proteste contra tales lineamientos es rápidamente expulsado “del poder”, como ciertamente le ocurrió al presidente Manuel Zelaya, en Honduras. Desde luego, mismas maniobras que se intentan contra los gobiernos legítimos de Ecuador, Bolivia, Venezuela y Nicaragua, nada más para citar a los bien definidos a la izquierda del espectro político. Ojalá en el futuro inmediato podamos ver a una prensa seria, profesional e imparcial informar de todos estos sucesos y no simplemente plegarse a la agenda política de los poderosos.

27.9.10

El deber moral de informar con responsabilidad

Los directores y propietarios de los medios de difusión en este país han puesto “el grito en el cielo” porque la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional el inciso 3° del Art. 191 del Código Penal que permitía el atropelló a la intimidad y al honor de las personas por parte de la prensa, violando con ello el principio de igualdad consagrado en los artículos 2 y 6 de la Constitución de la República.

Más allá de rectificar un “derecho a la impunidad”, la Corte Suprema de Justicia envía un llamado a los medios de difusión a proceder con ética y moralidad y dejar a un lado esa manía de proceder como partidos políticos y dictar las reglas de juego en la sociedad. Si bien es cierto que la base del problema de la responsabilidad de los periodistas, es la libertad, ésta no explica el crecimiento moderno de las obligaciones morales de los hombres de prensa, porque ésta no aumenta proporcionalmente a su responsabilidad.

En otras palabras, la Corte Suprema de Justicia, ha dicho: todo acto público, sobre todo tratándose de la libertad de expresión, engendra responsabilidad y si ésta no se respeta y viola normas y principios morales, con respecto a terceras personas, debe someterse a una sanción jurídica. Si el diario de hoy, por medio de uno de sus periodistas, calumnia y distorsiona un hecho, debe responder tanto particular como institucionalmente porque así lo estipula el Código Penal y no tiene impunidad alguna para ofender la intimidad o la moral de las personas.

Este diario, por ejemplo, siempre ha sido enemigo de los sindicatos; pero cuando se trató de atacar a la alcaldesa de San Salvador, Violeta Menjivar, no dudó en ningún momento en utilizar como “fuente” responsable a sindicalistas de la municipalidad; lo mismo distorsionar informaciones para favorecer la candidatura del actual alcalde Norman Quijano. Ustedes recordarán, por ejemplo, cuando se prestó a “informar” sobre una bandera de El Salvador colocada en el redondel Masferrer y que supuestamente había sido arriada por miembros del FMLN, cuando en un acto bochornoso se sabía que el hecho había sido cometido por los mismos militantes del partido Arena, simplemente para “provocar” un acto noticioso y acusar al partido de izquierda de “atentar contra los símbolos patrios”. De estos casos, hay muchos pues este periódico obedece a una determinada agenda política y responde a los intereses de los grupos económicamente poderosos del país.

No es ningún secreto que el periodista es más responsable que los demás asalariados de una sociedad, por su calidad de hombre de pluma que le da una libertad particular; pero desde hace tiempo, el derecho de prensa admite dos clases de responsabilidad jurídica: la responsabilidad penal y la civil. La primera es la más grave, y permite a un tribunal de represión, a un juez correccional o a una corte superior, condenar a prisión o multar a un periodista, a un editor o un director que ha ultrajado al Jefe de Estado, ha traicionado los secretos de la defensa nacional o ha cometido alguna difamación grave. Esta responsabilidad penal supone que el periodista haya obrado intencionalmente y que sus faltas caigan bajo la competencia de esta ley de la prensa.

La responsabilidad civil, puede combinarse con la penal o puede existir por sí sola. Consiste en el derecho que tiene la víctima (caso del señor Roberto Bukele, difamado y acusado reiteradamente por el diario de hoy de atentar contra la salud de las personas “por vender productos alimenticios en mal estado”) ofendida por un periodista, a obtener la reparación en dinero, bajo la forma de daños y perjuicios, por medio de un tribunal civil o de uno de represión. Esta es la aplicación de una antigua ley romana “Est legitima culpa venit”, la falta por más leve entra en consideración para comprometer la responsabilidad civil. Un periodista puede ser condenado a pagar daños y perjuicios, aun si ha cometido una falta involuntaria, por imprudencia o negligencia, si la víctima prueba que ha sufrido un daño económico considerable o ha sido ofendido en su intimidad. Luego la teoría clásica de la responsabilidad demuestra que mientras más libre es la persona, mayor es la responsabilidad y a esto se puede añadir que mientras más responsable es, más noble es, porque la responsabilidad es una forma de nobleza. La responsabilidad es uno de los títulos necesarios para ser hombre de alta calidad moral.

24.9.10

Medios de prensa y diputados ridículos

Han pasado los siglos y el tiempo inexorable en su marcha ha enterrado a sus propios muertos. La época de las cavernas, la prehistoria, parecía ser nada más un referente en la historia y en el ciclo evolutivo de los pueblos; pero no es tan así en nuestra sociedad donde todavía podemos ver y estudiar a los tiranosaurios y a los dinosaurios de la era mesozoica. Seres aparentemente humanos anclados para siempre en épocas remotas, portando garrotes y vistiendo taparrabos.

Además del análisis y estudio detenido de tanto político desprestigiado y medios de difusión signados por el sectarismo y siguiendo una agenda claramente definida a mantener un estado de cosas favorable a una clase determinada, es urgente bombear con limpio oxígeno nuestro aire enrarecido. Está dejando de funcionar el viejo dicho de calumnia que algo queda, para convertirse en algo mucho peor: calumnia que todo queda. Véase la impremeditación, el culto al fetichismo y las declaraciones apresuradas que este enrarecimiento suscita. Y una vez vistas, pensemos honradamente el modo de ayudar, por lo pronto, al pueblo salvadoreño, tan despreciado y despojado de toda clase de prestaciones sociales por la insaciable oligarquía.

¿Y qué nos lleva a estas reflexiones? Serían muchas cosas; pero los últimos hechos protagonizados por diputados y el diario de hoy, colman el vaso de la paciencia: resulta que el convenio de intercambio de experiencias y ayudas compartidas firmado con Cuba, es peligroso y “atentatorio contra nuestra democracia”. Las mismas frases y palabras pronunciadas desde 1959 cuando triunfan las fuerzas revolucionarias y Fidel Castro accede al gobierno de la isla. La misma cantaleta esgrimida en cuanto proceso electoral se haya realizado en este país y también en otras naciones de América Latina.

La rectoría de tan infames campañas viene de los Estados Unidos y todos sabemos que cuando en ese país se tose aquí surge la pandemia del catarro, cuando en esos laboratorios se paren las más perversas calumnias aquí se convierten en grandes verdades y se difunden por todos los medios posibles. El diario de hoy cuya tradicional deformación de sus informaciones es ya un lugar común, envía a sus equipos de reporteros a entrevistar a diputados y políticos derechistas (para no ensuciar del todo la plana, también publican las mínimas declaraciones de un representante de la izquierda y entonces se aparenta objetividad, imparcialidad y espacios iguales para todos). Y no por incapacidad profesional, sino por malicia propia, siguiendo una agenda perversa o en obediencia de la ajena (de sus patrocinadores de la oligarquía) suelta el siguiente infundio (alegarán luego que hay fuentes responsables de tales declaraciones): el convenio por suscribirse con Cuba causará daños irreversibles a la democracia.

Las tales fuentes, el origen de las declaraciones, provienen de bestias, de reptiles, de dinosaurios, de diputados ridículos e ignorantes, como Margarita Escobar de Arena y Mario Ponce del PCN; desde luego, hay otros que expresan: “votaremos a favor del convenio porque nos permite la oportunidad de interceder por los presos políticos en Cuba”, tal el caso de Rodolfo Parker de la Democracia Cristiana. Otros simplemente se excusan por no tener independencia ni agallas para definir claramente su posición.

Pero como estamos enfermos de suspicacia, como padecemos un terror salvaje de que alguien vaya a lesionar a nuestros fetiches aunque sea de palabra, todavía les damos la oportunidad de la duda y de que están procediendo con ecuanimidad y “protegiendo los más sagrados intereses de la patria”; pero cuando conocemos sus posiciones en torno a la Ley de Medicamentos y en la descarada defensa que hacen de los laboratorios, de la industria química farmacéutica y de los grandes importadores de medicinas, entonces sacamos la espada y arremetemos contra semejantes gandules, momias o dinosaurios, tome usted el símil que mejor le parezca.

Desde luego, los altos directivos de Arena aplauden y festejan las groserías propaladas por sus diputados y difundidas en su órgano oficial de difusión, es decir el diario de hoy. Toda difamación contra Cuba adquiere visos de veracidad en la mente de estos trogloditas y más aún si tiene el aval del imperio. La misma agenda es ampliada por los máximos responsables de las cúpulas empresariales que sin “conocer las interioridades del régimen cubano”, como expresa el señor Jorge Dabou, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, no están dispuestos a viajar a la isla ni a hacer tratos comerciales con “ese gobierno comunista”.

En los registros comerciales de El Salvador consta que muchos empresarios salvadoreños realizan desde hace tiempo negocios con Cuba: TACA cubre todos los viajes internos en la isla y hacia otros países de América Latina; Laboratorios López, importa y exporta medicinas hacia Cuba; Industrias Capri vende colchones y otros productos similares a ese país; el presidente de Arena, Alfredo Cristiani, importa vacunas desde Cuba. La cosa como se ve no es pequeña ni para tomarla a broma; pero la hipocresía y la doble moral de estos tunantes no tiene comparación.

