29.10.10

La nefasta herencia de Arena

En los últimos meses han arreciado los ataques de diputados y altos dirigentes de Arena contra el gobierno y especialmente los ministros de Agricultura y Ganadería, Obras Públicas, Salud Pública y Justicia y Seguridad Pública. Corresponde a la Secretaría de Información y los encargados de comunicación de cada una de estas instituciones aclarar o refutar las declaraciones, calumnias o campañas propagandísticas de tales emisarios del desastre. Nosotros únicamente intentaremos señalar el cinismo y la hipocresía que subyacen en dichas arremetidas.

Se responsabiliza al Ministerio de Obras Públicas del deterioro de carreteras, avenidas y calles de las principales cabeceras departamentales, de las cárcavas surgidas en distintas regiones del país, de los deslaves e incomunicación de muchas comunidades debido a la destrucción o el mal estado de puentes permanentes o eventuales. Nada se dice de las causas que han producido los desastres ni de la situación heredada por las actuales autoridades. En primer lugar, la corrupción generalizada en los cuatro gobiernos de Arena, causó graves daños a toda la institucionalidad del país y, consecuencia lógica, las distintas dependencias soportaron el saqueo, el despilfarro y el abandono de muchos proyectos, cuyos fondos para ejecutarlos ya había sido aprobados por la Asamblea Legislativa, cuando se trató de préstamos internacionales o de dineros salidos de las mismas arcas del Estado.

El boulevard Diego de Holguín es un caso emblemático. Más de 23 millones de dólares se esfumaron en “pagar” una obra totalmente abandonada. Se cometieron crímenes ambientales al talar árboles en la finca El Espino, sin contar con el permiso correspondiente de las alcaldías de San Salvador y Antiguo Cuscatlán. Se aprobaron licitaciones por varios millones de dólares sin cumplir las “empresas” constructoras (Copreca-Linares, asocio salvadoreño guatemalteco, una de ellas) con los requisitos exigidos por las leyes salvadoreñas. Se dieron adelantos del 30% cuando lo estipulado en toda obra gubernamental es del 20%, previo inicio de las obras. La “empresa” Copreca-Linares nunca presentó garantías ni cartera de obras ejecutadas en otros lugares. A pesar de todas las anomalías los gobiernos de Arena continuaron con otros proyectos con este mismo Asocio.

Al llegar las nuevas autoridades de Obras Públicas encontraron totalmente desmantelado la antigua Dirección de Urbanismo y Arquitectura (DUA), que se encargaba de reconstruir calles y avenidas urbanas, así como totalmente desaparecida la Dirección de Caminos, bajo cuya responsabilidad estaba el mantenimiento de las carreteras primarias y secundarias. Del mismo modo, toda la maquinaria, es decir moto niveladoras, aplanadoras, camiones, grúas, etc., había sido vendida como “chatarra”, de tal suerte que todas las obras de construcción y mantenimiento se otorgaban a empresas privadas, todo en la lógica del neoliberalismo, que apadrina el libre mercado, la oferta y la demanda, la privatización, el aumento de impuestos, la reducción del gasto social (El Salvador, durante los cuatro gobiernos de Arena, ocupó el último lugar en inversión social para atender a las familias más vulnerables, según datos de las Naciones Unidas), etc.

Las nuevas autoridades de Obras Públicas, han tenido primero que ordenar la casa, ajustar los inventarios y seguir la pista de los casos de corrupción. Ya muchos expedientes sobre ello obran en poder de la Fiscalía General de la República. En segundo lugar, iniciar obras de reconstrucción y diseño de proyectos totalmente abandonados por los gobiernos de Arena; empezar a atender las necesidades de muchas comunidades amenazadas por deslizamientos y hundimientos de tierra (cárcavas), daños de puentes y caminos vecinales. Los fondos destinados en el presupuesto para otras necesidades han sido desviados para atender todas estas prioridades. Es más, este Ministerio ha tenido que pedir refuerzo presupuestario para solucionar las emergencias, así como préstamos internacionales. En este como en otros casos, los detractores únicamente señalan los daños al sistema vial; pero nunca hablan de las causas que los originan, mucho menos de los graves hechos de corrupción causantes en el principio y al final de todo el descalabro y hundimiento de la economía del Estado. Suficientes antecedentes y pruebas sobre ello hay y no vale la pena volver sobre estos penosos asuntos.

En cuanto a la carestía y encarecimiento de los frijoles, una vez más diputados deshonestos y dirigentes cínicos de Arena, han acusado a las actuales autoridades de Agricultura y Ganadería de no prever la situación ni de tomar medidas para atender las necesidades alimenticias de la población. No se trata únicamente del burro hablando de orejas, sino de cínicos que en su momento, en el periodo de veinte años, terminaron con la agricultura como fácilmente lo pueden atestiguar los cafetaleros, azucareros, ganaderos y cerealeros.

El presidente Alfredo Cristiani, eliminó el Instituto Regulador de Abastecimientos (IRA), lo mismo que se abandonó el agro, la ganadería y más porque “es más rentable para el país importar la mayoría de productos originados de la agricultura que producirlos…” El mismo destino tuvo el Banco de Tierras, la Financiera Nacional de Tierras Agrícolas y el Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria. Bajo el modelo neoliberal los grandes negocios fueron para los importadores de alimentos enlatados, leche en polvo, carne, lácteos, cereales, verduras y frutas. Al limitarse el apoyo financiero y no existir parcelas para la siembra de productos esenciales, el mercado nacional quedó desabastecido de frijoles y maíz, situación agravada en la actualidad por ese abandono de la agricultura y los fenómenos naturales.

En los gobiernos de Arena no es casual que empresarios estrechamente ligados a la importación de leche en polvo, fertilizantes, medicinas, vacunas, semilla mejorada, productos derivados del petróleo, materiales para fabricación de baterías, etc., fueran ministros de Economía, de Agricultura y Ganadería, Hacienda, CEPA, etc. Con el presidente Armando Calderón Sol, se hizo famosa la frase de “convertir a El Salvador en un país maquilero”, de hecho “inversionistas” extranjeros llegaron al país y se instalaron en zonas francas con fábricas de ropa, pagando salarios miserables a los trabajadores. No se concedieron prestaciones sociales y fueron años conflictivos porque los propietarios no aceptaban sindicatos ni presiones de ninguna naturaleza. Era la lógica del modelo neoliberal: trabajo y más trabajo, salarios bajos y nada de prestaciones sociales. Maquilas que se llevaron el dinero y no pagaron impuestos al Estado salvadoreño.

A los ministerios de Salud Pública y Justicia y Seguridad también los critican fuertemente por el desabastecimiento de medicinas en los hospitales, por no atender con prontitud las emergencias, programar para largos periodos las intervenciones quirúrgicas y no prever las supuestas epidemias de dengue y enfermedades diarreicas. La creciente ola delincuencia, el crimen organizado y el narcotráfico siguen cobrando muchas víctimas en el país. Lo uno, en salud y lo otro en inseguridad ciudadana, también fueron flagelos sociales heredados por los cuatro gobiernos de Arena. La presente administración está tratando de encontrar rápidas y eficientes soluciones, pero será muy difícil en periodo tan corto combatir y eventualmente erradicar semejantes lacras sociales. No estamos para defender a este régimen; ellos tienen sus propios recursos para hacerlo; pero nos molesta escuchar a cada momento el cinismo de estos políticos fascistas, mentirosos y sin escrúpulo alguno. Como bien dicen: la mentira tiene patas cortas; pero también la propaganda nazi parte de su esencia de mentir, mentir que al final algo queda.

27.10.10

La relación entre el derecho y la moral para informar

En el comentario anterior decíamos que la prensa, la radio, la televisión y los periódicos, están en el deber, cuando no en la obligación, de hacer una exposición exacta de los hechos, de las noticias, transmitidas durante el día y todo el tiempo, no distorsionar ni deformar para favorecer o perjudicar a una persona o una institución.

Los medios, principalmente los periódicos, deben ser un “forum”, es decir verdaderas tribunas, donde el público pueda intercambiar comentarios y críticas, en sus columnas de opinión deben confrontarse todas las opiniones. Si hablamos de notas editoriales y análisis más bien deben atribuirse a los directores y no necesariamente a los periodistas. Si por ejemplo, el director de el diario de hoy critica o hace señalamientos contra un dirigente político, un empresario, un profesor universitario, un médico o un mandatario de la república, debe otorgar “derecho de respuesta” o aclaración a la persona o institución señalada. Pero no es así en este medio, pues hemos visto como constantemente se hacen duros comentarios contra el presidente de Venezuela o políticos con responsabilidad del partido FMLN y nunca hemos visto publicada una aclaración.

En este mismo sentido hemos visto como se calumnia, se difama y se denigra al presidente de Bolivia, Evo Morales, a quien el director de el diario de hoy llama “suéter Evo” o “El emplumado”. La ética periodística, la responsabilidad, así como tratados y estudios de la UNESCO y de la misma Convención de la Comisión Interamericana de las Naciones Unidas, demandan que los grupos sociales y étnicos sean respetados y descritos exactamente. En los Estados Unidos hace muchos años la Cámara de Diputados y el Congreso incluyeron una nueva enmienda a la Constitución para evitar informaciones o críticas peyorativas contra las minorías étnicas y la raza negra. Aquí todavía existe demasiada resistencia a aprobar ciertas normativas, así como la Ley de Acceso y Derecho a la Información y sanciones penales contra los que atenten contra la intimidad y la moralidad de las personas. El diario de hoy, para citar otro caso, bautizó a la alcaldesa de San Salvador, Violeta Menjivar, como “la reina de la basura”, atropellando su dignidad de mujer, funcionaria y distinguida profesional de la medicina.

Los medios están en el deber de orientar e informar al público los fines y los valores fundamentales de la sociedad. Hacer comprender a los habitantes de un país las razones de los diferentes regímenes sociales en distintos países. En cierto modo, el periodista puede asumir el rol de educador. Explicar porqué el presidente Hugo Rafael Chávez ha sido elegido dos veces consecutivas mandatario de esa nación sudamericana; pero abstenerse de incluir calificativos, calumnias e insultos, pues es frecuente llamarlo “sambo” y “dictador” o “presidente autoritario”. Cuantas veces el diario de hoy ha enviado supuestos periodistas a Venezuela no ha sido con el fin de informar o comentar correctamente, sino con una agenda previamente planificada para distorsionar y presentar los hechos de una sola cara. Nunca hemos visto a alto funcionario ni dirigente del Partido Socialista de Venezuela dar su opinión o aclarar noticias o comentarios difundidos por el diario de hoy.

