No salgo de mi asombro, en este país hay cada personaje robando cámara que ni te la crees. Entre más folclórico, más cancha les dan los medios de comunicación. Por eso, es que rápidamente florecen desde lo más profundo de nuestra “indiosincrasia” personajes como: La Tenchis, Will Salgado, Catalino Miranda y hasta D’aubuisson.
El problema no es que florezcan, vamos a estar claros de una vaina, en este país las expresiones folclóricas hay que darles cabida y si está en nuestras posibilidades, las debemos de apoyar con todos los poderes. Pero, de eso, a creer cuanta chabacanada y bayuncada se les ocurra decir a los folclóricos, eso compatriota son otros diez pesos.
En artículos anteriores les sugería a las autoridades que el primer paso para resolver este desmadre del transporte público de pasajeros es hacer que se cumpla la ley. Simple y llanamente, que lo que está escrito se lleve a la práctica. Sabías vos compatriota que está normada la existencia y exigencia de un carné de conducción para el transporte público de pasajeros, tanto para el chofer como para el cobrador. Y “diay” pues?
Aparentemente hubo receptividad al clamor ciudadano y desde el sábado han comenzado las autoridades a revisar la documentación en “regla” de los motoristas y todo aquel que no la tuviese, lo han dejado fuera de circulación.
Por su parte, los empresarios les advirtieron a todos sus choferes que todo aquel que no tuviese en regla sus documentos de transito se abstuviera de presentarse a la ruta a laborar, ya que tenían conocimiento – un soplo – que llegarían la autoridad a realizar una revisión “sorpresa”. Ahora es que una afirmación sale a la luz, significa que los empresarios conocen cuando uno de sus motoristas va a la calle sin sus respectivos documentos en regla. No dijo Genaro Ramírez que ellos como dueños de las carcachas ni cuenta se daban pues.
Paralelo a este desfile de lobos con piel de oveja que observamos, uno de los folclóricos hizo su aparición en la televisión nacional. Y como bien dicen que la ignorancia es atrevida, el Sr. Catalino Miranda nos regaló un par de conceptos que quiero compartir con todos ustedes:
“La licencia no es la que conduce, es el motorista, ese es solo un papel en sí”. Poco le faltó decir “chuco”, pero mira compatriota, que alucinante es enterarse de la importancia que los empresarios le dan a la legalidad.
“Esta es una persecución que nos hacen como gremio, el hecho de no tener licencia de conducir no se debe a que no puedan manejar, muchas se las han decomisado por las infracciones”. Debe de enterarse Catalino que parte de la buena conducción es conocer el reglamento y las leyes de tránsito, pero sobre todo, acatarlas.
“Nadie en su sano juicio va a exponerse a que los maten”. Poco le faltó decir a Catalino, aunque entre líneas se lee: Estos solo bolos o “drogos” pueden desempeñar su trabajo.
“No se puede juzgar a todo un gremio por estas pequeñas cosas que suceden, imagínense ustedes, qué fuera de la iglesia católica si hubieran cerrado todas las parroquias por los curas pedófilos”. Me encantan estos parangones absurdos, no siempre es conveniente mesclar el cebo con la manteca, díganle a Catalino, por favor!
“Los motoristas del transporte público son héroes”. Me pregunto, qué entenderá Catalino por héroe.
Te podrás dar cuenta de estas semillas de conocimiento y sabiduría, este Catalino está “propio” para que le efectúen una evaluación sicológica y quizá, hasta siquiátrica. De una al “manicero”, no habrá andado drogo vos?
Dejando descansar al folclórico de Catalino, te digo a vos compatriota, con un poquito de fuerza que hagan las autoridades, se puede llevar calma a la población.
Esperamos que este esfuerzo sea permanente y no llamarada de tuza, tampoco queremos que el gobierno se deje presionar por estos cafres y mercaderes de la muerte. En este país TODOS debemos de cumplir la ley.
