23.11.11

La sociedad injusta crea los antivalores

Los lectores de periódicos y los televidentes (los amantes de las noticias sensacionalistas) pierden cada día más las referencias tradicionales para distinguir los valores: blanco y negro, izquierda y derecha, pobre y rico. La violencia desatada por las pandillas es buena para ciertos sectores de la sociedad porque impulsa la venta de armas y obliga a los empresarios a contratar servicios privados de seguridad y vigilancia. Los dirigentes y miembros del partido Arena, se vuelven ahora redentores, ofrecen “primeros empleos” y presentan planes para controlar a la delincuencia en los centros escolares.

La renuncia (separación del cargo para algunos) del Ministro de Seguridad ha sido la primera noticia en los últimos 15 días, los trasnochados y sectarios lo responsabilizan del crecimiento de la delincuencia y de los homicidios diarios (hasta 14 diarios y 20 los fines de semana) y urgen al presidente de la república a nombrar cuanto antes un nuevo funcionario. Unos alientan la presencia de un militar y los respetuosos de la Constitución, de los Acuerdos de Paz y de las leyes secundarias, se inclinan por un civil. No se asombren, pero hasta al señor Alfredo Cristiani, signatario de los Acuerdos, rechaza a un miembro de la fuerza armada en el alto cargo.

Es decir, todos hablan ahora de los aciertos y errores del señor Manuel Melgar al frente del Ministerio de Seguridad. Se pronuncian por una persona capaz de acuerdos, consensos y alianzas con los más diversos sectores para combatir y eventualmente erradicar la delincuencia y, desde luego, el crimen organizado, un gran negocio para muchas personas, incluyendo políticos y hombres prestando servicios en el sistema judicial. Todo pues apunta a una persona y a un súper héroe para defender a la población angustiada, desesperada, por tanta inseguridad.

Son muy pocos, contados con los dedos de las manos, los que más allá del nombramiento de un salvadoreño, civil, han dicho al menos dos cosas: se necesitan perfiles y planes concretos a mediano y largo plazo para combatir la delincuencia, y acuerdos con representantes de los diversos sectores de la sociedad (partidos políticos, organizaciones sociales, iniciativa privada, iglesias, etc.,). Con todas las limitaciones en este país es necesario reflexionar sobre el presente y el futuro. Las generaciones venideras así lo exigen, indignados hay aquí, en Asia, Europa y los Estados Unidos.

El Salvador es un país muy desigual, con instituciones débiles, sistema judicial corrompido, políticos “trabajando” para mejorar sus condiciones de vida sin importarles en lo mínimo superar la pobreza de miles de compatriotas. No somos los únicos en este apartado. Hasta los Estados Unidos necesitan de la guerra constante para evitar las colas de hambrientos en las instituciones de beneficencia reclamando el plato de sopa cotidiano. Un país desarrollado es Inglaterra y ve su moneda trastabillando y a sus monarcas haraganes al filo de causar lástimas por la penuria de su casa. ¿Qué es entonces un país pobre-pobre y en qué lugar queda colocado un país como Biafra o Haití donde centenares de miles mueren de inanición regularmente?

Nosotros estamos un peldaño arriba de Biafra y Haití; pero les ganamos en violencia y asesinatos diarios, así lo dicen las Naciones Unidas, y algo sabrán los funcionarios y expertos de la oficina local de El Salvador. El llamado de ellos es a corregir las desigualdades sociales, a proteger los derechos humanos, a luchar por la integración familiar, a ser competitivos en todos los rubros. No hablan de nombrar a un “súper-hombre” al frente del Ministerio de Seguridad, hablan del bosque no de las ramas. Si los “analistas” y dirigentes políticos siguieren sus recomendaciones verían como podríamos ponernos de acuerdo en cuestiones esenciales. La democracia así es: acuerdos en la disidencia, puntos de vista distintos, consensos, alianzas para lograr grandes o pequeñas metas, según el cristal como veamos las cosas.

En materia global podríamos citar muchos ejemplos de los que se rasgan las vestiduras. Asistimos a las crisis de Italia, Grecia, España y Portugal. Todos sus líderes buscan pretextos y no aceptan el declive de un sistema capitalista que ya no funciona para satisfacer las necesidades sociales de la población mundial. No está lejano el día de la falta de alimentos y el agotamiento de los mantos acuíferos. Mora en el Vaticano el sucesor del pescador Pedro, que apenas tenía sandalias, y se guardan en él muchos de los más preciados tesoros materiales conocidos. Hombres que muchas veces no saben qué pan llevarán a sus hijos la mañana siguiente sacan de sus alforjas magras unas monedas para ayudar al sostenimiento material de la iglesia. ¿Quiénes son, pues, los desvalidos necesitados de socorro y quienes los poderosos obligados a prestar socorro?