Lo verdaderamente importante es dar al público, a los lectores, tantos elementos de información como sea posible: es decir una gama de noticias muy variada. Al presentar los hechos como son y no distorsionados por calenturas ideológicas, serán las personas las que asuman una posición, como cuando se hacen debates en la televisión de dos candidatos presidenciales, al final la población saca sus conclusiones y están mejor informada y preparada para emitir el sufragio. En El Salvador es muy pobre y prácticamente inexistente el debate o la confrontación de ideas o planes de gobierno de los aspirantes a un puesto público. Los periódicos se convierten en autores y actores partidarios, asumen determinada agenda política y bajo tal premisa enfocan o dan directrices a columnistas y periodistas para favorecer a un candidato y atacar perversamente a otro. Lo vemos constantemente en cuanta elección presidencial o para representantes a la Asamblea Legislativa se realice en este país.

Si los medios de prensa se rigieran por Códigos de Ética Profesional quizás se evitarían la distorsión de los hechos, de las noticias, las calumnias y la difamación. Son muy raros los casos cuando las autoridades judiciales han seguido procesos por violaciones a la intimidad de las personas. Al menos lo señalado en el Código Penal. Cuando se ha intentado legislar sobre la materia, caso del Art. 191, vienen las campañas mediáticas y los señalamientos sobre “violación” o “restricciones” a la libertad de expresión. Los Códigos de Honor deben ser creación de los propios medios de difusión, los gobiernos no pueden inmiscuirse en estos asuntos, únicamente lo señalado en la Constitución o en las leyes secundarias. Son los jueces quienes elaboran las reglas basándose en casos determinados para aplicar las normativas. Los periódicos, la televisión o la radio no gozan de impunidad ni tienen total libertad para atacar o difamar a las personas, deben hacer señalamientos o críticas con fundamento y respeto. Las leyes se han hecho para ser respetadas por todos.

Los periodistas deben trabajar en un Código de Honor, algo parecido a lo hecho por la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES). En los Estados Unidos, Francia, Inglaterra, en Costa Rica, desde hace tiempo existen tales códigos y no necesariamente para mantener impunidad, sino para preservar la independencia de los medios; porque ceder demasiado espacio al espíritu partidista, como lo hace cotidianamente el diario de hoy y TCS Noticias con Arena, es inadmisible porque como dicho está no sólo se sigue una determinada agenda, sino que se vuelven en autores y protagonistas, es decir como postulantes a un cargo de elección popular. Desde este punto de vista se pierde la imparcialidad y el supuesto profesionalismo o la misma ética periodística o exigencia a la libertad de prensa tan defendida y exigida..

En este mismo concepto que deben regir los Códigos de Honor los medios, particularmente los periódicos, están en la obligación de ser sinceros y exactos tanto en los títulos como en el contenido de las informaciones. En el anterior artículo señalábamos como el diario de hoy al “informar” sobre las escuelas ideológicas de jóvenes del FMLN (por cierto en su total derecho a fundarlas y difundirlas en todo el país, como se acostumbra en todos los países del mundo) no sólo las criticaba y se oponía a su funcionamiento, sino que perversamente y con un deliberado propósito abajo del título grande mencionaba que “El ministro de Defensa busca explicaciones ante posible golpe de Estado a Funes”. Los medios de difusión deben ser exactos y leales. No se puede violar la intimidad de las personas con el fin de obtener informaciones sensacionales o perjudicar a terceras personas o una institución sacando de contexto o distorsionando las noticias.

Al referirnos al deber de respetar la moral, también ingresamos al punto del profesionalismo del periodista, del editor o el director de un periódico. Un columnista o un “analista” de estos que abundan en el país, no debe recibir jamás ninguna forma de remuneración disfrazada para escribir un artículo; pero durante los regímenes de Arena muchos de estos “analistas” tenían plaza fija en distintas dependencias gubernamentales en donde cobraban un sueldo mensual. Un conocido abogado se vio en la necesidad de aclarar sobre este penoso asunto. Lo cierto es que no debe existir esta corrupción de los periodistas y éstos no pueden hacer publicidad indirecta, es decir publicar bajo la forma de un artículo de información. El hecho de “ser independientes” supuestamente de la plana de redacción o editorial de un periódico no los exime de esta responsabilidad. Por lo demás, sabido es que no debe confundirse el hecho y el comentario, deben aislarse. Este principio tan fundamental no es practicado por el diario de hoy, como podemos comprobar todos los días en las informaciones publicadas.

El periodista, como un director, debe rectificar espontáneamente sus errores, cuando los han cometido. El problema es que así como presentan las noticias y los comentarios, todo el tiempo se lo llevarían en publicar respuestas y aclaraciones. El asunto es que no se puede negar el derecho de respuesta de la persona o institución atacada o mencionada en un periódico. El derecho de respuesta es un imperativo de la profesión, independientemente que esté consignada en las leyes de la república. Tampoco pueden violar la intimidad para obtener informaciones. Así como está prohibido por la ética profesional revelar las fuentes de información, pues se trata de un secreto profesional. En síntesis, el periodista debe servir a la verdad. Los Códigos de Honor de muchos países establecen claramente el derecho de respuesta de las personas acusadas o calumniadas en un artículo de periódico.

Las Naciones Unidas van más allá al establecer que “es prohibido para un periodista el ejercer dos profesiones, de las cuales, una es contraria a la dignidad de su profesión periodística, y le quita su independencia. Aquí tenemos o teníamos varios casos, uno de ellos era el director de un noticiero de televisión y conductor de un programa de entrevistas que recibía un sueldo mensual por ser consultor de comunicaciones de la Corte Suprema de Justicia; otro, director de una radio, era el asesor en comunicaciones de un director de la Policía Nacional Civil; en ambos casos, tenían problemas para hacer críticas a las actuaciones de estas instituciones del Estado. El Código de la ONU también condena la calumnia, la difamación y el atentado contra la vida privada, siempre que no sea impuesto por interés público.

Todas las leyes sobre la prensa, si son analizadas imparcialmente, contienen el principio ético del respeto. Más allá de las normativas de organismos mundiales, de las mismas leyes penales, debe privar el propio código de los periódicos, de la televisión y de la radio. Si vamos a exigir respeto a la Libertad de Expresión y de Prensa, debemos contar con la autoridad moral propia para hacerlo. De lo contrario ingresamos permanentemente en la contradicción o en la doble moral, como acontece con el diario de hoy y con TCS Noticias. Claramente signadas por una agenda partidaria como es Arena. Los medios no deben jamás olvidar que están vinculados por las relaciones íntimas entre el derecho y la moral, tantas veces este último valor superior al primero.

25.10.10

La falta de ética de los políticos

Para no pocos observadores la actitud de ciertos políticos se ha convertido en algo tan rutinario y vergonzoso que ya no debe escandalizar a nadie, mucho menos a sus colegas pues son los directamente afectados o favorecidos con semejantes leperadas o para ellos “perlas” de la creatividad política. Es el caso del señor Ciro Cruz Zepeda, quien en un acto de piratería intenta seguir al frente de la presidencia de la Asamblea Legislativa, haciendo caso omiso del “pacto” o el convenio para que luego de un año y medio en tal cargo, éste pasara a manos del FMLN.

Por eso resulta un respiro encontrar congruencias y una cierta lógica en algunos niveles, no de todos los partidos por supuesto, pero sí en la fracción legislativa del FMLN no acomodaticia y razonando casi siempre sus decisiones y votos para aprobar o negar su apoyo a determinadas leyes. Es interesante esta posición mantenida en distintos periodos legislativos. Al no contar con mayoría encuentran dificultades sobre todo en la elección de importantes funcionarios como los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal General de la República o el presidente de la Corte de Cuentas, también para la aprobación de préstamos internacionales.

No ocurre lo mismo con diputados del PCN, GANA o el PDC, verdaderos apéndices de Arena. Siempre obedientes a su espejo diario o esas “diez mil razones” de las que hablaba el doctor José María Méndez, para simbólicamente decirles a los miembros de un jurado que existían bastantes colones de aquellos tiempos para cancelar su apoyo al procesado en el juicio. Aquí es conocido por la voz popular que los laboratorios y grandes importadores de medicinas están “distribuyendo” miles de dólares para evitar la aprobación de la Ley de Medicamentos. Se entiende así que los legisladores de los partidos de la derecha tienen “miles de razones” para oponerse a tal proyecto de ley.

En estos jueguitos legislativos producidos en “reñidas votaciones” o debates para aprobar o rechazar determinada ley o también cuando ciertos diputados o los tránsfugas pasan de un partido a otro, surgen muchos ricos y lo saben los habitantes de comunidades del país pues han visto nacer, crecer y desarrollarse al diputado o al alcalde. “Si la familia de éste no tenía ni petate donde dormir”, es la frase más escuchada. “Ahora se ha construido una mansión a las afueras de la ciudad, tiene una casa en la montaña y un rancho lujoso en la playa”. Como es natural no existe oficina de probidad alguna en la Corte Suprema de Justicia ni la Corte de Cuentas se preocupa por investigar de dónde proviene la fortuna del señor funcionario o de x político.

En la prensa salen de cuando en vez algunos comentarios; pero nada más muestran extrañeza de la buena fortuna del señor fulano de tal; son muy pocos los comentaristas que convierten en alfileres las teclas de sus computadoras para señalar a un ex funcionario o político de determinado partido o presentar pruebas contundentes para que la Corte de Cuentas o la Fiscalía General de la República procedan con las investigaciones o procesos correspondientes. Los políticos más señalados de graves hechos de corrupción han sido de Arena, surgida precisamente de las entrañas del PCN. Por ello es que tienen a su favor a muchos columnistas y “analistas” en sus propios órganos de propaganda. Nunca se dice nada o se comenta con simplicidad y no se llega a nada. Los corruptos caminan alegremente por los centros comerciales o mueven sus vasos con güisqui en ranchos de su propiedad en las costas salvadoreñas.

El señor Ciro Cruz Zepeda es de los políticos más “odiados” por los salvadoreños debido a sus inocultables compromisos con la clase económicamente más poderosa de este país. Se considera un hombre “con experiencia” y “sabiduría” para ostentar el cargo de presidente de la Asamblea Legislativa. Cuando trata de explicar tal obsesión advierte: el PCN es el único partido capaz de dar gobernabilidad a este país. No se puede negar su coherencia y su fidelidad a sus oscuras intenciones, propósitos y objetivos. ¿Quién entonces puede sorprenderse de su actual decisión de no respetar el convenio o pacto con el FMLN para entregar la presidencia del Órgano Legislativo? Quizás el señor Sigfrido Reyes, quien no oculta su pavorosa ambición política. Desgraciadamente en este partido de izquierda todavía existen esta clase de políticos. De hecho, la confusión ambiente les proporciona a cada momento argumentos para situarse en ámbitos mucho más democráticos que los de la derecha.