Es ridícula y atolondrada la posición y el extremismo de empresarios y políticos salvadoreños, no de todos por supuesto; pero sí de la mayoría arropados con la bandera tricolor de Arena. Así como han sido capaces de proteger y apoyar a terroristas confesos como Posada Carriles, Chávez Abarca y otros, estos dinosaurios anclados en la prehistoria, pueden echar mano de todo recurso a sus manos para atentar contra los suscritores del convenio que en materia de salud, educación, deportes, turismo y otros rubros se firmará en Cuba en los primeros días de octubre. Ya ustedes saben de dónde podrían venir las catástrofes. Hombre y nación prevenidos valen por dos.

22.9.10

¿Dónde están los compromisos presidenciales?

Un gobierno del pueblo debe ser tolerante, con amplio criterio y conocimiento de las posibilidades internas y externas para mejorar la economía y las condiciones sociales de sus habitantes. Perfectamente recordamos la campaña electoral cuando el entonces candidato a la presidencia Funes, nos prometió un gobierno comprometido con los cambios y una conducta amistosa con todos los pueblos del mundo y no sesgada hacia determinado país. Las declaraciones fueron bien asimiladas por la población. Todos pensábamos que terminaba el aislamiento y el “fundamentalismo” en las relaciones internacionales.

Cuando poco después, una vez alcanzada la victoria, los hechos concretos, esos hechos que dan a las palabras su exacto valor, le hicieron ver la imposibilidad de tal comportamiento, con una docilidad ante las realidades que aumentan, en vez de disminuir, su agudeza política, se declaró “presidente de todos los salvadoreños”, simbólicamente se puso la camisa azul y blanco y nunca se quitó la casaca roja pues nunca la vistió. No hacía falta aclarar que con ello “hacía patente su calidad de víctima”, de los que supuestamente nunca entendieron su compromiso, su visión de “estadista” y el ideario de su régimen.

Nos guste o no, las realidades nos están golpeando todos los días. No se trata de cambiar radicalmente el modelo o el sistema económico, las estructuras políticas y sociales del país, de darle la espalda a la clase empresarial, a los terratenientes, los constructores, los grandes importadores y los comerciantes. Todo eso sería un suicidio y lejos de abrir brechas y crecer como país, estaríamos cayendo en un abismo sin fin. Pero el mismo mandatario sabe perfectamente que esos hechos concretos a que nos referimos (aumento de la delincuencia, del costo de la vida, desempleo, emigración y desintegración familiar) se producen con más celeridad que sus mismas declaraciones.

No estamos de acuerdo, por ejemplo, en esos constantes enfrentamientos que tiene con el partido que lo llevó a la presidencia, ni con los ataques, “regaños”, dicen los salvadoreños”, a altos dirigentes del FMLN. Tampoco entendemos esa poca claridad en las relaciones internacionales. No se trata de adherir o copiar el modelo o el sistema político y económico de Cuba o Venezuela, de todos es sabido que cada país tiene sus propios sentimientos, idiosincrasia y forma de administrar sus bienes. Estados Unidos y Brasil, dos gigantes de la economía mundial, tienen sus grandes atributos, pero también adolecen de fallas enormes en la distribución de la riqueza, en la atención a las familias más vulnerables, en los sistemas de salud y en la discriminación humana de la sociedad.

Si los Estados Unidos aprecian tanto “nuestra independencia y democracia”, porque no solicitarle una ayuda para construir 25 mil viviendas para familias necesitadas. Ese gigante de la economía mundial no se quedaría “pobre” con donarnos unos 10 millones de dólares; es el mismo caso de Brasil. ¿Por qué no se hace el intento si en la práctica hemos proclamado a los cuatro vientos que son nuestros referentes en el desarrollo social equilibrado? Durante el conflicto armado, USA invertía un millón y medio de dólares en la economía salvadoreña. Cuando los asesores y el Departamento de Estado analizó que se trataba de “un barril sin fondo”, simplemente acudió a exigir el diálogo y la negociación para poner fin a la guerra y concertar la paz.

Ahora no tenemos un conflicto de tal naturaleza; pero nos agobian otros problemas sociales, por lo tanto es de rigor que acudamos a los amigos para tratar de solucionarlos. Estamos seguros que el Japón podría ayudarnos en la reconstrucción de carreteras primarias y secundarias, en la solución definitiva de las cárcavas, en puentes y más daños causados por fenómenos naturales; Venezuela, podría adquirir el compromiso de construir unas 1000 viviendas para familias de mínimos recursos económicos. Cuba también podría contribuir en el Programa Integral de Salud, en medicinas genéricas baratas y en la preparación de deportistas en diferentes disciplinas.

Todo esto es posible; para ello, el mandatario debe actuar como estadista y dejar a un lado la discriminación o el sesgo político, limitar o sacudirse las presiones políticas y las amenazas de las cúpulas empresariales, tan sectarias y todavía viviendo en la prehistoria, como ciertamente lo ha dicho el mismo mandatario. El firmar convenios o tratados de colaboración con Estados Unidos, Brasil, Cuba, Venezuela, China o Vietnam, no significa entregar nuestra soberanía o independencia. Las reglas y las normas se establecen con claridad y nadie puede decir que el proceder con sabiduría y rectitud rompe con la dignidad o si lo prefieren con los límites de una democracia.

El presidente Funes simplemente debe actuar con energía, con honestidad, con firmeza: volver a los postulados de su campaña electoral y cumplir con las promesas. Lo hemos dicho y lo reiteramos: con sólo generar empleos, combatir la corrupción e impulsar una Reforma Integral de Salud, los salvadoreños estaríamos más que conformes. Desde luego, para todos estos planes se necesita dinero y la colaboración de muchos países del mundo. Estados Unidos es uno de ellos; también Brasil ¿por qué no incluir a Cuba, Venezuela y China? Un país y una sociedad democrática, pluralista y participativa no se construye con retórica y temores, se edifica con realidades y estás las estamos viviendo cada día. No podemos huir del destino, mucho menos de las necesidades de nuestro pueblo.

20.9.10

Las leperadas del diputado Angulo

En el espectro de la derecha política hay personas de dudosa reputación, comprometidos con graves señalamientos de corrupción, de odio visceral hacia sus colegas, prometedores de infinitudes filosóficas pero vacíos de adrenalina, tal que sus merecimientos catedráticos o de estudios superiores, si acaso los tienen, rebasan con mucho la corta estatura de su carácter. No tenemos mucho por buscar en tan folclórica fauna: el diputado Ernesto Angulo, del partido Arena, rebasa por mucho tales merecimientos. Desde luego, los hay en el PDC como tantos en el PCN y en esos remedos de partidos políticos en formación.

Hace pocos días vimos al señor Angulo en un programa de entrevistas en la televisión. Y como ya es común arremetió con saña y odio contra sus rivales de la izquierda. Como dicen los comentaristas de boxeo “llegó engalladito”, erguido como aguja, nada más doblando la espalda como el jorobado de Nuestra Señora de París. Y así pudo haberse retirado; pero las onomatopeyas bestiales y las pedradas lo fueron encogiendo. Y es que una cosa es tratar de ser imponiéndose a la índole y otra ser del modo natural que es; una el esfuerzo de adquirir y otra traer de origen. El Ser o no Ser, reverenciales, tienen calidad de apotegma inmortal porque una cosa es desplegar el plumaje pavorrealesco y otra amainarlo al primer ruido.

No conozco nada: talento, cultura, riqueza, personalidad o lo que se quiera, que en un momento dado sustituya cabalmente al valor. No a la arrogancia artificial, huidiza, como orejas de conejo sobresaliendo tímidamente la espesura; no al valor expuesto a golpes de sacacorchos sino al valor derramado sin ayuda, impetuoso, fuerte, vital: como brazo de mar propiamente; pero este caballero, al igual que en su momento actuó en el recinto legislativo un bufón llamado Renato Pérez, es un remedo de nada, un soberbio, prepotente y malcriado. Todavía en boga en este partido fascista el actuar de manera tan grotesca para recordar o “parecerse” al fundador de los Escuadrones de la Muerte.

No es que el señor Angulo hable demasiado, son las solemnes tonterías dichas. Como su antecesor, Renato Pérez, para ofender e intentar rebatir con insultos, palabras e ideas bien expresadas por sus colegas, no siempre pero al menos no dañinas. Desde luego, no tienen sus palabras, sus frases hirientes y sardónicas, el mismo corte ampuloso allá en la explanada del estacionamiento vergonzante en donde fue impuesto de la más alta investidura académica. Desde los tiempos del “mayor” arranca esa tradición acongojada, golpeadora, malcriada. Tanto en esos “tiempos” como en el presente esas palabras y frases se convierten en un trozo de hígado tumefacto.

Las crónicas de los periódicos, los videos, dejan ver, sin encendidos disimulos, la duda y la desconfianza que suscitaron los primeros balbuceos del “mayor”, tan es así que sus sucesores rescatan semejantes groserías, para ellos compendios de filosofía, y los colocan en grotescos monumentos o placas para honrar y recordar al “asesino patológico”. Y es que confesadamente – algunos quedamos que no presumimos de civilizados; algunos a quienes nos tienen sin cuidado que la reivindicación política dependa de 18 cabezas de léperos sentados en el recinto legislativo – o inconfesadamente-- en los labios de sus mismos dirigentes, pueriles hasta el cansancio— todos los padres verdaderos de esta patria, los exigentes del lenguaje y del bien decir, quisiéramos que las cosas en esta sociedad se arreglen; pero que se arreglen ya sin tanto trámite salivoso (así le dice el colega Cavernícola a un conductor de un programa de entrevistas de la televisión), radical y rápidamente.