Aquí hace unos días marido y mujer fueron muertos a tiros (ella todavía se recupera de heridas en el hospital) mientras asaltaban en el interior de un bus. Ahora se conocen que ambos estaban desempleados y no tenían dinero para comprar alimentos a sus dos hijos. Al menos es lo que se sabe por la voz popular. Oficialmente no se conoce la versión; pero dicho esto, ¿no será urgente reactivar la economía nacional, el agro y un sistema de empleos? Fortalecer instituciones como la Fiscalía General de la República, la Procuraduría de la República y la de Derechos Humanos? De cierto, las poblaciones de Biafra, Haití y El Salvador serían felices si las grandes potencias, incluyendo al Vaticano, destinarán un porcentaje de sus riquezas y de lo que gastan en armas sofisticadas (cada misil lanzado contra el pueblo indefenso de Libia costaba un millón de dólares) para socorrer a las familias más vulnerables.

La delincuencia es abonada con la desigualdad de las sociedades, con la pobreza extrema, con la falta de empleos, educación y por supuesto con la corrupción de algunos políticos (no generalizo porque hay raras excepciones), del mismo sistema judicial y hasta de “malos” jueces y policías. Los únicos planes represivos no darán efecto mientras no se profundice en la prevención y en las medidas sociales urgentes como necesarias encaminadas a erradicar tan grave problema. Debe preconizarse la obligada tendencia al equilibrio, haciendo que los ricos sean menos ricos y los pobres menos pobres. Ese gastado estribillo de que la riqueza es necesario para crear empleos y mantener a una legión de pobres ya no funciona. Es la más pura verdad.

22.11.11

Hilando fino

Ese volado de que no llegue el nuevo titular de justicia y seguridad tiene a la gente y principalmente a los “menteros”, intentando acertar lo que será el designio del mandatario salvadoreño en lo referente a esta cartera de estado. Algunos dan por descontado que el funcionario que se sentará en ese hormiguero que dejó Melgar será el general Munguía Payés.

Algunos hilan fino y aseguran que este es el primer peldaño en la carrera presidencial del militar, carrera que podría estar subvencionada por los gringuitos. Dicen los que manejan esta teoría que desde el norte le van a echar todos los kilos para que quede bien parado en el combate a la inseguridad y que la ruta hacia la silla presidencial no le cueste mucho. Quizás hay un poco de congruencia con esto y lo que menciona Dago, de que el que se siente en el ministerio de justicia y seguridad es un ministro puesto por Washington.

Como sea que fuese lo que el mandatario esta maquinando, la tardanza en la elección no es congruente con la situación de inseguridad que vivimos la mayoría en este país. Algunos dicen que se debe a que no hay rumbo y que el presidente está más preocupado por las frivolidades que se desprenden del poder y no en gobernar para las mayorías, para los que necesitan una respuesta a sus necesidades.

La elección del titular de tan importante cartera debe de cumplir con al menos, competencias idóneas en temas de justicia y seguridad, un buen administrador y que sea de aceptación de todos los sectores, no necesariamente de aquellos que están pagando el mariachi, mosca con eso. Personalmente no me agradan los chafarotes, aunque tengo muy buenos amigos que son la excepción en la regla y es que no podemos perder de vista que ellos no tienen experiencia en temas de seguridad pública y enseñarles puede salir más caro, si sabes a lo que me refiero.

Personalmente pienso que ya es tarde para continuar con las changonetas o con las medias tintas en este volado del combate a la inseguridad. Debemos como país, buscar formas de solventar nuestra situación si es que las autoridades no se ponen pilas en ayudar nos y apoyarnos. Organicémonos en nuestros barrios y colonias, si vemos algo fuer a de lo común inmediatamente enteremos a los demás vecinos y a la policía, si es que aún les tienes fe.

No digo que agarremos la justicia en nuestras propias manos, pero la legítima defensa es una posibilidad que podemos utilizar para salir de este volado que tanto nos agobia. Acércate más a tu familia, vecinos y amigos y traten de protegerse en conjunto, no pierdan de vista que solo el pueblo salva al pueblo.


