Ya me había acostumbrado a los análisis económicos de cada miércoles en el canal 21, más allá de mi pensamiento revolucionario. Percibía sinceridad y conocimiento técnico, pocas veces observado y conjuntado en la TV en ese grupo que decidieron no continuara ilustrando a la majada, en esto que algunas veces no es tan fácil de dilucidar para todos, el tema económico y sus implicaciones.
Al inicio recuerdo que Claudio de Rosa fue de la partida y al sentirse en clara desventaja técnica y de la mano de una pueril excusa, salió por la puerta trasera buscando otras maneras para hacer llegar sus agendas y sus berrinches. Ahora ya se encuentra en su cancha, una importante zona de confort la que le ha propinado los del 21, en donde puede explayar sin reticencias ese análisis sesgado que supura entre medias verdades y mentiras rotundas.
Pero regresando al grupo que queda en el pasado televisivo por su sinceridad y no por su tecnicismo, recuerdo mucha claridad al momento de esgrimir conceptos y un mensaje acorde a estos días de crisis, en donde los mandatarios, la A.L. necesitan de guías y señales para que no pierdan rumbo. Suficientes jalabolas pagados tienen a su lado, como para que se le siga jalando desde la TV, no crees?
Este día me di la oportunidad de presenciar la versión menos sincera y menos técnica del análisis económico del canal 21. Fue una contrapropuesta política partidaria al manejo actual de los acontecimientos heredados de las gestiones de la derecha, al pacto fiscal, a la crisis, al presupuesto y a otros menesteres por parte de Claudio y Waldo, este último representante de ANEP y con menos músculo cerebral, perdón.
En la otra manga del análisis estaba Alberto Arene que ha venido a menos, no tanto por su conocimiento técnico, sino por los amigos con lo que se hace acompañar, muchas veces el solo “parecer” dice mucho del discurso, de los intereses y de las agendas que defenderás. Además, he visto a Arene como veleta, que ya no sé la ideología que este profesa.
Al que con ciertas salvedades excluyó del circo que ahora ha montado Ernesto López y sus patronos como análisis económico es a Carlos Federico Paredes, una persona que considero medianamente clara, hábil y aunque tiene afinidad a la gestión presidencial, le doy el beneficio de la duda.
Así que al observar estos reacomodos de mensajes, me queda claro que hay un “extraño” giro en ese canal, el cual últimamente se había caracterizado por cierta autonomía en el análisis y los conceptos. Parece que la crisis es “perra” y hay que afianzar anunciantes y que mejor que el gobierno ¿verdad?
Con este cambio que últimamente observo, me queda claro que hay sectores que no quieren escuchar realidades, quieren seguir en esas burbujas en donde solo permiten la llegada de ciertos mensajes consecuentes. El canal 21 debe saber que estos cambios se pagan, ya sea con fidelidad, credibilidad o audiencia, incluso con rechazo.
Así que señores del Megavisión, el deseo por el incremento de audiencia de la mano del amarillismo no es la ruta, no se dan cuenta que hoy día hay tanto similitud entre ustedes y lo que se ufanan de criticar. Desde ya le quedan debiendo al país un análisis económico sincero y con énfasis en la realidad, le deberán también el conocimiento técnico emanado del pueblo y que difícilmente encontraran los ahora invitados en los libros y en esas doctrinas de liberalismo que enarbola, nos quedan debiendo la inclusión, nos quedan a deber la elegancia y la elocuencia, pero sobre todo, nos quedan a deber la verdad. Por cierto, nos quedan a deber finalmente la presencia y la belleza de la mujer salvadoreña.
Al inicio recuerdo que Claudio de Rosa fue de la partida y al sentirse en clara desventaja técnica y de la mano de una pueril excusa, salió por la puerta trasera buscando otras maneras para hacer llegar sus agendas y sus berrinches. Ahora ya se encuentra en su cancha, una importante zona de confort la que le ha propinado los del 21, en donde puede explayar sin reticencias ese análisis sesgado que supura entre medias verdades y mentiras rotundas.
Pero regresando al grupo que queda en el pasado televisivo por su sinceridad y no por su tecnicismo, recuerdo mucha claridad al momento de esgrimir conceptos y un mensaje acorde a estos días de crisis, en donde los mandatarios, la A.L. necesitan de guías y señales para que no pierdan rumbo. Suficientes jalabolas pagados tienen a su lado, como para que se le siga jalando desde la TV, no crees?
Este día me di la oportunidad de presenciar la versión menos sincera y menos técnica del análisis económico del canal 21. Fue una contrapropuesta política partidaria al manejo actual de los acontecimientos heredados de las gestiones de la derecha, al pacto fiscal, a la crisis, al presupuesto y a otros menesteres por parte de Claudio y Waldo, este último representante de ANEP y con menos músculo cerebral, perdón.
En la otra manga del análisis estaba Alberto Arene que ha venido a menos, no tanto por su conocimiento técnico, sino por los amigos con lo que se hace acompañar, muchas veces el solo “parecer” dice mucho del discurso, de los intereses y de las agendas que defenderás. Además, he visto a Arene como veleta, que ya no sé la ideología que este profesa.
Al que con ciertas salvedades excluyó del circo que ahora ha montado Ernesto López y sus patronos como análisis económico es a Carlos Federico Paredes, una persona que considero medianamente clara, hábil y aunque tiene afinidad a la gestión presidencial, le doy el beneficio de la duda.
Así que al observar estos reacomodos de mensajes, me queda claro que hay un “extraño” giro en ese canal, el cual últimamente se había caracterizado por cierta autonomía en el análisis y los conceptos. Parece que la crisis es “perra” y hay que afianzar anunciantes y que mejor que el gobierno ¿verdad?
Con este cambio que últimamente observo, me queda claro que hay sectores que no quieren escuchar realidades, quieren seguir en esas burbujas en donde solo permiten la llegada de ciertos mensajes consecuentes. El canal 21 debe saber que estos cambios se pagan, ya sea con fidelidad, credibilidad o audiencia, incluso con rechazo.
Así que señores del Megavisión, el deseo por el incremento de audiencia de la mano del amarillismo no es la ruta, no se dan cuenta que hoy día hay tanto similitud entre ustedes y lo que se ufanan de criticar. Desde ya le quedan debiendo al país un análisis económico sincero y con énfasis en la realidad, le deberán también el conocimiento técnico emanado del pueblo y que difícilmente encontraran los ahora invitados en los libros y en esas doctrinas de liberalismo que enarbola, nos quedan debiendo la inclusión, nos quedan a deber la elegancia y la elocuencia, pero sobre todo, nos quedan a deber la verdad. Por cierto, nos quedan a deber finalmente la presencia y la belleza de la mujer salvadoreña.
Kvernicola





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