Cuando dice, pongamos por caso que su partido no puede ni siquiera aspirar a un cambio auténtico y a fondo en sus estructuras, no están diciendo lo que a diario comprueba el ciudadano medio. No es grato verlo como en una especie de “rueda de caballitos” la mayoría de altos dirigentes del FMLN pasan de diputados a alcaldes o concejales, rápido pasan los tres años estipulados por los estatutos y nuevamente vuelven a la Asamblea Legislativa, a coordinadores o altos dirigentes. En repetidas ocasiones les hemos dicho la necesidad de fortalecer sus secretarías de formación ideológica, de organización y de la juventud para preparar los necesarios y urgentes relevos generaciones y evitar esas nocivas prácticas de estarse repartiendo los distintos cargos entre las mismas personas. Si de veras hay diferencias insalvables entre los partidos de la derecha recalcitrante como Arena, el PCN o el PDC, deben hacerlos evidente procediendo a ser auténticos revolucionarios, demócratas y servidores del pueblo salvadoreño.

Tal como están las cosas en el país, queda muy claro que es mucho más fácil agredir al partido Arena por sus prácticas antidemocráticas que al PCN o el PDC por sus tradicionales coqueteos para hacerse de cargos bien remunerados o percibir “miles de razones” para aprobar o rechazar determinadas leyes. Uno pensaría que cuando de tres o cuatro partidos políticos uno maneja cartas más limpias, sus filas engrosarían considerablemente. En nuestro país no ocurre así porque los salvadoreños ya desconfían demasiado y no conceden la mínima confianza o “factor de duda” a los políticos ya sea de izquierda o derecha. Por eso ha recibido tanto apoyo la decisión de la Corte Suprema de Justicia, de permitir las candidaturas no partidarias o independientes como les llaman. La gente quiere transparencia y un mayor protagonismo de la clase política para legislar o ejecutar obras en beneficio de las mayorías. Tal el papel que nosotros les asignamos al FMLN pero existen demasiadas dudas y escollos para llevar felizmente la nave a puerto seguro.

22.10.10

Alianzas estratégicas para construir porvenir

En el país existe un grave déficit habitacional agravado por los constantes fenómenos naturales y la crónica vulnerabilidad de miles de familias sobreviviendo en condiciones deplorables a las orillas de las quebradas, de las líneas férreas, en laderas y hasta en los basureros, en donde encuentran distintos artículos o artefactos eléctricos botados para repararlos y venderlos. Desde luego, tanto los mayores como los niños están expuestos a sufrir enfermedades diarreicas, de las vías respiratorias y otras. Situación, por cierto, ya advertida por las actuales autoridades de Salud Pública.

Es decir lo uno lleva a lo otro: la constante migración de campesinos hacia las grandes urbes provocó la proliferación de casas de cartón y lámina en las zonas marginales de las ciudades y por ende la presencia de mano de obra no calificada en la fontanería, albañilería, carpintería, mecánica automotriz, electricidad y más. Las ventas informales en el centro de San Salvador, así como en otras cabeceras departamentales, fue producto de la exagerada concentración poblacional, la falta de empleos y la agudización de la pobreza. La delincuencia también floreció en este ambiente, sin entrar en detalle de otras causas estructurales.

Los servicios de salud no dan abasto para atender las necesidades de miles de personas, sobre todo las no aseguradas que abarrotan los hospitales públicos, las unidades y centros de salud. La medicina preventiva es muy difícil de practicar en las villas miseria o en los tugurios, porque “sus habitantes” no cuentan con los servicios esenciales de agua y luz eléctrica. Los niños nacen desnutridos y su crecimiento está condicionado por esta limitante biológica; muchas, la mayoría de estas familias, únicamente se alimentan una vez al día y con una tortilla y frijoles cuando los pueden adquirir.

En las casuchas cohabitan en una misma habitación padre, madre y muchos hijos. Los niños desde temprana edad ven a sus padres hacer el acto sexual, resulta natural para ellos conversarlo con sus hermanos. El hacinamiento lleva a prácticas aberrantes y gravemente nocivas para la familia y la sociedad. Si no se atacan de raíz los problemas, es decir las causas estructurales, muy difícilmente podremos romper este círculo vicioso. El gobierno con sus limitados recursos no puede hacer frente a semejante situación. Agreguemos a ello que más del 40% de los ingresos están destinados a pagar la deuda internacional.

Las tibias reformas fiscales buscaban incrementar los ingresos; pero la tenaz oposición de las cúpulas empresariales y de ciertos monopolios como la industria de la cerveza, las telefónicas y el tabaco no permitieron al Ministerio de Hacienda conseguir sus propósitos. El resultado inmediato ya lo estamos viendo: se han abandonado algunos proyectos de vivienda popular porque no existen suficientes recursos monetarios para continuarlos; lo mismo sucede con el grave problema alimenticio: no se pudo llegar a acuerdos con los pequeños agricultores para la siembra masiva de frijol y maíz: ahora estamos a la búsqueda de mercados internacionales que nos surtan de estos cereales.

El gobierno está en la obligación de encontrarle solución a todos y cada uno de estos problemas, para ello debería recurrir a hacer convenios con países amigos y no sólo con organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, con quienes tenemos una cuantiosa deuda que debe comenzar a saldarse a partir del año próximo. Entre esas naciones que podrían ayudarnos está Venezuela; pero para ello esta administración debe quitarse la telaraña de los ojos y proceder a buscar acuerdos en áreas estratégicas: una de ellas sería desde luego el petróleo, pero también para la construcción de viviendas populares. Hay antecedentes, caso de Comasagua, donde brigadas venezolanas construyeron en poco tiempo iglesia, escuela y casas para familias damnificadas de los terremotos del 2001.

Más allá de cuestiones ideológicas esgrimidas por sectores oligárquicos que por cierto no aportan nada para solucionar los graves problemas sociales, el gobierno debe proceder con plena autonomía y firmeza pensando en los altos intereses de la patria: hay un compromiso del actual mandatario de trabajar por los más pobres de este país (es más se invocó a monseñor Romero a la hora de juramentarse como presidente de la nación) y son los que todavía esperan se les resuelvan sus necesidades de trabajo, educación, salud, seguridad, esperanza de vida, pues.

Los salvadoreños ya no pueden seguir rezando o clamando por la intervención de una fuerza superior divina para solucionarles sus problemas, es urgente que los organismos del Estado funcionen con diligencia y eficacia para construir hospitales, unidades de salud, es decir cobertura universal y gratuita de la salud; educación de calidad en todos los rincones del país desde la primaria, pasando por la secundaria hasta la universitaria; dotación de todos los servicios esenciales y a bajo costo: no se puede exprimir a los más pobres de este país con tarifas altas de agua y energía eléctrica. Apoyar a la pequeña y mediana empresa para que generen empleos; dar tierras y créditos a los pequeños agricultores para crear trabajo y producción de verduras y cereales en el campo.

Únicamente con una política agresiva y coherente se pueden ir solucionando los graves problemas heredados por este gobierno, está bien señalar a los responsables de nuestro descalabro económico, social y político; pero nada más como referencia; pero es urgente ir al encuentro de las grandes decisiones. Las alianzas estratégicas con país que saben como apostarle a los salarios sociales, como China, Vietnam, Cuba, Venezuela, Japón, deben ser la prioridad y no dejarse intimidar por las amenazas y presiones de sectores oligárquicos insensibles al dolor y las necesidades de los marginados de siempre.

20.10.10

Empresarios actúan como políticos

El Salvador es un país de ruidos que aturden y no de voces que orienten. No se trata únicamente de efectos físicos por el tráfico desordenado, las ventas informales, los equipos de sonido a todo volumen tanto en los centros comerciales, en las iglesias evangélicas como en los autobuses del servicio urbano. No, la confusión que nos satura, amenaza con hacer de esta patria nuestra, antes se decía “propiedad de la oligarquía”, un país de cínicos donde nadie convence a nadie, y es que el idioma que circula como moneda corriente a lo ancho y largo de nuestra geografía, como demagógicamente dicen los políticos, suele ser el engaño, la falsedad y la impostura.

La verdad sólo la transmite quien la tiene y sólo los convencidos están capacitados para convencer. Cabría precisar que esos ruidos aturdidores proceden cada vez más de las esferas privadas, de voceros de las cúpulas empresariales, y cada vez menos de quienes, por razones de su oficio, podrían parecer los más avocados a caer en el griterío: los columnistas pagados, los “analistas” políticos y todos los que intentamos ser coherentes con nuestros escritos y críticas. Acaso se deba a que escritores “políticos” hay muchos -- y escritores a secas todavía más--, pero independientes, lo que se dice independientes, sobran los dedos de una mano para contarlos. No existe control de los emborronadores de cuartillas desde las esferas gubernamentales; pero sí existe de parte de los propietarios de los medios de difusión tan “defensores” de la libertad de expresión (libertad de la pauta publicitaria se escucharía mejor) que pone su mira en los “orientadores” de la opinión pública. ¿O es acaso pura casualidad que luego de un campo pagado publicado por la derechista Arena vengan los comentarios plegados a tales reflexiones por parte de las cúpulas empresariales, los editoriales de la prensa y de los columnistas?

Las cúpulas empresariales sin ninguna razón ni sustento valedero han demandado al partido FMLN (como institución jurídica) que “cese los mensajes de confrontación y odio social (…) Menospreciar al sector privado, que es el que genera miles de empleos a las familias salvadoreñas, e ingresos fiscales al Estado, refleja ceguera al no reconocerlo como el verdadero motor para la recuperación económica y la atención de de la demanda social…” En lo inmediato no hemos escuchado ni leído nada emanado de la dirigencia de ese partido de izquierda que niegue el aporte a la economía nacional hecha por empresarios responsables y alejados de toda motivación o agenda política partidaria. Por el contrario, hemos oído llamados a la reflexión y a acompañar al gobierno en los planes de atraer inversión extranjera mediante una agresiva política de apertura de mercados internacionales.

A la palestra pública llegan sólo voces marchitas que, en el mejor de los casos, censuran lo adjetivo para poder más cómodamente aplaudir lo sustantivo. Un coro de alabanzas, con buena prosa y malas razones, aturde y renuncia a orientar. He aquí que vivimos en un país feliz…porque los señores de la empresa privada invierten y generan empleos. Esto no debería ser todo, la nación reclama sensibilidad y solidaridad hacia los más necesitados y no simplemente golpes de pecho y declaraciones públicas solemnes para aparentar que se trabaja para preservar la democracia y las libertades públicas, cantaleta ya desfasada por uso repetitivo de estos señores y ciertos medios de prensa. Lo extraño de este coro unánime de protestas y reclamos es que se produce en el entorno del viaje presidencial a Cuba y al anuncio de la firma de convenios sobre materia de educación salud, transferencia de tecnología, intercambio cultural, científico y deportes.