En verdad, misión imposible tratar de recuperar o llevar a boca de tal “padre de la patria” una elasticidad perdida que nunca tuvo, si acaso la mueca que llevan acartonada los prepotentes, soberbios y bayuncos. Si hiciéramos el intento para destorcer ese gesto que ya aburre a todos, si nos fuéramos al pasado en busca de sus colegas, encontraríamos las mismas estupideces, los mismos “iluminados”, los cínicos, esa turba de léperos que con la aprobación de leyes o sin ellas fueron cómplices o partícipes del enorme saqueo a la nación; una plebe ociosa que ayer como hoy degrada y corrompe.

El salvadoreño común y corriente que durante 20 años votó por estos pícaros, ahora se duele y pide perdón a su mismo pueblo, porque indirectamente contribuyó a la más descarada corrupción de que se tenga memoria en los anales de la patria. Los que no teníamos el documento necesario para sufragar nos dolemos fundamentalmente por no haber contribuido a sacar del engaño a tanto ciudadano incauto. Lo insólito, lo verdaderamente descarado, es que tipos así como el señor Angulo, quieran ahora rasgarse las vestiduras, hablar de “defensa de la familia” y constituirse “en servidores públicos”, cuando NADIE en este país ignora las picardías hechas en 20 años de infames gobiernos.

Pero como todo en la vida, llega el final y esos salvadoreños que en su momento creyeron en el Pro Patria, en el PRUD, en el PCN y en Arena, ahora han reflexionado y saben perfectamente de que lado están sus enemigos, los corruptos, cínicos y mentirosos. La misma agua no pasa dos veces bajo el puente, ni los engaños tienen patas largas. Tanto léperos individuales como institución patrocinadora, han cumplido su ciclo y no habrá poder alguno que los resucite y los lleve levantados o tomaditos de la mano al sillón presidencial, al menos si todavía confiamos en el sistema electoral de este país de tan encendidos contrastes.

17.9.10

La pereza es subjetiva

En esto de las apreciaciones del entorno político no hay nada seguro y no existen verdades absolutas. Más cuando del fenómeno del cual se pretende aprender, se muestra con diversas aristas, tendencias y vertientes, que podrían incluso no decantarse por las que se han identificado en primera instancia como visibles, sino en alguna aún no perceptible.

Esto lo traigo a colación, por una conversación con un buen amigo, respecto a lo expresado por Dago Gutiérrez en un audio que denominó: Las Maras. En donde llama perezosos mentales a todos los que consideran que este volado del paro “impulsado” por las maras, tiene sus inicios en los intereses de esa derecha salvadoreña que se precia de ser oscura y corrupta.


Debo de decir que el punto de Dago es muy interesante, pero tengo un par de ideas que no está demás revisarlas.


La derecha controla las maras?


Si, aunque no es toda la derecha, es un sector de la derecha muy cercano al narcotráfico, al crimen organizado y a las empresas de seguridad, las cuales tienen intereses en que nos mantengamos en un permanente rio revuelto.
Lo realizado por esta derecha no está relacionado con argumentos políticos o electoreros, no obstante, si en el esfuerzo se los encuentra, pues, bienvenidos sean.

Quienes son los responsables del paro?


Esos bichos mareros no tienen la suficiente logística para armar un "jelengue" como el que se armó.

Además, es curioso que varios medios y los empresarios del transporte les siguieran el juego en esta ocasión, ya que han existido varios volados de este tipo en el pasado y no tuvieron la misma "aceptación".

También, muchos de los empresarios del transporte que aturraron, en esta ocasión, durante la guerra les valió "gorro" cualquier amenaza, ya que al que mataban y matan es al motorista y no al empresario. Así de jodidos son y así de jodidos estamos.


Pueden las pandillas hacer una propuesta política?


No veo en el horizonte de ambas pandillas algo que las cohesione, porque este es un tema de disputas territoriales y de pisto. Algo que no se debe de perder de vista es el sentido de pertenencia al interior de las pandillas, el cual evita y evitará que en el futuro lleguen a algún tipo de consenso o tregua.

Además, hay tanto odio y muertos entre ellos que difícilmente pueda existir un momento en que eso se deje atrás. Salvo que, "alguien", se encargue de que se geste un "pacto" hasta cierto nivel y que fruto de ese entendimiento o “tregua”, el susodicho salga envestido de un poder mesiánico.


De suyo entonces se extrae que existe la posibilidad y/o capacidad de realizar una propuesta política, pero por lo anterior es limitadamente probable.


Qué garantías hay de que sean las maras las que están atrás de esa "propuesta" política, de la que habla Dago?


Ninguna, es más, podría significar una prueba para este gobierno, en el entendido de identificar el nivel de “culillera” que lo pueda acompañar.
Culillera que puede ser bien ocupada para efectos desestabilizadores de otra índole o incluso, convertirse en insumos electoreros.

Se le puede seguir "pegando" política y económicamente a un gobierno que nació débil?

El ataque no tiene como fin ulterior la afectación de este gobierno, esta derecha no está pensando en debilitar a este gobierno, sino, en aniquilar al partido que llevó al poder. Es coherente esto que te digo con los anuncios publicitarios en donde se le achaca al FMLN incapacidades en la gestión gubernamental.

Tiene "el poder" la mara, solo porque la majada se asustó y no salió?

No, por Dios, igual temor hubo alrededor de la enfermedad H1N1 y otros temas y males, que se manejan e impulsan convenientemente desde los medios.

Por todo lo anterior, me sigo decantando porque esto del paro es un volado con génesis en la derecha más oscura y perversa que pueblo alguno pueda soportar.


Con esta postura no estoy defendiendo gestiones, esfuerzos o posturas de nadie, como tampoco estoy atacando visiones y pareceres, simplemente estoy opinando.

Saludos a Dago.


Kvernicola

Incluyan el género, pero no destruyan el lenguaje

Esto de la mal llamada defensa del género mediante el uso excesivo, compulsivo e inapropiado de pronombres personales al momento de articular oraciones, me saca la piedra!

No estoy en contra de la paridad en el trato o en velar por una verdadera inclusión de la persona en las intenciones y decisiones del estado, pero de eso, a forzar el uso de los pronombres, es otra cosa.


Algunas veces me pasa que al escuchar esa forma grotesca de inclusión forzada, atropella no solo mi oído, sino que además, impide que preste interés y pierda el foco en el posible mensaje del disertante en turno.


Deberíamos de saber que nuestro lenguaje es vasto, rico y variado, que no necesita de mayores especificaciones para dejar por sentado, lo que a todas luces es obvio.


Un día de estos en una de las entrevistas matinales estaba la directora del Centro para la Defensoría del Consumidor CDC, su nombre es Nayda Medrano, y no me podrás creer que me costó concentrarme en el mensaje, por la forma grosera en la que forzaba nuestro lenguaje.


Recuerdo que decía: “Nosotras y nosotros hemos realizado la investigación X.” Por qué razón no hacerlo simple y decir nada más: “Hemos realizado la investigación X”. Te digo compatriota que en ese volado de rebatir mentalmente el uso fluido de nuestro lenguaje, se me pasó media entrevista así que mejor me puse a ver las locuras de Hernández, mira qué cosa!


Se le veía tan falso el manejo de la inclusión que pretendía la directora Medrano, que por momentos y sin darse cuenta, simplemente las dejaba pasar. No sentí fluido y natural el mensaje, y en un momento se volvió casi repugnante y hasta ofensivo.


Quizá nadie les ha explicado que hay formas simples de evitar esos “yerros” – según esa moda de incluir a la mujer – como por ejemplo, apelar a la ambigüedad que nos posibilita nuestro lenguaje.


No voy a culpar a la directora Medrano, estoy seguro que esa manera de expresarse es un pseudo-lenguaje en muchas ONG’s y no aplicarse al método, podría significarle a alguien verse como un bicho raro o dar a conocer que no está “IN”.


Hay momentos en que no habrá forma de impedir el uso, máxime cuando se trata de una bifurcación en la cual, las mujeres agarran para un lado y los hombres para el otro. Pero, si ambos van en la misma ruta, será suficiente decirles compatriotas, en lugar de salvadoreños y salvadoreñas.


Me imagino a la directora cantado un segmento de la estrofa de nuestro himno nacional:


Saludemos la patria orgullosos y orgullosas

De hijos suyos e hijas suyas podernos llamar.

Kvernicola

Los pioneros de la corrupción en El Salvador

Con esa reciente acometida contra la institucionalidad del país por parte de ciertos sectores de transportistas, pandilleros y políticos sin escrúpulos de la derecha quedó plenamente demostrado que nada es limpio, bello y sano en nuestro país; las acciones de hecho, la crítica malsana, la inconformidad, la negación y el atropello a las normas de convivencia, son las únicas muestras de verdadero patriotismo y el camino único de nuestro progreso. Pero como dice el nuevo slogan acuñado por los añejos dirigentes de Arena: estamos para defender la familia.

Los políticos de esta extrema derecha son torpes y deshonestos sin excepción: pretenden crear problemas y mantener un clima de zozobra para crear temor, pánico y descontento entre la población creyendo con ello obtener apoyo para las próximas elecciones, así como “levantar la imagen” de un partido en agonía por sus propios errores, sobre todo en hechos de corrupción, privilegios para una poderosa minoría, tráfico de influencias, autoritarismo y sectarismo. Las pequeñas obras, los mínimos cambios en el modelo político, las tibias revisiones fiscales, impulsadas por este gobierno, tienen que fracasar. Las medidas sociales, los cultivos, los mejores propósitos. Todo es frustración, negligencia, picardía y deshonestidad. “Gobierno del FMLN, incapaz”, rezan las vallas publicitarias anónimas, pero claramente pagadas por el partido fascista Arena.

