En el desfile del 1 de Mayo del año en curso se dio un hecho asombroso, increíble y fuera de lo común. No por los miles de manifestantes, el orden, la disciplina, las consignas coreadas, las leyendas en mantas o las reivindicaciones de obreros, trabajadores y empleados, sino por la “sorpresiva” presencia del honorable presidente de la Asamblea Legislativa, el nunca bien ponderado Sigfrido Reyes.
En otros tiempos y en fechas semejantes nadie se hubiera asombrado de la presencia en el desfile de “altos” dirigentes del FMLN acompañando a las masas trabajadoras en la celebración de su día, pues se trataba de sus bases o compañeros de lucha en la búsqueda de los mismos fines y en protesta por los malos salarios y las pésimas condiciones para laborar en las distintas fábricas y otros centros de trabajo. ¡Pero cómo cambian los tiempos! O quizás las personas, especialmente hombres y mujeres que en su momento lucharon como feroces y audaces guerreros para derrotar a la oligarquía, a sus testaferros y su aparato de dominación.
El señor Reyes, entendemos, pasó los años de la guerra en “otros” países haciendo trabajo diplomático y “hablando” de la necesidad de acompañar al pueblo salvadoreño en su heroica lucha contra la dictadura militar, la oligarquía y los asesores norteamericanos. Mientras tanto, en las calles de San Salvador y en las montañas centenares de combatientes y bases derramaban su sangre para regar la tierra donde supuestamente luego del triunfo de la revolución floreciera el trabajo, la salud, la educación, el bienestar, la paz y la justicia social para las mayorías poblacionales.
El ahora flamante presidente de la Asamblea Legislativa nada más hablaba de lo escuchado, visto y oído en la televisión, se aprendía de memoria los informes sobre la situación política, militar y económica de El Salvador de ese entonces y con su facilidad para el discurso entusiasmaba a los comités de solidaridad y a las agencias internacionales para brindar generosa ayuda a los combatientes salvadoreños. También, suponemos, participaba de las manifestaciones y mítines en el extranjero. Se acostumbró, pues, a una vida segura y regalada. Ojalá estemos equivocados y el señor Reyes, luchara fusil al hombro en el volcán de Guazapa, donde las FAL del Partido Comunista tuvieron presencia.
En fin, su presencia en el desfile del 1 de Mayo produjo distintas reacciones, las más de cólera contenida, incluso de sus mismos “compañeros” de lucha y ahora de partido político. ¿Qué hizo el honorable bufón para causar el enojo de los presentes en la marcha? Asómbrese usted, camarada, el señor Reyes marchó por la ancha avenida cubriéndose de los inclementes rayos solares con una sombrilla sostenida por un esclavo o un siervo, según sea la formación económica escogida, esclavismo o feudalismo. Nada más faltaron dos esclavos o siervos más armados de plumas de pavo agitándolas frente a su cara para “espantar” el calor y los “malos espíritus”.
Si semejante conducta ocurrió en el desfile del 1 de Mayo, donde todos los asistentes marchaban soportando “las inclemencias” solares, ¿qué ocurrirá en su flamante despacho de la Asamblea Legislativa? Suponemos que tiene un mínimo de tres secretarias, una o dos encargadas del archivo, una de su agenda personal, la que le sirve el café, además de tres o cuatro ordenanzas, motoristas y muchos auxiliares para los “encargos especiales” y las tareas de comunicación, logística y más. ¿Será posible conocer de semejantes lujos en un dirigente del FMLN revolucionario? No sólo es posible, sino ya algo normal para los pequeños burgueses acomodados y acostumbrados a semejante vida.
Es más también se conoció de otro “alto” dirigente del FMLN quien no marchó junto a los miles de manifestantes, sino hizo todo el recorrido a bordo de su vehículo particular. Si el caballero adolecía de dolor en sus extremidades inferiores (que siempre las mete) u otra enfermedad, lo mejor hubiera sido quedarse descansando en la comodidad de su hogar para evitar los ataques y las acusaciones de las mismas bases de su partido. Ojalá se vuelva a los métodos de los años de la guerra cuando la autocrítica servía para reconocer los errores, enmendarlos y no volver a cometerlos. Lamentablemente se ha pasado a “otros tiempos” y ahora todos los señores comen frito, como se dice en buen salvadoreño.





1 comentarios:
A mi me importa un coño que critiques a los funcionarios arribistas y vividores del frente ,lo que si me importa es la critica bajera que haces generalizando a los que hicimos trabajo de Solidaridad Internacional que ayudo aunque sea un poco a apaliar las necesidades economicas del frente.
Probablemente (no lo se) vos fuiste "un guerillero heroico" y nosotros militantes de segunda clase durante la guerra.
Pero fijate donde estan algunos famosos "guerrilleros heroicos", joaquin villalobos y fam por mencionar los mas nefastos,ademas de un monton de heroes que se pasaron al "otro lado"
Cuanto lo siento por Logan, pues es el hombra mas preclaroo despues de Schafick ,que se ha rodeado de un monton de Sectarios enfermos.
Ah! y no lo tenes(ni tenes los huevos de publicarlo ) a publicarlo esto es solo para gente "heroica como vos y otros sectarios que escriben con las visceras.
Yo soy un hombre de Izquierda aunque ya no milite en ningun partido u organizacion izquierda por razones obvias,me regrese a esta paisito de mierda porque crei que en algo podia contribuir pero con gente como actual dirigencia del Frente y como vos prefiero vivir modestamente en mi tierra alejado de coprofagos como ustedes
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