Asimismo, cuando el vocero oficial de propaganda de Arena, el diario de hoy, de manera sensacionalista destaca la inauguración de una escuela de formación ideológica para jóvenes promovida por el FMLN, en San Bartolomé Perulapía. La madera o titular de portada de este matutino del miércoles 13 de octubre destaca “Dura crítica a escuelas ideológicas del FMLN”, mientras el subtítulo en tipos más pequeños dice: “ El Ministro de Defensa busca explicaciones ante posible golpe de Estado”. Es la forma más perversa de presentar dos hechos sin ninguna relación; pero remitidos a la misma página 18 donde se desarrolla la noticia.

No hay razón valedera alguna de parte de los “grandes empresarios” para acusar al FMLN de estar propiciando “la disolución de la Fuerza Armada”, ni mucho menos de estar “provocando desconfianza entre los inversionistas”; del mismo modo, ambos hechos totalmente sacados de contexto e inventados, no tienen nada que ver con la formación ideológica a los hijos de militantes de ese partido; esto más parece una cacería de brujas, pues lo mismo habría que pedirle a los dirigentes de Arena en sus escuelas de formación de jóvenes, al PDC o al PCN. No hay razón alguna para hacer llamados públicos; pero quizás sean estas las razones, quizás no; pero lo cierto es que voceros de las cúpulas empresariales se dedican desde hace meses a denunciar a grandes voces las iniciativas gubernamentales tendientes a lograr mejores condiciones de vida para las familias más vulnerables, que son la mayoría en este país.

Ya no sorprende a nadie que el presidente de la ANEP salga hoy a decir por la televisión o en conferencia de prensa que “siguen los ataques contra la empresa privada”, y que mañana le toque el turno al presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, pasado mañana a otro, siguiendo como dicho está un previo campo pagado o denuncias públicas de altos dirigentes de Arena. ¿Cómo entonces catalogar denuncias tan orquestadas y provenientes de personas que en el pasado inmediato fungieron como destacados miembros del partido Arena? Ya sólo falta que la Corte de Cuentas y la Fiscalía General de la República publiquen desplegados donde acusen a funcionarios del gobierno de una cacería de brujas contra ex funcionarios de este partido derechista por “supuestos” casos de corrupción.

La verdad, en la práctica, tanto el gobierno como el FMLN no pueden transigir ni hacer ningún tipo de alianzas o mucho menos adquirir compromisos con un partido como Arena, plagado de convictos y corruptos. No lo han dicho primero los sectores oficiales, sino el mismo presidente del COENA, Alfredo Cristiani quien pidió a la Fiscalía General de la República y a la Corte de Cuentas investigar al ex presidente Antonio Saca por la apropiación de más de dos millones de dólares, unas semanas antes de finalizar su mandato. Un corrupto acusando a otro corrupto. Por eso resulta penoso y fuera de todo valor escuchar a ciertos diputados y dirigentes de este partido ultraderechista exigir transparencia y ética de trabajo a los funcionarios de la actual administración o pedir los convenios sobre Educación firmados con Cuba, como lo hace el diputado Mario Valiente. Señores estamos en pleno siglo XXI, dejen de amenazar con el tal petate del muerto, dedíquense a trabajar en beneficio del pueblo, a invertir en solidaridad humana en busca del bien común.

En síntesis, la misión del Poder Ejecutivo es ejecutar. No es de ninguna manera aceptable que sus miembros – el presidente y sus colaboradores-- se dediquen a denunciar públicamente lo que es obligación suya remediar, corregir, cambiar. Los corruptos no pueden caminar libremente por caminos y veredas de este y otros países, es necesario aplicarles el rigor de la ley y que sean los organismos competentes los encargados de profundizar las investigaciones y determinar al final si existen causas suficientes para continuar con los procesos judiciales correspondientes. A las cúpulas empresariales les corresponde trabajar con esfuerzo sostenido en sus respectivos campos, proteger a sus empleados y contribuir al desarrollo económico del país. En el momento que toman partido o apoyan pronunciamientos y se pliegan a las voces de políticos de la derecha, están perdiendo el rumbo y siendo más protagonistas que los propios areneros.

19.10.10

Desilusionado sí, arrepentido no

Ha llovido mucho desde que el FMLN ganó la contienda presidencial en el 2009 y parce que, aunque algunas variables e incertidumbres se han despejado. Aún existen resquemores importantes en algunos sectores respecto a la actual gestión gubernamental.

Es importante saber diferenciar entre realidades y promesas de campaña, ya que el presidente Funes nos ha hecho esa acotación recientemente. Esto lo desarrollaremos en otro comentario, pero lo delimito ya que es importante hacer esa "salvedad".


Retomando el hilo conductor de este contenido, hay que saber distinguir resquemores genuinos y con algún tipo de sustento, de aquellas acciones netamente politiqueras que son impulsadas por la derecha recalcitrante de este país.


La doble moral de algunos políticos y sectores de la derecha se puede entender solo desde la óptica de sus malas intenciones y oscura forma de actuar. Hablan por ejemplo de alzas de impuestos de la mano del ejecutivo, pero esconden y le disminuyen impacto al incremento de un 40% en las tasas e impuestos municipales en la alcaldía de San Salvador.


Hablan también de ausencia de inversión extranjera en este país e intentan asociarla a factores intangibles e imperecederos como por ejemplo: La falta de seguridad jurídica de este país, la violencia, la criminalidad y también, nos pretenden hacer creer que la desilusión de la población que votó por un cambio, es un factor preponderante y que tiene su génesis en la gestión Funes.


Aunque no se puede negar la existencia de la misma, debemos de desarrollarla adecuadamente para evitar confusiones y malos entendidos.

Veamos cómo va este volado, para que exista una desilusión en los pueblos, es imprescindible que la población dicte necesidades insatisfechas o circunstancias básicas inalcanzables para las mayorías, las cuales normalmente se han prometido en cada evento electoral en todos estos años atrás. Te dejo a vos que saques tus conclusiones al respecto y que evalúes de qué estamos hablando.


Ahora, debo de ser honesto y decir que, aunque me encuentro desilusionado con este gobierno del FMLN presidido por Funes, no me arrepiento de haber votado por este cambio, que no llegó!


Algunas pequeñas situaciones se han obtenido, las cuales con ARENA no fuesen de la partida. Además, se han realizado pequeñas radiografías a la corrupción con la cual muchos areneros han amasado inmensas e inexplicables fortunas, para mi gusto, habría que pasar de la radiografía o la biopsia, a realizar procesos de extirpación, pero aun políticamente como pueblo no estamos preparados. Así dicen los señores beneficiados de este status quo.


No se vos, pero no quisiera ni imaginar que, la crisis, los desastres "naturales" y algunas otras circunstancias que nos llevan a menos como pueblo, las hubiésemos mal vivido con un gobierno de ARENA, y máxime "presidido" por Ávila y gerenciado por Saca. Que Dios nos libre y nos guarde, y sobre todo, que nos agarre confesado.


Kvernicola

18.10.10

El diario de hoy distorsiona los hechos

En su nota editorial del lunes 11 de octubre del año en curso, el director de el diario de hoy expresa: “El mejor termómetro sobre la situación interna de un país es el grado de libertad para decir, criticar, discutir, informar y ejercer el periodismo. La libertad de expresión es una libertad fundamental de la gente y el sostén básico de la democracia…” Estamos de acuerdo. El problema fundamental de éste periódico es no ser exacto en sus informaciones e intencionalmente deforma la realidad para atacar al gobierno y a un partido de izquierda con el deliberado propósito de defender los intereses de un grupo económicamente poderoso y seguir los lineamientos de la derechista Arena.

La deformación de las noticias no es sino una de las causas de la mala reputación de el diario de hoy, no puede exigir “respeto a la libertad de prensa” cuando con propósitos perversos utiliza su poder de comunicación con un fin egoísta y no con miras al interés general de la nación, ello por estar sometido a los “intereses del dinero” y defender un sistema político y económico diseñado para lo que los norteamericanos llaman el “big business”.

El diario de hoy siempre se opone al más mínimo cambio para introducir reformas sociales en el país, no acepta una Ley de Medicamentos, ni tibias reformas fiscales, como tampoco una Reforma Integral de Salud y de Educación. En este país los estudios han demostrado que se venden las medicinas más caras del mundo, hay dos laboratorios que acaparan la producción y la importación de medicamentos y los venden a los distribuidores con enormes márgenes de ganancias. El Estado no ha podido regular los precios por la furibunda oposición de los mercaderes de las medicinas y el apoyo de las cúpulas empresariales y sus medios de difusión.

En el tratamiento de determinados hechos, por ejemplo en la información de diferentes casos de corrupción en el que han estado involucrados ex funcionarios y altos dirigentes del partido Arena, el diario de hoy es superficial, no envía a sus reporteros a investigar ni profundiza en las noticias, reportajes o comentarios. Sin embargo, cuando se trata de involucrar a políticos o funcionarios de la izquierda no escatima esfuerzos para proporcionar los mínimos detalles. Lo mismo al enviar supuestos “periodistas” a Venezuela para “dar amplia cobertura a elecciones” de diputados y alcaldes, todo con el deliberado propósito de desprestigiar el proceso revolucionario y al mandatario de ese país. Tanto en el pasado reciente como en el presente, las cosas no les han salido bien porque el pueblo venezolano apoya a sus gobernantes.

Cuando se trata de informar de Cuba, sobre todo con el reciente viaje del presidente Funes, se ha limitado a distorsionar los hechos, a tratar el “gran tema” de la libertad de expresión, del culto religioso, la “ausencia de libertades públicas” y la “falta de democracia”; pero en ningún momento sus informaciones han destacado la solidaridad de ese país en la formación gratuita de médicos de más de 40 países del mundo, la firma de convenios para la transferencia de tecnología, el apoyo en las diferentes disciplinas deportivas, la valiosa e inestimable ayuda en la “Operación Milagro” que ha permitido que miles de salvadoreños recobren la vista, así como la ayuda en casos de emergencia nacional como la epidemia del dengue o el más reciente caso de las graves inundaciones, deslaves y soterramientos ocurridos en San Vicente y otras regiones del país, cuando brigadas médicas de Cuba auxiliaron a miles de damnificados.

Con la omisión de semejantes hechos, el diario de hoy no sólo falta a la ética profesional, sino que atenta contra la moralidad del público. En Cuba, como ocurre con muchos países del Tercer Mundo, afrontan serios problemas económicos; pero la disciplina y la organización de ese pueblo les ha permitido superar muchos escollos; no podemos decir lo mismo de nuestra querida nación donde cientos de niños “viven en la calle”, haciendo de payasitos en los semáforos o limpiando parabrisas de los carros para lograr una pequeña ayuda monetaria; todavía tenemos un enorme déficit educativo y el analfabetismo alcanza el 19%, según las cifras más conservadoras; las medicinas, como dicho está, son las más caras del mundo y existen graves problemas de desnutrición e inversión social en las capas más pobres de la población. En Cuba han superado desde hace años todos estos índices sociales; pero “el periodismo de investigación” practicado por el diario de hoy no los destaca. Los empresarios, políticos y periodistas que acompañaron al mandatario en su viaje, ahora tienen un conocimiento exacto de la realidad cubana y saben que la mayoría de informaciones propaladas por los medios de difusión del capitalismo son falsas o tendenciosas.