Los orígenes del malestar y los impulsos que hoy empujan al más irritado pesimismo al salvadoreño que por largo tiempo ha vivido de apariencias, al menos las capas medias, deben buscarse en otros espacios: los 20 años de Arena en el gobierno no contribuyeron a eliminar las graves desigualdades en la sociedad, por el contrario, las incrementaron. Vamos a los ejemplos: En 17 años de tan infame régimen se robaron más de mil 300 millones de dólares, al menos los casos documentados en la Fiscalía General de la República, en la Corte de Cuentas y en el Ministerio de Hacienda.

Durante 20 años de los “gobiernos” de Arena, se incrementó la emigración de salvadoreños hacia los Estados Unidos y otros países en busca de mejores oportunidades de vida. Con ello se produjo inestabilidad, desintegración y separación de la familia, aumentaron las maras y las pandillas. Es decir: se puso en marcha la infame política del desempleo para obligar a más de 300 salvadoreños a que diariamente huyeran de su propio país exponiéndose a toda clase de peligros en esa travesía hacia el país de la esperanza y la nueva vida, como ingenuamente se llama a los Estados Unidos. Esa masacre que tanto ha conmovido ahora a los países del mundo, se ha repetido todos los días, a toda hora, nada más que son dos o tres, los ultrajados, los violados o asesinados diariamente.

Con los cuatro regímenes de Arena, se abandonó por completo la agricultura y de país productor de granos básicos, terminamos importando frijol, maíz, arroz, azúcar y hortalizas, porque “resulta más económico y más rentable importar que producir”, como trataban de explicar los funcionarios del ramo de Agricultura del gobierno. Los agricultores independientes, pequeños y medianos, las cooperativas fueron desapareciendo, así como se eliminó el Instituto Regular de Abastecimientos (IRA), la Financiera Nacional de Tierras Agrícolas (FINATA) y se dio un mínimo apoyo al Instituto Salvadoreño de Tierras Agrícolas (ISTA) y al Banco de Fomento Agropecuario (BFA), por cierto únicamente utilizado para cometer graves casos de corrupción como el robo de 11 mil quintales de abono donados por el gobierno del Japón, en 2001 o el fraude de 16 millones de dólares, cometido entre los años 1995 y 1999, por el presidente del BFA, Raúl García Prieto y otros altos funcionarios del banco.

Todos los activos, las empresas rentables del Estado, fueron privatizadas y vendidas a consorcios internacionales. La privatización de la banca significó perdidas para El Salvador por 705 millones de dólares. Con la venta de ANTEL el Estado dejó de percibir ingresos, ganancias mensuales, por valor de 400 millones de dólares, dineros que aumentados y corregidos han ido a parar en la actualidad a empresas extranjeras y algunas nacionales. Lo mismo ocurrió con la producción y la distribución de la energía eléctrica, las pensiones y más.

El golpe de gracia vino en el gobierno del nefasto Francisco Flores con la aprobación de la Ley de Integración Monetaria, conocida popularmente como “dolarización”. Los salvadoreños desde entonces han venido cobrando en colones y pagando con dólares. De la noche a la mañana lo que costaba un colón o menos se pagó en un dólar. Mi familia compraba todavía en 2002, piñas de azúcar por un colón en el mercado Central, ahora cuesta un dólar con veinticinco. Lo mismo los aguacates, la libra de frijol y de maíz, el pescado, la leche, los lácteos y todos los productos de la canasta básica.

Los dirigentes de Arena, partido que ha causado el mayor desastre económico, político y social del país en los últimos años, ahora pretenden erigirse en redentores y “defensores de la familia salvadoreña!, somos “servidores no políticos”, declara hipócritamente el señor Alfredo Cristiani, iniciador de la era de la corrupción, el contrabando y la desintegración familiar en El Salvador.

16.9.10

Aprendices de políticos


Este día me he llevado un fiasco con un diputado de ARENA, que aunque soy un hombre de pensamiento izquierdista, intento ver en mis adversarios políticos algunas características que puedan tomarse en cuenta y de paso, aprovecharse.

En un par de oportunidades y de forma virtual intercambié un par de palabras con este diputado, principalmente alrededor de la aprobación de la pena de muerte y de otras situaciones de nuestra realidad nacional.


El día de ahora lo observé en un comercial de ARENA, en donde pide más oportunidades para los jóvenes y todo iba bonito, hasta ya le había comenzado a comprar parte del discurso o panfleto, cuando de prestó, me sorprendió cuando comenzó a hablar de la aprobación de la flexibilidad laboral.


La pena ajena me embargó y toda la inteligencia que le pude atribuir a este muchacho se vino abajo, parece que no le ha caído el veinte que simplemente lo están utilizando mediáticamente y cuando no lo quieren cerca de una votación compleja, simplemente lo manda a una comisión extraordinaria, para que su suplente levante la mano por él.


Recuerdo que en un programa en la 102nueve hace un par de meses atrás y en la cual compartía créditos con Robertillo, abordaron este mismo tema, solo que en aquella ocasión la intensión alrededor de la flexibilidad laboral era otra, parecería que le han corregido la plana.


Qué pena por vos diputado, ojalá en la reflexión ulterior te des cuenta del daño que le significa a este pueblo la flexibilidad en el horario laboral.


Kvernicola

Entre la inestabilidad y la decadencia

El partido tricolor luego de año y medio de la derrota electoral no ha podido superar y asimilar el bache político en el que cayó, luego del marzo de 2009.

Hemos visto que ARENA ha buscado formas, modos y nuevos métodos de reagrupamiento y cohesión, pero nada de eso ha surtido efecto. Entre más procuran el amalgamiento de los intereses, más parecería que estos se repelen.


En ese esfuerzo de hacerse ver coherentes y aparentemente alineados, es que han buscado el apoyo algunos tránsfugas del pensamiento de izquierda, para que con la ayuda de “nuevas” visiones y viejas ansiedades, se le dé un halito esperanza y respiro al resquebrajamiento al que inexorablemente se les ve destinados.


Hasta el cansancio nos han hecho creer los de ARENA en cada recomposición realizada, que han superado la crisis. Pero infortunadamente para el pensamiento de derechas se ha tratado de una salida en falso más. La expresión, “ahora sí” es más recurrente y menos creíble.


Estoy seguro que vos has visto la cantidad de veces que han hecho, desecho y rehecho el COENA, que, parecería que se trata de uno de nuestros cipotes pre-escolares repitiendo la plana. Solo que en esta situación no se observa un proceso de asimilación y aprendizaje, sino, más bien, un entuerto de excusas luchando con prioridades familiares.


Al denominador común en estos COENAs que no amalgaman es el ex presidente Cristiani, parecería que nadie le ha explicado al ex mandatario la debacle que le significa su permanencia en la dirección a ese instituto político.


Claro está que su permanencia no es gratuita, es quizá un salvoconducto por si lo de la península Ibérica llega a evolucionar.


Muy hábilmente y con la complicidad de la derecha mediática es que esconden y le disminuyen perfil a estas bajas suscitadas al interior del COENA, que, aunque podrían pasar como insignificantes, llevan un claro mensaje que el partido ARENA va en franca decadencia.


Acá es donde vengo y me pregunto, qué espera el pensamiento de izquierda para aprovechar de estas oportunidades que solo se dan una vez en la vida.


Kvernicola

15.9.10

Las enseñanzas de Maquiavelo


El golpe de estado en Honduras le dio un aviso a los gobernantes del istmo, para que sepan lo que les puede suceder a nuestras incipientes democracias, cuando se intenta procurar el bienestar de los pueblos, en detrimento de los intereses oligárquicos y quizá, los intereses imperialistas.

Muchos nos hemos quejado que con la llegada del gobierno del cambio nada ha cambiado o que el cambio ha sido mínimo, a tal grado de volverse curiosamente imperceptible.


Y quizá este volado de mantenerse sin cambiar la forma de dirigir, gobernar, contratar, destituir y asignar recursos a los beneficiarios de siempre es una estrategia en sí, ya que si vos te recuerdas de los principados hereditarios a los que hace referencia El Príncipe de Maquiavelo, y parafraseándolo, te darás cuenta que es más fácil conservar un Estado hereditario, acostumbrado a una dinastía, que uno nuevo.


Argumenta Maquiavelo que si el príncipe es de mediana inteligencia, se mantendrá en su Estado, a menos que una fuerza arrolladora lo arroje de él.


Entonces vos caes en la cuenta que con la actual situación del no cambio o del cambio incipiente, se está en sí resguardando y protegiendo este gobierno del cambio. Mira qué bonito, el hecho de no cambiar nada, le supone al gobierno del cambio, que no lo cambien.


Pero hilando más chiquito, más fino, es que te das cuenta que desde tiempos ancestrales y quizá desde antes de la época de Maquiavelo, se tenía claro el rol hacia el pueblo de todos aquellos principados civiles. Me refiero con esto a los principados civiles, a aquellos que son dirigidos por alguien del pueblo, en el cual están puestas todas las esperanzas y al cual se le cedió autoridad. En resumidas cuentas, el pueblo lo elige para que lo defienda.


Pero vos ves que en nuestro país las cosas no son así, el gobierno del cambio es una paradoja, ya que si bien es cierto existe un principado civil al cual el pueblo le cedió poder, este se decanta por defender a los poderosos, a los que más tienen y a los que más presión ejercen.


Me agradaría que el presidente Funes se diera un pequeño paseo por el capítulo noveno del libro y tratara de poner en práctica, lo que debería de ser un gobierno impulsado, defendido y propuesto por el pueblo.


Es bien aleccionador Maquiavelo, cuando dice que el príncipe “no puede honradamente satisfacer a los grandes sin lesionar a los demás; pero en cambio, puede satisfacer al pueblo, porque la finalidad del pueblo es más honesta que la de los grandes, queriendo estos oprimir, y aquél no ser oprimido”.