Kvernicola

21.11.11

En España no hay milagros, hay desastre

Cuando escribimos estas líneas se desconocen aún los resultados para elegir al nuevo presidente del gobierno español, en unos comicios marcados por el escepticismo y la poca afluencia de votantes, nada más un 36% de los oficialmente inscritos en el padrón electoral, según los datos emitidos por las autoridades competentes. La presidencia se la disputan Mariano Rajoy, del Partido Popular y Alfredo Pérez Rubalcaba, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Más allá de quien resulte electo nos interesa hacer un análisis de la situación política y social del país ibérico.

España es un país de una extensión geográfica de 504 mil 790 kilómetros cuadrados y una población de casi 40 millones de habitantes. Es productor mundial de aceite de oliva y una enorme riqueza forestal calculada en 17 millones 758 mil metros cuadrados. Tiene una excelente ganadería bovina, caprina, ovina y porcina. Además muchos recursos mineros localizados sobre todo en la región vasca. Es pues una nación puesta muchas veces de pie sobre sí misma, a pesar de sus gobiernos. En los últimos años ha sufrido transformaciones drásticas en el rubro económico, pues los precios han subido al menos un 14% durante este año, además de un escalofriante desempleo arriba de los cinco millones.

España sólo hay dos: la oficial que compra y vende su plastificado milagro económico, y la real-cotidiana y no tan permanente que sabe de las horas extraordinarias, la jornada doble y las divisas del turismo. Pero también está la entregada a la gala, al deporte (el fútbol es de las mayorías, con el Barcelona y el Real Madrid, como los únicos apuntando a ganar año con año en máximo galardón), a la diversión y al glamour. Son monárquicos y admiradores de todo lo surgido de los palacios y de las cortes. Rinden pleitesía a sus reyes y hasta los príncipes, condes y condesas. Se mueven entre lo irreal y el mundo de la fantasía. Apuestan a ganar todo y son grandes perdedores en el culto sin valor ni réditos a lo cortesano.

España es un país donde incluso su prensa sin libertad refleja la existencia de un sistema financiero de concentración oligopolística; con la progresiva acumulación de los recursos nacionales en poder de los cinco “magníficos” (Banco Español de Crédito, Banco Hispano, Banco Central, Banco de Bilbao y Banco de Vizcaya), la Banca sólo busca cuantiosos beneficios que presentar a las juntas de accionistas, sin preocuparse de los sectores menos rentables pero más necesitados. Lo hemos visto en los dos últimos años cuando el costo de la vida ha aumentado y el desempleo supera los cinco millones. Los “indignados” surgen en esta península ibérica no por simple capricho, sino para protestar por el clima de inseguridad, el desempleo, la falta de oportunidades para los jóvenes y la avaricia sin límites de un sistema financiero apoyado desde la presidencia del gobierno y por las cortes monárquicas cada vez más favorecidas por los impuestos y los tributos para mantener sus castillos, sus jardines, sus cotos de caza y sus caballerizas.

Españoles son, por una parte, los de siempre que sólo se visten de Europa para Europa, y, de otra, quienes apenas pueden observar al turismo que contempla su confort de televisión y botijo, los que apuran el escaso licor de la otra cara de la moneda. Lo de Grecia los tiene sin cuidado, lo de Portugal, compartiendo la península ibérica, apenas es un rasguño en su apretada agenda económica, y lo de Italia nada más para saber que la crisis del capitalismo no llega a cuentas gotas, ni abate sólo a su país sino que a toda la comunidad europea. En fin España es un país donde la misma prensa informa de que sólo nueve de sus 50 provincias pueden considerarse “industrializadas” (se considera “provincia industrializada”, según la Organización Internacional de Cooperación y Desarrollo Económicos, aquella cuyo sector secundario supone más de un 40% respecto a la producción total).

Y españoles son todos: los empleados y los desempleados, los cotizantes y los pensionados. También los que han ahorrado para que desde hace años la formación bruta del capital supere el 20% del producto nacional. Esta elevada tasa de capitalización figura en un reciente comentario editorial publicado por el periódico El País. Dice: la mencionada capitalización, que figura entre las más elevadas del mundo y acaso sólo superada por la alcanzada por el Japón, ha sido, sin duda alguna, uno de los factores determinantes del intenso ritmo de desarrollo alcanzado por nuestra economía, sobre todo a partir de los años 70”. En fin los funcionarios del gobierno español han hablado del “enorme desarrollo industrial alcanzado por España”, de las fuertes inversiones privadas nacionales y extranjeras y de las “grandes oportunidades para todos los españoles”. La “verdadera” realidad, no la ofrecida por las campañas mediáticas, indica otra cosa: España al borde del precipicio, desgastada por el alza de los precios y ofendida al máximo por el escalofriante desempleo y las enormes ganancias de los Bancos. Y como no por el ostentoso y ofensivo tren de vida de los reyes, los príncipes, condes y condesas.