Como ya lo hemos repetido hasta la saciedad para hablar de “libertad de expresión” debe tenerse responsabilidad, ética y nobleza; el diario de hoy carece de todos estos elementos y únicamente piensa en la “libertad económica”, en la tarifa publicitaria, jamás en el derecho y en las prestaciones de sus propios trabajadores, incluyendo a los periodistas. Ningún medio de difusión está sobre las leyes y la justicia, como lo acaba de confirmar la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia al derogar el inciso 3 del Código Penal que permitía la violación a la intimidad de las personas sin justo motivo. Desde luego, el desenvolvimiento tranquilo y ordenado de la sociedad depende del clima de la opinión pública. El elector en una democracia, o el ciudadano en cualquier agrupación, no sólo necesitan información cabal para decidir por quien votar; su tarea no se reduce a apreciar las actuaciones de los políticos y favorecerlos o no con el voto; su misión tiene otro aspecto aún más notable, que tiende a ser olvidado, el de respetar la ley y de ayudar a respetarla.

El diario de hoy en todos los últimos procesos electorales, ha enfilado sus campañas informativas y de comentarios editoriales y de columnistas pagados o no, contra el partido de izquierda, el FMLN, pues y contra sus dirigentes; caso contrario ha ocurrido con los militantes y conductores del partido Arena. El antecedente más conocido de la población es cuando se difundieron calumnias y difamaciones contra el entonces candidato a la vicepresidencia de la república, Salvador Sánchez Cerén; o contra la alcaldesa Violeta Menjivar, bautizada por el “honorable” director de el diario de hoy como “La reina de la basura”; en cambio, el actual alcalde Norman Quijano, del partido Arena, es un “funcionario muy activo”, digno de los mayores elogios y alabanzas; a pesar de no haber cumplido con sus grandes ofertas electorales como el total ordenamiento del centro histórico de San Salvador, la construcción de bóvedas para encausar las aguas de las quebradas, la construcción de centros comerciales populares sobre tales bóvedas, la puesta en marcha de metro buses y la colocación de cámaras de vigilancia en los lugares de mayor peligro.

La prensa en general debe hacer una exposición exacta de los hechos sucedidos en un día. No basta, además, publicar un hecho verdadero: hay que ser exacto a propósito de los hechos, pues de todos es sabido que un hecho aislado del contexto puede cambiar de significado y por lo tanto para ser exacto y verdadero tiene que ser colocado en medio de las circunstancias ambientales. En tiempos de la Segunda Guerra Mundial, la radio y los periódicos alemanes controlados por el Ministro de Información Goebbels, anunciaban los maravillosos avances de los ejércitos alemanes, pero no hablaban del descontento entre sus tropas ni mucho menos de las batallas ganadas por los rusos. En las encuestas publicadas por el diario de hoy se adulteran los resultados o se distorsionan las cifras para favorecer “el crecimiento de Arena” y el descenso del FMLN, contrario a la mayoría de sondeos que informan lo contrario. Por lo tanto, es necesario dar a los hechos el sitio que les corresponde en el conjunto de las actualidades o de las realidades de un país, de sus instituciones, sus dirigentes o representantes. Como el tema da para mucho más en próximos comentarios precisaremos otros detalles.

14.10.10

Las cúpulas empresariales en su rol electorero.

No debería de extrañarnos que las cúpulas empresariales salvadoreñas aglutinadas en la ASI, en la ANEP y en la Cámara de Comercio Salvadoreña por mencionar algunas, tengan un rol tan protagónico y beligerante de cara al próximo evento electoral, ya que por años se han caracterizado por ser el brazo de choque que usa la oligarquía en este país y por ende, son los únicos grupos que le hacen la segunda a ese débil y cabizbajo partido, al que conocemos como ARENA.

Es de apuntar que no todo el empresariado salvadoreño forma parte de estos conglomerados empresariales e incluso, no todos los agremiados en estas asociaciones comparten las acciones electoreras que impulsan. Es más, algunos grupos empresariales prefieren no estar cercanos a estas cúpulas electoreras, disfrazadas de cúpulas empresariales.


Para desgracia nuestra o para nuestra fortuna, estas cúpulas electoreras pseudo-empresariales no se percatan que la gestión Funes no los está socando como debería o como prometió en el estadio Cuscatlán. Para mi gusto hay temas inconclusos cuando de empresa privada se habla, como por ejemplo: El respeto del medio ambiente, el respeto al derecho sindical y laboral, el efectivo pago de los impuestos, por mencionar algunos.


Pero no contentos con estas falencias contraloras del estado hacia estos grupos, el presidente Funes le ha colocado el “cherry” al pastel y se ha despezuñado por incluirlos en su estrategia gubernamental y hasta nos ha parecido que les ha hecho innecesariamente el “mingo mingo”. Sabedores de lo que está en juego y teniendo en cuentas las presiones oligárquicas de sus patronos, han preferido sacarle el cuerpo a Funes y no aparecer con él en la foto, en el famoso e histórico malecón cubano.


Pero mira qué bonito compatriota, el “pleito” de estos grupos con Funes y el FMLN no se circunscribe a temas de credibilidad o de reglas claras, mucho menos a la ausencia de inversión extranjera. En los últimos diez años el país no ha sido beneficiado con esta escurridiza forma de hacer riqueza y de procurar opciones laborales. Así que el asunto no va por esta ruta!


No perdamos de vista que los grupos oligárquicos son fundamentalista, excluyentes y acostumbrados a utilizar el erario público como si fuera su propia hacienda. Así que, cualquier acompañamiento de las cúpulas empresariales la están sopesando y evaluando de cara a los eventos electorales. Saben que desde la oposición no se come o no se participa del pastel gubernamental con el mismo ímpetu y garbo con el que lo venían haciendo. Desde ya están luchando por asirse al poder nuevamente y a las regalías que supone la “guayaba”, así de chiche y así de simple.


Pero además, debemos de estar claros que el verdadero enemigo que ven los oligarcas y sus colonos – cúpulas empresariales – no es el presidente Funes, con el poco tiempo que le queda a esta gestión no van a gastar pólvora en zope. Como parte del esfuerzo trataran de magnificar y acrecentar diferencias entre Funes y el FMLN.


Por lo tanto, el foco de cualquier ataque es y será el partido FMLN, pero si en el esfuerzo pueden dejar mal parado al ejecutivo, no te quepa la menor duda que lo harán sin ningún miramiento, aunque esto les signifique afectar al pueblo. Siempre lo han hecho de esa forma, así que no debería de asombrarnos.


Te pongo un ejemplo y vos sacas tus propias conclusiones, vos crees que si se hace un arreglo con Cuba para que el pueblo salvadoreño reciba buen medicamento a precio justo o si se puede barato, no relinchará más de alguno, como este mal salvadoreño al que conocemos como don Capo.


Kvernicola

13.10.10

FMLN y los sindicatos de salud


Durante muchos años la lucha reivindicativa de los sindicatos siempre tuvo el acompañamiento del partido de izquierda. En estos tiempos de cambio, parece que los sindicatos se han quedado solos con sus marchas y con sus luchas.

Espero que el partido de "izquierda" se dé cuenta que debe de ser consecuente con sus luchas historias y apoyar las causas, y las luchas justas. No me refiero con esto al bono, el tema va más allá de una prestación que no se ha otorgado desde las gestiones de ARENA.


Nunca he sido partidario de limitar el acceso a este pueblo a los servicios básicos, como mecanismo de presión - para lograr las reivindicaciones -, pero tanto los sindicatos como el FMLN saben que es la única forma de doblarle la mano al ejecutivo y de conseguir los objetivos. Y me imagino que el sindicato está apelando a eso.


Creo que ya es tiempo que se pongan a conversas para resolver este tema las partes involucradas y que lo hagan de cara al pueblo. Ya estamos cansados de ser el plancton en esta cadena alimenticia.


Hilando fino en este volado, creo que hay que realizar una reforma de salud integral, la cual desde mi punto de vista, dista de la planteada hasta el momento por el ejecutivo; ya que la reforma hasta ahora planteada no es suficiente para cubrir las necesidades de este pueblo. Sin ser pesimista compatriota, la veo más como una oportunidad que quiere impulsar el ejecutivo para poder decirnos que se hizo algo, sin hacerlo como se debe o espera.


Un ejemplo de la deficiencia de esta reforma "integral" es aquella que excluye a ese más de diez por ciento de contrataciones de empleados no apegadas a derecho y me refiero, a los que laboran mediante la figura de servicios profesionales al interior del Ministerio de Salud. Además, no se aborda en la ley la sostenibilidad de un programa de salud integral que permita el acceso a un cuido integral de la familia salvadoreña. Es más un parche mal confeccionado.


No conforme con lo anterior, durante mucho tiempo los trabajadores de la salud han hablado de desabastecimiento y el ejecutivo se ha desmarcado que exista. El pueblo que se encuentra en medio de estas diferencias, es el que se da cuenta que este volado del desabastecimiento es una REALIDAD.


Ojalá no te suceda, pero si vos quieres acceder a una cirugía ortopédica que pretenda resolver o corregir algún traumatismo, deberás de comprar tus platinos ortopédicos, ya que en el hospital eso NO EXISTE. Me pregunto si todos los salvadoreños tenemos la capacidad adquisitiva para tal efecto.


Más allá de las deficiencias, creo que hay intereses para que el desabastecimiento sea permanente, porque abre posibilidades de hacerse con un par de billetillos, producto de la intermediación en la compra de medicamentos nacionales y quizá, hasta los cubanos.


Mira compatriota, soy un salvadoreño de pensamiento izquierdista y lo menos que puedo esperar de la reforma de salud es que sea honesta, solidaria y sostenible. Me gustaría que esta reforma convirtiera y habilitara a las instancias que velan por la salud pública, en un mecanismo articulador para que el pueblo se pueda curar de sus dolamas.


Finalmente, el sindicato debe de colocar sus propias barbas en remojo y concientizar a sus agremiados a que el servicio que ellos prestan, no es un regalo o limosna. Es una obligación, un deber y por el cual se les paga. Esta "obligación" supone hacia el paciente cuando menos un buen trato, solidaridad, empatía y respeto.


Dialoguen y superen esta dificulta, no se centren en el bono, eso es lo de menos!