Pero vos te has dado cuenta de la opresión económica de la cual somos sujetos los del pueblo salvadoreño, muchas transnacionales están haciendo su agosto y el presidente Funes no se inmuta y es más, en una intervención con la gran empresa, exhortó a los ahí reunidos a defender sus intereses, por encima de las necesidades del pueblo.


Acá es donde deberíamos de preguntarnos si este es realmente un gobiernos del cambio o es un quinto gobierno de la derecha, impulsado ingenuamente por un pueblo que se dejó meter un gol más. Como dicen por ahí, los de la derecha se reinventan y vaya que forma.


Kvernicola

Hechos concretos más que discursos

Desde el inicio de este gobierno se habló de puestos públicos por meritocracia, de la opción por los pobres, teniendo como guía a monseñor Oscar Arnulfo Romero, de cambios y modificaciones. Si lo anterior es verdad y quizás hay evidencias que lo demuestran, puede estar dentro de la lógica de las cosas que el mandatario se vea un día firmando decretos, sancionando leyes, vetando, observando y más que no estaban en sus propósitos originales. Alguna vez se ha dicho y no es malo repetirlo ahora: no es mal político aquel que en un momento determinado, se vuelve dócil a la realidad en vez de aferrarse a las fórmulas del pasado o aceptar las presiones de los poderosos.

Es posible más allá de la Ley de Prescripción de las Pandillas y otras, que se vea firmando el decreto de la Ley de Medicamentos o de luz verde a la necesaria Campaña Nacional de Alfabetización, así como a las nuevas reformas para aplicar un mínimo aumento al impuesto a la industria cervecera, al monopolio, pues. Es urgente, además, tomar medidas contra los intermediarios y acaparadores de los granos básicos, sobre todo en momentos cuando la cosecha de frijol ha sido deficitaria y se hace impostergable la importación de granos básicos.

Tanto el mercado de los granos básicos como del azúcar no es un mundo feliz porque las soluciones a las alzas producidas en la escasez, así como las salidas pretendidas en años anteriores no tuvieron ni han tenido en el presente ni el brío ni la audacia de cambiar las estructuras. A un año tres meses de esta administración la situación de los consumidores sigue siendo precaria y continúan suscitándose fricciones que degeneran en violencia entre los mismos productores e importadores. Si el Estado a través del Ministerio de Economía y de Agricultura no toma medidas correctas, tendremos precios altísimos y una carestía impresionante.

Por otro lado, ya se acerca el tiempo de la corta y procesamiento del café y así como está “el tiempo” con el aumento de la delincuencia común y el crimen organizado, nadie en su sano juicio podrá ver en la presencia del ejército en las fincas o en los ingenios una “solución nueva”. Y la lógica parece indicar que si se tiene que recurrir a métodos viejos y contraproducentes, es porque en su momento no se ha dado con la solución adecuada. La solución que hiciera del mundo de la caña y del café, si no un mundo feliz (debe recordarse la explotación inclemente de los campesinos y las precarias condiciones de vivienda y alimentación), por lo menos uno de pacífica dedicación a un trabajo de estación, ahora compartido y casi en exclusividad de trabajadores provenientes de Honduras, Guatemala y Nicaragua.

El gobierno debe tomar medidas hasta extremas para garantizar seguridad en los ingenios y fincas cafetaleras. Deben emitirse decretos sensatos y tomar medidas correctas para garantizar tanto la seguridad de los trabajadores, de los mismos productores, como de los impuestos justos para las arcas del Estado. Los precios del café se han estabilizado y pueden ser un alivio para las agotadas reservas nacionales. Nos guste o no, provocados o no, los hechos concretos e se están produciendo en nuestro país casi con más celeridad que las declaraciones de los funcionarios o de ciertas leyes aprobadas por la Asamblea Legislativa. Nos referimos desde luego al clima de inseguridad, a las extorsiones y las presiones políticas de todo tipo. Por eso decíamos que está dentro de la lógica de las cosas que este presidente actúe en función de los cambios y necesidades urgentes en vez de aferrarse a las terquedades inútiles.

Y, de pasada, en la medida en que un sano nacionalismo por parte del gobierno cobre mayor énfasis, iremos perdiendo nuestro perfil de país folclórico para adquirir el que muy modestamente debiera correspondernos: el de ser un país serio. Por ahora no lo somos. No es un país serio, pongamos por caso, que los políticos trasnochados de la derecha pretendan sacar raja política de un clima de inseguridad provocado por ellos mismos, con el reciente “paro” decretado hace algunos días con la complicidad o compañía de pandilleros y transportistas. Tampoco compartimos el oportunismo de políticos del FMLN que fueron a la embajada de México a “pedir mayores medidas de seguridad para los emigrantes” cuando es un odisea de todos los días desde hace más de 30 años.

Es necesario, por lo tanto, tomar medidas estructurales de fondo, lo mismo para asegurar la dieta alimenticia del pueblo, como para eliminar de una vez por todas las causas de “esa herencia maldita”, como el propio presidente de la república llamó a la vorágine de violencia y delincuencia padecida en esta nación. Como lo hemos dicho en anteriores comentarios, este gobierno del cambio debe fortalecer su capacidad institucional, fomentar y crear fuentes de trabajo, combatir frontalmente la corrupción y con estas dos medidas a fondo, más algunas cuestiones coyunturales, iríamos penetrando hasta encontrar la luz al final del túnel.

13.9.10

Las falsas percepciones del presidente Funes

La crítica política es necesaria para la vida de gobiernos democráticos, siempre y cuando se formule con base en el análisis y la certeza histórica
El pueblo cubano y su gobierno han sido atacados sin piedad desde el triunfo de la revolución y la instauración de un sistema socialista con sus aciertos y sus errores como corresponde a un cambio profundo en las estructuras económicas, políticas y sociales. A la cabeza de esos ataques y campañas distorsionadas ha estado el imperialismo norteamericano y todos sus lacayos, es decir los que siempre han recibido migajas y “ayudas” comprometidas del mayor poder militar de la historia.

En Cuba se transformó totalmente el sistema, es decir se abolió la propiedad privada de los medios de producción y la explotación del trabajo asalariado. Ello dio lugar al surgimiento del socialismo como resultado de la supresión del modo burgués de producción. Se pasó a la propiedad social sobre los medios de producción, propiedad que en el caso cubano presenta dos formas: estatal (de todo el pueblo) y cooperativo. Por consiguiente desaparecieron los capitalistas, pues la propiedad social determina la inexistencia de las clases explotadoras, la explotación del hombre por el hombre y todos esos círculos viciosos que propician la acumulación de riquezas en pocas manos y la multiplicación de la miseria para las mayorías poblacionales.

Esta situación, más la expropiación de ingenieros azucareros, de empresas generadoras y distribuidoras de energía eléctrica, de monopolios vinculados a las telecomunicaciones, cadenas hoteleras y más en poder de firmas norteamericanas, provocó la reacción del gobierno norteamericano y de las oligarquías internacionales que de la noche a la mañana vieron como su “modelo de vida” y su “forma” de hacer dinero fácil, se les venía abajo. Asimismo, comenzó una profunda Reforma Agraria para eliminar los latifundios y organizar la producción agrícola en beneficio exclusivo del pueblo cubano. Además, se produjeron cambios trascendentales en la educación, en el sistema de salud, en la alfabetización y en las relaciones internacionales.

Es desde este punto de vista, desde las causas y las transformaciones estructurales, como debe analizarse el fenómeno cubano y el origen de los ataques y las campañas despiadadas contra la revolución y sus dirigentes. Los revolucionarios de todo el mundo desde siempre han estado apoyando ese proceso; los contrarrevolucionarios, los capitalistas y reaccionarios del mundo, lo han adversado. Esto es así pues se trata de una cuestión política e ideológica y JAMAS se pondrán de acuerdo posiciones tan antagónicas, al menos en el aspecto económico. Los movimientos de liberación surgidos en la mayoría de países de América Latina han mostrado su admiración por el ejemplo cubano. En el presente, corrientes políticas de gran fuerza como el FSLN en Nicaragua o el FMLN en El Salvador reivindican esos postulados; pero en ningún momento han declarado su decisión de “copiar” el modelo para trasladarlo mecánicamente a sus propios países.

En el caso de El Salvador es posible señalar, además, que Cuba ha sido un país solidario a pesar de sus limitaciones económicas pues el infame bloqueo impuesto por los Estados Unidos desde 50 años, no ha permitido que se desarrolle en toda su plenitud; a pesar de ello y de mucho más, mantiene una Facultad de Medicina donde se preparan gratuitamente miles de médicos de distintos países del mundo, inclusive, de los propios Estados Unidos. El Salvador siempre ha recibido la ayuda generosa de ese pueblo, tanto en los desastres naturales, como en emergencias sanitarias como en la epidemia del dengue, en el año 2002; asimismo, profesores de educación física y destacados asesores han contribuido a elevar el deporte en determinadas ramas como la gimnasia, el boxeo, la natación, la lucha romana, el voleibol, béisbol y otras disciplinas.

En tales circunstancias venir a “acusar” al FMLN de admirar y tratar de imitar las cosas buenas que ha dado la revolución cubana, es tener pocos dedos de frente y renegar de los mismos postulados consignados en su Carta de Principios donde se declara un partido “Revolucionario, Democrático y Socialista”. Es triste decirlo: pero el lenguaje, las ideas, las promesas, la técnica de la propaganda, el discurso, son los mismos que usaron hasta ayer los astutos, vacíos políticos del pasado. Esos ataques pueden entenderse de los reaccionarios, de los lacayos y marionetas de los Estados Unidos; pero resulta difícil, contradictorio, asimilarlo de una persona como el presidente Mauricio Funes, que llegó a la presidencia avalado por el FMLN.