Y hay otras cuestiones más allá de la debacle económica, social y política. España es un país donde se lee poco (mucha basura al igual que en México, heredero y el más fiel seguidor de las costumbres y tradiciones españolas), aunque cada vez se lea más, y resulta lamentable porque cuesta muy poco leer un libro publicado por Alianza Editorial, en su colección de bolsillo. Los “grandes” economistas españoles no figuran precisamente en la nómina de los aplaudidores oficiales del reino. En el libro Introducción a la Economía Española, se explican muchas cosas, por ejemplo: El turismo, las remesas de emigrantes y las inversiones de capital extranjero, son tres de las partidas invisibles de la balanza de pagos, así denominadas porque se traducen en ingresos que no tienen contrapartidas tangibles. En las últimas balanzas las tres partidas supusieron unas entradas brutas de 3.351 millones de dólares, representativas del 45% de nuestros ingresos totales. El sector exterior de la economía española muestra, por tanto, una fortísima dependencia de los flujos por invisibles. Incluso se puede afirmar que, siendo el sector exterior el elemento más dinámico para el desarrollo de los últimos años, todo el crecimiento económico español queda en función de las partidas invisibles de la balanza. En el rápido aumento de tales entradas -- y primordialmente del turismo-- radica, pues, el pretendido milagro económico español, que no ha consistido sino en una fuerte ampliación del mercado interior, inducida por el aporte de los ingresos por invisibles de la balanza de pagos”.

España es un país donde jamás coinciden los análisis nacionales del gobierno con las opiniones de la intelectualidad “secreta”. La cultura pública inducida por la información-propaganda gubernamental contiene -- por increíble que parezca-- una visión muy especial del milagro franquista. La España oficial distribuye su versión según la cual se ha alcanzado el “boom” económico como resultado de unos cuantos años de apretarse el cinturón. Y durante esos años ha sido estrictamente necesaria una conducción autoritaria y eficaz del proceso nacional. Al final, los españoles se han dado cuenta de que todos estos años les han estado mintiendo, que el crecimiento económico no es tal y únicamente ha servido, lo USUAL EN EL SISTEMA CAPITALISTA, para acrecentar las fortunas de los millonarios, para favorecer al sistema bancario y a las grandes industrias. Aquí, como allá, las pérdidas se van para el Estado y las ganancias se privatizan. En estas condiciones se realizaron las elecciones para elegir al nuevo Presidente del Gobierno Español. Mientras no se vaya al fondo del “asunto”, mientras no se señale al “sistema” como al causante de la formidable crisis, España y los restantes países de la Comunidad Europea, seguirán caminando hacia el desastre total y llevándose consigo a millones de personas.

17.11.11

Diversas formas de matar el intelecto y atarnos a la mediocridad

El magnicidio perpetrado por el ejército salvadoreño comandado en aquella época por Alfredo Cristiani, apagó lumbreras intelectuales, sin par por estos lares.

Me cuestiono y te cuestiono ¿cuántas generaciones de profesionales se han perdido ese vademécum de conocimiento que simplemente apagaron estos energúmenos, por decirlo suave? ¿Cuántas luces tuviéramos en estos días de crisis, si no hubieran perpetrado ese terrible hecho los chafarotes como ejecutores y la oligarquía como intelectuales?

Así compatriotas, es como la oligarquía salvadoreña por años ha matado el intelecto y la superación de este pueblo. De esa forma es que nos tienen con una pata anclada en la mediocridad y en el analfabetismo, en donde no avanzamos o no se avanza por falta de educación y otros males.

No se vale o no es congruente que ARENA se pronuncie alrededor de los temas de fortalecimiento educativo, teniendo en la base que su actual presidente se vio de una u otra forma implicado en un siniestro que nos retrasó como pueblo décadas.

No es congruente además que ARENA hable de mejorar la educación cuaternaria, educación que está en esa situación por la mala gestión gubernamental de los tricolores en el pasado. Prueba de ello es que la ex Ministra Meza realizó proyectos de cuestionable cumplimiento –el 2021 – desde cualquier punto de vista. Sin temor al yerro estos proyectos –por no catalogarlos de estafa o robo – simplemente sirvieron para llenarle los bolsillos a los mismos de siempre y a uno que otro consultor que les vino a vender espejitos y paja barata, eso sí, en chileno o en el más vulgar español.

Pero la mediocridad también tiene una interesante presencia en el resultado de la pírrica PAES y en la cuestionable respuesta del ministro Sánchez Cerén. Noooo, es que casi me da un soponcio cuando Salvador dijo que no eran nada esos “punticos” en los que descendió la PAES este año.