El FMLN le digo que recapacite, no lo veo en buena lid con este pueblo.


Kvernicola

Los estilos de vida cuestan caro

Los salvadoreños somos muy dados a ciertos giros idiomáticos, a hacer parte del castellano determinados términos, como “tirado al perro”, “pidió cacao” o “préstame un libro, mañana de lo devuelvo”. Así también hace mucho tiempo no hemos conformado con el “tanteo” para calcular gastos o dejar a un lado la estadística. Con todo esto resulta que el presupuesto no alcanza y esa manía de gastar más de lo que se gana, nos está llevando a una situación lamentable, ese “arte de vivir” de prestado o cancelar con tarjetas de crédito y pagar mañana, ya se volvió insoportable.

Ese arte de vivir, “ a lo que salga”, consistía en dejar para “otro día” lo que se podía hacer hoy o mañana. Consistía en darle de patadas a la realidad económica cabalgando con alegría de consumado “vaquero”, sobre una sabana erizada de deudas. Serían tiempos locos y actitudes absurdas ante la vida; pero tanto en esos no lejanos tiempos como en el presente, se vivía (se vive) en función de lo efímero”, del ahí se va, como dice el sastre chambón al terminar un pantalón con rayas torcidas y el que venga atrás, que arree. Lo cierto es que a golpes nos sacan de tales divertimentos. A estacazos, como dice mi vecino, nos encogen los bolsillos. Y cada vez es más intensa la sensación de estar en una joyería al ingresar al mercado a comprar tres güisquiles, media libra de tomates y una libra de papas.

Los frijoles tanto ayer como ahora se han vuelto artículos de lujo. Se nos promete estabilidad en los precios y combate a los intermediarios, a los comerciantes sin escrúpulos y a los acaparadores. Promesas nada más de abastecer rápidamente el mercado con productos frescos y abundantes producto de la importación. En el papel y en la mesa nada. Pensamos en ministros de Agricultura y Economía ilustrados y conocedores del tema, pues saben o deberían saber “donde y cuando la cuña aprieta. Los viajes y los intercambios de experiencias ilustran, lo mismo se antoja con las recesiones, la inflación y la pérdida del “valor adquisitivo”, como dicen los expertos, además de otras majaderías que decretan las profundas contradicciones del llamado “libre mercado”.

Sin hacer teorías que las actuales urgencias prohíben, quizá no se dude de la afirmación de que al salvadoreño, de una manera general, le complace morbosamente que le roben. De otra manera, ¿cómo podría explicarse las irracionales ganancias del comercio? No se trata sólo de artículos de primera necesidad. Se trata de todo: hablan, se llevan la mano a la cabeza, medio protestan, pero pagan sin parpadear lo que el propietario del negocio sin pudor ni escrúpulos disponga por una libra de frijoles, una de arroz o una cerveza. Se puede repetir: sin esta mansedumbre, sin esta vocación a ser asaltado, el explotador victimario sería mucho menos rico.

Pues bien, nos da en la nariz que la crisis nos obligará a dejar de ser pan de dulce para lucimiento de comerciantes mañosos. Quizá no pueda ser de otra manera. Y tal vez lo resuma un ejemplo minúsculo: el salvadoreño que aceptó la dolarización y la incontenible alza de precio de todos los productos de primera necesidad y en vez de llevar a su casa una media libra de pescado se conformó con fritada, empezó a romper sus tradiciones, su “arte de vivir” que consistía en ser explotado sin piedad. Y da los primeros pasos hacia un nuevo “arte”, en donde la idea general es que dejen de verle la cara de tonto.

Esto pasa, desde luego, por no dejarse timar, por no aceptar los precios impuestos por comerciantes sin escrúpulos, por adquirir productos en otros lugares, por dejar de “tomar” coca cola o pepsi, inclinarse por los jugos y refrescos naturales. Ahorrar energía eléctrica, agua y teléfono; ya no emborracharse todos los fines de semana, nada más ir al cine una vez al mes, evitar gastos innecesarios, limitar la mesada mensual al hijo mayor, volver al consumo de tortillas y dejar el pan francés. Las harinas también están caras, lo mismo el azúcar y la manteca. Si dejamos al menos dos veces a la semana el carro en la casa y tomamos el autobús les aseguro que disminuye el gasto de gasolina y pierden los vendedores de combustible. No son pequeñas cosas, en la suma resulta muy beneficioso para la familia y significa un golpe fuerte a la economía especulativa de los mercantilistas.

El Salvador no transita por años buenos, la crisis hace tiempo nos alcanzó y resulta algo “muy divino” esperar que el gobierno resuelva los problemas del desempleo y de la economía de la nación, ya no digamos la del hogar. Si dejamos aquél “sistema de vida” y adoptamos un “nuevo estilo” como el ya mencionado en el párrafo anterior, les aseguro que todos saldremos ganando, menos, por supuesto, los especuladores y explotadores de nuestras necesidades. Les anticipo que ya se instaló entre nosotros, la crisis del agua y cada año será peor pues con el atropello continuado contra los recursos naturales, hemos terminado prácticamente con las reservas acuíferas. Esta será la principal causa de las guerras del futuro, el petróleo fue una fuente de riqueza, pero el agua ha sido y será la fuente de la vida.


12.10.10

Rescate insólito vs muertómetro


El día de ahora inicia un rescate que desde cualquier punto de vista que se observe, es simplemente insólito y casi sacado de cualquier thriller hollywoodense.

Me pongo a pensar en el entorno y contorno del hecho, y afirmo que, cuando el hombre se pone las pilas y esto se conjuga con lo divino, los milagros aparecen. Un amigo de este servidor es de la creencia que todos los milagros tienen su aritmética.


Pongamos en contexto el entorno, la cantidad de días que llevan los mineros chilenos en las entrañas de nuestro planeta tierra sin perder nunca ese hálito de fe, el hecho de no perecer en el derrumbe, el grupo familiar que ha dejado a un lado su vida para continuar brindando aliento y al mismo tiempo, ser el agente de presión. Presión que es necesaria en estas situaciones.

Lo atípico en una desgracia es que se respire esperanza, solidaridad, acompañamiento, hermandad y vida. Bravo por todo eso!
Va mi energía positiva para los hermanos chilenos.

Pero también, hay toda una comunidad nacional, internacional y un gobierno central que no los ha dejado solos y que tienen como fin ulterior rescatarlos con VIDA.

De solo pensar en que no se escatiman esfuerzos para procurarle bienestar al compatriota afectado por las vicisitudes, se me enchina la piel y me da rabia que en el país en el que a este servidor le ha tocado vivir, las circunstancias sean otras y también la displicencia de los supuestos responsables de nuestra seguridad.


Al apelar a los términos numéricos y en especial a nuestro "muertometro" guanaco, estas treinta y tres almas chilenas, bien podrían significar la cantidad de vidas que el crimen en este país se lleva un fin de semana cualquiera.


Me he preguntado una infinidad de veces, ¿cuál es la diferencia? entre aquellas vidas que se quieren rescatar en Chile, con las vidas que se pueden rescatar en este mi querido país de las garras de la muerte, si el gobierno de la república y la comunidad internacional le pusiera la misma entereza mostrada en el rescate, a nuestro problema delincuencial. No me vayas a confundir, que este servidor siempre celebrará la vida y lo que se hace ahora en Chile, es digno de quitarse el sombrero.


Será acaso que en este país nos acostumbramos a la muerte o que nos hemos vuelto insensibles ante el dolor del prójimo que preferimos llorar la partida de una elefanta, que la muerte de tanta juventud en este país. No tardará mucho en aparecer aquel que diga, "Deja que se maten entre ellos mismos y hagámonos los locos".


Alguien me decía que, "las autoridades y la empresa privada no le ponen el mismo empeño a este volado de la inseguridad ciudadana, ya que esta serpiente solo apaña y afecta a los descalzos, a los de a pie".

Se puso tan sarcástico, hiriente y maquiavélico este amigo con su comentario que argumenta que, "en términos numéricos y macroeconómicos, la delincuencia es un beneficio nacional, ya que está nivelando ciertos indicadores, como el hecho de erradicar la pobreza en este país". Imagínate semejante forma de pensar, ojalá que este no sea el modo de pensar y de sentir de nuestras autoridades.


Kvernicola

11.10.10

Del Che Guevara al pueblo ecuatoriano

El presidente de Ecuador Rafael Correa logró superar un intento de golpe de Estado, pues no se puede llamar de otro modo la supuesta insurrección o rebelión de un grupo importante de policías asesorados y acompañados por los nostálgicos de siempre, los grupos empresariales, los políticos de extrema derecha y ciertos altos mandos militares comprados o ambiciosos de poder. En las horas posteriores a la intentona golpista, el mandatario, profundamente pragmático, ha evitado enfrentamientos decisivos, pero ha procedido a investigar y capturar a los responsables del “alzamiento”.

Uno de “mis principios en política, dice, es que no es necesario buscar el éxito personal, sino el bienestar general de la nación y estoy dispuesto a cumplirle hasta el final a todos mis compatriotas y eso pasa por contener a los ambiciosos, a políticos mafiosos y medios de prensa atrincherados en la infamia y la calumnia”. Correa procede lo mismo en la política exterior: resolver los problemas, no los efectos. Lo hizo con la nacionalización de los recursos petroleros, procedió con certeza y firmeza contra los imperios económicos, lo mismo contra las bases militares en el territorio ecuatoriano. Tomó al toro por los cuernos y a cada problema le ha ido dando una respuesta ecuatoriana. La experiencia le ha enseñado la importancia del diálogo, de la concertación pero con las mayorías de su pueblo, largamente explotado, marginado y oprimido por regímenes dictatoriales y fuerzas extranjeras, sobre todo de los Estados Unidos e Inglaterra.

El imperialismo ya no encontró con su gobierno suelo fértil en Ecuador. Desde luego, conservan sus aliados en la oligarquía criolla y en medios de prensa sumisos y lacayos, pues como en muchas partes del mundo sus propietarios son los dueños o explotadores de los recursos naturales, el estaño en Bolivia, por ejemplo; como lo fueron con el petróleo en México, en Venezuela, en Ecuador y en los países del Oriente Medio. Correa es un intelectual y un economista brillante, preparado por cierto en universidades norteamericanas. Es lo que muchos llamarían un “chicago boy”, con la diferencia notable de su sensibilidad y amor por la justicia social. Este hombre ha denunciado el arreglo entre las grandes naciones industriales y cómo sus decisiones han repercutido en el sometimiento y en el subdesarrollo de los países del tercer y cuarto mundo, que todavía en muchos lugares no encuentra opciones frente al bloque monolítico de los países ricos. Y ha de buscar en sí mismo, en sus propios recursos económicos y políticos, los medios para lograr un desarrollo independiente. Esta posición, desde luego, no habría de gustar al imperio y a los grupos económicamente poderosos del Ecuador.