Las declaraciones a un medio de difusión, sobre todo de España o de Estados Unidos, deben obedecer a una reflexión profunda y un conocimiento exacto de las motivaciones históricas de los pueblos. El verdadero cambio debía de principiar, entendemos, por un análisis mucho más científico, preciso, de la problemática de la región y por el trazo de soluciones nuevas, actuales, diferentes. Ser políticamente joven no es llegar al poder temprano – para eso basta la voluntad de los poderosos-- sino llevar al poder el aliento de los tiempos nuevos.

Cuando el jefe de Estado expresa ideas que a muchos parecen desconcertantes, quizá éstas encuentren su interpretación y motivaciones, en la necesidad política de escuchar voces de disensión o de protesta que aclaren las interrogaciones populares. Si, por ejemplo, habla a “su partido” y declara que el “FMLN se equivoca al seguir el modelo cubano, el venezolano o el Socialismo del Siglo XXI”, no pueden referirse esas palabras a la necesidad de cambios urgentes en los estatutos o a renegar de un pasado hermoso de luchas y gestas extraordinarias en defensa de lo más auténtico del pueblo salvadoreño. Tampoco podrían referirse esas declaraciones del mandatario a la posibilidad de que nuevas dictaduras sombrías se levantes en nuestro país y en la región centroamericana, como repetición de aquellas que azotaron en días aciagos, como las de Maximiliano Hernández Martínez, Somoza, en Nicaragua; Ubico, en Guatemala o Trujillo Molina, en República Dominica o Duvalier, en Haití, porque obviamente esas formas de poder autoritario no serían ya tolerables.

Tal vez indirectamente se busque para evitarlas el estudio de otro tipo de dictaduras – las únicas posibles en nuestro país y en nuestros días-- aquellas que algunos tratadistas han llamado dictaduras constitucionales, que aparecen cuando existe un vacío de opinión y languidece la actividad política, o cuando una situación extremadamente grave impulsa a la adopción de normas excepcionales. Del mismo modo cuando se habla, como tan repetidamente acaece, de la necesidad de un nacionalismo en los campos de la economía, la cultura o la política, se trata de hallar, sin duda, una definición estricta para estos conceptos, porque nada es más peligroso según lo demuestra la historia de las ideas políticas, que el manejo impreciso o demagógico del termino “nacionalismo”.

10.9.10

La consigna ahora es “sálvese quién pueda”

Con este caso sonado de los barriles encontrados con millones de dólares en una finca de Zacatecoluca, más la masacre de 72 latinoamericanos en Taumalipas, México, hemos escuchado las voces de ciertos diputados afirmando que el crimen organizado hace tiempo penetró en estas sociedades y que “la sociedad se autoprotege o se disgrega”, no tienen que hacer ningún retorcimiento dialéctico para urgir al menos a “nuestro” gobierno a tomar el control de la seguridad territorial y de la economía. Es que en torno a estos hechos hay demasiados intereses y “juegos” en el sistema.

Muchos de estos diputados andan despistados, confunden el valor de los términos y únicamente hablan para decir “presentes” y renovar su devoción “a la causa de los más pobres”. Es decir, a menos que se olvide el valor de las palabras, estos caballeros, también algunas damas, confunden populismo con protagonismo y “hacer política”, con “hacer demagogia”. Al fin y al cabo, para ellos es lo mismo. El presidente Funes, “debe asumir un mayor protagonismo”, advierten los representantes de Arena. Ciertamente, en esto de “tomar al toro por los cuernos” o “gobernar para todos”, quedan excluidos los famosos grupos de presión, que llevan años, generación tras generación, de ostentar el verdadero poder.

En verdad, estas voces, a las que podríamos añadir otras, no están, absurdamente, “contra” el gobierno, sino cumpliendo su función política de asumir la realidad, tal como ella es y por lo mismo colaborar con el régimen, en una especie de recordatorio sobre la urgencia de asistir, colaborar y no disentir con los grupos oligárquicos. Lo mismo que le piden al FMLN: “no confrontar, ni asustar la inversión, suavizar el discurso, modernizarse”. En pocas palabras: aceptar las reglas de juego y el juego mismo impuesto por los administradores del sistema.

Lejos de estas voces clamar o defender a las mayorías poblacionales para las que un aumento en los precios de los artículos con que alimentan a sus hijos, o en los recibos de luz y agua, le repercute dolorosamente. La demagogia y en el sentido de la política para estos caballeros nada más es quedar bien con los fabricantes e importadores de medicinas, de cervezas, derivados del petróleo o vestido y zapatos de marca. ¡Dios me valga! molestar en este país a los consorcios del acero, la telefonía o a los banqueros.

Es decir, tanto los diputados como los testaferros servidores de los burgueses, son congruentes con la política dirigida a promulgar leyes para mantener privilegios y “no molestar” a los poderosos. Nada saben de la participación en la discrepancia. Lo que falta, nos parece, es que las discrepancias razonadas y razonables se traduzcan en actos de justicia social, para esas mayorías que cada vez tragan con menos resignación las “pastillitas de esperanza” que con tanta frecuencia les receta, sin decir dónde queda la farmacia, la retórica oficial.

Iremos bastante mal si a la postre resulta que las discrepancias razonadas y razonables, sólo sirven para que los corazones cándidos se felices por nuestra “libertad oratoria”. Iremos adentrándonos más en ese insultante surrealismo que por un lado grazna o bala sobre las irrestrictas libertades políticas de los salvadoreños y por la otra se encuentra con la férrea oposición de los dueños de los “grandes” medios de difusión, a que la Corte Suprema de Justicia penalice o declare inconstitucional el Art. 191del Código Penal para evitar las difamaciones, calumnias y distorsiones informativas a que están acostumbrados estos propietarios de las televisoras, las radios y la prensa. Tal surrealismo, pues, nos tiene infestados hasta los tuétanos y los resultados que produce los tenemos todos a la vista: confusión, dispersión, desánimo, incredulidad y más.

En este país, mientras más tiempo pasa, los ricos son más ricos y los pobres se acercan más a la total miseria. Si esto en El Salvador ha venido funcionando como una de nuestras más graves y peligrosas realidades , parece urgente, imperativo, el abandono de esa fórmula de hablar tonterías, tirar cortinas de humo y de esa fórmula de conciliación con que las voces más advertidas, dentro y fuera del sistema, vienen contrastando con la realidad. A toda esa confusión, se une ahora la guerra abierta declarada por los pandilleros al amenazar con iniciar la quema de buses y microbuses, si el Estado persiste en aplicar la recién aprobada Ley de Prescripción de las pandillas.

9.9.10

ARENA, muy cerca de la traición a la patria

Nunca es tarde para salir y dar la cara en este tema que ahora nos aqueja y que tenemos en la picota. Desde ya, nuestro apoyo a lo que se deba de hacer para llevar calma e información a la población y digo información, no chambres.

Hemos sostenido que este asunto del “salveque” de las maras se ha magnificado más allá de lo veraz y lo creíble. Como es lógico, los siempre enemigos de un verdadero cambio están agazapados y a la expectativa de cualquier error que se cometa, por pequeño que este sea.


Desde antes que el presidente le pidiera mesura a los medios de comunicación de la derecha, en este foro nos abstuvimos de publicar cualquier video o pronunciamiento de estos supuestos mareros.


Es más, nos hemos dado a la tarea de criticar lo que por la red ha circulado y lo que los medios de la derecha nos han “vendido” como información. Identificamos que estos esfuerzos son parte del show electorero y quizá, como antesala a un posible – en la mente de ellos – golpe de estado.


Por ejemplo, en el video que ha circulado en la web y donde aparecen dos tipos con unos pasamontaña, encontramos muchas incongruencias y no entiendo la razón por la que algunos medios le hayan dado validez y tanto volumen.


Si vos tuviste la oportunidad de ver el video, coincidirás que el lenguaje corporal no va en sintonía con el perfil de un marero. Mucho menos, el lenguaje verbal utilizado no es posible, teniendo en cuenta que debe de ser un marero de alto rango el que suscriba el comunicado. Además, nadie con dos dedos de frente se va a auto incriminar y finalmente, las disculpas a la población; conforma una incoherente garrafal, teniendo como base las fechorías que han cometido y que siguen cometiendo.


No se debe de perder de vista que señalaron a un dizque comunicador, con el único objeto de beneficiarse con el rating. Tiene más lógica Pilatos en el Credo Católico, que Hernández en ese video.


Por lo tanto, este es un juego mediático con muchas aristas y donde hay varios sectores y actores oscuros intentando sacar beneficio propio.


A este show se le han sumado los comunicadores de la derecha de siempre, con una agenda oscura y sesgada, intentando descalificar al estado y en el esfuerzo, otorgarle el estatus de “fallido”, saben que de ser este un estado fallido – personalmente lo dudo –, un golpe de estado es no solo evidente, sino, necesario. Los flamantes “periodista” que llevó el presidente Funes a la tierra carioca, en un descuido le metieron la daga y se han dado a la tarea de esparcir el miedo y lo peor quizá, de alimentarlo y de sustentarlo.


No hay que olvidarnos del otro grupo de presión que lo conforman los empresarios de buses, creerás vos que en medio de la incertidumbre generada por la derecha mediática, estos comenzaron a exigir incrementos al transporte público. Creerás vos esto?


Finalmente, desde las luces que nos llegan, podemos inferir que los que están orquestando todos estos esfuerzos maquiavélicos de desestabilización son los de ARENA. Me parece inescrupuloso venir a estas alturas del incremento de las maras a desmarcarse de ellos y de su galopante presencia en nuestras fronteras patrias. Lo que este partido decadente está haciendo, en otras partes del mundo se llama: TRAICION A LA PATRIA.