Recomendamos que para las próximas inspecciones, esperamos que las hayan, se realicen con el más sepulcral sigilo, ya que la “sorpresa” hubiese sido más gratificante para este pueblo si a las rutas no les hubiese llegado el soplo que los llegarían a auscultar la autoridad.
El problema no es que florezcan, vamos a estar claros de una vaina, en este país las expresiones folclóricas hay que darles cabida y si está en nuestras posibilidades, las debemos de apoyar con todos los poderes. Pero, de eso, a creer cuanta chabacanada y bayuncada se les ocurra decir a los folclóricos, eso compatriota son otros diez pesos.
En artículos anteriores les sugería a las autoridades que el primer paso para resolver este desmadre del transporte público de pasajeros es hacer que se cumpla la ley. Simple y llanamente, que lo que está escrito se lleve a la práctica. Sabías vos compatriota que está normada la existencia y exigencia de un carné de conducción para el transporte público de pasajeros, tanto para el chofer como para el cobrador. Y “diay” pues?
Aparentemente hubo receptividad al clamor ciudadano y desde el sábado han comenzado las autoridades a revisar la documentación en “regla” de los motoristas y todo aquel que no la tuviese, lo han dejado fuera de circulación.
Por su parte, los empresarios les advirtieron a todos sus choferes que todo aquel que no tuviese en regla sus documentos de transito se abstuviera de presentarse a la ruta a laborar, ya que tenían conocimiento – un soplo – que llegarían la autoridad a realizar una revisión “sorpresa”. Ahora es que una afirmación sale a la luz, significa que los empresarios conocen cuando uno de sus motoristas va a la calle sin sus respectivos documentos en regla. No dijo Genaro Ramírez que ellos como dueños de las carcachas ni cuenta se daban pues.
Paralelo a este desfile de lobos con piel de oveja que observamos, uno de los folclóricos hizo su aparición en la televisión nacional. Y como bien dicen que la ignorancia es atrevida, el Sr. Catalino Miranda nos regaló un par de conceptos que quiero compartir con todos ustedes:
“La licencia no es la que conduce, es el motorista, ese es solo un papel en sí”. Poco le faltó decir “chuco”, pero mira compatriota, que alucinante es enterarse de la importancia que los empresarios le dan a la legalidad.
“Esta es una persecución que nos hacen como gremio, el hecho de no tener licencia de conducir no se debe a que no puedan manejar, muchas se las han decomisado por las infracciones”. Debe de enterarse Catalino que parte de la buena conducción es conocer el reglamento y las leyes de tránsito, pero sobre todo, acatarlas.
“Nadie en su sano juicio va a exponerse a que los maten”. Poco le faltó decir a Catalino, aunque entre líneas se lee: Estos solo bolos o “drogos” pueden desempeñar su trabajo.
“No se puede juzgar a todo un gremio por estas pequeñas cosas que suceden, imagínense ustedes, qué fuera de la iglesia católica si hubieran cerrado todas las parroquias por los curas pedófilos”. Me encantan estos parangones absurdos, no siempre es conveniente mesclar el cebo con la manteca, díganle a Catalino, por favor!
“Los motoristas del transporte público son héroes”. Me pregunto, qué entenderá Catalino por héroe.
Te podrás dar cuenta de estas semillas de conocimiento y sabiduría, este Catalino está “propio” para que le efectúen una evaluación sicológica y quizá, hasta siquiátrica. De una al “manicero”, no habrá andado drogo vos?
Dejando descansar al folclórico de Catalino, te digo a vos compatriota, con un poquito de fuerza que hagan las autoridades, se puede llevar calma a la población.
Esperamos que este esfuerzo sea permanente y no llamarada de tuza, tampoco queremos que el gobierno se deje presionar por estos cafres y mercaderes de la muerte. En este país TODOS debemos de cumplir la ley.
Recomendamos que para las próximas inspecciones, esperamos que las hayan, se realicen con el más sepulcral sigilo, ya que la “sorpresa” hubiese sido más gratificante para este pueblo si a las rutas no les hubiese llegado el soplo que los llegarían a auscultar la autoridad.
Kvernicola





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