En el Ecuador, como en tantos países del mundo que lo poseen, la llamada “guerra por el petróleo” deterioró la endeble estructura económica de muchas naciones, aumentó enormemente las ganancias de las grandes empresas petroleras imperialistas y dio a los países de la OPEP, un colosal poder económico. Pero como se ha visto a través de los años, muchos gobiernos lacayos invertían una parte de los ingresos en obras de interés social, en la construcción verdadera y permanente de sus patrias. La otra – un inmenso volumen monetario-- se inmovilizaba en bancos o se desviaba hacia la compra de acciones de los grandes consorcios capitalistas. De esta manera, y lo repitió incansablemente el presidente Rafael Correa, al someter al Congreso la nueva Ley de Hidrocarburos, los pueblos del petróleo, o por lo menos sus gobiernos, se apartaban definitivamente de las preocupaciones y los compromisos del Tercer Mundo.

En Ecuador, lo mismo que en Venezuela y Bolivia, todavía no se disipan las nubes. Las tendenciosas campañas mediáticas, las penetraciones económicas y el consecuente dominio político, no han podido ser contenidos. Las oligarquías son como fieras heridas, luchan hasta la última gota de sangre pues saben que están perdiendo sus millonarias ganancias, el control del poder total. Los regímenes más sombríos, sangrientos e impopulares cubrieron por largos años los campos bolivianos, ecuatorianos y venezolanos. Pulverizaron con la ayuda del imperio los movimientos de liberación armados que se produjeron, el último por cierto fue del Ernesto Guevara, aniversario de muerte heroica que por cierto se celebra en este mes. Iberoamérica fue hasta algunos años la más débil, heterogénea y amorfa sección del tercer mundo. Presa fácil, codiciada y al mismo tiempo despreciada. Pero en el presente con el liderazgo de buenos y fuertes gobiernos encamina su rumbo y hace brillar muy alto la estrella libertaria anticipada en su momento por el Che Guevara.

Como bien lo ha proclamado el mandatario ecuatoriano, las esperanzas se sitúan hoy, mejor, en las dignas naciones latinoamericanas. Cuenta para estos países, favorablemente, el hecho histórico de ser desprendimientos de potencias cuya significación ha desaparecido, o se ha debilitado producto del desplome financiero mundial, cuyos promotores se niegan a reconocer, pues sería tanto como aceptar la agonía sin límites del sistema capitalista y todas sus variantes, principalmente el modelo neoliberal impuesto por el consenso de Washington en la mayoría de países de América Latina. Cierto es que todavía no hemos alcanzado la plena liberación política y económica. Muchos de nuestros compatriotas viven en la ignorancia, la superstición y la insalubridad, pero poseen ánimo y frescura políticos y el sentimiento unificador del pueblo originario que tiene ya sus teóricos, sus poetas, sus místicos.

Visto a la luz de los acontecimientos que se están dando en Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros pueblos, la gran patria latinoamericana es nada más un proyecto de cohesión. Ya no estamos solos, pues tenemos el respaldo de millones de habitantes y debemos tener conciencia de ello. ¿Y en cuanto a nuestro país, El Salvador, qué advertimos si volvemos la vista hacia atrás. Conocida es la historia. El clima verbalista, que ahoga, no varía. La confusión, entre los deseos y las realidades, persiste. Los políticos de la extrema derecha, los empresarios anclados en la prehistoria, siguen dando gritos y reivindicando como buena “la democracia, las libertades y el capitalismo”. El crecimiento fascistoide continúa en sus dominios, tanto que podía ser grave si lograran colarse en la educación de las nuevas generaciones. Por eso se oponen a una reforma educativa y a un desarrollo sostenido de la cultura desde las propias entrañas del pueblo.. En ellos priva la simulación como estrategia política, se oponen a todo intento más o menos revolucionario y progresista.

Ciertos hechos merecen mencionarse: la celebración del 30 aniversario de fundación del partido FMLN y, sobre todo, el homenaje a miles de hombres y mujeres que en su momento tomaron las armas o esgrimieron las mejores ideas políticas para combatir a la oligarquía y a su aparato de dominación de la fuerza armada. Mucho se logró pero falta mucho para alcanzar la verdadera felicidad del pueblo salvadoreño. El FMLN apenas está comenzando y tiene la obligación, si quiere ser vanguardia, de concretizar cambios, de organizar a la juventud, de formar nuevos cuadros, de aceptar la necesaria transición y de dejar de lado el autoritarismo, la ambición de muchos de sus dirigentes. La autocrítica y el estudio serio siempre serán buenos consejeros, más para antiguos y probados combatientes. La marcha apenas comienza.

Debe anotarse, finalmente, un hecho: se celebra también un aniversario de la muerte de un legendario guerrillero. En la Higuera, quebrada del Yuro, en el altiplano boliviano, cayó acribillado por las balas del imperialismo. Moría y comenzaba la leyenda. Duele su desaparición –como la de cualquier otro latinoamericano luchador por la democracia, el progreso y la justicia social—empujado a la violencia revolucionaria; pero en el corazón de millones de jóvenes del mundo queda su ejemplo, ese que los bárbaros intentaron sepultar con su asesinado en las heladas regiones del altiplano. Por eso, por el ejemplo de los ecuatorianos, de los venezolanos, de los nicaragüenses, de los bolivianos, es necesario seguir adelante, construyendo mejores pueblos para todos sus habitantes.

7.10.10

Los políticos corruptos de Arena

La gran mayoría de políticos de este país no practican la ética ni la honestidad en su “trabajo” o quehacer diario, no se someten al escrutinio de la verdad ni de la transparencia, actúan con torpeza y tienen en el engaño y la simulación como su bitácora y agenda permanente. Mucho sería pedirles proceder con rectitud y sabiduría, pues antes de ser “defensores” o “servidores” de “la familia” o el “pueblo salvadoreño”, como olímpicamente pregona el partido Arena”, lo que hacen cotidianamente es velar por sus intereses particulares.

No tienen memoria histórica y de un día para otro olvidan lo ofrecido, lo hacen porque así es su naturaleza, “las únicas promesas que valen son las que se cumplen”, decía demagógicamente el ex presidente Antonio Saca, un hombre acusado por sus propios compañeros de partido de graves hechos de corrupción, hasta el día de hoy no investigadas por la Corte de Cuentas o la Fiscalía General de la República, instituciones supuestamente creadas para velar por los intereses de la nación.

No tienen vergüenza ni el mínimo empacho para continuar postulándose como “los únicos elegidos para salvar a la patria”, como declara el presidente del Consejo Ejecutivo de Arena, Alfredo Cristiani. Lo hacen sin despeinarse, sin reparar en la enorme viga en sus ojos, pues es el pionero de la corrupción arenera en este país, o acaso no recuerda los millones de dólares estafados del Seguro Social, las licitaciones amañadas que permitieron a Laboratorios Santa Lucía, vender medicinas vencidas al sistema nacional de salud, los 705 millones de dólares perdidos producto de la privatización de la Banca en 1990, los 11 mil quintales de abono donados por el Japón “perdidos” en las bodegas del Banco de Fomento Agropecuario. Y paremos de contar.

Es decir, después de provocar el más grande desastre económico al país, de fomentar la desintegración familiar al obligar a miles de salvadoreños a emigrar hacia los Estados Unidos (las políticas infames de Arena de crear desempleo han obligado al éxodo de los compatriotas en busca de oportunidades de empleo en otros países), de abandonar completamente la agricultura, de producir daños irreversibles al medio ambiente al permitir la construcción de residencias de lujo y grandes centros comerciales en zonas supuestamente protegidas por la Ley Forestal, como la Cordillera del Bálsamo, el Volcán de San Salvador o la Finca El Espino, o alentar la delincuencia común, el crimen organizado, el contrabando y el narcotráfico, no tienen empacho ahora en decir que “somos los únicos en garantizar trabajo, armonía social y estabilidad al país y a sus habitantes”.

Lo dicho: son políticos sin escrúpulos, seres despreciables, mentirosos, demagogos y sinvergüenzas. El presidente Francisco Flores, al aprobar la Ley de Integración Monetaria, conocida como dolarización, no hizo más que decretar oficialmente la liquidación de la moneda nacional y de paso hundir en la miseria a miles de salvadoreños, de llevar al despeñadero a la economía nacional, pues como resultado de dicha ley todos los productos de primera necesidad, además de los artículos suntuarios aumentaron de precio, mientras los salvadoreños continuaron recibiendo el sueldo en “colones”, tuvieron que cancelar sus deudas y gastos en dólares.

El desastre vino de todos lados y fue originado por las perversas políticas impulsadas por los cuatro gobiernos de Arena. Los mismos que contribuyeron al crecimiento de la delincuencia pues de manera proporcional aumentaron las agencias de seguridad, los policías privados, las casas vendedoras de armas y el gran negocio de importación de municiones y armas de fuego. Las licitaciones amañadas y los grandes contratos ofertados por el Estado fueron entregados a “empresas amigas”, a los afiliados del partido Arena, a los que ofrecían “mayores comisiones” a los funcionarios. ¿O acaso no recuerdan los casos de la ANDA, Obras Públicas, Fiscalía General de la República, que todavía hasta el día de hoy se siguen pagando más de 200 mil dólares mensuales por el alquiler de sus oficinas en el Centro de Gobierno?

¿Es esto, más de prácticas corruptas, lo ofrecido por el señor Alfredo Cristiani, al proclamar que son los únicos políticos y empresarios capaces de conducir por mejores derroteros a El Salvador? ¿Cómo pueden afirmar ser “los defensores de la familia” y “servidores del pueblo”, cuando los ejemplos señalados los ubican como los más grandes corruptos que ha parido la tierra de El Salvador? Cristiani no puede hablar de ética, de moralidad ni de prácticas decentes, pues no lo avala su pasado, ni el de su familia, pues su abuelo Juan Burkard, fue el más grande usurero y prestamista sobre hipotecas de escrituras de fincas cafetaleras que se haya instalado en la zona oriental del país, concretamente en San Miguel, de eso hay innumerables pruebas.

Los salvadoreños conocen de la herencia maldita dejada por los nefastos gobiernos areneros, y ellos serán los encargados de cavar la tumba definitiva de los mismos enterradores que son los causantes directos de los grandes males padecidos actualmente por la población. Como son cínicos, personas sin escrúpulos y sinvergüenzas, continuarán con la misma letanía, las mismas cantaletas; pero estamos seguros que la misma agua no pasa dos veces debajo del puente y que más temprano que tarde los salvadoreños sabrán reflexionar sobre la clase de políticos y empresarios, que todavía les ofrecen “gobernar con honestidad” y transparencia.

6.10.10

¿Por qué los empresarios le temen a Cuba?