Algún asesor del Ministro le tuvo que decir que era más “nice” decir que el agua imposibilitó cumplir con todos los temas, que hubo más ausencia en las aulas por los altos índices de criminalidad, las huelgas en ciernes, cualquier paja vos!! Pero decir que no es nada o no significa nada la disminución porcentual es una chabacanada, teniendo en la base que la cantidad de estudiantes que se sometieron a la prueba es sustancialmente mayor que la prueba anterior.

Les dejo un reto a los periodistas, la próxima vez que entrevisten a Sánchez Cerén pregúntenle el promedio de matemática y ciencias y cuanto bajo respecto al año pasado. Se van a admirar del dato, si es que se atreve a proporcionárselos.

Aplaudo los uniformes, la comida y los útiles, pero ¿y la calidad educativa? ¿Dónde queda la buena relación con el magisterio? Si Sánchez Cerén no se pone de acuerdo con el magisterio, no habrá posibilidad en el futuro de que otro ministro de educación se ponga de acuerdo con ese factor importante del éxito educativo.

Mientras las cosas no se hagan bien y con la visión política de sacar a este pueblo del tercermundismo educativo, cualquier esfuerzo será nada más un ingrediente de la mediocridad en la que nos encontramos.

Si, Salvador Sánchez Cerén no tiene las habilidades para conducir la educación de este país por mejores derroteros, que le dé chance a otro que pueda llegar a hacer las cosas de mejor forma.

Prefiero como pueblo, pagarle a alguien porque haga las cosas bien, que tener a alguien que solo está pasando el agua, sin cobrarme nada y que seguramente me mantiene con una pata en la MEDIOCRIDAD.

Tenemos un cambio, ya no se mata al intelecto adulto, se le mata joven!!

Kvernicola

16.11.11

Momentos históricos de Grecia (3)

Como dicho está, Grecia no es más que una expresión en cabeza del declive del capitalismo mundial, no es broma y es para asustar a los pocos ideólogos del sistema: España agotada en su reformismo, en sus calculados intentos por apaciguar las tormentas internas y evitar el despeñadero con más de cinco millones de desempleados en los últimos seis meses, no acierta el rumbo ni aporta esperanzas a su atribulada población. Italia ya es el desastre y no termina su anunciada recomposición con la renuncia de su Primer Ministro Silvio Berlusconi, tampoco con las reformas emprendidas desde el Congreso.

Las cabezas se cortan: las ideas vuelven y renace. En 1963 se comenzaba a pensar que la guerra fría no sería eterna. En Grecia los partidos se reagrupaban; la izquierda tomaba aire en los pulmones. ¿Había esperanzas? En 1963 Lambrakis era fríamente asesinado al salir de un acto público. En un espléndido filme se cuenta esa jornada -- y las que le anteceden y siguen-- del miedo y la cobardía. Se dijo que un grupo de la extrema derecha fue el responsable del asesinato. Un abogado, valeroso, demostró el esquema de las responsabilidades policíacas y del Estado en todo el asunto. La marea popular se crispó. El gobierno democrático -- el centro-- de Papandreu buscó más aliados a la izquierda. Su hijo fue acusado -- Andreas Papandreu-- de gestar un golpe de Estado desde el ejército (Proceso ASPIDA).

Era el caos político. El Rey, en 1965 destituyó a Papandreu que pasaba de la derecha liberal al centro-izquierda. ¡Grave pecado en la guerra fría! Así, pues, 1965 marcó también un dato histórico: las potencias que controlaban Grecia no estaban dispuestas a los cambios en una “zona comprometida”. ¿Qué hacer?

Las elecciones generales estaban previstas para 1967. En Grecia hubo la impresión de que la generación que había sido aplastada entre 1944 y 1948 revivía, es decir: la posibilidad de una victoria de la izquierda no era un sueño. En Delfos el oráculo de Apolo, misterioso y evasivo, escuchaba a los turistas. Un amigo me recuerda: “venía del pedregal y me encontraba justo en el medio”. Lo del “pedregal” es broma y se refiere a las históricas ruinas.

Cuatro días antes de iniciarse la campaña electoral de 1967 los tanques del ejército griego -- 21 de abril-- llenaron las calles de Atenas y Salónica. Como una máquina perfectamente engrasada el país quedó inmovilizado. Se inició una gigantesca redada. El Plan Prometeo funcionó a la perfección. Triste papel de las fuerzas armadas.

