20.4.11

¿Cuáles son las políticas económicas del país?

Las declaraciones surgidas del gabinete económico del gobierno no son halagadoras. Una vez más se acudirá a importar granos básicos para satisfacer las demandas y las necesidades internas. Los precios de los combustibles siguen presionando sobre nuestra ya precaria economía y mientras por un lado se prevé una disminución en la tasa de crecimiento del Producto Nacional Bruto para el presente año, por otro se anuncia, como algo prácticamente irremediable, el mayor déficit en la balanza comercial que se haya observado hasta la fecha. Estas tendencias, al parecer paradójicas, están en contra de lo que en general se supone debería acontecer.

Las declaraciones del Ministro de Economía, Héctor Dada, no aclaran el difuso panorama. No somos economistas ni expertos en la materia como dicho funcionario; pero cuando la economía disminuye su ritmo de crecimiento se espera que las necesidades de importación también se reduzcan, aunque sea levemente, debido a una menor demanda de insumos y bienes de capital cuya demanda, como dicen los economistas, es esencialmente inelástica. Y no sucede actualmente en el país.

No sabemos hasta cuando ascenderá el déficit comercial, ni siquiera una estimación nos proporcionó un ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, cuando consultamos por teléfono. Tales cifras ni por asomo se encuentran en el Ministerio de Economía. Los técnicos y “analistas” escuchados en diversos programas de televisión, hablan también de un déficit en la cuenta corriente, rebasando por amplio margen las metas previstas. No hay coherencia entre dirigentes de la empresa privada, funcionarios del gobierno ni los analistas. La discrepancia en los órdenes de magnitud, por lo visto, es realmente impresionante.

Hay diversas variantes para medir esta compleja situación. Analicemos uno. Como El Salvador es uno de los pocos países del mundo sin moneda propia, no existe política monetaria ni se aplica control de cambios -- o sea, no hay límite para la adquisición de dólares u otras monedas extranjeras—es imposible controlar la salida de divisas. De modo que una de las formas de disminuir tal salida sería a través de un estricto control de las importaciones. Pero todo esto parece muy ajeno a la política manejada por los ministerios de Economía y de Hacienda. Por supuesto del Banco Central de Reserva.

El salvadoreño común se preguntará por qué si el déficit comercial crece en forma exagerada, los responsables de controlarlo no cumplen con función. O sea que además de denunciarlo, procedieran a adoptar las medidas correctivas necesarias. La opinión pública no controla los instrumentos concretos de política. Los responsables son los mismos funcionarios que periódicamente se refieren a ella. Se podrá argumentar, con cierta razón, que el problema es complejo y no cuentan con los instrumentos o el poder para realizar una política comercial efectiva. Pero entonces surge la pregunta de simple sentido común. ¿Por qué, si el Estado y sus funcionarios no tienen, por ahora, las riendas de la política comercial, no procuran allegársela? Además si la política comercial no la dicta el gobierno ¿quién lo hace? ¿los industriales? ¿la burguesía? O ¿la oligarquía?

Siempre se ha sostenido que una cosa es administrar el gobierno y otra muy distinta tener el control económico. Y es que aspectos tan importantes como el control del sistema de decisiones estratégicas para el desarrollo del país debería concentrar más la atención de nuestros dirigentes políticos, empezando por la cúspide. Los esfuerzos para defender los precios de las poquitas materias primas o defender los pocos bosques y las reservas naturales, aun en caso de lograrse, representan objetivos muy poco ambiciosos. Insistir en la obtención de mejores términos de intercambio no tiene nada de novedoso o firmar TLC con los Estados Unidos para lograrlo.

Con esto del encarecimiento del petróleo y sus derivados, de la escasez de granos básicos, es mucho más importante conocer con precisión los mecanismos y tendencias del comercio internacional. ¿Qué produce China, Vietnam o la India? ¿Cómo podemos acceder a esos mercados o traer productos buenos a nuestro país? También debe reconocerse el proceso de creciente marginación de los países atrasados en el intercambio mundial. Se sabe que la participación de los países subdesarrollados en el comercio internacional llega apenas a un 19%. En América Latina, según la CEPAL, los países con mayores exportaciones son Brasil, Chile y Argentina. Ojalá el Ministerio de Economía de El Salvador tenga una estrategia al respecto y que pronto se hable de un mayor acercamiento no sólo con economías emergentes, sino con todos aquellos países del mundo que nos ofrezcan reciprocidad en el intercambio, calidad y bajos precios en artículos de importancia para el mercado nacional.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que un grupo que tenga suficiente peso en el gobierno con el deseo de establecer la moneda propia seria lo adecuado, y lo demas creo que depende del salvadoreno en si, aprender a producir en el jardin desde tomates arboles de limon, frijoles como nos ensenan en la escuela , regar unos granos en la tierra y cuidarlo, porque no se puede seguir esperando QUE otros cuiden de uno. y otro seria ayudar al productor a los finqueros del salvador.

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