Ya va siendo hora de que veamos las cosas como son.
Quienes en el pasado reciente se opusieron a la Reforma Agraria, a aumentar el salario mínimo a los trabajadores, a poner un techo a las exageradas ganancias de los consorcios y las “grandes empresas”, los creadores de políticas infames para generar desempleo y obligar a miles de compatriotas a emigrar hacia los Estados Unidos, los acaparadores de productos esenciales para la dieta alimenticia, lo que hacen, en realidad, es conspirar y condenar a la población a continuar viviendo en la miseria, a nunca aspirar a nada, a únicamente ver como una minoría progresa y lo tiene todo.

En el presente se resisten a aprobar la Ley de Medicamentos, protestan por el viaje a Cuba, por las actuaciones de la Corte Suprema de Justicia, en fin por todo aquello que muestre un avance en la defensa de los derechos elementales de la población e intente regular el abuso de esas minorías privilegiadas. La oligarquía en éste y en otros países, siempre ha alentado a los gobiernos sumisos, a sus aliados, para mantenerse en la “democracia”, cumplir con sus lineamientos y no salirse del “orden establecido”, ese que les permite privilegios, atesorar riquezas, contrabando y evasión de impuestos.

Como lo hemos dicho en otros comentarios, quisieran siempre millones de hambrientos, para mantener los salarios bajos, para disponer de criados obsequiosos, para poder sustituir a los “rebeldes”, a los promotores de paros y huelgas, en las fábricas y en las haciendas. En otros lugares el capitalismo ha “avanzado” y no urgen tanto de esa legión de desocupados; pero en América Latina y aquí en El Salvador, la burguesía se quedó anclada en la prehistoria y continúan manteniendo sueldos bajos y protestando por todo, incluso, estafando a la población, sin apiadarse de los más pobres de este país, que no tienen suficientes ingresos para adquirir las medicinas más caras.

¿Por qué razón no quieren ceder y se oponen a cuanta medida, decreto o ley que busque mínimas reivindicaciones sociales? ¿Por qué se oponen al viaje y a los convenios firmados con el gobierno de Cuba? En primer lugar: se trata de mantener el estado de cosas, de no tocar nada, sobre todo en el aspecto económico que perjudique sus millonarios ingresos; en segundo lugar, es una pila ideológica, un odio contra un sistema social totalmente distinto al capitalismo con remanentes feudales actualmente en vigencia en El Salvador y, finalmente, porque reconocen que al entrar en vigor el convenio con la isla, se podrán importar medicinas baratas, adquirir materias primas para fabricarlas en el país, vendrán asesores en medicina, deporte y educación, expertos en desastres ambientales y en los provocados por fenómenos naturales como terremotos, inundaciones y huracanes.

Cuba afronta serios problemas en su desarrollo económico; pero ello se debe fundamentalmente al infame bloqueo impuesto por los Estados Unidos desde hace 50 años; pero no se puede negar su avance en materia social, sobre todo en la educación, en políticas de salud pública, en la atención a las familias más vulnerables. ¿Por qué razón Estados Unidos no quita el bloqueo y otras medidas paralelas? Sencillamente porque reconocen que el sistema socialista avanzaría en todos los ordenes y demostraría su justo valer en todas las disciplinas humanas. Con todas las dificultades y ataques despiadados, esa isla y sus gobernantes siguen dando muestras de su humanismo y de su solidaridad militante: son miles de médicos y profesores los que brindan asistencia a más de 25 países de América Latina, África y Centro América. Los asesores en educación física han ayudado a muchas naciones a mejorar sus condiciones, incluso a obtener resonantes triunfos en competencias mundiales.

El Salvador no tiene mucho por ofrecer a Cuba, pero en cambio se beneficiará con una serie de programas sociales. Si los empresarios salvadoreños quieren ir a conocer de trampas y mañas para explotar a sus trabajadores, por supuesto que no lo encontrarán; tampoco forma de evadir impuestos, hacer contrabando o negocios turbios. Si por el contrario desean incursionar en el turismo, en vender y adquirir materias primas para fabricar medicinas, en ofrecer toda clase de artículos para socorrer a la población perjudicada por desastres naturales, pueden encontrar grandes oportunidades.

Por lo demás, es necesario decirle a los dinosaurios salvadoreños que para hablar de un país es NECESARIO CONOCERLO DESDE DENTRO y no simplemente hablar sandeces o ampararse a “reportajes” publicados por la “prensa seria” como el diario de hoy o los comunicados emitidos desde las embajadas de los Estados Unidos. No encontrarán rótulos luminosos, ni despilfarro, ni cubanos vistiendo “ropas de marca” o conduciendo vehículos lujosos; pero si ciudadanos cultos, educados y deseosos de aprender y compartir conocimientos en las diferentes áreas.

A Fidel Castro y a Raúl no se les debe tener miedo, como tampoco al modelo económico cubano. Si los empresarios salvadoreños conocen de un sistema social distinto al nuestro e incluso al de Cuba, que mejore las condiciones de vida de nuestros compatriotas, deben ponerlo en práctica y urgir al gobierno a llevarlo adelante; pero definitivamente el nuestro ha demostrado ser excluyente y concentrador de riqueza y de privilegios para unos pocos, en contra de las mayorías poblacionales en permanente miseria.

4.10.10

¿Por qué se ataca a Cuba?

¿Cuáles son las amenazas o los daños causados por el gobierno y el pueblo de Cuba a los “grandes” empresarios salvadoreños? ¿Por qué razones atacan sin piedad a esa isla caribeña, uniéndose a países como los Estados Unidos e Israel que la acusan de favorecer y apoyar el terrorismo? En fin ¿Cómo pueden clasificarse o señalarse los supuestos “atropellos” sufridos por El Salvador por parte de esa nación?

Hasta la fecha, más allá de calumnias, mentiras e infamias, ningún gobierno del mundo ha probado que las autoridades de Cuba hayan participado o apoyen actos terroristas o agresiones contra terceros países. Los Estados Unidos a la cabeza de todas las acciones desestabilizadoras y ataques contra la mayor de las islas antillanas, mantiene un grosero bloqueo económico contra esta nación desde 1961, es decir casi 50 años de intentar someter por la fuerza a un país de innegable dignidad y fortaleza moral.

El malestar del imperio surge a partir de lograr Cuba su independencia y soberanía absolutas, pues debe recordarse que los Estados Unidos mantuvieron un dominio absoluto sobre la isla luego de suplantar a España de tal “derecho” por la fuerza de las armas y del control económico y político. Las “grandes” empresas, los monopolios y los consorcios internacionales, sobre todo de las comunicaciones, de la industria azucarera, de las redes hoteleras, de la explotación turística y del dominio sobre grandes extensiones de tierra, impusieron su ley y mantuvieron a los habitantes de Cuba en la época del esclavismo y del feudalismo.

El imperialismo nunca aceptó la soberanía ni la independencia de Cuba, mucho menos la nacionalización de todas las empresas y bienes que por largos años estuvieron en poder de esa “mafia” internacional que se distribuye las materias primas y las riquezas de la mayoría de países del mundo. El triunfo de la revolución en 1959 significó un cambio radical en el sistema económico, político y social de la isla. Los campesinos explotados toda su vida y mantenidos en la era medieval pasaron a ser protagonistas y propietarios de la tierra, a educar a sus hijos y tener acceso gratis a la salud y a la vivienda. Los llamados “guajiros” ingresaron de pronto a los centros de educación media y universitaria y obtuvieron títulos de profesores, ingenieros, médicos, sociólogos y demás profesiones.

Los cambios profundos, el sistema económico y político adoptado, las intensas campañas de alfabetización y la reforma de salud integrales, no gustaron a los Estados Unidos y a sus países lacayos. Se trataba del modelo socialista en oposición absoluta al capitalismo reinante en el mundo occidental. El ejemplo de Cuba no podía tolerarse y había que tomar drásticas y urgentes medidas para “detener a los agresores”, a los “conspiradores” contra el orden de cosas regido por un sistema inhumano, acaparador y discriminador. Mil y una campañas propagandísticas se utilizaron, a la par de agresiones armadas e intentos de asesinatos contra los dirigentes de la revolución para concretar los planes urdidos en el corazón del imperio.

En esa desigual lucha contra Cuba, también se utilizaron organismos regionales como la OEA que en un acto bochornoso e incalificable, expulsó a la isla caribeña de este mecanismo supuestamente de integración regional. Cuba representaba el mal y había que extirparlo, no importaban los medios, pues al cabo como en su momento escribió Maquiavelo: el fin justifica los medios. En esta “gran cruzada” los capitalistas y rectores de monopolios y consorcios internacionales jugaron un papel de primera importancia entregando grandes cantidades de dinero para financiar las campañas, sabotajes y agresiones armadas contra la isla. La respuesta digna de Cuba fue apoyar solidariamente a los movimientos revolucionarios que se gestaban en algunos países, enviar brigadas médicas para contribuir al sistema sanitario de naciones empobrecidas, así como socorrer en innumerables desastres causados por fenómenos naturales.

El Salvador, por supuesto, ha sido uno de los destinatarios de estas ayudas, todavía en el presente brigadas médicas contribuyen a mejorar las condiciones sanitarias en algunas regiones del país. Sin embargo, los “grandes” empresarios son parte de esa mafia internacional y lacayos del imperialismo, por lo tanto a estas alturas del siglo XXI, cuando hace tiempo el hombre llegó a la luna y grandes transformaciones tecnológicas y científicas se han producido, todavía mantienen un pie en el feudalismo, un ojo en la prehistoria y otro pie en el capitalismo. Piensan que los médicos y los profesores cubanos se aprestan a arrebatarles sus bienes, o que son capaces de adoctrinar a millones de salvadoreños para que se acerquen al humanismo, al bien común, a la solidaridad y dejen a un lado la violencia, la avaricia, la envidia y la sed de atesorar riquezas, pan de cada día de los empresarios lacayos y serviles del imperio.

Da pena y tristeza escuchar las explicaciones y las razones esgrimidas por políticos de Arena y “grandes” empresarios salvadoreños, para oponerse a la ratificación del tratado marco de El Salvador con Cuba. No son muestras de incapacidad o ignorancia, simplemente responden al mismo discurso que en tiempos de la guerra fría esgrimían los congresistas más reaccionarios de los Estados Unidos y todos esos tontos útiles que como seguidores y esbirros tenían en muchos países de América Latina. Los tiempos han cambiado, se han ido modificando las relaciones de producción en las sociedades más avanzadas, los pueblos han ido votando opciones justas en sus países; pero aquí esta atrasada oligarquía piensa que el siglo XIX puede reeditarse y ellos continuar con sus privilegios y su sistema de vida, recostados en la poltrona y ordenando a “Pedro” traerle su trago, sus boquitas y lustrarle sus botas.

Translate