El Plan Prometeo era el plan de la OTAN para en caso de que hubiera una “subversión” en Grecia. El original estaba en la sede de la OTAN, en sus cajas fuertes. Cada país crítico, en áreas geográficas decisivas, con su propio esquema. La primera copia, en suma, en los cofres de acero del Estado Mayor helénico. Unos días antes del golpe una delegación de oficiales griegos había visitado en Washington a uno de los estrategas del Departamento de Estado: Walt W. Rostov. Un ejército de la CIA, en Atenas, estaba en pie de guerra con Richard Barnum al frente. Entre la CIA de Atenas y los grupos de presión norteamericanos, en los Estados Unidos, una fundación conducía -- es un viejo hilo-- el barco. Se llamaba la fundación Esso-Pappas. Pappas, viejo millonario de origen griego, era íntimo amigo de Agnew y de Nixon. Los fondos secretos.

En Libia, en el presente. La OTAN ha actuado como cancerbero de las añejas oligarquías europeas y norteamericanas. El original de la operación ahora descansa en las cajas fuertes del Pentágono, copias se encuentran en la sede de la OTAN, Londres y Francia. Los groseros ataques de exterminio de la población indefensa, en ningún momento guerra porque no lucharon contra nadie, también tuvieron esta vez razones “estratégicas” y económicas. Sin embargo, “cuando la historia se repite, es una comedia”, lo dijo Carlos Marx.

El Plan Prometeo no tuvo un fallo: salvo los muertos. Pensado desde mucho antes de la crisis de 1967 muchas de las personas que figuraban en las listas como “peligrosos” habían muerto en las redes -- no bucólicas-- del terror blanco o habían dejado atrás -- la vida es señal imperativa a la cautela-- sus antiguas ideas o esperanzas. El golpe de Estado del 21 de abril encontró a la izquierda griega en calzoncillos a las 6 de la mañana. Pensaba inútilmente, con sueños de color rosa adornados con ángeles de Rafael y el Greco, que nada iba a ocurrir y que, en aquel punto crítico de la estrategia mediterránea, la izquierda tendría una posibilidad pacífica, no obstante, de tomar otro rumbo en la política internacional y nacional. El rey se pasó, provisionalmente a los coroneles y a los tanques. Un militar duro – después blando-- ocupó el poder: Papadópulos. Los sueños murieron al alba. Atenas en abril es mágica. Lo he podido comprobar. 44 años después la izquierda se encuentra atomizada. Apenas hay respuestas al descalabro planetario del modelo y un mínimo liderazgo de las masas indignadas. El capitalismo tiene todavía muchas bazas a su favor.

14.11.11

Arena no puede volver a gobernar

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) prácticamente dio el banderillazo de salida para las elecciones de diputados y concejos municipales por iniciarse en marzo del próximo año. Lo novedoso de esta contienda quizás sean los candidatos no partidarios ya (o en proceso) inscritos y con todos los requisitos cumplidos para optar por el cargo, concretamente para ser representantes en la Asamblea Legislativa.

Además los salvadoreños tendrán la oportunidad de votar en listas abiertas sobre el rostro del candidato o por la bandera de determinado partido político si así lo quisieran. La medida no ha sido del “agrado” de algunos institutos y dirigentes políticos; pero es opción utilizada en varios países del mundo y permite la profundización de la democracia pues los electores pueden seleccionar a la persona de su simpatía o la más conocida en determinada región o distrito electoral. Nos reservamos la capacidad pues no siempre es la más favorecida en este tipo de elecciones.

Más allá de estas consideraciones nos llama la atención la posición de los dirigentes y del partido Arena al apoyar las reformas y la sentencia de la Sala de lo Constitucional al permitir listas abiertas con el nombre y la cara de los candidatos tanto para diputados como para los concejos municipales. Hay, nos parece, una razón fundamental: la bandera del partido de la ultra derecha ya no tiene mayor peso si, al menos, se compara con el símbolo blanco y rojo del FMLN. Por eso, el apoyo de unos y la oposición de los otros a las reformas y al fallo emitido por la Corte Suprema de Justicia.

Además, Arena se encuentra en una situación difícil y complicada, no sólo por el éxodo permanente de centenares de sus militantes, sino porque la población no tiene un buen recuerdo de los 20 años de este partido político al frente del gobierno, de la Asamblea Legislativa, de la mayoría de alcaldías y también de instituciones claves como la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la República, la Corte de Cuentas y el Tribunal Supremo Electoral.

