Iba rumbo a la choza al mediodía de este martes, cuando en las bocinas del autobús en el que me conducía sonaba un melodioso jingle que incitaban a la población a no “complicarse” al momento de emitir el sufragio. Parando más mis orejas, decía en su alocución una jovial damisela con una tonada pegajosa, que era “fácil” votar como siempre lo ha sido y que nada mas deberías de marcar sobre la banderita.
Eso de no complicarse tiene sus bemoles compatriota, ya que, pueda que te ahorres tiempo sufragando sobre la bandera del partido político de tu elección, pero ese tiempo que te ahorras en este evento electoral, en el futuro cercano lo podrías pagar con creces al no seleccionar vos a los diputados que más respondan a lo que como pueblo necesitamos.
No tengo nada en contra de las estrategias electoreras de cada instituto político, es más, algunas las aplaudo por lo atrevida y por lo sinvergüenza que se nos presentan. Es que en este país la clase políticas nos hacen más brutos de lo que realmente somos.
Por un lado, tienes a los efemelenistas intentando convencer a incautos que hay que votar en favor de ellos para que el cambio siga. Vos venís y de manera obvia decís? ¿Cuál cambio compatriotas? Sin temor al yerro, lo que vemos es una gestión con amplio favorecimiento de los sectores empresariales y derechistas del país, salvo contadas excepciones se les dejan algunas migajas a la majada.
Si por cambio se refieren a que en lugar del Chele Torrez es ahora Mecafé el privilegiado del gobierno con la seguridad privada, bueno entonces ese si es un cambio. Si con cambio se refirieren a que la chequera para los viajes opulentos y excesivos ya no la tiene el bachiller Saca, sino el bachiller Funes, entonces quizás haya razón. Si por cambio se refieren a que las mieles del poder las saborean algunos izquierdistas y no, muchos derechistas, pues orale!
La pregunta seria, vos quieres compatriota ese tipo de cambios y ese tipo de beneficiarios de los mismos, entonces si es así, pues sigue marcando la banderita colorada.
Pero en el otro lado de la ecuación, están los tricolores, los hijos del gorila D’aubuisson, que pretenden con un chingo de anuncios y comerciales que ellos son gente de trabajo, son gente que ahora promete lo que NUNCA han podido poner en practica cuando son gobierno y que difícilmente podrán articular lo que ahora prometen. Estos son los más sinvergüenzas y caraduras, que hacen caso omiso del pasado y piensan que al pueblo se le ha olvidado que saquearon el país y lo dejaron prácticamente en banca rota.
Habrase visto compatriota, que el partido político y los diputados que más se han opuesto a la ley de medicamentos ahora nos prometen falacias como la que impulsa el Dr. Valdez y esa demagógica propuesta del certificado del ISSS. Pero no solo eso, ahí tienes el anuncio de “La Pica”, argumentando que atrajo más de 100 mil puestos de trabajo durante la administración del bachiller Saca, sabiendo todos que eso no es cierto y que fueron de los temas que más se les reclamaron en aquella época. Gente de trabajo argumentan, y entonces, que no se trata de eso la política, de trabajar, para que afirmar algo que de suyo se sabe y descarta.
Así estamos compatriota, sin opción real para que podamos ejercer un sufragio que posibilite cambios palpables y construcción democrática.
Por eso no me cansaré de decirte a vos, no importando el partido político que selecciones. No votes por bandera, vota de abajo arriba y no más de la mitad de los candidatos que te muestre la papelera.
Kvernicola
Eso de no complicarse tiene sus bemoles compatriota, ya que, pueda que te ahorres tiempo sufragando sobre la bandera del partido político de tu elección, pero ese tiempo que te ahorras en este evento electoral, en el futuro cercano lo podrías pagar con creces al no seleccionar vos a los diputados que más respondan a lo que como pueblo necesitamos.
No tengo nada en contra de las estrategias electoreras de cada instituto político, es más, algunas las aplaudo por lo atrevida y por lo sinvergüenza que se nos presentan. Es que en este país la clase políticas nos hacen más brutos de lo que realmente somos.
Por un lado, tienes a los efemelenistas intentando convencer a incautos que hay que votar en favor de ellos para que el cambio siga. Vos venís y de manera obvia decís? ¿Cuál cambio compatriotas? Sin temor al yerro, lo que vemos es una gestión con amplio favorecimiento de los sectores empresariales y derechistas del país, salvo contadas excepciones se les dejan algunas migajas a la majada.
Si por cambio se refieren a que en lugar del Chele Torrez es ahora Mecafé el privilegiado del gobierno con la seguridad privada, bueno entonces ese si es un cambio. Si con cambio se refirieren a que la chequera para los viajes opulentos y excesivos ya no la tiene el bachiller Saca, sino el bachiller Funes, entonces quizás haya razón. Si por cambio se refieren a que las mieles del poder las saborean algunos izquierdistas y no, muchos derechistas, pues orale!
La pregunta seria, vos quieres compatriota ese tipo de cambios y ese tipo de beneficiarios de los mismos, entonces si es así, pues sigue marcando la banderita colorada.
Pero en el otro lado de la ecuación, están los tricolores, los hijos del gorila D’aubuisson, que pretenden con un chingo de anuncios y comerciales que ellos son gente de trabajo, son gente que ahora promete lo que NUNCA han podido poner en practica cuando son gobierno y que difícilmente podrán articular lo que ahora prometen. Estos son los más sinvergüenzas y caraduras, que hacen caso omiso del pasado y piensan que al pueblo se le ha olvidado que saquearon el país y lo dejaron prácticamente en banca rota.
Habrase visto compatriota, que el partido político y los diputados que más se han opuesto a la ley de medicamentos ahora nos prometen falacias como la que impulsa el Dr. Valdez y esa demagógica propuesta del certificado del ISSS. Pero no solo eso, ahí tienes el anuncio de “La Pica”, argumentando que atrajo más de 100 mil puestos de trabajo durante la administración del bachiller Saca, sabiendo todos que eso no es cierto y que fueron de los temas que más se les reclamaron en aquella época. Gente de trabajo argumentan, y entonces, que no se trata de eso la política, de trabajar, para que afirmar algo que de suyo se sabe y descarta.
Así estamos compatriota, sin opción real para que podamos ejercer un sufragio que posibilite cambios palpables y construcción democrática.
Por eso no me cansaré de decirte a vos, no importando el partido político que selecciones. No votes por bandera, vota de abajo arriba y no más de la mitad de los candidatos que te muestre la papelera.
Kvernicola





1 comentarios:
Acordate que en cierta forma lo que quieren afianzar algunos partidos (como el Frente, creo que de ellos es el anuncio que dice eso) es la cantidad de votos. Por otro lado, sea quien sea y con quien vaya, si el votante es bien fanático del partido, les dará igual el voto al partido para que el partido "distribuya" de "la mejor forma" los votos.
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