Te invito compatriota a que en estos momentos como país cerremos filas, no esparzamos los chambres, no le sigamos el juego a la derecha que nos infunde el miedo y sobre todo, mantengámonos unidos en contra de la delincuencia.


Desde esta trinchera el presidente Funes tiene todo nuestro apoyo. Ya vendrá otros momentos para disentir, pero este momento es de hermanarnos y de cuidarnos como salvadoreños que somos.


Kvernicola

8.9.10

Los “defensores de la familia”

Los añejos dirigentes de Arena se aferran a cualquier astilla para tratar de rescatar o atrasar la desaparición de un partido agobiado por la corrupción, el autoritarismo y ese infame nacimiento signado por la violencia y la sangre pues la mayoría de sus fundadores estuvieron ligados a los fatídicos Escuadrones de la Muerte y el asesinato de miles de salvadoreños como lo consignan una serie de documentos y las investigaciones realizadas por la Comisión de la Verdad.

En la actualidad cuando todas las mediciones y encuestas los sitúan como una fuerza política con un mínimo de respaldo y, sobre todo, teniendo que responder por gran cantidad de hechos de corrupción, que van desde el robo de abono de las bodegas del Banco de Fomento Agropecuario (BFA), hasta desfalcos, sobornos y estafas millonarias en el Seguro Social, en Obras Públicas y la Administración de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), sólo para citar los casos más conocidos, apelan a campañas publicitarias y declaraciones cínicas e hipócritas para atacar a sus rivales y aparentar “honestidad” y “transparencia” ante el pueblo salvadoreño.

El presidente del Consejo Ejecutivo de Arena, Alfredo Cristiani, implicado en bochornosos casos de corrupción (hasta la fecha no se han sancionado ni castigado a los responsables del desaparecimiento del abono de las bodegas del BFA, ni los hechos de corrupción y licitaciones amañadas en el Seguro Social que permitieron al Laboratorio Santa Lucía, propiedad de su familia, vender medicinas vencidas, así como los 705 millones de dólares “perdidos” en el saneamiento de la banca en 1990) y encubrimiento del asesinato de seis sacerdotes jesuitas, es el abanderado de esa cínica campaña donde aparece afirmado que “son defensores de la familia salvadoreña”, pues en Arena “no hay políticos, sino servidores de la familia salvadoreña”.

Es decir que durante los cuatro gobiernos de Arena se dedicaron a “defender a la familia” y a ser “servidores públicos”. ¿Cómo es posible hacer una “defensa activa” cuando se impulsa deliberadamente una abierta política de desempleo para obligar a miles de salvadoreños a emigrar hacia los Estados Unidos y otros países en busca de mejores oportunidades de vida? ¿Cómo se puede hablar de “defender a la familia” cuando se permite la explotación de padres, hermanos, hijos y mujeres en las fábricas y centros comerciales? ¿Cómo hablar de “defensa familiar” cuando se cobraban “cuotas voluntarias” en los hospitales públicos? ¿Cómo hablar de “defensa familiar” cuando se permite a los grandes importadores y a los propietarios de laboratorios y farmacias vender las medicinas más caras del mundo? En fin, ¿cómo hablar de “defensa de la familia” cuando miles de salvadoreños no tienen acceso a la educación, a la salud, al trabajo y a la vivienda?

Los gobiernos de Arena jamás se preocuparon por el bienestar de la familia salvadoreña, lejos de ellos impulsaron políticas y aprobaron leyes para favorecer el enriquecimiento de grupos empresariales y, por el contrario, incrementar la pobreza extrema y la desigualdad en la sociedad. El mismo modelo económico neoliberal y las medidas tomadas como la Ley de Integración Monetaria, conocida popularmente como “dolarización”, dieron el tiro de gracia a la ya frágil economía hogareña de miles de salvadoreños. Si en los años que hicieron y ejercieron gobierno no propiciaron las condiciones para generar empleos, seguridad ciudadana, integración familiar y combate al narcotráfico, al contrabando y a la evasión fiscal ¿cómo pueden hablar ahora de que son “servidores y defensores de la familia salvadoreña?”.

Muchos salvadoreños pueden todavía seguirlos y creer en su demagogia, aceptar como buenas las palabras de “los vendedores de ilusiones”, pero un rápido ejercicio de reflexión y el recuerdo de años pasados, rápidamente los deja sin argumentos y rechaza todo intento de engaño y falsos postulados. Desde luego, estos políticos sin escrúpulos continuarán con sus campañas propagandísticas, porque es uno de los recursos que les quedan para tratar de prolongar la agonía, de parar la caída vertiginosa rumbo al panteón de la historia, de un partido político creado para mantener los privilegios de burgueses y oligarcas y hundir en la miseria a miles de salvadoreños.

7.9.10

Atrincherado o escondido


Lo acontecido en estos días relacionados con el paro al transporte y con un supuesto toque de queda, nos ha dejado a muchos esperando que aparezca el “líder” de todos los salvadoreños y salvadoreñas, pero él ha preferido atrincherarse o quizás hasta esconderse.

Con lo anterior me refiero a que esperé cuando menos una cadena presidencial en la cual el mandatario llamara a la cordura y a la calma a esta apesadumbrada y poca informada población.


Si el mandatario no está en el país, desde la distancia vía Skype o con tanta tecnología a disposición, se pudo armar un mensaje a la población dándole tranquilidad, pero sobre todo, comprometiéndose a que este volado que nos agobia terminará a la brevedad.


Quizá esto último del compromiso es muy delicado para suscribirlo, teniendo en consideración que quizá, solo quizá, no hay personal idóneo que pueda dilucidar si este Calvario tendrá algún fin en la brevedad.


Esperamos que los asesores presidenciales se den cuenta que la incertidumbre que se genera al callar, puede venir a reafirmar que este volado del paro y el toque de queda, es una realidad. Deben de darse cuenta que da para especular, al no escuchar ningún pronunciamiento oficial que genere consuelo, guía o alguna dirección.


Muchas versiones se han dicho, por ejemplo, me contaban que el comunicado que leyeron el día de ahora en el canal 21 lo tenía el periodista Hugo Preza desde el jueves y que no había podido con tanta presión, como para diligenciarlo a la opinión pública. Te podrás creer vos ese volado.


Me pongo en los zapatos del periodista, el temor puede invadirnos en cualquier momento y una nota como la que esparció el día de ahora, no es tan chiche de asimilar, afrontar y puede poner en riesgo su misma integridad. Teniendo en consideración que la misma lleva un matiz diferente al esperado, al menos en estos grupos delincuenciales.


Al escuchar al periodista y las “buenas” intenciones de los mareros para con este pueblo expresadas en el escrito, dan para pensar que este es un “show” montado por desestabilizadores profesionales.


Cuándo se había visto que un marero se preocupe porque te suban el agua, la luz o el pasaje del transporte público, esa preocupación no es coherente. A ellos los mueven otras intenciones y nunca estas ligaran en forma alguna con tu bienestar.


Mr. President, nos la queda a deber para la próxima, mande a la chingada a ese puño de asesores que no le dan luces de cómo desde la llanura se le está observando.


Muchos tenemos claro que si usted le va mal con esta lucha, los del pueblo sufriremos las consecuencias!


Atlacatl

En este clima de inseguridad, hay mano peluda.

Desde tiempos ancestrales y de la mano de las desgracias naturales es que te das cuenta, palpas y salen a flote, las principales vulnerabilidades que deben de sobrellevar muchos de mis compatriotas.

Esa vulnerabilidad a la que hago referencia, se acrecentó luego de la llegada de ARENA y esa pandilla de mercantilistas al poder. Muchos nos fuimos en la “chicaguita” de que los que tenían un poco de pisto, no iban a robar, como lo habían hecho muchos de los funcionarios del finado ex presidente Napoleón Duarte. Pero con el pasar del tiempo, pudimos observar como funcionarios de las gestiones de ARENA, salían amasando inmensas fortunas de dinero sin un origen claro y sustentado.


Queda claro entonces que los dineros supuestos a disminuir nuestras vulnerabilidades y el destinado para el financiamiento que supondría, la reconstrucción del tejido social, simplemente se esfumaron y tuvieron otro rumbo.


Si esta reconstrucción del tejido social de la que hablo se hubiese realizado, no habría un problema de maras tan intrincado como lo hay en este momento. Falta de visión de los que prefirieron guardarse en el bolsillo, lo que venía destinado para apoyar a este pueblo.


No negaré que se invirtió en infraestructura, pero es de mencionar que no fue todo tipo de infraestructura la que se vio fortalecida, ya que solo se invirtió en aquella que servía para que tanto los productos como los servicios, transitaran libremente.

Dejaron fuera del esfuerzo la infraestructura necesaria para dar soporte a las necesidades básicas de la majada, y me refiero por poner ejemplos a: Los hospitales, los puentes y las carreteras rurales.


Como es costumbre en estos tiempos de “cambio”, le volvieron a sacar los trapos al sol al ex mandatario Saca y en un programa televisivo de opinión, Juan Héctor Vidal mencionó que este tema de las cárcavas se le había presentado al ex presidente Saca, pero el ex mandatario prefirió que ese “coyol” quedara en manos del siguiente gobernante. Imagínate la visión país y de estadista de Saca.


Me pongo a pensar qué hubiésemos logrado como país, con los más de 240 millones de dólares que el ex presidente Crisitani le achaca a Saca. Quizá se pudo subsanar problemas como el de las Cañas, posiblemente se pudo con estos fondos haber abastecido de medicinas muchos hospitales o también, se pudo haber dotado a la PNC de más recursos para que esta inseguridad no nos atosigara tanto, ¿qué pensas vos?