Esta situación tendrá sus efectos en las elecciones de diputados y concejos municipales; pero también en las cruciales comicios de 2014 cuando se dispute la presidencia de la república. Las últimas encuestas corridas dan una clara ventaja al FMLN a pesar de ciertos errores cometidos durante los últimos meses, sobre todo en la sección de candidatos a puestos públicos, donde privó de forma indecorosa la reiterada “rueda de caballitos” y el “premiar” una supuesta lealtad partidaria, traducida en no “dejar sin hueso” a ciertas personas que ya no pueden competir para un puesto en la Asamblea Legislativa; pero si como candidatos a alcaldes como ha sucedido en la ciudad de Apopa.

En el Ejecutivo también se han cometido varios errores, algunos de ellos de gravedad; pero la dirigencia del FMLN ha tenido la prudencia de distanciarse de ellos y hacer pública su posición. La población ha entendido el mensaje y tiene claro que el actual gobierno no tiene las suficientes agallas o el tiempo suficiente para hacer realidad ciertos cambios. En el caso de las medicinas, por ejemplo, se debió emitir decretos ejecutivos para bajar el costo de los medicamentos o también que el Ministerio de Salud Pública y el Seguro Social importaran directamente medicinas de la India, Brasil y Cuba para abaratar los costos. Desde luego, el ceder constantemente a las presiones de las cúpulas empresariales es otra de las deudas pendientes. Por supuesto, el reducir el alto costo de la vida, la generación de empleos y el combate integral contra la delincuencia.

En todo caso, la población tiene muy en claro que no es Arena el partido ideal o necesario para sacar a flote la economía del país, eliminar la corrupción y la delincuencia. La seguridad ciudadana no sólo pasa por contar con una buena policía y el combate frontal contra la delincuencia y el crimen organizado. Mucho tiene que ver con la salud y la educación universal y gratuita, la integración familiar y la reactivación económica. Es decir, políticas de Estado para conformar una sociedad de derecho, ejemplar, humana y solidaria.

En los veinte años que Arena estuvo al frente del Ejecutivo se abandonó totalmente la agricultura, no se reactivó la economía, se dieron escalofriantes casos de corrupción en el Seguro Social, en la ANDA, en el Banco de Fomento Agropecuario, en Obras Públicas, en la privatización del sistema financiero, en la CEL, en los ingenios azucareros y tantos casos más. En todos los hechos bien documentados y con gruesos expedientes tanto en la Corte de Cuentas como en la Fiscalía General de la República, estuvieron implicados altos dirigentes del partido Arena como Roberto Mathies Hill, Raúl García Prieto, Carlos Perla, Héctor Cristiani, así como el mismo ex presidente de la república, Antonio Saca, señalado por Alfredo Cristiani, como “corrupto” al quedarse con más de dos millones de dólares de una “supuesta” partida secreta, en el último mes de su gobierno.

Por eso y mucho más resultaría difícil que la población volviera a confiar en el partido Arena, no se trata de hechos o casos aislados, fue una conducta deliberada y una manera muy particular de conducir los destinos del país. El actual gobierno heredó un Estado en bancarrota, una sociedad profundamente desigual y sumida en un pavoroso caos social en donde la delincuencia y el crimen organizado prácticamente habían penetrado la policía, el sistema judicial y otros Órganos del Estado. La desintegración familiar se produjo porque a propósito los cuatro gobiernos de Arena no generaron empleos y obligaron a miles de salvadoreños a emigrar mensualmente hacia los Estados Unidos. Las remesas enviadas sirvieron para ampliar la sociedad de consumo y provocar el crecimiento de los centros comerciales.

Como partido político y como candidatos a determinados puestos públicos, tienen todo el derecho de presentar planes de trabajo, proyectos, y solicitar el voto de los salvadoreños; pero una reflexión a fondo y una revisión del pasado nefasto, generará de antemano un rechazo a toda pretensión de los dirigentes de Arena para retornar al gobierno y a los privilegios de que gozaron en 20 años. Es la más cruda realidad y los hechos y estadísticas, corroborados por los estudios de opinión, así lo demuestran.

9.11.11

Los condenados de la tierra

Una y otra vez ocurre lo mismo: cuanto desastre natural se abate sobre el país los más sufridos, los más castigados, los triturados, las víctimas, pues, son los más humildes, los desheredados, los marginados, los miserables, esos condenados por siempre a sobrevivir en la pobreza extrema. Cinco, cien veces, en el Bajo Lempa; en los tugurios y en los cordones de miseria que se levantan como “señal divina” en la capital sitiada y en otras “importantes” ciudades del país.

Se abren los albergues, se habilitan escuelas, institutos, iglesias, casas comunales. Llegan mujeres, hombres, ancianos y niños con su pobreza a cuestas. Muchos de ellos cargando cajitas de cartón con “sus pertenencias”, una camisa raída y un pantalón con ventilación propia, con remiendos semejando una telaraña. Mujeres con un cántaro y una gallina; ancianos con ojos irritados y arrastrando los pies. El sol nunca alumbra para ellos.

Llegan las “ayudas”, se lanzan campañas mediáticas, la “gran prensa” establece centros de acopio, lo mismo hacen ciertas empresas. Una solidaridad nada más en la desgracia, el resto del tiempo que “los socorra Dios”. ¿Por qué no contribuir con el gobierno en la construcción de viviendas dignas en lugares seguros? ¿Por qué esperar terremotos, aguaceros y derrumbes inmensos para acudir con “ayuda” en alimentos y ropa? Sólo con el aporte de tres grandes empresas y las donaciones de un par de capitalistas sería suficiente para sacar a miles de salvadoreños de sus escondrijos, del remedo de hogares, y ubicarlos en zonas decentes.

¿Por qué los laboratorios y los importadores de medicamentos cobran altos precios por las medicinas? ¿Por qué tanta oposición a la aprobación de una Ley de Medicamentos y un Centro de Control de Calidad dirigido desde el Ministerio de Salud Pública como ocurre en otros países? ¿No serían estas medidas sensatas y solidarias para contribuir con los más necesitados de El Salvador?

El Salvador y su población no saldrán adelante mientras exista una brecha tan amplia entre ricos y pobres, mientras haya tanta desigualdad en la sociedad. No tenemos nada contra los capitalistas, ni contra las empresas, fábricas o industrias; pero sí estamos contra la avaricia, contra ese afán desmedido de acumular dinero, mansiones, carros de lujo, quintas en la montaña y en la costa. Aquí hay salvadoreños que al menos una vez por año viajan a países africanos a cazar alces, leones, leopardos y otros animales. Las cabezas de esas bellas especies adornan las salas de sus lujosas mansiones. ¡Por favor! Tienen todo el derecho a vivir como mejor les plazca, a gastar el dinero a manos llenas; pero al menos sean generosos y contribuyan a hacer menos desigual esta sociedad y este país de donde obtienen todos sus recursos.

No se trata de “lucha de clases”, o de atentar contra las libertades y la democracia, dejemos de lado esas tonterías de la “guerra fría” y pensemos por un momento cuál es la situación económica de miles de familias salvadoreñas, del estado de escuelas, institutos, unidades y centros de salud. Está bien generar fuentes de empleo y riqueza, está mal pensar que con ello ya se tiene “ganado” el viaje a la “vida eterna”, si acaso son cristianos y al menos una vez al mes acuden a las iglesias para darse golpes de pecho y depositar un dólar en la bolsa del cura o el pastor. Es lo de menos. La solidaridad y el humanismo se miden en otros parámetros.

El Salvador es un país generoso, tiene excelentes trabajadores y mujeres entregadas al cuidado del hogar y de sus hijos. Contamos con playas hermosas, montañas de un verdor impresionante (al menos las que todavía subsisten a la tala y la deforestación), centros ceremoniales, bellos turicentros, ríos y lagos de aguas cristalinas, pesca abundante y frutas de estación. ¿Por qué no contribuir a acelerar el desarrollo, a incrementar los cultivos, a mejorar la educación de las presentes y futuras generaciones? Así como no se escatiman millones de dólares para construir grandes mansiones, centros comerciales o compra de caballos de raza y vehículos de las mejores marcas, porque no destinar una suma apreciable para contribuir con el gobierno a la construcción de modernos hospitales e institutos tecnológicos o al menos talleres para preparar a los jóvenes que ahora se refugian en las pandillas.

Sus hijos heredarán sus riquezas; pero también un país desértico, sin agua y con aire contaminado. El país, al igual que otros de Europa, sufre la crisis económica más difícil de su historia. No hay empleos, no hay seguridad ciudadana, el costo de la vida abate a las familias más vulnerables y cada día que pasa se desintegran más las familias porque el esposo o la mujer o ambos parten hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades de vida. Los hijos quedan en desamparo y fácilmente son presa de las pandillas. La inversión no la hace el gobierno, los trabajos que genera son ocasionales ¿por qué la empresa privada no invierte en este país? Hoy más que nunca las reglas están claras, hay menos corrupción y las licitaciones son públicas y transparentes. De una vez por todas olvídense de esa “pila” ideológica y aporten a programas de país, al desarrollo sostenido y a la reactivación en todos los rubros.

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