Esto de la inseguridad tiene sus bemoles, no debemos de perder de vista que el negocio de la inseguridad es un majar muy preciado por un sector de empresarios de la derecha y debemos de estar claro que no puedes vender hielo en Alaska, se necesita que exista inseguridad para que estos negocios puedan funcionar y sean fructíferos.


Me voy a poner exquisito y te diré que muchas empresas de seguridad están a punto de quiebra y este volado de la inseguridad de estos días, les viene como aniño al dedo. Es muy similar a lo que significan los terremotos para el gremio de las aseguradoras, ingenieros y arquitectos.


Pero no solo las empresas de seguridad se benefician de este desmadre y de esta incertidumbre, rápidamente debemos de pensar en el narcotráfico, los partidos políticos en la oposición y lógicamente las maras, en la merienda de negros que te detalle anteriormente, no debemos de perder de vista a los empresarios de buses que también quieren su tajada.


Así pues, el estado debe de ponerse pilas y atacar con inteligencia cada uno de los flancos. No hay que darle tanta vuelta a este volado, hay que buscar a los responsables en los sectores que se benefician de este desmadre.

Deberían de preguntarle a los integrantes de maras capturados, si ellos están teniendo algún tipo de apoyo externo de alguno de los grupos que sabemos que se benefician de este clima de inestabilidad. Por el momento dejaré a la empresa privada en general fuera, pero solo por el momento.


Kvernicola

6.9.10

La fiebre por los "entierros".



Si te digo que en este país con cada día que pasa hay menos opciones laborales dignas, no te estaré mintiendo. Vos sabes que la situación es complicada para muchos y debido a eso, se buscan formas solidarias de irla pasado lo mejor que se pueda.

En esa búsqueda de opciones es que me di a la tarea de ir a ayudarle a un mi pariente este pasado fin de semana con algunas situaciones. Luego de las faenas y de sendos platos de comida, comenzamos a hablar de nuestra realidad nacional.


El tema que mordisqueamos fue el de los barriles llenos de pisto y que a primera vista, es un tema complejo y un tanto oscuro.


Mi pariente me dijo que a él lo que le llamaba la atención es la forma quirúrgica en que el hallazgo se gestó y operó, ya que no anduvieron escarbando tanto y de una encontraron el botín.


Además, a mi pariente le parece que hubo cierto oscurantismo en el manejo informativo de las cifras. Al inicio se manejaron cifras de treinta y tres millones, luego bajó a un millón, pasadas las horas y ante la presencia de la prensa – que se mantuvo inamovible – el monto ascendió a cinco millones, hasta estabilizarse en un poco más de nueve millones. Es natural que vos te preguntes, a qué estaban jugando al brindar cifras preliminares? Da para pensar y especular muchas cosas.


Quizá no es la primera ocasión en la que se encuentra pisto de esta forma, pero sí, es la primera vez en la que se hace público. Además, el asedio de los medios quizá colaboró para que justos no pecaran en esa “arca” abierta.


En el pasado, el manejo del pisto producto de ilícitos no ha sido claro, se recuerdan cuando en el caso del negociador, el imputado argumentaba que la policía de aquel entonces se había quedado con una “maletota” llena de verdes. Claro, nadie le iba a creer al imputado, pero cuando el rio suena, es que piedras lleva.


Ahora, ¿qué hacer con ese pisto que se ha encontrado? Pues, debería de entrar a las arcas del estado y suplir las necesidades de las mayorías. También, debería de escrutarse y seguirle el rumbo a los destinos que tengan estos “billeticos”, no vayan a convertirse en “camionetotas” legislativas o en vehículos presidenciales. Recomiendo que vaya a salud y primordialmente a la adquisición de medicamente, que buena falta nos hacen.


Sugiero que en la Asamblea Legislativa se aproveche ese volado del pacto fiscal, para que se incorpore – al igual que en Estados Unidos – que, todo dinero producto de un ilícito deberá de ser sujeto de pago de impuestos, cuando menos del impuesto sobre la renta. Además de culpar a los delincuentes que se logren atrapar en estos hechos de evasión fiscal, si un negocio genera renta, este debe de pagar tributos, no importando el giro del mismo.


Por cierto, no vayas a caer vos en la fiebre de la búsqueda de barriles con pisto y comiences a escarbar a diestra y siniestra, profundizando el problema que tiene este país en lo relativo a las cárcavas. Este volado o los detectores con los que cuenta la PNC para hacer realidad los hallazgos de barriles con pisto, es una “tejnologia” de punta y no es comida de hocicón.


Kvernicola

Vivimos de apariencias

Los turistas, los visitantes ocasionales, funcionarios de gobiernos de otros países en misiones oficiales o participando en congresos, cuando arriban a esta tierra se llevan una impresión muy alejada de la realidad, se deslumbran por centros comerciales lujosos, residencias ostentosas, hoteles de cuatro estrellas, carros maravillosos recorriendo calles y avenidas, gente vistiendo camisas de marcas famosas. Sus ojos nada más ven una cara de la moneda y no están para estudiar o ahondar en índices de desnutrición ni mucho menos en cómo se distribuye la riqueza en esta nación de tan encendidos contrastes.

Es lo mismo: si uno se da una vuelta en viernes en la noche por restaurantes, bares, tiendas de artículos que no sean el “miserable” frijol, la modesta tortilla, el popular maíz, la tela corriente; por comercios donde se vende lo bonito y se ingiere lo sabroso, llega a hacerse la falsa pregunta de ¿cuál crisis? La reconocida y proporcional inflación, la carestía de que nos dolemos, ¿qué restricciones ejercen sobre ese mercado específico y selectivo de cosas buenas y anheladas por una demanda que no se restringe? ¿Dónde está la crisis, si no se detienen las ventas de bebidas, de buenos y costosos servicios, de carros, refrigeradoras, televisores, computadoras, etc. etc.?

Desde hace muchos años muchas familias se han acostumbrado a vivir de las remesas enviadas por sus familiares desde los Estados Unidos; también consumen pagando con dinero “plástico”, acumulando deudas y pagando como se pueda mañana. Vivimos de apariencias. Pero la crisis, en las formas aceptables de inflación y carestía, sí existe. Sólo es soportable y no afecta la capacidad de compra de las clases altas y capas medias de la población. Les cuesta un poco más, pero tienen dinero. Siempre ha sido así. Una reducida minoría de la población salvadoreña constituye el mercado de los artículos suntuarios, o menos necesarios, y de los servicios placenteros con una costosa carga de factores superfluos, parte no de la eficacia real sino de la vanidosa condición que proporciona la servidumbre. Hay que pasar un viernes por la noche por la zona de Metrocentro, detrás de un conocido hotel, o por la Zona Rosa en San Benito para llegar, grosso modo, a esa conclusión y entonces volver a preguntar: ¿cuál crisis, que inflación, dónde está la carestía restrictiva?

Pero miles de salvadoreños, por lo menos más de la mitad de los seis millones de habitantes actuales, sufren la restricción causada por el alza de los precios. Una gran parte con ingresos moderados y bajos, menos marginados que los otros, y parte ya de una sociedad de consumo todavía modesta; en la base piramidal de los que consumen y soportan los vaivenes de la economía ahora expuesta a circunstancias internacionales y nacionales consecuentes, padecen las tendencias inflacionarias –el menor valor de esa moneda, el dólar que nunca ha sido nuestro--- y no pueden salirse de la enajenación causada por la lucha comercial, con el fuerte apoyo publicitario que los induce a comprar artículos caros y de prestigio social. Aunque la sociedad salvadoreña forma un todo, un conjunto con sus diferencias de clases, y con los succionadores propios del carácter capitalista – matizado por las formas socializantes en el campo y en los agrupamientos mixtos y estatales-- , podría decirse, desde el punto de vista del mercado, que en su seno hay una sociedad más o menos industrial bastante limitada, y otra, mucho mayor, subdesarrollada y de escaso acceso a la producción. Y de ninguno a ciertas líneas productivas nacionales e importadas.

En épocas de dificultades económicas como la presente, la minoría, esa especie de sociedad industrial – desde el punto de vista del consumo, una vez más--, acostumbrada al uso y disfrute de bienes y de artículos caros, no interrumpe su ritmo de compras. Esas líneas no resienten a fondo la carestía determinada por las tendencias inflacionarias y por el aumento que, en todos los renglones – bienes caros y artículos populares-- impone la especulación general del comercio. La producción o la búsqueda de los artículos por la vía de la importación, subsiste. Pero, en cambio, baja la producción de artículos de consumo necesarios. La producción hace rato se ha vuelto estática y el consumo se restringe por la carestía. Las compras se reducen por eso, y por el otro factor inseparable que es la desvalorización real del salario e ingreso familiar a causa de los efectos inflacionarios del dinero.

Al llegarse a coyunturas económicas como la presente, el país paga, en la cabeza y en el estómago de la mayoría, que son la población trabajadora y las capas medias consumidoras, la equivocación de enfoque, a cuya rectificación tiende una política de austeridad y auto inflacionaria, así como una necesaria corrección en la tasa de impuestos a ciertas bebidas embriagantes anunciada por Hacienda, que irrita a las minorías, privilegiadas siempre. Estamos en una sociedad de contrastes, determinados por un buen número de salvadoreños cuyo ingreso per capita los mantiene en condiciones de subsistencia, y otro número, mucho menor, de ingresos exagerados que origina la estrechez del mercado. Junto a eso, sufrimos la presión de los medios publicitarios típicos de un sistema capitalista con remanentes feudales, que manipulan la masa de consumidores, y le imponen patrones de consumo que no sólo no corresponden a la idiosincrasia, sino que, y esto es lo más grave, sobrepasan los índices reales de su ingreso.

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